Cuarto Domingo de Adviento

21 de diciembre de 2008

2Sam 7,1-5.8-12.14.16; Sal 88; Rm 16,25-27; Lc 1,26-28.

Cuarta liturgia semanal con la corona de Adviento

INDICACIONES

La corona al inciar la liturgia deben estar encendidas la primera, la segunda y la tercera vela de la corona. Crear un ambiente recogido, con poca luz. Es recomendable colocar una imagen de la Virgen al lado de la corona, con un cirio a sus pies. De este cirio se puede tomar la llama para encender la cuarta vela de la corona.

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

MONITOR: Alegrémonos porque el Señor está ya cerca de nosotros y viene a traernos la reconciliación. Estamos ya en la cuara semana de adviento, en la que encendemos la cuarta vela de nuestra corona, que viene a traernos alegría y esperanza.

Iniciemos la oración de esta semana cantando SANTA MARÍA DE LA ESPERANZA (u otro canto apropiado)

SANTA MARÍA DE LA ESPERANZA
MANTÉN EL RITMO DE NUESTRA ESPERA (2v)

1. Nos diste al esperado de los tiempos,
mil veces prometido en los profetas.
Y nosotros de nuevo deseamos
que vuelva a repetirnos sus promesas.

2. Brillaste como aurora del gran día
plantaba Dios su tienda en nuestro suelo.
Y nosotro soñamos con su vuelta,
queremos la llegada de su Reino.

3. Viviste con la cruz de la esperanza,
tensando en el amor la larga espera.
Y nosotros buscamos con los hombres
el nuevo amanecer de nuestra tierra.

LECTOR:

Lectura tomada del Evangelio según San Lucas:

«Y en aquellos días, levantándose María, fue con prisa a la montaña, a una ciudad de Judá, y entró en casa de Zacarías, y saludó a Isabel. Y aconteció que cuando Isabel oyó la salutación de María, la criatura dio saltos en el vientre. Y fue llena Isabel del Espíritu Santo. Y exclamó en alta voz y dijo: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. ¿Y de dónde esto a mí, que la Madre de mi Señor venga a mí? Porque he aquí luego que llegó la voz de la salutación a mis oídos, la criatura dio saltos de gozo en mi vientre. Y bienaventurada la que creíste, porque cumplido será lo que fue dicho de parte del Señor".»

MONITOR: La presencia del Señor Jesús entre nosotros también nos llena de gozo y alegría. Es la Madre quien nos lo hace cercano, quien permite que esa Luz llegue a nosotros e ilumine nuestra vida. Por eso, en compañía de Santa María, vamos a encender la última vela de nuestra corona de adviento. Cantemos OS ANUNCIAMOS (u otro canto apropiado)

CANTAD CON GOZO, CON ILUSIÓN
YA SE ACERCA EL SEÑOR.

1. Os anunciamos el gozo de Adviento
con la primera llama ardiendo;
se acerca ya el tiempo de salvación,
disponed, pues, la senda al Señor.

2. Os anunciamos el gozo de Adviento
con la segunda llama ardiendo;
el primer ejemplo Cristo nos dio,
vivid unidos en el amor.

3. Os anunciamos el gozo de Adviento
con la tercera llama ardiendo;
el mundo que vive en la oscuridad
brille con esta gran claridad.

4. Os anunciamos el gozo de Adviento
mirad la cuarta llama ardiendo,
el Señor está cerca, fuera el temor,
estar a punto es lo mejor.

MONITOR: Recemos ahora junto con Santa María, para que Ella nos enseñe a confiar y esperar en la venida de su Hijo el Señor Jesús. Por eso digamos:

Brillante Luna de la Nueva Evangelización,
que con tu fulgor iluminas la noche
por la que tantos deambulan sin rumbo
en el rumbo de la «cultura de muerte»
alumbra todo humano caminar
con la luz del Señor Jesús
que sin igual sabes reflejar.
Que así sea. Amén.

MONITOR: Oremos: Señor, Dios Nuestro, que ante el anuncio del ángel quisiste que tu Hijo se encarnara en el seno de Santa María Virgen, escucha nuestra súplicas, y haz que ayudados por Ella, podamos también nosotros acoger al Señor Jesús, que está ya muy cerca de nosotros.

Por Jesucristo Nuestro Señor

TODOS: Amén

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.