Soporte
S.S. Benedicto XVI, Audiencia general, 1 de abril de 2009. Viaje Apost贸lico a Camer煤n y Angola
Incrementar tama帽o de fuente Disminuir tama帽o de fuente
Compartir

Audiencia general, 1 de Abril de 2009. Viaje apost贸lico a Camer煤n y Angola

Viaje apost贸lico a Camer煤n y Angola

Queridos hermanos y hermanas:

Como anunci茅 el domingo pasado en el 脕ngelus, hoy voy a hablar del reciente viaje apost贸lico a 脕frica, el primero de mi pontificado a ese continente. Se limit贸 a Camer煤n y Angola, pero idealmente con mi visita quise abrazar a todos los pueblos africanos y bendecirlos en el nombre del Se帽or. Experiment茅 la cordial acogida africana tradicional, que me dispensaron en todas partes, y aprovecho de buen grado esta ocasi贸n para expresar nuevamente mi viva gratitud a los Episcopados de ambos pa铆ses, a los jefes de Estado, a todas las autoridades y a cuantos de diversos modos se han prodigado por el 茅xito de esta visita pastoral.

Mi estancia en tierra africana comenz贸 el 17 de marzo en Yaund茅, capital de Camer煤n, donde me encontr茅 inmediatamente en el coraz贸n de 脕frica, y no s贸lo geogr谩ficamente. En efecto, este pa铆s re煤ne muchas caracter铆sticas de ese gran continente, la primera de todas su alma profundamente religiosa, que poseen todos los numeros铆simos grupos 茅tnicos que lo pueblan. En Camer煤n, m谩s de la cuarta parte de la poblaci贸n est谩 constituida por cat贸licos, que conviven pac铆ficamente con las dem谩s comunidades religiosas. Por eso mi amado predecesor Juan Pablo II, en 1995, eligi贸 precisamente la capital de esa naci贸n para promulgar la exhortaci贸n apost贸lica Ecclesia in Africa, tras la primera Asamblea sinodal dedicada al continente africano. Esta vez, el Papa ha vuelto para entregar el Instrumentum laboris de la II Asamblea sinodal para 脕frica, que se celebrar谩 el pr贸ximo mes de octubre en Roma y que tendr谩 por tema: "La Iglesia en 脕frica al servicio de la reconciliaci贸n, la justicia y la paz: "Vosotros sois la sal de la tierra... Vosotros sois la luz del mundo" (Mt 5, 13-14)".

En los encuentros que, con dos d铆as de separaci贸n, mantuve con los Episcopados, respectivamente, de Camer煤n y de Angola y Santo Tom茅 y Pr铆ncipe, quise recordar 鈥攃on mayor raz贸n en este A帽o paulino鈥� la urgencia de la evangelizaci贸n, que compete en primer lugar precisamente a los obispos, subrayando la dimensi贸n colegial, fundada en la comuni贸n sacramental. Los exhort茅 a servir siempre de ejemplo para sus sacerdotes y para todos los fieles, y a seguir atentamente la formaci贸n de los seminaristas, que gracias a Dios son numerosos, y de los catequistas, que cada vez son m谩s necesarios para la vida de la Iglesia en 脕frica. Anim茅 a los obispos a promover la pastoral del matrimonio y de la familia, de la liturgia y de la cultura, tambi茅n para ayudar a los laicos a resistir al ataque de las sectas y de los grupos esot茅ricos. Los quise confirmar con afecto en el ejercicio de la caridad y en la defensa de los derechos de los pobres.

Recuerdo tambi茅n la solemne celebraci贸n de V铆speras que tuvo lugar en Yaund茅, en la iglesia de Mar铆a Reina de los Ap贸stoles, patrona de Camer煤n, un templo grande y moderno, que surge en el lugar donde trabajaron los primeros evangelizadores de Camer煤n, los Misioneros Espiritanos. En la vigilia de la solemnidad de san Jos茅, a cuya sol铆cita custodia Dios confi贸 sus m谩s preciosos tesoros, Mar铆a y Jes煤s, dimos gloria al 煤nico Padre que est谩 en los cielos, junto con los representantes de las dem谩s Iglesias y comunidades eclesiales. Contemplando la figura espiritual de san Jos茅, que consagr贸 su existencia a Cristo y a la Virgen Mar铆a, invit茅 a los sacerdotes, a las personas consagradas y a los miembros de los movimientos eclesiales a permanecer siempre fieles a su vocaci贸n, viviendo en la presencia de Dios y en la obediencia gozosa a su Palabra.

En la nunciatura apost贸lica de Yaund茅 me reun铆 tambi茅n con los representantes de la comunidad musulmana de Camer煤n, reafirmando la importancia del di谩logo interreligioso y de la colaboraci贸n entre cristianos y musulmanes para ayudar al mundo a abrirse a Dios. Fue un encuentro realmente muy cordial.

Seguramente uno de los momentos culminantes del viaje fue la entrega del Instrumentum laboris de la II Asamblea sinodal para 脕frica, que tuvo lugar el 19 de marzo 鈥攄铆a de san Jos茅 y mi onom谩stico鈥� en el estadio de Yaund茅, al final de la solemne celebraci贸n eucar铆stica en honor de san Jos茅. Esto sucedi贸 en un ambiente festivo del pueblo de Dios, "entre cantos de j煤bilo y alabanza en el bullicio de la fiesta", como dice el salmo (42, 5), que experimentamos de forma concreta. La Asamblea sinodal tendr谩 lugar en Roma, pero en cierto sentido ya ha empezado en el coraz贸n del continente africano, en el coraz贸n de la familia cristiana que vive, sufre y espera all铆. Por eso me pareci贸 feliz la coincidencia de la publicaci贸n del Instrumentum laboris con la fiesta de san Jos茅, modelo de fe y de esperanza como el primer patriarca Abraham. La fe en el "Dios cercano", que en Jes煤s nos mostr贸 su rostro de amor, es la garant铆a de una esperanza segura, para 脕frica y para el mundo entero, garant铆a de un futuro de reconciliaci贸n, justicia y paz.

Despu茅s de la solemne asamblea lit煤rgica y la presentaci贸n festiva del Instrumentum laboris, en la nunciatura apost贸lica me reun铆 con los miembros del Consejo especial para 脕frica del S铆nodo de los obispos, y viv铆 con ellos un momento de intensa comuni贸n: reflexionamos juntos sobre la historia de 脕frica desde una perspectiva teol贸gica y pastoral. Era casi como una primera reuni贸n del S铆nodo mismo, en un debate fraterno entre los distintos Episcopados y el Papa sobre las perspectivas del S铆nodo de la reconciliaci贸n y de la paz en 脕frica. En efecto, el cristianismo 鈥攜 esto se pod铆a ver鈥� ech贸 desde el principio profundas ra铆ces en tierra africana, como lo atestiguan los numerosos m谩rtires y Santos, pastores, doctores y catequistas que florecieron primero en el norte y luego, en 茅pocas sucesivas, en el resto del continente: pensemos en san Cipriano, en san Agust铆n y en su madre Santa M贸nica, en san Atanasio; y despu茅s en los m谩rtires de Uganda, en Josefina Bakhita y en tantos otros. En la 茅poca actual, en la que 脕frica se est谩 esforzando por consolidar su independencia pol铆tica y la construcci贸n de las identidades nacionales en un contexto ya globalizado, la Iglesia acompa帽a a los africanos recordando el gran mensaje del concilio Vaticano ii, aplicado mediante la primera y, ahora, la segunda Asamblea sinodal especial. En medio de los conflictos, por desgracia numerosos y dram谩ticos, que a煤n afligen a diversas regiones de ese continente, la Iglesia sabe que debe ser signo e instrumento de unidad y de reconciliaci贸n, para que toda 脕frica pueda construir unida un futuro de justicia, solidaridad y paz, aplicando las ense帽anzas del Evangelio.

Un signo fuerte de la acci贸n humanizadora del mensaje de Cristo es sin duda el Centro Cardenal L茅ger de Yaund茅, destinado a la rehabilitaci贸n de personas discapacitadas. Fue fundado por el cardenal canadiense Paul 脡mil L茅ger, que quiso retirarse all铆 tras el Concilio, en 1968, para trabajar entre los pobres. En ese Centro, posteriormente cedido al Estado, me encontr茅 con numerosos hermanos y hermanas que viven en situaci贸n de sufrimiento, compartiendo con ellos 鈥攜 tambi茅n recibiendo de ellos鈥� la esperanza que procede de la fe, incluso en situaciones de sufrimiento.

Segunda etapa 鈥攜 segunda parte de mi viaje鈥� fue Angola, pa铆s tambi茅n emblem谩tico en ciertos aspectos: tras salir de una larga guerra interna, ahora est谩 comprometido en la obra de reconciliaci贸n y de reconstrucci贸n nacional. Pero 驴c贸mo podr铆an ser aut茅nticas esta reconciliaci贸n y esta reconstrucci贸n si tuvieran lugar en detrimento de los m谩s pobres, que, como todos, tienen derecho a participar en los recursos de su tierra? Precisamente por eso, con mi visita, cuyo primer objetivo era obviamente confirmar en la fe a la Iglesia, tambi茅n quise estimular el actual proceso social. En Angola se toca realmente con la mano lo que han repetido en numerosas ocasiones mis venerados predecesores: todo se pierde con la guerra, todo puede renacer con la paz. Pero para reconstruir una naci贸n hacen falta grandes energ铆as morales. Y aqu铆, una vez m谩s, es importante el papel de la Iglesia, llamada a desempe帽ar una funci贸n educativa, trabajando en profundidad para renovar y formar las conciencias.

El patrono de la ciudad de Luanda, capital de Angola, es san Pablo: por eso eleg铆 celebrar la Eucarist铆a con los sacerdotes, los seminaristas, los religiosos, los catequistas y los dem谩s agentes pastorales, el s谩bado 21 de marzo, en la iglesia dedicada al Ap贸stol. Una vez m谩s la experiencia personal de san Pablo nos habl贸 del encuentro con Cristo resucitado, capaz de transformar las personas y la sociedad. Cambian los contextos hist贸ricos 鈥攜 es preciso tenerlo en cuenta鈥�, pero Cristo sigue siendo la verdadera fuerza de renovaci贸n radical del hombre y de la comunidad humana. Por ello, volver a Dios, convertirse a Cristo, significa ir adelante, hacia la plenitud de la vida.

Para expresar la cercan铆a de la Iglesia a los esfuerzos de reconstrucci贸n de Angola y de muchas regiones africanas, en Luanda quise dedicar dos encuentros especiales: uno a los j贸venes y otro a las mujeres. Con los j贸venes, en el estadio, fue una fiesta de alegr铆a y esperanza, entristecida lamentablemente por la muerte de dos muchachas, aplastadas por la multitud en la aglomeraci贸n al entrar. 脕frica es un continente muy joven, pero demasiados de sus hijos, ni帽os y adolescentes, ya han sufrido graves heridas, que s贸lo Jesucristo, crucificado y resucitado, puede sanar infundiendo en ellos, con su Esp铆ritu, la fuerza para amar y comprometerse por la justicia y la paz.

A las mujeres les rend铆 homenaje por el servicio que muchas de ellas prestan a la fe, a la dignidad humana, a la vida, a la familia. Reafirm茅 su pleno derecho a comprometerse en la vida p煤blica, sin que sufra menoscabo su papel en la familia, misi贸n fundamental que han de cumplir siempre compartiendo responsablemente con los dem谩s elementos de la sociedad y sobre todo con sus maridos y sus padres.

Ese fue, por tanto, el mensaje que dej茅 a las nuevas generaciones y al mundo femenino, extendi茅ndolo luego a todos en la gran asamblea eucar铆stica del domingo 22 de marzo, concelebrada con los obispos de los pa铆ses del sur de 脕frica, en la que particip贸 un mill贸n de fieles. Si los pueblos africanos 鈥攍es dije鈥�, como el antiguo Israel, fundan su esperanza en la Palabra de Dios, con la riqueza de su patrimonio religioso y cultural pueden construir realmente un futuro de reconciliaci贸n y de pacificaci贸n estable para todos.

Queridos hermanos y hermanas, 隆cu谩ntas otras consideraciones tengo en el coraz贸n y cu谩ntos recuerdos me vienen a la mente al pensar en este viaje! Os pido que deis gracias al Se帽or por las maravillas que ha realizado y que sigue realizando en 脕frica gracias a la acci贸n generosa de los misioneros, los religiosos y las religiosas, los voluntarios, los sacerdotes, los catequistas, en comunidades j贸venes llenas de entusiasmo y de fe. Os pido tambi茅n que rec茅is por los pueblos de 脕frica, a los que quiero mucho, para que puedan afrontar con valent铆a los grandes desaf铆os sociales, econ贸micos y espirituales del momento presente. Encomendemos todo y a todos a la intercesi贸n maternal de Mar铆a sant铆sima, Reina de 脕frica, y de los Santos y beatos africanos.

Saludos

Saludo cordialmente a los fieles de lengua espa帽ola, en particular a los peregrinos y estudiantes venidos de Espa帽a, M茅xico y Argentina y otros pa铆ses latinoamericanos. Que vuestra peregrinaci贸n a Roma os confirme en la fe y el deseo de participar con un coraz贸n renovado en el misterio pascual de Cristo. Que Dios os bendiga.

(En portugu茅s)

Saludo a los fieles de lengua portuguesa, en especial a los procedentes de Angola y Santo Tom茅 y Pr铆ncipe, a cuyos compatriotas acabo de encontrar en mi visita a 脕frica. En el Sucesor de Pedro esta gran familia de Dios vio personificada a la Iglesia, de la cual todos los pueblos est谩n llamados a formar parte y a la cual pertenecemos por gracia divina y adhesi贸n de la fe. El anuncio de esta verdad despert贸 en ellos la certeza de que nunca est谩n solos; y comenzaron a esperar y sonre铆r. Amados peregrinos, os ruego que rec茅is por los pueblos de 脕frica, para que afronten con valent铆a los grandes desaf铆os de este tiempo. A la maternal protecci贸n de Mar铆a sant铆sima, presencia consoladora junto a la cruz de sus hijos, conf铆o su vida y sus familias y la de cada uno de vosotros, y os imparto mi bendici贸n.

(En polaco)

Ma帽ana es el cuarto aniversario de la muerte del siervo de Dios Juan Pablo ii. S茅 que est谩is visitando su tumba en gran n煤mero. Que la herencia espiritual de vuestro gran compatriota inspire vuestra vida personal, familiar, social y nacional. Junto con vosotros pido en la oraci贸n el don de su beatificaci贸n. 隆Alabado sea Jesucristo!

(A los peregrinos croatas)

Nos acercamos al domingo de Ramos y a la memoria de la entrada del Se帽or en Jerusal茅n. Tambi茅n 茅l se acerca a nosotros. Que su cercan铆a sea tambi茅n para vosotros motivo constante de alegr铆a todos los d铆as de la vida.

(En italiano)

(A un grupo de representantes de la fundaci贸n "Don Primo Mazzolari")

Es una ocasi贸n [el 50掳 aniversario de la muerte de don Mazzolari] oportuna para redescubrir su herencia espiritual y promover la reflexi贸n sobre la actualidad del pensamiento de un protagonista tan significativo del catolicismo italiano del siglo xx. Ojal谩 que su l铆mpido perfil sacerdotal de alta humanidad y de filial fidelidad al mensaje cristiano y a la Iglesia contribuya a una fervorosa celebraci贸n del A帽o sacerdotal, que comenzar谩 el pr贸ximo 19 de junio.

Saludo a los j贸venes, a los enfermos, y a los reci茅n casados. En la inminencia de la Semana Santa, en la que recorreremos los momentos de la pasi贸n, muerte y resurrecci贸n de Cristo, deseo invitaros a realizar una pausa de recogimiento 铆ntimo para contemplar este supremo misterio, del que brota nuestra salvaci贸n. En 茅l, queridos j贸venes, hallar茅is la fuente de la alegr铆a; y vosotros, queridos enfermos, el consuelo, sintiendo cercano a vosotros el rostro sufriente del Salvador; a vosotros, queridos reci茅n casados, os deseo que sig谩is adelante con confianza por el camino com煤n que acab谩is de emprender, sostenidos por el gozo de Cristo crucificado y resucitado.

Consultas

© Copyright 2013. BIBLIOTECA ELECTR脫NICA CRISTIANA -BEC- VE MULTIMEDIOS鈩�. La versi贸n electr贸nica de este documento ha sido realizada por VE MULTIMEDIOS - VIDA Y ESPIRITUALIDAD. Todos los derechos reservados. La -BEC- est谩 protegida por las leyes de derechos de autor nacionales e internacionales que prescriben par谩metros para su uso. Hecho el dep贸sito legal.


Dise帽o web :: Hosting Cat贸lico