| Lc 1,71 Para salvarnos de nuestros enemigos y de todos los que nos aborrecen. (v. 71) |
| Beda. | Habiendo dicho antes: "Nos ha suscitado un cuerno de salvación", explica a continuación lo que había dicho, añadiendo: "Para salvarnos de nuestros enemigos", como diciendo: "Nos ha suscitado un libertador de nuestros enemigos y de todos los que nos aborrecen". |
| Orígenes. | No creamos que ahora se diga de los enemigos corporales, sino de los espirituales. Vino el Señor Jesús, fuerte en la batalla, a destruir a todos nuestros enemigos para librarnos de sus asechanzas y tentaciones. |
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