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Mons. Jos茅 Antonio Eguren Anselmi, Exhortaci贸n Pastoral del Arzobispo Metropolitano a toda la Iglesia Arquidiocesana de Piura y Tumbes con ocasi贸n de la Semana Santa
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Exhortaci贸n Pastoral del Arzobispo Metropolitano a toda la Iglesia Arquidiocesana de Piura y Tumbes con ocasi贸n de la Semana Santa 2009

"Vivo en la fe en el Hijo de Dios,
que me am贸 y se entreg贸 a s铆 mismo por m铆". (Gal
2, 20)

Queridos hermanos y hermanas en el Se帽or Jes煤s:

Despu茅s de recorrer el camino de la Cuaresma hemos llegado finalmente al Triduo Pascual. Los d铆as de la pr贸xima semana son "santos", porque el misterio de la liturgia har谩 revivir ante nosotros el acontecimiento central de nuestra Redenci贸n, el n煤cleo esencial de nuestra fe cristiana: la pasi贸n, muerte y resurrecci贸n del Se帽or Jes煤s.

Son d铆as para dejamos traspasar por el poder del amor de Cristo que nos ama hasta el extremo de la Cruz. Un amor que es capaz de hacer de nosotros personas nuevas, libres de la corrupci贸n del pecado y as铆 capaces de ser santos y de forjar una sociedad justa y reconciliada.

El Se帽or Jes煤s es la 煤nica fuente de vida verdadera. 隆Que la Semana Santa sea entonces ocasi贸n para buscarle, encontrarle, tratarle y amarle! La vida s贸lo vale la pena de ser vivida cuando "se vive de Cristo y con Cristo". As铆 nos lo ense帽a de manera admirable el gran ap贸stol San Pablo, a quien est谩 dedicado el presente a帽o, cuando desde su propia experiencia de vida proclama: "la vida que siga vivienda en la carne, la vivo en la fe en el Hijo de Dios, que me am贸 y se entreg贸 a s铆 mismo por m铆" (Gal 2, 20).

Hermanos: "Cristo es fuente de vida: ac茅rcate, bebe y vive. Es luz: ac茅rcate, ilum铆nate y ve. Sin su influjo estar谩s seco y ciego1鈥�. Por ello que estos d铆as santos sean d铆as para participar activamente en las liturgias y en los ejercicios de piedad que se organicen en nuestras parroquias. Que en Semana Santa no amemos al Se帽or con tibieza, 脡l que nos ama con tanto ardor.

Cada uno de los d铆as del Triduo Pascual encierra todo un mensaje de amor y de esperanza en una vida aut茅nticamente humana y divina, donde el hombre se vea libre de la esclavitud del pecado y reconciliado en la verdad y el amor.

As铆 el Jueves Santo, la Iglesia hace memoria de la Ultima Cena, durante la cual el Se帽or Jes煤s, en la v铆spera de su pasi贸n y muerte instituy贸 el sacramento de la Eucarist铆a y el del sacerdocio ministerial. Esa misma noche Jes煤s nos dej贸 el mandamiento nuevo del amor fraterno.

Para cada sacerdote este d铆a es un d铆a conmovedor porque nos hace tomar conciencia renovada del don de nuestra vocaci贸n, de aquella elecci贸n inmerecida que el Se帽or Jes煤s ha hecho de nosotros para ser sus sacerdotes. D铆a para renovarle a Cristo nuestra fidelidad hasta la muerte, as铆 como nuestro compromiso por construir y edificar todo su Cuerpo, que es la Iglesia, como cooperadores del Orden episcopal2.

Pero el Jueves Santo, recordamos sobretodo la instituci贸n del sacramento de la Eucarist铆a, fuente y cumbre de la vida cristiana, verdadero memorial del sacrificio de la Cruz, presencia real y substancial de Jesucristo, alimento de salvaci贸n y medicina de inmortalidad.

Es oportuno recordar que "la Misa es, a la vez e inseparablemente, el memorial sacrificial en que se perpet煤a el sacrificio de la Cruz, y el banquete sagrado de la comuni贸n en el Cuerpo y la Sangre del Se帽or鈥�3. Ahora que estamos viviendo la Gran Misi贸n Arquidiocesana 芦Qu茅date con nosotros, Se帽or禄, hay que tener presente que "todo compromiso de santidad, toda acci贸n orientada a realizar la misi贸n de la Iglesia, toda puesta en pr谩ctica de planes pastorales, ha de sacar del Misterio eucar铆stico la fuerza necesaria y se ha ordenar a 茅l como a su culmen鈥�4.

Con el gesto humilde pero sumamente expresivo del lavatorio de los pies, el Se帽or nos recuerda en este d铆a el primado del amor, de un amor que debe hacerse realidad concreta en el servicio a los hermanos, en la entrega de nosotros mismos a los dem谩s, siguiendo el ejemplo del Se帽or en la Cruz, ya que "el hombre, 煤nica criatura terrestre a la que Dios ha amado por s铆 mismo, no puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de s铆 mismo a los dem谩s鈥�5.

Finalmente el Jueves Santo concluye con una vigilia de oraci贸n y adoraci贸n ante el monumento eucar铆stico especialmente preparado para esta noche. As铆 revivimos m谩s 铆ntimamente la agon铆a del Se帽or Jes煤s en Getseman铆. 隆Velemos con Cristo! 隆Oremos con 脡l y por 脡l! Que durante esta vigilia pidamos por la fidelidad y santidad de nuestros sacerdotes y seminaristas; para que el Se帽or suscite entre nosotros muchas vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada; y para que nuestras familias sean cen谩culos de amor y santuarios donde la vida sea acogida, amada y defendida desde la concepci贸n hasta su fin natural. No dejemos de pedir en nuestra oraci贸n para que el Se帽or aleje de nuestra patria el crimen del aborto y para que los concebidos no nacidos puedan ver la luz del d铆a.

El Viernes Santo, es el d铆a en que conmemoramos la pasi贸n, crucifixi贸n y muerte de Jes煤s. Es d铆a de penitencia, ayuno, oraci贸n y participaci贸n en la pasi贸n de Cristo. La Iglesia no celebra este d铆a la Eucarist铆a, pero s铆 se re煤ne para la solemne "Celebraci贸n de la Pasi贸n del Se帽or". En ella meditamos en el gran misterio del mal y del pecado y como los sufrimientos de Cristo en la Cruz exp铆an este mal que oprime a la humanidad y nos reconcilia perfectamente con el Padre, con nosotros mismos, con nuestros hermanos y con la creaci贸n.

El gran pecado de nuestro tiempo es la p茅rdida de la conciencia del pecado. El Viernes Santo, con todo su dramatismo y dolor, nos recuerda que restablecer el sentido justo del pecado es la primera manera de afrontar la grave crisis espiritual y social que afecta al hombre de hoy. El pecado, adem谩s de explicar mi situaci贸n personal de ruptura interior, explica las injusticias y los males del mundo de hoy. Todo pecado repercute, con mayor o menor intensidad, con mayor o menor da帽o en todo el conjunto eclesial y en toda la familia humana. Es decir todo pecado tiene consecuencias sociales. De esta manera as铆 como una persona que se eleva, eleva al mundo, una persona que se abaja por el pecado, abaja a la Iglesia y al mundo entero6.

Pero el Viernes Santo, nos recuerda tambi茅n que "por el madero ha venido la alegr铆a al mundo entero". Que la Cruz de Cristo nos ha abierto las puertas del Cielo y nos da la posibilidad de llevar una vida plena y libre en la verdad y el amor. Que la gracia y la fortaleza que brotan del madero santo de la Cruz hacen posible edificar en el mundo la ansiada Civilizaci贸n del Amor.

En este d铆a no dejemos de participar en los Oficios de Viernes Santo, as铆 como en el V铆a Crucis y en las procesiones y representaciones sagradas propias de este d铆a.

Finalmente y despu茅s del S谩bado Santo, d铆a de profundo silencio y de espera confiada en compa帽铆a de Santa Mar铆a del gran acontecimiento de la Resurrecci贸n, celebramos la Vigilia Pascual, que introduce el Domingo m谩s importante de la Historia; el Domingo que hace posible todos los dem谩s domingos del a帽o: el Domingo de la Pascua de Cristo que anuncia la gran noticia: 隆Cristo ha resucitado verdaderamente! La muerte ya no tiene poder sobre 脡l. Con su muerte ha derrotado al pecado y al mal para siempre y nos ha donado a todos los hombres la vida misma de Dios.

En esta noche santa los catec煤menos reciben el santo Bautismo y todos nosotros los bautizados somos invitados a renovar nuestras promesas bautismales, ya que por el don de nuestro Bautismo participamos del misterio de la muerte y de la resurrecci贸n del Se帽or.

D铆a hermoso el de Pascua. La fiesta m谩s grande de nuestra fe. D铆a en que la alegr铆a, la luz y la paz del Se帽or Jes煤s se difunden en la vida de la Iglesia y llegan a todos los puntos del espacio y del tiempo.

Quiero recordarles que para poder celebrar la Pascua de Resurrecci贸n adecuadamente, es de gran importancia llegar a ella con el coraz贸n purificado de todo pecado. Por ello los animo a que durante la Semana Santa preparemos nuestra Confesi贸n Pascual y nos acerquemos sincera y personalmente a recibir el sacramento de la Confesi贸n tambi茅n llamado de la Reconciliaci贸n.

Acerqu茅monos confiadamente al confesionario porque como dice un gran Padre de la Iglesia, si en la justicia humana el castigo sigue a la confesi贸n, en la justicia de Dios, la salvaci贸n sigue a la confesi贸n7. A mis sacerdotes de Piura y Tumbes, les pido que ofrezcan a los fieles cristianos abundantes horarios para escuchar confesiones. Es grande la devoci贸n y reverencia de nuestro pueblo creyente a este sacramento. Por ello y muy unido al Santo Padre Benedicto XVI les digo: "mantengan siempre viva la conciencia de tener que ser dignos ministros de la misericordia divina y responsables educadores de las conciencias. Que se inspiren en el ejemplo de los santos confesores y maestros de esp铆ritu, entre los que me gusta recordar en particular al cura de Ars, San Juan Mar铆a Vianney, del que este a帽o se conmemora el 150 aniversario de su muerte8鈥�.

Vivamos la Semana Santa en compa帽铆a de Mar铆a Sant铆sima. Nadie como Ella ha estado asociada a los misterios de la Pasi贸n, Muerte y Resurrecci贸n del Se帽or Jes煤s, su Hijo. Nadie entonces como Ella, para ayudamos a vivir estos d铆as santos en toda su profundidad de amor. Que en el d铆a de Pascua le dirijamos alegres el canto del Regina Coeli: 隆Reina del cielo, al茅grate Aleluya! As铆 prolongaremos en el tiempo el "隆Al茅grate!" que le dirigi贸 el Arc谩ngel en la Anunciaci贸n, para que se convirtiera en "causa de alegr铆a" para la humanidad entera.

Con afecto les imparto mi bendici贸n pastoral.

San Miguel de Piura, 05 de abril de 2009
Domingo de Ramos en la Pasi贸n del Se帽or

+ JOSE ANTONIO EGUREN ANSELMI, S.C.V.
Arzobispo Metropolitano de Piura


1

San Agust铆n, Serm贸n 284.

2

Ver Vaticano II, Decreto Presbyterorum Ordinis, n. 12.

3

Catecismo de la Iglesia Cat贸lica, n. 1382

4

S.S. Juan Pablo II, Carta Enc铆clica Ecclesia de Eucharistia, n. 60.

5

Vaticano II, Constituci贸n pastoral Gaudium et spes, n.24.

6

S.S. Juan Pablo II, Exhortaci贸n apost贸lica postsinodal Reconciliatio et paenitentia, n. 16.

7

Ver San Juan Cris贸stomo, Catena Aurea, vol. VI, p. 506.

8

S.S. Benedicto XVI, Mensaje a los participantes al XXI Curso para el fuero interno, 14-III-2009.
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