¿A quiénes pertenece este texto?

El texto se encuadra en la tradición de los cristianos gnósticos, que enfatizaban la importancia del conocimiento: gnosis, en griego. Los gnósticos eran eclécticos: tomaban elementos del judaísmo, del cristianismo, de la religión de Irán, de la filosofía griega, y amasaban una doctrina para liberar al ser humano de todas las angustias de esta vida. «Serás mejor que todos los demás», le dijo Jesús a Judas en referencia a sus discípulos, «porque sacrificarás el cuerpo de hombre del que estoy revestido». Este concepto es propio de los cainitas, una de las sectas gnósticas de los primeros siglos del cristianismo. Judas, al entregar a Jesús a la muerte, facilita su salida del cuerpo y la liberación de la divinidad que llevaba dentro. Quién lo escribió es otro misterio ya que en ningún lugar se dice que fuera Judas.

Una de las mayores diferencias entre las creencias gnósticas y el cristianismo se refiere a los orígenes del mal en el universo. Los cristianos creen que un Dios bueno creó un mundo bueno, y que por el abuso del libre albedrío, el pecado y la corrupción entraron en el mundo y produjeron desorden y sufrimiento. Los gnósticos atribuyen a Dios el mal en el mundo y afirman que creó el mundo de un modo desordenado. Por esto, son partidarios de la rehabilitación de figuras del Antiguo Testamento como Caín, que mató a su hermano Abel, y Esaú, el hermano mayor de Jacob, que vendió sus derechos de primogenitura por un plato de lentejas. Judas entra perfectamente en la visión gnóstica que muestra que Dios quiere el mal del mundo.

Es necesario hacer una advertencia. Ya decía Ireneo que el “Evangelio de Judas” era herético, y que había causado divisiones en la iglesia de aquellos primeros siglos de nuestra era. Ireneo sostenía que el “Evangelio de Judas” era una “historia ficticia” que la secta de los cainitas (seguidores de Caín) había escrito “en el estilo de los evangelios”. Los cainitas (según Ireneo) creían que Judas tenía conocimientos secretos, y que la meta de Judas era “causar confusión en los cielos y en la tierra”.