VE Multimedios

RetrocederÍndiceAvanzar Los Evangelios de la Infancia
  Lc 1,78

Por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó de lo alto el Oriente. (v. 78)

 

 

Teofilacto. Porque nos perdonó Dios nuestros pecados, no en virtud de nuestras obras, sino por su gran misericordia, añade de una manera muy oportuna: "Por las entrañas misericordiosas de nuestro Dios".
San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, 14. Cuya misericordia no encontramos por nuestros esfuerzos cuando la buscamos, sino que es Dios quien nos la concede de lo alto del cielo. Así dice: "Que ha hecho que ese Sol naciente (Jesucristo) haya venido a visitarnos (tomando nuestra carne) de lo alto del cielo".
Griego. Mientras permanece en lo alto está presente también en la tierra, sin experimentar división ni circunscripción, lo que no puede comprender nuestro entendimiento, ni expresarse con palabras.

 

 


  La versión electrónica de este documento ha sido realizada por VE Multimedios.
Derechos reservados (c) Vida y Espiritualidad.

RetrocederÍndiceAvanzar