Queridos hermanos y hermanas:
Celebramos hoy, último domingo del año litúrgico, la solemnidad de nuestro Señor Jesucristo, Rey del universo. Sabemos por los Evangelios que Jesús rechazó el tÃtulo de rey cuando se entendÃa en sentido polÃtico, al estilo de los "jefes de las naciones" (cf. Mt 20, 25). En cambio, durante su Pasión, reivindicó una singular realeza ante Pilato, que lo interrogó explÃcitamente: "¿Tú eres rey?", y Jesús respondió: "SÃ, como dices, soy rey" (Jn 18, 37); pero poco antes habÃa declarado: "Mi reino no es de este mundo" (Jn 18, 36).
En efecto, la realeza de Cristo es revelación y actuación de la de Dios Padre, que gobierna todas las cosas con amor y con justicia. El Padre encomendó al Hijo la misión de dar a los hombres la vida eterna, amándolos hasta el supremo sacrificio y, al mismo tiempo, le otorgó el poder de juzgarlos, desde el momento que se hizo Hijo del hombre, semejante en todo a nosotros (cf. Jn 5, 21-22. 26-27).
El evangelio de hoy insiste precisamente en la realeza universal de Cristo juez, con la estupenda parábola del juicio final, que San Mateo colocó inmediatamente antes del relato de la Pasión (cf. Mt 25, 31-46). Las imágenes son sencillas, el lenguaje es popular, pero el mensaje es sumamente importante: es la verdad sobre nuestro destino último y sobre el criterio con el que seremos juzgados. "Tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis" (Mt 25, 35), etc. ¿Quién no conoce esta página? Forma parte de nuestra civilización. Ha marcado la historia de los pueblos de cultura cristiana: la jerarquÃa de valores, las instituciones, las múltiples obras benéficas y sociales. En efecto, el reino de Cristo no es de este mundo, pero lleva a cumplimiento todo el bien que, gracias a Dios, existe en el hombre y en la historia. Si ponemos en práctica el amor a nuestro prójimo, según el mensaje evangélico, entonces dejamos espacio al señorÃo de Dios, y su reino se realiza en medio de nosotros. En cambio, si cada uno piensa sólo en sus propios intereses, el mundo no puede menos de ir hacia la ruina.
Queridos amigos, el reino de Dios no es una cuestión de honores y de apariencias; por el contrario, como escribe San Pablo, es "justicia y paz y gozo en el EspÃritu Santo" (Rm 14, 17). Al Señor le importa nuestro bien, es decir, que todo hombre tenga la vida y que, especialmente sus hijos más "pequeños", puedan acceder al banquete que ha preparado para todos. Por eso, no soporta las formas hipócritas de quien dice: "Señor, Señor", y después no cumple sus mandamientos (cf. Mt 7, 21). En su reino eterno, Dios aco
ge a los que dÃa a dÃa se esfuerzan por poner en práctica su palabra. Por eso la Virgen MarÃa, la más humilde de todas las criaturas, es la más grande a sus ojos y se sienta, como Reina, a la derecha de Cristo Rey. A su intercesión celestial queremos encomendarnos una vez más con confianza filial, para poder cumplir nuestra misión cristiana en el mundo.
Mañana, en Japón, en la ciudad de Nagasaki, tendrá lugar la beatificación de 188 mártires, todos japoneses, hombres y mujeres, asesinados en la primera parte del siglo XVII. En esta circunstancia, tan significativa para la comunidad católica y para todo el paÃs del Sol Levante, aseguro mi cercanÃa espiritual. Además, el próximo sábado, en Cuba, será proclamado beato el hermano José Olallo Valdés, de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. A su protección celestial encomiendo al pueblo cubano, especialmente a los enfermos y a los agentes sanitarios.
(En castellano)
Saludo con afecto a los fieles de lengua española, y de modo muy especial a los pastores y fieles cubanos, que el próximo sábado celebrarán en Camagüey la beatificación del padre José Olallo Valdés. Que el ejemplo y la intercesión del nuevo beato ayude a la Iglesia en su misión evangelizadora, y conceda una renovada vitalidad apostólica a todos los cubanos que se glorÃan de ser discÃpulos y misioneros de Jesucristo.
© Copyright 2012. BIBLIOTECA ELECTRÓNICA CRISTIANA -BEC- VE MULTIMEDIOSâ„¢. La versión electrónica de este documento ha sido realizada por VE MULTIMEDIOS - VIDA Y ESPIRITUALIDAD. Todos los derechos reservados. La -BEC- está protegida por las leyes de derechos de autor nacionales e internacionales que prescriben parámetros para su uso. Hecho el depósito legal.