Haga clic para obtener algunos consejos
Búsqueda avanzada en la BEC
Regresar a la Página Inicial Ir a la Página de Novedades Usted se encuentra en la Página de los Especiales Ir al Índice alfabético por Autores Ir al Índice alfabético por Títulos Ir al Índice alfabético por Temas Ir a la Página de Consultas Ir a la Página de Imágenes
Visitar los Foros de Diálogo Visitar la Página de Programas Ir a la Tienda de VE Multimedios Ir a la Página de Enlaces Recomiende esta página
 

 

COMENTARIOS A LOS EVANGELIOS

   

 

Mt 5, 48

Remigio.


Como la perfección del amor no puede ir más allá del amor de los enemigos, por ello, después que nuestro Señor mandó amar a nuestros enemigos, añadió: "Sed perfectos vosotros como es perfecto vuestro Padre celestial". El es perfecto porque es omnipotente y el hombre lo será ayudado por el mismo Omnipotente. La palabra como expresa alguna vez en las Sagradas Escrituras la igualdad y la verdad, como en este pasaje (Jn 1,17): "Estaré contigo como he estado con Moisés". Otras veces significa una semejanza, como aquí.

Pseudo-Crisóstomo.


Así como los hijos carnales se parecen a sus padres en algún signo del cuerpo, así los hijos espirituales se parecen a Dios en la Santidad.

Straubinger.


Debe notarse que este pasaje se complementa con el de Luc. 6, 36. Aquí Jesús nos ofrece como modelo de perfección al Padre Celestial, que es bueno también con los que obran como enemigos suyos, y allí se aclara y confirma que, en el concepto de Jesús, esa perfección que hemos de imitar en el divino Padre, consiste en la misericordia (Ef. 2, 4; 4, 32; Col. 3, 13). Y ¿por qué no dice aquí imitar al Hijo? Porque el Hijo como hombre es constante imitador del Padre, como nos repite tantas veces Jesús (Juan, 5, 19 s. y 30; 12, 44 s. y 49; etc.), y adora al Padre, a quien todo lo debe. Sólo el Padre no debe a nadie, porque todo y todos proceden de El (Juan 14, 28 y nota).

Scío.


Imitad, en cuanto os sea posible, la perfección del amor que vuestro Padre celestial muestra a sus criaturas, colmándolas de bienes en todos los momentos, sin que detengan sus misericordias la ingratitud y dureza con que le corresponden.

 

Lc 6, 36

Straubinger.


Otro paralelismo de gran importancia para el conocimiento de Dios, señalaremos entre este texto y el correspondiente de Mat. 5, 48. Allí se nos manda ser perfectos y se nos da como modelo la perfección del mismo Padre celestial, lo cual parecería desconcertante para nuestra miseria. Aquí vemos que esa perfección de Dios consiste en la misericordia, y que El mismo se digna ofrecérsenos como ejemplo, empezando por practicar antes con nosotros mucho más de lo que nos manda hacer con el prójimo, puesto que ha llegado a darnos su Hijo único, y su propio Espíritu, el cual nos presta la fuerza necesaria para corresponder a su amor e imitar con los demás hombres esas maravillas de misericordia que El ha hecho con nosotros.


San Cirilo.


Grande es, pues, el premio de la piedad; porque esta virtud nos hace semejantes a Dios, e imprime en nuestras almas como un sello de la naturaleza sublime. Por lo que sigue: "Sed misericordiosos, como lo es vuestro Padre celestial".

 
   
Presentación de VE Multimedios
Av. Brasil 3029
Lima 17, Perú
E-mail: ve@multimedios.org
Teléfono:
Fax:
(51 1) 341 0308
(51 1) 434 4327