Soporte
S.S. Benedicto XVI, Discurso del Santo Padre a los j√≥venes madrile√Īos participantes en la ¬ęMisi√≥n Joven¬Ľ
Incrementar tama√Īo de fuente Disminuir tama√Īo de fuente
Compartir

Discurso del Santo Padre Benedicto XVI a los j√≥venes madrile√Īos participantes en la "Misi√≥n Joven" de la Archidi√≥cesis y las di√≥cesis de la Provincia Eclesi√°stica de Madrid

Queridos hermanos y hermanas
Queridos j√≥venes madrile√Īos

Con sumo gusto os recibo hoy, queridos j√≥venes que hab√©is participado en la "Misi√≥n Joven" de la archidi√≥cesis de Madrid y las di√≥cesis de esa Provincia eclesi√°stica. Hab√©is venido acompa√Īados por el Se√Īor Cardenal Antonio Mar√≠a Rouco Varela, Arzobispo de Madrid, al que agradezco las amables palabras que me ha dirigido en nombre de sus Obispos Auxiliares, y de los Obispos de Getafe y de Alcal√° de Henares y, naturalmente, de todos vosotros. Hab√©is querido manifestar vuestro afecto al Papa, Sucesor del ap√≥stol Pedro, as√≠ como vuestro compromiso de entrega y servicio a la Iglesia de Jesucristo. Os doy mi m√°s cordial bienvenida y os agradezco vuestra presencia aqu√≠, tan numerosa, y de modo especial todo lo que hac√©is como fruto de esa intensa experiencia eclesial y de fe que hab√©is vivido.

Algunos de vosotros han dado antes un expresivo testimonio de ella, que he seguido con atención. He apreciado la intensidad con que se ha vivido la condición del misionero y el colorido que adquieren ciertas facetas de la vida cuando se decide anunciar a Cristo: el entusiasmo de salir al descubierto y comprobar con sorpresa que, contrariamente a lo que muchos piensan, el Evangelio atrae profundamente a los jóvenes; el descubrir en toda su amplitud el sentido eclesial de la vida cristiana; la finura y belleza de un amor y una familia vivida ante los ojos de Dios, o el descubrimiento de una inesperada llamada a servirlo por entero consagrándose al ministerio sacerdotal.

Visitando los lugares donde Pedro y Pablo anunciaron el Evangelio, donde dieron su vida por el Se√Īor y donde muchos otros fueron tambi√©n perseguidos y martirizados en los albores de la Iglesia, habr√©is podido entender mejor por qu√© la fe en Jesucristo, al abrir horizontes de una vida nueva, de aut√©ntica libertad y de una esperanza sin l√≠mites, necesita la misi√≥n, el empuje que nace de un coraz√≥n entregado generosamente a Dios y del testimonio valiente de Aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida. As√≠ ocurri√≥ aqu√≠, en Roma, hace muchos siglos, en medio de un ambiente que desconoc√≠a a Cristo, √ļnico Salvador del g√©nero humano y del mundo; as√≠ ha ocurrido siempre, y ocurre tambi√©n hoy, cuando a vuestro alrededor veis a muchos que lo han olvidado o que se desentienden de √Čl, cegados por tantos sue√Īos pasajeros que prometen mucho pero que dejan el coraz√≥n vac√≠o.

Os animo a perseverar en el camino emprendido, dej√°ndoos guiar por vuestros Pastores, colaborando con ellos en la apasionante tarea de hacer llegar a vuestros coet√°neos la dicha indescriptible de saberse amados por Dios, el √ļnico amor que nunca falla ni termina. No dej√©is de cultivar vosotros mismos el encuentro personal con Cristo, de tenerlo siempre en el centro de vuestro coraz√≥n, pues as√≠ toda vuestra vida se convertir√° en misi√≥n; dejar√©is trasparentar al Cristo que vive en vosotros.

Como j√≥venes, est√°is por decidir vuestro futuro. Hacedlo a la luz de Cristo, preguntadle ¬Ņqu√© quieres de mi? y seguid la senda que √Čl os indique con generosidad y confianza, sabiendo que, como bautizados, todos sin distinci√≥n estamos llamados a la santidad y a ser miembros vivos de la Iglesia en cualquier forma de vida que nos corresponda.

La Virgen Mar√≠a, Reina de los Ap√≥stoles y Madre de la Iglesia, fue presentada por el Concilio Vaticano II como "ejemplo de aquel amor de madre que debe animar a todos los que colaboran en la misi√≥n apost√≥lica de la Iglesia para engendrar a los hombres a una vida nueva" ( Lumen gentium , 65). Que su intercesi√≥n maternal os acompa√Īe y os haga ser fieles a los compromisos que, d√≥ciles al Esp√≠ritu Santo, hab√©is asumido para gloria de Dios y el bien de vuestros hermanos. Que os sea tambi√©n de ayuda la Bendici√≥n Apost√≥lica que os imparto con afecto.

Muchas gracias por vuestra visita.

Consultas

© Copyright 2013. BIBLIOTECA ELECTR√ďNICA CRISTIANA -BEC- VE MULTIMEDIOS‚ĄĘ. La versi√≥n electr√≥nica de este documento ha sido realizada por VE MULTIMEDIOS - VIDA Y ESPIRITUALIDAD. Todos los derechos reservados. La -BEC- est√° protegida por las leyes de derechos de autor nacionales e internacionales que prescriben par√°metros para su uso. Hecho el dep√≥sito legal.


Dise√Īo web :: Hosting Cat√≥lico