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S.S. Juan Pablo II, Constituci贸n Apost贸lica Sapientia christiana
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Constituci贸n Apost贸lica Sapientia christiana

Del Sumo Pont铆fice Juan Pablo II
sobre las universidades
y facultades eclesi谩sticas
Juan Pablo Obispo,
Siervo de los siervos de Dios,
para perpetua memoria

PROEMIO

La sabidur铆a cristiana, que por mandato divino ense帽a la Iglesia, estimula continuamente a los fieles para que se esfuercen por lograr una s铆ntesis vital de los problemas y de las actividades humanas con los valores religiosos, bajo cuya ordenaci贸n todas las cosas est谩n unidas entre s铆 para la gloria de Dios y para el desarrollo integral del hombre en cuanto a los bienes del cuerpo y del esp铆ritu 1 .

En efecto, la misi贸n de evangelizar, que es propia de la Iglesia, exige no s贸lo que el Evangelio se predique en 谩mbitos geogr谩ficos cada vez m谩s amplios y a grupos humanos cada vez m谩s numerosos, sino tambi茅n que sean informados por la fuerza del mismo Evangelio el sistema de pensar, los criterios de juicio y las normas de actuaci贸n; en una palabra, es necesario que toda la cultura humana sea henchida por el Evangelio 2 .

Porque el medio cultural en el cual vive el hombre ejerce una gran presi贸n sobre su modo de pensar y consecuentemente sobre su manera de obrar; por lo cual la divisi贸n entre la fe y la cultura es un impedimento bastante grave para la evangelizaci贸n, como, por el contrario, una cultura imbuida de verdadero esp铆ritu cristiano es un instrumento que favorece la difusi贸n del Evangelio.

Adem谩s, el Evangelio, en cuanto destinado a los pueblos de cualquier edad y regi贸n, no est谩 vinculado exclusivamente con ninguna cultura particular, sino que es capaz de penetrar todas las culturas de tal forma que las ilumina con la luz de la divina Revelaci贸n, purifica las costumbres de los hombres y las restaura en Cristo.

Por eso la Iglesia de Cristo se esfuerza en llevar el Evangelio a todo el g茅nero humano, de tal forma que pueda aqu茅l transformar la conciencia de cada uno y de todos los hombres en general, y ba帽ar con su luz sus obras, sus proyectos, su vida entera y todo el contexto social en que se desenvuelven. De este modo, al promover tambi茅n la cultura humana, cumple su propia misi贸n evangelizadora 3 .

II

En esta acci贸n de la Iglesia respecto a la cultura tuvieron particular importancia y siguen teni茅ndola las Universidades Cat贸licas, las cuales por su naturaleza tienden a esto: que 芦se haga, por decirlo as铆, p煤blica, estable y universal la presencia del pensamiento cristiano en todo esfuerzo encaminado a promover la cultura superior禄 4 .

Efectivamente, en la Iglesia 鈥攃omo bien recuerda mi predecesor P铆o XI, de feliz memoria, en el proemio de la Constituci贸n Apost贸lica Deus scientiarum Dominus 5 鈥� aparecieron ya en sus primeros tiempos los didascaleia, con el fin de ense帽ar la sabidur铆a cristiana destinada a imbuir la vida y las costumbres humanas. En estos centros de sabidur铆a cristiana bebieron su ciencia los m谩s ilustres Padres y Doctores de la Iglesia, los maestros y los escritores eclesi谩sticos.

Con el correr de los tiempos, gracias al sol铆cito empe帽o de los obispos y de los monjes, se fundaron cerca de las iglesias catedrales y de los monasterios las escuelas, que promov铆an tanto la doctrina eclesi谩stica como la cultura profana, como un todo 煤nico. De tales escuelas surgieron las Universidades, gloriosa instituci贸n de la Edad Media que desde su origen tuvo a la Iglesia como madre y protectora generos铆sima.

Cuando m谩s adelante las autoridades civiles, sol铆citas del bien com煤n, comenzaron a crear y promover universidades propias, la Iglesia, seg煤n exigencias de su misma naturaleza, no ces贸 de crear y fomentar estos centros de sabidur铆a cristiana e institutos de ense帽anza, como lo demuestran no pocas Universidades Cat贸licas erigidas, incluso en 茅poca reciente, en casi todas las partes del mundo. En efecto la Iglesia, consciente de su misi贸n salv铆fica en el mundo, desea tener particularmente vinculados a s铆 estos centros de instrucci贸n superior y quiere que sean florecientes y eficaces por doquier para que hagan presente y hagan tambi茅n progresar el aut茅ntico mensaje de Cristo en el campo de la cultura humana.

Con el fin de que las Universidades Cat贸licas consiguieran mejor esta finalidad, mi predecesor P铆o XII, trat贸 de estimular su com煤n colaboraci贸n cuando, con el Breve Apost贸lico del 27 de julio de 1949, constituy贸 formalmente la Federaci贸n de las Universidades Cat贸licas, la cual 芦pueda abarcar todos los ateneos que o bien la misma Santa Sede erigi贸 o erigir谩 can贸nicamente en el mundo o bien haya reconocido expl铆citamente como orientados seg煤n los principios de la educaci贸n cat贸lica y del todo conformes con ella禄 6 .

De ah铆 que el Concilio Vaticano II no haya dudado en afirmar que 芦la Iglesia cat贸lica sigue con mucha atenci贸n estas escuelas de grado superior禄, recomendando vivamente 芦que se promuevan Universidades Cat贸licas convenientemente distribuidas en todas las partes de la tierra禄 para que en ellas 芦los alumnos puedan formarse como hombres de aut茅ntico prestigio por su doctrina, preparados para desempe帽ar las funciones m谩s importantes en la sociedad y atestiguar en el mundo su propia fe禄 7 . En efecto, la Iglesia sabe muy bien que la 芦suerte de la sociedad y de la misma Iglesia est谩 铆ntimamente unida con el aprovechamiento de los j贸venes dedicados a los estudios superiores禄 8 .

III

Sin embargo no es de extra帽ar que, entre las Universidades Cat贸licas, la Iglesia haya promovido siempre con empe帽o particular las Facultades y las Universidades Eclesi谩sticas, es decir, aquellas que se ocupan especialmente de la Revelaci贸n cristiana y de las cuestiones relacionadas con la misma y que por tanto est谩n m谩s estrechamente unidas con la propia misi贸n evangelizadora.

A estas Facultades ha confiado ante todo la important铆sima misi贸n de preparar con cuidado particular a sus propios alumnos para el ministerio sacerdotal, la ense帽anza de las ciencias sagradas y las funciones m谩s arduas del apostolado. Concierne asimismo a estas Facultades 芦el investigar m谩s a fondo los distintos campos de las disciplinas sagradas, de forma que se logre una inteligencia cada d铆a m谩s profunda de la sagrada Revelaci贸n, se abra acceso m谩s amplio al patrimonio de la sabidur铆a cristiana legado por nuestros mayores, se promueva el di谩logo con los hermanos separados y con los no cristianos y se responda a los problemas suscitados por el progreso de las ciencias禄 9 .

En efecto, las nuevas ciencias y los nuevos inventos plantean nuevos problemas, que piden soluci贸n a las disciplinas sagradas. Consiguientemente es necesario que las personas dedicadas a las ciencias sagradas, al mismo tiempo que cumplen el deber fundamental de conseguir mediante la investigaci贸n teol贸gica un conocimiento m谩s profundo de la verdad revelada, fomenten el intercambio con los que cultivan otras disciplinas, creyentes o no creyentes, y traten de valorar e interpretar sus afirmaciones y juzgarlas a la luz de la verdad revelada 10 .

Por este contacto asiduo con la misma realidad, tambi茅n los te贸logos son estimulados a buscar el m茅todo m谩s adecuado para comunicar la doctrina a los hombres contempor谩neos, empe帽ados en diversos campos culturales; en efecto, 芦una cosa es el dep贸sito mismo de la fe, es decir, las verdades contenidas en nuestra venerable doctrina, y otra cosa es el modo como son formuladas, conservando no obstante el mismo sentido y el mismo significado禄 11 . Todo esto ser谩 de gran ayuda para que en el pueblo de Dios el culto religioso y la rectitud moral vayan al paso con el progreso de la ciencia y de la t茅cnica y para que en la acci贸n pastoral los fieles sean conducidos gradualmente a una vida de fe m谩s pura y m谩s madura.

La posibilidad de conexi贸n con la misi贸n evangelizadora existe tambi茅n en las Facultades de aquellas ciencias que, aunque no tengan un nexo particular con la Revelaci贸n cristiana, sin embargo pueden contribuir mucho a la labor de evangelizaci贸n; las cuales, consideradas por la Iglesia precisamente bajo este aspecto, son erigidas como Facultades eclesi谩sticas y tienen por tanto una relaci贸n peculiar con la Jerarqu铆a sagrada.

De ah铆 que la Sede Apost贸lica, para cumplir su misi贸n, sienta claramente su derecho y su deber de crear y promover Facultades eclesi谩sticas, que dependan de ella, bien sea como entidades separadas, bien sea formando parte de alguna universidad, destinadas a los eclesi谩sticos y a los seglares; y desea vivamente que todo el Pueblo de Dios, bajo la gu铆a de los Pastores, colabore a que estos centros de sabidur铆a contribuyan eficazmente al incremento de la fe y de la vida cristiana.

IV

Las Facultades eclesi谩sticas 鈥攐rdenadas al bien com煤n de la Iglesia y que deben considerarse como algo precioso para toda la comunidad eclesial鈥� deben formarse una conciencia clara de su importancia en la Iglesia y de la parte que les corresponde en el ministerio de 茅sta. En particular, aquellas que tratan espec铆ficamente de la Revelaci贸n cristiana, recuerden tambi茅n el mandato que Cristo, Supremo Maestro, dio a la Iglesia acerca de este ministerio, con estas palabras: 芦Id, pues, y ense帽ad a todas las gentes, bautiz谩ndolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp铆ritu Santo, ense帽谩ndolas a practicar todo cuanto os he mandado禄 (Mt 28, 19-20).

Considerando todo lo cual, se sigue la intr铆nseca relaci贸n que une estas Facultades a la 铆ntegra doctrina de Cristo, cuyo aut茅ntico int茅rprete y custodio ha sido siempre en el correr de los siglos el Magisterio de la Iglesia.

Las Conferencias Episcopales, existentes en las diversas naciones y regiones, sigan con asiduo cuidado su desarrollo, fomentando al mismo tiempo en ellas la fidelidad hacia la doctrina de la Iglesia, para que den a toda la comunidad de los fieles el testimonio de un esp铆ritu completamente entregado al mencionado mandato de Cristo. Este testimonio deben hacerlo patente constantemente ya la Facultad en cuanto tal, ya todos y cada uno de sus miembros; porque las Universidades y las Facultades eclesi谩sticas est谩n constituidas para la edificaci贸n de la Iglesia y el bien de los fieles: lo cual han de tener siempre presente como criterio de su importante labor.

Los profesores principalmente, sobre los que recae una gran responsabilidad, en cuanto que desempe帽an un peculiar ministerio de la Palabra de Dios y son maestros de la fe de sus alumnos, sean para 茅stos y para todos los fieles de Cristo, testigos de la verdad viva del Evangelio y modelos de fidelidad a la Iglesia. Conviene recordar a este prop贸sito aquellas ponderadas palabras del Papa Pablo VI: 芦El oficio de te贸logo se ejercita para la edificaci贸n de la comuni贸n eclesial y a fin de que el Pueblo de Dios crezca en la pr谩ctica de la fe禄 12 .

V

Para conseguir sus propios fines es necesario que las Facultades eclesi谩sticas se organicen de tal modo que respondan convenientemente a las nuevas exigencias del tiempo presente; por esto, el Concilio mismo estableci贸 que sus leyes deb铆an ser revisadas 13 .

En efecto, la Constituci贸n Apost贸lica Deus scientiarum Dominus, promulgada por mi predecesor P铆o XI, el 24 de mayo de 1931, contribuy贸 notablemente en su tiempo a la renovaci贸n de los estudios eclesi谩sticos superiores; pero, a causa de las nuevas circunstancias de vida, exige oportunas adaptaciones e innovaciones.

En realidad, en el transcurso de casi cincuenta a帽os, se han producido grandes cambios no s贸lo en la sociedad civil, sino tambi茅n en la misma Iglesia. Efectivamente, se han verificado grandes acontecimientos -como, en primer lugar, el Concilio Vaticano II- que han influido tanto en la vida interna de la Iglesia como en sus relaciones externas, ya con los cristianos de otras Iglesias, ya con los no cristianos y con los no creyentes, y en general con cuantos son protagonistas de una civilizaci贸n m谩s humana.

A帽谩dase a esto el hecho de que se vuelva cada vez m谩s la atenci贸n a las ciencias teol贸gicas no s贸lo por parte de los eclesi谩sticos, sino tambi茅n de los seglares, los cuales asisten en n煤mero cada d铆a m谩s creciente a las escuelas de teolog铆a que, en consecuencia, se han ido multiplicando en los 煤ltimos a帽os.

Por 煤ltimo, est谩 aflorando una nueva mentalidad que afecta a la estructura misma de la Universidad y de la Facultad, tanto civil como eclesi谩stica, a causa del justo deseo de una vida universitaria abierta a mayor participaci贸n; deseo que anima a cuantos de cualquier modo forman parte de ella.

No hay que olvidar tampoco la gran evoluci贸n que se ha llevado a cabo en los m茅todos pedag贸gicos y did谩cticos, que exigen nuevos criterios en la programaci贸n de los estudios; como tambi茅n la m谩s estrecha conexi贸n que se va notando cada vez m谩s entre las diversas ciencias y disciplinas y el deseo de una mayor colaboraci贸n en el mundo universitario.

Con el fin de satisfacer estas nuevas exigencias, la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica, haci茅ndose eco del mandato recibido del Concilio, afront贸 desde el a帽o 1967 la cuesti贸n de la renovaci贸n siguiendo la l铆nea conciliar; el 20 de mayo de 1968 promulg贸 芦Algunas Normas para la revisi贸n de la Constituci贸n Apost贸lica Deus scientiarum Dominus sobre los estudios acad茅micos eclesi谩sticos禄 que han ejercido una saludable influencia durante estos a帽os.

VI

Pero ahora se hace necesario completar y perfeccionar la obra con una nueva ley que 鈥攁brogando la Constituci贸n Apost贸lica Deus scientiarum Dominus, las Normas anejas y las mencionadas Normas publicadas el 20 de mayo de 1968 por la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica鈥� recoja los elementos que se consideran todav铆a v谩lidos en tales documentos y establezca las nuevas normas, conforme a las cuales se desarrolle y complete la renovaci贸n ya felizmente iniciada.

A nadie ciertamente se le ocultan las dificultades que parecen oponerse a la promulgaci贸n de una nueva Constituci贸n Apost贸lica. Existe ante todo 芦el correr del tiempo禄 que lleva consigo cambios tan r谩pidos que parece que no se pueda establecer nada definitivo y permanente; existe adem谩s la 芦diversidad de lugares禄 que parece exigir tal pluralismo que har铆a casi imposible emanar normas comunes v谩lidas para todas las partes del mundo.

Sin embargo, dado que en todo el mundo existen Facultades eclesi谩sticas creadas o aprobadas por la Santa Sede y que dan los mismos t铆tulos acad茅micos en nombre de la Sede Apost贸lica, es necesario que se guarde una cierta unidad sustancial y se determinen claramente y valgan en todas partes los mismos requisitos para conseguir dichos grados acad茅micos. Ciertamente, se debe procurar que se determinen por ley las cosas que se crean necesarias y que probablemente tendr谩n bastante estabilidad, y, al mismo tiempo, que se deje suficiente libertad para que en los respectivos estatutos de cada Facultad se hagan ulteriores especificaciones, teniendo en cuenta las diversas circunstancias locales y las costumbres universitarias vigentes en cada lugar. De este modo no se impide ni se coarta el leg铆timo progreso de los estudios acad茅micos, sino al contrario, se le orienta por el recto camino para que pueda obtener frutos m谩s abundantes; pero al mismo tiempo, dentro de la leg铆tima diversidad de las Facultades, aparecer谩 clara a todos la unidad de la Iglesia Cat贸lica incluso en estos centros de instrucci贸n superior.

Por consiguiente, la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica, por mandato de mi predecesor Pablo VI, consult贸 en primer lugar a las mismas Universidades y Facultades eclesi谩sticas, as铆 como a los dicasterios de la Curia Romana y otras entidades interesadas en ello; sucesivamente constituy贸 una comisi贸n de expertos, los cuales, bajo la direcci贸n de la misma Congregaci贸n, han revisado atentamente la legislaci贸n relativa a los estudios acad茅micos eclesi谩sticos.

Felizmente llevado a t茅rmino cuanto he dicho, todo estaba a punto para la promulgaci贸n de esta Constituci贸n por parte de Pablo VI, como ardientemente deseaba, cuando le sobrevino la muerte; e igualmente una muerte improvisa impidi贸 que llevase a cabo el mismo prop贸sito Juan Pablo I. Por eso, Yo, despu茅s de haberlo considerado todo de nuevo detenida y cuidadosamente, con mi Autoridad Apost贸lica decreto y establezco las siguientes leyes y normas.

Primera Parte
NORMAS COMUNES

T铆tulo I
Naturaleza y finalidad de las Universidades y Facultades Eclesi谩sticas

Art铆culo 1. Para cumplir el ministerio de la evangelizaci贸n, confiado por Cristo a la Iglesia cat贸lica, 茅sta tiene el derecho y el deber de erigir y organizar Universidades y Facultades dependientes de ella misma.

Art铆culo 2. En esta Constituci贸n se da el nombre de Universidades y Facultades eclesi谩sticas a aquellas que, can贸nicamente erigidas o aprobadas por la Santa Sede, se dedican al estudio y a la ense帽anza de la doctrina sagrada y de las ciencias con ella relacionadas, gozando del derecho de conferir grados acad茅micos con la autoridad de la Santa Sede.

Art铆culo 3. Las finalidades de las Facultades eclesi谩sticas son:

搂 1. Cultivar y promover, mediante la investigaci贸n cient铆fica, las propias disciplinas y, ante todo, ahondar cada vez m谩s en el conocimiento de la Revelaci贸n cristiana y de lo relacionado con ella, estudiar a fondo sistem谩ticamente las verdades que en ella se contienen, reflexionar a la luz de la Revelaci贸n sobre las cuestiones que plantea cada 茅poca, y presentarlas a los hombres contempor谩neos de manera adecuada a las diversas culturas;

搂 2. dar una formaci贸n superior a los alumnos en las propias disciplinas seg煤n la doctrina cat贸lica, prepararlos convenientemente para el ejercicio de los diversos cargos y promover la formaci贸n continua o permanente de los ministros de la Iglesia;

搂 3. prestar su valiosa colaboraci贸n, seg煤n la propia 铆ndole y en estrecha comuni贸n con la jerarqu铆a, a las Iglesias particulares y a la Iglesia universal en toda la labor de evangelizaci贸n.

Art铆culo 4. Es un deber de las Conferencias Episcopales, dada la peculiar importancia eclesial de las Universidades y Facultades eclesi谩sticas, promover con solicitud su vida y su progreso.

Art铆culo 5. La erecci贸n can贸nica o la aprobaci贸n de las Universidades y de las Facultades eclesi谩sticas est谩 reservada a la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica, que las gobierna conforme a derecho 14 .

Art铆culo 6. Solamente las Universidades y las Facultades can贸nicamente erigidas o aprobadas por la Santa Sede, y organizadas seg煤n las normas de esta Constituci贸n, tienen derecho a conferir grados acad茅micos con valor can贸nico, quedando a salvo el derecho peculiar de la Pontificia Comisi贸n B铆blica 15 .

Art铆culo 7. Los estatutos de toda Universidad o Facultad, que han de redactarse en conformidad con las normas de esta Constituci贸n, deben ser aprobados por la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica.

Art铆culo 8. Las Facultades eclesi谩sticas erigidas o aprobadas por la Santa Sede dentro de Universidades no eclesi谩sticas, que confieren grados acad茅micos tanto can贸nicos como civiles, deben observar las prescripciones de esta Constituci贸n, teniendo en cuenta los acuerdos que hayan sido estipulados por la Santa Sede con las distintas Naciones o con las mismas Universidades.

Art铆culo 9. 搂 1. Las Facultades, que no hayan sido can贸nicamente erigidas o aprobadas por la Santa Sede, no pueden conferir grados acad茅micos que tengan valor can贸nico.

搂 2. Para que los grados conferidos en estas Facultades puedan tener valor en orden a algunos efectos can贸nicos, necesitan el reconocimiento de la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica.

搂 3. Para obtener este reconocimiento, adem谩s de requerirse para cada uno de los grados alguna causa especial, deber谩n cumplirse las condiciones establecidas por la misma Sagrada Congregaci贸n.

Art铆culo 10. Para la recta ejecuci贸n de esta Constituci贸n, se deben observar las Normas dadas por la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica.

T铆tulo II
La comunidad acad茅mica y su gobierno

Art铆culo 11. 搂 1. Dado que la Universidad o Facultad constituyen en cierto sentido una comunidad, es necesario que todas las personas que forman parte de ella, bien sea singularmente bien reunidas en consejos, se sientan cada uno a su modo corresponsables del bien com煤n y presten asiduamente su colaboraci贸n para conseguir el propio fin.

搂 2. Consiguientemente se han de determinar cuidadosamente en los estatutos cu谩les son sus derechos y deberes en el 谩mbito de la comunidad acad茅mica, a fin de que se ejerzan convenientemente dentro de los l铆mites leg铆timamente definidos.

Art铆culo 12. El Gran Canciller representa a la Santa Sede ante la Universidad o Facultad e igualmente a 茅sta ante la Santa Sede, promueve su conservaci贸n y progreso y fomenta la comuni贸n con la Iglesia particular y universal.

Art铆culo 13. 搂 1. El Gran Canciller es el Prelado Ordinario del que depende jur铆dicamente la Universidad o Facultad, a no ser que la Sede Apost贸lica disponga otra cosa.

搂 2. Donde lo aconseje las circunstancias, se puede nombrar tambi茅n un Vice-Gran Canciller, cuya autoridad deber ser determinada en los estatutos.

Art铆culo 14. Si el Gran Canciller es una persona distinta del Ordinario del lugar, se establezcan normas para que ambos puedan cumplir concordemente la propia misi贸n.

Art铆culo 15. Las Autoridades acad茅micas son personales y colegiales. Son autoridades personales en primer lugar el rector o presidente y el decano. Autoridades colegiales son los distintos organismos directivos, como los consejos de Universidad o de Facultad.

Art铆culo 16. Los estatutos de la Universidad o Facultad deben determinar con toda claridad los nombres y la competencia de las autoridades acad茅micas, las modalidades de su designaci贸n y el tiempo de su duraci贸n en el cargo, teniendo en cuenta tanto la naturaleza can贸nica de la Universidad o Facultad, como la costumbre de las Universidades de la propia regi贸n.

Art铆culo 17. Las autoridades acad茅micas ser谩n elegidas de entre las personas que sean verdaderamente conocedoras de la vida universitaria y, como norma, de entre los profesores de alguna Facultad.

Art铆culo 18. El rector y el presidente ser谩n nombrados o al menos confirmados por la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica.

Art铆culo 19. 搂 1. Determinen los Estatutos c贸mo deben cooperar entre s铆 las autoridades personales y las colegiales, de manera que, observando fielmente el sistema colegial sobre todo en los asuntos m谩s importantes, particularmente los acad茅micos, las autoridades personales gocen verdaderamente de la potestad que corresponde a su oficio.

搂 2. Esto se ha de decir en primer lugar si se trata del rector, el cual tiene la misi贸n de gobernar toda la Universidad y de promover por los medios adecuados su unidad, cooperaci贸n y progreso.

Art铆culo 20. 搂 1. All铆 donde las Facultades formen parte de una Universidad eclesi谩stica, los estatutos han de proveer para que su gobierno se coordine debidamente con el gobierno de toda la Universidad, de manera que se promueva convenientemente el bien tanto de cada una de las Facultades como de la Universidad y se fomente la cooperaci贸n de todas las Facultades entre s铆.

搂 2. Las exigencias can贸nicas de una Facultad eclesi谩stica han de salvaguardarse incluso cuando 茅sta forme parte de una Universidad no eclesi谩stica.

Art铆culo 21. Si la Facultad est谩 unida con alg煤n seminario o colegio, quedando a salvo la debida cooperaci贸n en todo lo que ata帽e al bien de los alumnos, los estatutos tomen clara y eficazmente precauciones para que la direcci贸n acad茅mica y la administraci贸n de la Facultad se distingan debidamente del gobierno y administraci贸n del seminario o colegio.

T铆tulo III
El profesorado

Art铆culo 22. En toda Facultad debe existir un n煤mero de profesores, especialmente estables, que corresponda a la importancia y al desarrollo de las disciplinas, as铆 como a la debida asistencia y al aprovechamiento de los alumnos.

Art铆culo 23. Debe haber distintas clases de profesores, especificadas en los estatutos seg煤n el grado de preparaci贸n, inserci贸n, estabilidad y responsabilidad en la Facultad, teniendo oportunamente en cuenta los usos de las Universidades de la regi贸n.

Art铆culo 24. Los estatutos deben precisar a que autoridades compete la asunci贸n, el nombramiento y la promoci贸n de los profesores, sobre todo cuando se trata de conferirles un oficio estable.

Art铆culo 25. 搂 1. Para que uno pueda ser leg铆timamente asumido entre los profesores estables de la Facultad, se requiere:

1) que sea persona distinguida por su preparaci贸n doctrinal, su testimonio de vida y su sentido de responsabilidad;

2) que tenga el doctorado congruente, un t铆tulo equivalente o m茅ritos cient铆ficos del todo singulares;

3) que haya probado su idoneidad para la investigaci贸n cient铆fica de manera documentalmente segura, sobre todo mediante la publicaci贸n de trabajos cient铆ficos;

4) que demuestre tener aptitud pedag贸gica para la ense帽anza.

搂 2. Estos requisitos, que valen para la asunci贸n de profesores estables, se han de aplicar proporcionalmente a los profesores no estables.

搂 3. Para la asunci贸n de los profesores se deben tener presentes los requisitos cient铆ficos vigentes en la pr谩ctica universitaria de la regi贸n.

Art铆culo 26. 搂 1. Todos los profesores de cualquier grado deben distinguirse siempre por su honestidad de vida, su integridad doctrinal y su diligencia en el cumplimiento del deber, de manera que puedan contribuir eficazmente a conseguir los fines de la Facultad eclesi谩stica.

搂 2. Los que ense帽an materias concernientes a la fe y costumbres, deben ser conscientes de que tienen que cumplir esta misi贸n en plena comuni贸n con el Magisterio de la Iglesia, en primer lugar con el del Romano Pont铆fice 16 .

Art铆culo 27. 搂 1. Los que ense帽an materias concernientes a la fe y costumbres, deben recibir la misi贸n can贸nica del Gran Canciller o de su delegado, despu茅s de haber hecho la profesi贸n de fe, ya que no ense帽an con autoridad propia sino en virtud de la misi贸n recibida de la Iglesia. Los dem谩s profesores deben recibir el permiso para ense帽ar del Gran Canciller o de su delegado.

搂 2. Todos los profesores, antes de recibir un encargo estable o antes de ser promovidos al supremo orden did谩ctico, o en ambos casos, seg煤n lo definan los estatutos, necesitan la declaraci贸n nihil obstat de la Santa Sede.

Art铆culo 28. La promoci贸n a los grados superiores se hace, despu茅s de un oportuno intervalo de tiempo, teniendo en cuenta la capacidad para ense帽ar, las investigaciones llevadas a cabo, los trabajos cient铆ficos publicados, el esp铆ritu de colaboraci贸n demostrado en la ense帽anza y en la investigaci贸n, el empe帽o puesto en la dedicaci贸n a la Facultad.

Art铆culo 29. Para que puedan cumplir su oficio, los profesores estar谩n libres de otros cargos no compatibles con su deber de investigar y ense帽ar de la manera que se exija en los estatutos a cada una de las clases de profesores.

Art铆culo 30. Se ha de determinar en los estatutos:

a) cu谩ndo y en qu茅 condiciones cesan los profesores en su oficio;

b) por qu茅 razones y con qu茅 procedimiento se les puede suspender o privar del oficio, de manera que se tutelen adecuadamente los derechos tanto del profesor como de la Facultad o Universidad, en primer lugar de sus alumnos, como tambi茅n de la misma comunidad eclesial.

T铆tulo IV
Los alumnos

Art铆culo 31. Las Facultades eclesi谩sticas est茅n abiertas a todos aquellos, eclesi谩sticos o seglares, que, presentando certificado v谩lido de buena conducta y de haber realizado los estudios previos, sean id贸neos para inscribirse en la Facultad.

Art铆culo 32. 搂 1. Para que uno pueda ser inscripto en la Facultad con el fin de conseguir grados acad茅micos, debe presentar el t铆tulo de estudio que se requiera para ser admitido en la Universidad civil de la propia naci贸n o de la regi贸n donde est谩 la Facultad.

搂 2. La Facultad determinar en sus estatutos lo que eventualmente sea necesario, adem谩s de lo establecido en el 搂1, para iniciar los propios estudios, incluso en lo que se refiere al conocimiento de las lenguas tanto antiguas como modernas.

Art铆culo 33. Los alumnos deben observar fielmente las normas de la Facultad en todo lo referente al ordenamiento general y a la disciplina 鈥攅n primer lugar lo referente al propio plan de estudios, asistencia a clase, ex谩menes鈥� as铆 como en todo lo que ata帽e a la vida de la Facultad.

Art铆culo 34. Los estatutos deben definir el modo c贸mo los alumnos, tanto en particular como asociados, tomar谩n parte en la vida de la comunidad universitaria, en todo aquello que pueden aportar al bien com煤n de la Facultad o Universidad.

Art铆culo 35. Determinen igualmente los estatutos c贸mo, por razones graves, se puede suspender o privar de algunos derechos a los alumnos o incluso excluirlos de la Facultad, con el fin de proveer as铆 a la tutela de los derechos ya del alumno, ya de la Facultad o Universidad, ya tambi茅n de la misma comunidad eclesial.

T铆tulo V
Los oficiales y el personal auxiliar

Art铆culo 36. 搂 1. En el gobierno y administraci贸n de la Universidad o Facultad, las autoridades sean ayudadas por oficiales, convenientemente preparados en el propio oficio.

搂 2. Son oficiales en primer lugar el secretario, el bibliotecario y el ec贸nomo.

Art铆culo 37. Se cuente tambi茅n con personal auxiliar, encargado de la vigilancia, del orden y otras incumbencias, seg煤n las necesidades de la Universidad o Facultad.

T铆tulo VI
El plan de estudios

Art铆culo 38. 搂 1. Al hacer el plan de estudios, se observen cuidadosamente los principios y las normas que, seg煤n la diversidad de la materia, se contienen en los documentos eclesi谩sticos, sobre todo en los del Concilio Vaticano II; se tengan en cuenta al mismo tiempo las adquisiciones seguras, que provienen del progreso cient铆fico y que contribuyen en particular a resolver las cuestiones hoy discutidas.

搂 2. En las distintas Facultades se adopte el m茅todo cient铆fico correspondiente a las exigencias propias de las distintas ciencias. Asimismo se apliquen oportunamente los recientes m茅todos did谩cticos y pedag贸gicos, aptos para promover mejor el empe帽o personal de los alumnos y su participaci贸n activa en los estudios.

Art铆culo 39. 搂 1. Seg煤n la norma del Concilio Vaticano II y teniendo presente la 铆ndole propia de cada Facultad:

1潞 se reconozca una justa libertad 17 de investigaci贸n y de ense帽anza, para que se pueda lograr un aut茅ntico progreso en el conocimiento y en la comprensi贸n de la verdad divina;

2潞 al mismo tiempo sea claro:

a) que la verdadera libertad de ense帽anza est谩 contenida necesariamente dentro de los confines de la Palabra de Dios, tal como es ense帽ada constantemente por el Magisterio vivo de la Iglesia;

b) igualmente que la verdadera libertad de investigaci贸n se apoya necesariamente en la firme adhesi贸n a la Palabra de Dios y en la actitud de aceptaci贸n del Magisterio de la Iglesia, al cual ha sido confiado el deber de interpretar aut茅nticamente la Palabra de Dios.

搂 2. Consiguientemente, en materia tan importante y que requiere tanta prudencia, se debe proceder con confianza y sin sospechas, pero tambi茅n con juicio y sin temeridad, sobre todo en el campo de la ense帽anza; se deben armonizar adem谩s cuidadosamente las exigencias cient铆ficas con las necesidades pastorales del Pueblo de Dios.

Art铆culo 40. En toda Facultad se ordene convenientemente el plan de estudios, a trav茅s de diversos grados o ciclos seg煤n las exigencias de la materia; de manera que generalmente:

a) se ofrezca en primer lugar una informaci贸n general, mediante la exposici贸n coordinada de todas las disciplinas, junto con la introducci贸n al uso del m茅todo cient铆fico;

b) sucesivamente se aborde con mayor profundidad el estudio de un sector particular de las disciplinas y al mismo tiempo se ejercite m谩s de lleno a los alumnos en el uso del m茅todo de investigaci贸n cient铆fica;

c) finalmente, se vaya llegando progresivamente a la madurez cient铆fica, en particular mediante la elaboraci贸n de un trabajo escrito, que contribuya efectivamente al adelanto de la ciencia.

Art铆culo 41. 搂 1. Se determinen las disciplinas que se requieren necesariamente para lograr el fin de la Facultad, como tambi茅n aquellas que, de diverso modo, ayudan a conseguir tal finalidad, y se indique consiguientemente c贸mo se distingan entre s铆.

搂 2. Se ordenen las disciplinas en cada Facultad, de manera que formen un cuerpo org谩nico, sirvan para la s贸lida y armoniosa formaci贸n de los alumnos y hagan m谩s f谩cil la mutua colaboraci贸n de los profesores.

Art铆culo 42. Las lecciones, sobre todo en el ciclo institucional, deben darse obligatoriamente, debiendo asistir a ellas los alumnos seg煤n las normas que determinar谩n los estatutos.

Art铆culo 43. Las ejercitaciones y los seminarios, sobre todo en el ciclo de especializaci贸n, deben ser dirigidos asiduamente bajo la gu铆a de los profesores e integrados continuamente mediante el estudio privado y el coloquio frecuente con los profesores.

Art铆culo 44. Definan los estatutos de la Facultad que ex谩menes o pruebas equivalentes, escritos u orales, deben darse al final de cada semestre o a帽o y sobre todo al final del ciclo, con el fin de que sea posible verificar su aprovechamiento en orden a la continuaci贸n de los estudios de la Facultad y a la consecuci贸n de los grados acad茅micos.

Art铆culo 45. Asimismo los estatutos determinar谩n en que consideraci贸n deben tomarse los estudios hechos en otro sitio, sobre todo por lo que se refiere a la concesi贸n de dispensas para algunas disciplinas o tambi茅n a la reducci贸n del mismo plan de estudios, respetando por lo dem谩s las disposiciones de la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica.

T铆tulo VII
Los grados acad茅micos

Art铆culo 46. 搂 1. Al final de cada ciclo del plan de estudios, puede conferirse el conveniente grado acad茅mico, que debe ser establecido para cada Facultad, teniendo en cuenta la duraci贸n del ciclo y las disciplinas en 茅l ense帽adas.

搂 2. Por tanto, en los Estatutos de cada Facultad deben determinarse cuidadosamente, seg煤n las normas comunes y particulares de la presente Constituci贸n, todos los grados que son conferidos y que condiciones se requieren.

Art铆culo 47. 搂 1. Los grados acad茅micos, que se confieren en una Facultad eclesi谩stica, son: el bachillerato, la licenciatura, el doctorado.

搂 2. A estos grados pueden a帽adirse calificaciones peculiares, seg煤n las distintas Facultades y el ordenamiento de los estudios en cada Facultad.

Art铆culo 48. En los Estatutos de cada Facultad, los grados acad茅micos pueden ser expresados con otros nombres, teniendo en cuenta la costumbre de las Universidades de la regi贸n, mientras se indique claramente su equivalencia con los grados acad茅micos arriba mencionados y se salvaguarde la uniformidad entre las Facultades eclesi谩sticas de la misma regi贸n.

Art铆culo 49. 搂 1. Nadie puede conseguir un grado acad茅mico, si no se ha inscripto regularmente en la Facultad, no ha terminado el plan de estudios prescritos por los estatutos y no ha superado positivamente los relativos ex谩menes o pruebas.

搂 2. Nadie puede ser admitido al doctorado, si no ha conseguido previamente la licenciatura.

搂 3. Para conseguir el doctorado se requiere adem谩s una disertaci贸n doctoral que contribuya efectivamente al progreso de la ciencia, que haya sido elaborada bajo la gu铆a de un profesor, discutida p煤blicamente, aprobada colegialmente y publicada al menos en su parte principal.

Art铆culo 50. 搂 1. El doctorado es el grado acad茅mico que habilita, y se requiere, para ense帽ar en una Facultad; la licenciatura por su parte habilita, y se requiere, para ense帽ar en un seminario mayor o en una escuela equivalente.

搂 2. Los grados acad茅micos necesarios para desempe帽ar los distintos oficios eclesi谩sticos son establecidos por la competente autoridad eclesi谩stica.

Art铆culo 51. Concurriendo especiales m茅ritos cient铆ficos o culturales adquiridos en la promoci贸n de las ciencias eclesi谩sticas, se puede conceder a alguno el Doctorado ad honorem.

T铆tulo VIII
Cuestiones did谩cticas

Art铆culo 52. Para la consecuci贸n de los propios fines espec铆ficos, y en particular para llevar a cabo la investigaci贸n cient铆fica, en cada Universidad o Facultad habr谩 una biblioteca adecuada, que responda a las necesidades de los profesores y alumnos, convenientemente ordenada y dotada de oportunos cat谩logos.

Art铆culo 53. Mediante la asignaci贸n anual de una congrua suma de dinero, la biblioteca se enriquezca constantemente con libros antiguos y modernos, y tambi茅n con las principales revistas, de manera que pueda servir eficazmente tanto para investigar y ense帽ar las disciplinas, como para aprenderlas, lo mismo que para las ejercitaciones y seminarios.

Art铆culo 54. Al frente de la biblioteca debe ser puesto un perito en la materia, el cual ser ayudado por un consejo adecuado y participar谩 oportunamente en los consejos de Universidad o Facultad.

Art铆culo 55. 搂 1. La Facultad debe disponer adem谩s de medios t茅cnicos, audiovisuales, etc., que sirvan de ayuda para la ense帽anza.

搂 2. En correspondencia con la naturaleza y finalidad peculiares de la Universidad o Facultad haya tambi茅n institutos de investigaci贸n y laboratorios cient铆ficos, as铆 como otros medios necesarios para conseguir el fin que les es propio.

T铆tulo IX
Cuesti贸n econ贸mica

Art铆culo 56. La Universidad o Facultad debe disponer de medios econ贸micos necesarios para la conveniente consecuci贸n de su finalidad espec铆fica. Deber谩 hacerse una descripci贸n exacta del estado patrimonial y de los derechos de propiedad.

Art铆culo 57. Los Estatutos determinen, seg煤n las normas de la recta econom铆a, la funci贸n del ec贸nomo, as铆 como las competencias del rector o presidente y de los consejos en la gesti贸n econ贸mica de la Universidad o de la Facultad, con el fin de asegurar una sana administraci贸n.

Art铆culo 58. A los profesores, oficiales y al personal auxiliar se les d茅 una congrua retribuci贸n, teniendo en cuenta las costumbres vigentes en el territorio, incluso en lo que se refiere a la asistencia y a la seguridad social.

Art铆culo 59. Los Estatutos determinen igualmente las normas generales sobre los modos de participaci贸n de los estudiantes en los gastos de la Universidad o Facultad, mediante el pago de tasas para la admisi贸n, la inscripci贸n anual, los ex谩menes y diplomas.

T铆tulo X
Planificaci贸n y cooperaci贸n entre las facultades

Art铆culo 60. 搂 1. Debe ser cuidada diligentemente la llamada planificaci贸n, con el fin de proveer tanto a la conservaci贸n y al progreso de las Universidades o Facultades, como a su conveniente distribuci贸n en las diversas partes del mundo.

搂 2. Para conseguir este fin, la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica ser谩 ayudada, con sus sugerencias, por las Conferencias Episcopales y por una comisi贸n de expertos.

Art铆culo 61. La erecci贸n o aprobaci贸n de una nueva Universidad o Facultad ser decidida por la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica, cuando se est茅 seguro de su necesidad o utilidad real y se cumplan todos los requisitos, despu茅s de o铆r tambi茅n el parecer de los Ordinarios de la regi贸n y de los expertos, especialmente de las Facultades m谩s pr贸ximas.

Art铆culo 62. 搂 1. La afiliaci贸n de un instituto a una Facultad para la consecuci贸n del bachillerato ser谩 decretada por la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica, cuando se cumplan las condiciones establecidas por el mismo dicasterio.

搂 2. Es muy de desear que los centros teol贸gicos, sea de las di贸cesis, sea de los institutos religiosos, se afilien a alguna Facultad teol贸gica.

Art铆culo 63. La agregaci贸n y la incorporaci贸n de un instituto a una Facultad para conseguir tambi茅n grados acad茅micos superiores ser谩n decretadas por la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica, cuando se cumplan las condiciones establecidas por el mismo dicasterio.

Art铆culo 64. La colaboraci贸n entre Facultades, bien sea de una misma Universidad, bien de una misma regi贸n o de un territorio m谩s amplio, deber谩 ser promovida diligentemente. En efecto, ello ser谩 de gran ayuda para fomentar la investigaci贸n cient铆fica de los profesores y la mejor formaci贸n de los alumnos, as铆 como para conseguir la com煤nmente llamada 芦relaci贸n interdisciplinar禄, que se hace cada vez m谩s necesaria; igualmente para desarrollar la 芦complementaridad禄 entre las distintas Facultades; en general, para lograr la penetraci贸n de la sabidur铆a cristiana en toda la cultura.

Segunda Parte

NORMAS ESPECIALES

Art铆culo 65. Adem谩s de las normas comunes a todas las Facultades eclesi谩sticas, establecidas en la primera parte de esta Constituci贸n, se dan aqu铆 las normas especiales para algunas Facultades, teniendo en cuenta su peculiar naturaleza e importancia dentro de la Iglesia.

T铆tulo I
La Facultad de Sagrada Teolog铆a

Art铆culo 66. La Facultad de Sagrada Teolog铆a tiene como finalidad profundizar y estudiar sistem谩ticamente con su propio m茅todo la doctrina cat贸lica, sacada de la divina Revelaci贸n con m谩xima diligencia; y tambi茅n el de buscar diligentemente las soluciones de los problemas humanos a la luz de la misma Revelaci贸n.

Art铆culo 67. 搂 1. El estudio de la Sagrada Escritura debe ser como el alma de la Sagrada Teolog铆a, la cual se basa, como fundamento perenne, sobre la Palabra de Dios escrita junto con la Tradici贸n viva 18 .

搂 2. Todas las disciplinas teol贸gicas deben ser ense帽adas de modo que, de las razones internas del objeto propio de cada una y en conexi贸n con las dem谩s disciplinas de la Facultad, incluso filos贸ficas y con las ciencias antropol贸gicas, resulte bien clara la unidad de toda la ense帽anza teol贸gica; y todas las disciplinas converjan hacia el conocimiento 铆ntimo del misterio de Cristo, para que as铆 pueda ser anunciado m谩s eficazmente al Pueblo de Dios y a todas las gentes.

Art铆culo 68. 搂 1. La Verdad revelada debe ser considerada tambi茅n en conexi贸n con los adelantos cient铆ficos del momento presente, para que se comprenda claramente 芦c贸mo la fe y la raz贸n se encuentran en la 煤nica verdad禄 19 y su exposici贸n sea tal, que, sin mutaci贸n de la verdad, se adapte a la naturaleza y a la 铆ndole de cada cultura, teniendo especialmente en cuenta la filosof铆a y la sabidur铆a de los pueblos, excluyendo no obstante cualquier forma de sincretismo o de falso particularismo 20 .

搂 2. Se deben investigar, escoger y tomar con cuidado los valores positivos que se encuentran en las distintas filosof铆as y culturas; pero no se deben aceptar sistemas y m茅todos que no puedan conciliarse con la fe cristiana.

Art铆culo 69. Las cuestiones ecum茅nicas deben ser tratadas cuidadosamente seg煤n las normas emanadas de la competente autoridad eclesi谩stica 21 ; asimismo las relaciones con las religiones no cristianas hay que considerarlas con atenci贸n, y ser谩n examinados con escrupulosa diligencia los problemas que nacen del ate铆smo contempor谩neo.

Art铆culo 70. En el estudio y la ense帽anza de la doctrina cat贸lica aparezca bien clara la fidelidad al Magisterio de la Iglesia. En el cumplimiento de la misi贸n de ense帽ar, especialmente en el ciclo institucional, se impartan ante todo las ense帽anzas que se refieren al patrimonio adquirido de la Iglesia. Las opiniones probables y personales que derivan de las nuevas investigaciones sean propuestas modestamente como tales.

Art铆culo 71. En la ense帽anza han de observarse las normas contenidas en los documentos del Concilio Vaticano II 22 , y tambi茅n en los documentos m谩s recientes de la Santa Sede 23 , en cuanto se refieren a los estudios acad茅micos.

Art铆culo 71. En la ense帽anza han de observarse las normas contenidas en los documentos del Concilio Vaticano II 22 , y tambi茅n en los documentos m谩s recientes de la Santa Sede 23 , en cuanto se refieren a los estudios acad茅micos.

Art铆culo 72. El plan de estudios de las Facultades de Sagrada Teolog铆a comprende:

a) el primer ciclo, institucional, que dura un quinquenio o diez semestres, o tambi茅n un trienio, si anteriormente se ha exigido un bienio de filosof铆a.

Adem谩s de una s贸lida formaci贸n en filosof铆a, cuyo estudio es necesariamente proped茅utico a la teolog铆a, las disciplinas teol贸gicas deben ser ense帽adas de modo que se ofrezca una exposici贸n org谩nica de toda la doctrina cat贸lica junto con la introducci贸n al m茅todo de la investigaci贸n cient铆fica.

El ciclo se concluye con el grado acad茅mico del bachillerato o con otro grado similar tal como se precisar谩 en los estatutos de la Facultad;

b) el segundo ciclo, de especializaci贸n, dura un bienio o cuatro semestres.

En 茅l se ense帽an las disciplinas especiales seg煤n la diversa 铆ndole de la especializaci贸n y se tienen seminarios y ejercitaciones para conseguir pr谩ctica en la investigaci贸n cient铆fica.

El ciclo se concluye con el grado acad茅mico de la licenciatura especializada;

c) el tercer ciclo, en el cual durante un determinado per铆odo de tiempo se perfecciona la formaci贸n cient铆fica, especialmente a trav茅s de la elaboraci贸n de la tesis doctoral.

El ciclo se concluye con el grado acad茅mico del doctorado.

Art铆culo 73. 搂 1. Para que uno pueda inscribirse v谩lidamente en la Facultad de Sagrada Teolog铆a es necesario que haya terminado los estudios precedentes, exigidos a norma del art. 32 de esta Constituci贸n.

搂 2. All铆 donde el primer ciclo de la Facultad es trienal, el alumno debe presentar el certificado del bienio filos贸fico, regularmente cursado en una Facultad filos贸fica o instituto aprobados.

Art铆culo 74. 搂 1. La Facultad de Sagrada Teolog铆a tiene la misi贸n particular de cuidar la cient铆fica formaci贸n teol贸gica de aquellos que se preparan al presbiterado o a desempe帽ar cargos eclesi谩sticos especiales.

搂 2. Con este fin, deben darse tambi茅n disciplinas adaptadas a los seminaristas: es m谩s, puede instituirse oportunamente por la misma Facultad el 芦A帽o de pastoral禄, que se exige, despu茅s de haber terminado el quinquenio institucional, para el presbiterado, y puede concluirse con la concesi贸n de un diploma especial.

T铆tulo II
La Facultad de Derecho Can贸nico

Art铆culo 75. La Facultad de Derecho Can贸nico, latino u oriental, tiene como finalidad estudiar y promover las disciplinas can贸nicas a la luz de la ley evang茅lica e instruir a fondo en las mismas a los alumnos para que est茅n formados para la investigaci贸n y la ense帽anza y est茅n tambi茅n preparados para desempe帽ar especiales cargos eclesi谩sticos.

Art铆culo 76. El plan de estudios en la Facultad de Derecho Can贸nico comprende:

a) el primer ciclo, que debe durar al menos un a帽o, o dos semestres, durante el cual se estudian las instituciones generales del Derecho Can贸nico y aquellas disciplinas que se exigen para una formaci贸n jur铆dica superior;

b) el segundo ciclo, que debe durar un bienio, o cuatro semestres y que se dedica a un estudio profundo del C贸digo de Derecho Can贸nico completo y al mismo tiempo de las disciplinas afines;

c) el tercer ciclo, que debe durar al menos un a帽o, o dos semestres, durante el cual se perfecciona la formaci贸n jur铆dica y se elabora la tesis doctoral.

Art铆culo 77. 搂 1. Para las disciplinas prescritas en el primer ciclo, la Facultad puede servirse de cursos tenidos en otras Facultades, reconocidos por ella como correspondientes a las propias exigencias.

搂 2. El segundo ciclo se concluye con la licenciatura y el tercero con el doctorado.

搂 3. Los estatutos de la Facultad deben definir los requisitos particulares para la consecuci贸n de los grados acad茅micos, habida cuenta de las prescripciones de la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica.

Art铆culo 78. Para que uno pueda inscribirse en la Facultad de Derecho Can贸nico es necesario que haya terminado los estudios exigidos, a tenor del art. 32 de esta Constituci贸n.

T铆tulo III
La Facultad de Filosof铆a

Art铆culo 79. 搂 1. La Facultad eclesi谩stica de Filosof铆a tiene como finalidad investigar con m茅todo cient铆fico los problemas filos贸ficos y, bas谩ndose en el patrimonio filos贸fico perennemente v谩lido 24 , buscar su soluci贸n a la luz natural de la raz贸n, y demostrar su coherencia con la visi贸n cristiana del mundo, del hombre y de Dios, poniendo de relieve las relaciones de la filosof铆a con la teolog铆a.

搂 2. Se propone asimismo instruir a los alumnos en orden a hacerlos id贸neos para la ense帽anza y para desarrollar convenientemente otras actividades intelectuales, as铆 como para promover la cultura cristiana y entablar un fructuoso di谩logo con los hombres de nuestro tiempo.

Art铆culo 80. En la ense帽anza de la filosof铆a se deben observar las normas que le ata帽en y que se contienen en los documentos del Concilio Vaticano II 25 y en otros documentos m谩s recientes de la Santa Sede 26 , en lo que hacen referencia a los estudios acad茅micos.

Art铆culo 81. El plan de estudios de la Facultad de Filosof铆a comprende:

a) el primer ciclo institucional, durante el cual a lo largo de un bienio o cuatro semestres, se hace una exposici贸n org谩nica de las distintas partes de la filosof铆a que tratan del mundo, del hombre y de Dios, como tambi茅n de la historia de la filosof铆a, juntamente con la introducci贸n al m茅todo de investigaci贸n cient铆fica;

b) el segundo ciclo, en el cual se inicia la especializaci贸n y durante el cual, por espacio de un bienio o cuatro semestres y mediante el estudio de disciplinas especiales y seminarios, se abre camino a una reflexi贸n m谩s profunda sobre alguna parte de la filosof铆a;

c) el tercer ciclo, en el cual, durante un conveniente per铆odo de tiempo, se promueve la madurez filos贸fica, especialmente a trav茅s de la elaboraci贸n de la tesis doctoral.

Art铆culo 82. El primer ciclo se concluye con el bachillerato, el segundo con la licenciatura especializada, el tercero con el doctorado.

Art铆culo 83. Para que uno pueda inscribirse en la Facultad de Filosof铆a es necesario que haya terminado antes los estudios requeridos a tenor del art. 32 de esta Constituci贸n.

T铆tulo IV
Otras facultades

Art铆culo 84. Adem谩s de las Facultades de Sagrada Teolog铆a, de Derecho Can贸nico y de Filosof铆a, han sido erigidas o pueden ser erigidas can贸nicamente otras Facultades eclesi谩sticas, teniendo en cuenta las necesidades de la Iglesia, con objeto de conseguir algunas finalidades particulares, como por ejemplo:

a) un conocimiento profundo en algunas disciplinas de mayor importancia entre las disciplinas teol贸gicas, jur铆dicas, filos贸ficas;

b) la promoci贸n de otras ciencias, en primer lugar las ciencias humanas, que tengan m谩s estrecha conexi贸n con las disciplinas teol贸gicas o con la labor de evangelizaci贸n;

c) el estudio profundo de las letras, que ayuden de modo especial tanto a comprender mejor la Revelaci贸n cristiana, como a desarrollar con mayor eficacia la tarea de evangelizaci贸n;

d) finalmente, una m谩s cuidada preparaci贸n tanto de los eclesi谩sticos como de los seglares para desempe帽ar dignamente algunas funciones apost贸licas especiales.

Art铆culo 85. Para conseguir los fines expuestos en el art铆culo precedente, han sido ya erigidas y habilitadas para conferir grados acad茅micos con autoridad de la Santa Sede, las siguientes Facultades o Institutos ad instar Facultatis:

鈥� de Arqueolog铆a cristiana,

鈥� B铆blico y del Oriente Antiguo,

鈥� de Ciencias de la educaci贸n o Pedagog铆a,

鈥� de Ciencias religiosas,

鈥� de Ciencias sociales,

鈥� de Estudios 谩rabes y de Islamolog铆a,

鈥� de Estudios medievales,

鈥� de Estudios eclesi谩sticos orientales,

鈥� de Historia eclesi谩stica,

鈥� de Literatura cristiana y cl谩sica,

鈥� de Liturgia,

鈥� de Misionolog铆a,

鈥� de M煤sica sacra,

鈥� de Psicolog铆a,

鈥� de Utriusque iure (Derecho Can贸nico y Civil).

Art铆culo 86. Ser谩 incumbencia de la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica emanar oportunamente normas especiales para estas Facultades o institutos, al igual que se ha dicho en los t铆tulos precedentes para las Facultades de Sagrada Teolog铆a, Derecho Can贸nico y Filosof铆a.

Art铆culo 87. Tambi茅n las Facultades y los Institutos para los cuales no han sido dadas a煤n normas especiales, deben redactar los propios estatutos en conformidad con las normas comunes establecidas en la primera parte de esta Constituci贸n y teniendo en cuenta la naturaleza particular y las finalidades espec铆ficas de cada Facultad o Instituto.

Normas transitorias

Art铆culo 88. La presente Constituci贸n entrar谩 en vigor el primer d铆a del a帽o acad茅mico 1980-1981 o del a帽o acad茅mico 1981, seg煤n el calendario escolar de las distintas regiones.

Art铆culo 89. Todas las Universidades o Facultades deben presentar los propios estatutos, revisados conforme a esta Constituci贸n, en la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica antes del d铆a 1 de enero de 1981; en caso de no hacerlo, queda suspendido ipso facto su derecho a conferir los grados acad茅micos.

Art铆culo 90. En todas las Facultades deben ordenarse los estudios, de manera que los alumnos puedan conseguir los grados acad茅micos seg煤n las normas de esta Constituci贸n, apenas 茅sta entre en vigor, quedando a salvo los derechos anteriormente adquiridos por los mismos estudiantes.

Art铆culo 91. Los estatutos deber谩n ser aprobados ad experimentum, de modo que, tres a帽os despu茅s de la aprobaci贸n, puedan ser perfeccionados para obtener la aprobaci贸n definitiva.

Art铆culo 92. Las Facultades que tienen vinculaci贸n jur铆dica con las autoridades civiles podr谩n disponer de un per铆odo m谩s largo de tiempo para revisar los estatutos, con la aprobaci贸n de la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica.

Art铆culo 93. Ser谩 incumbencia de la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica, cuando pasando el tiempo lo pidan las circunstancias, proponer los cambios que se deban introducir en esta Constituci贸n, a fin de que la misma se adapte continuamente a las nuevas exigencias de las Facultades eclesi谩sticas.

Art铆culo 94. Las leyes o las costumbres actualmente en vigor, pero que est谩n en contraste con esta Constituci贸n, bien sean universales, bien sean particulares, aunque sean dignas de especial铆sima y particular menci贸n, quedan abrogadas. Asimismo los privilegios concedidos hasta ahora por la Santa Sede a personas f铆sicas o morales y que est谩n en contraste con las prescripciones de esta misma Constituci贸n, quedan totalmente abrogados.

Quiero finalmente que esta mi Constituci贸n sea siempre estable, v谩lida y eficaz, obtenga plena y enteramente sus efectos y sea observada en conciencia por todos aquellos a quienes ata帽e, no obstante cualquiera disposici贸n en contrario. Si conscientemente o sin darse cuenta se obrase diversamente a como he decidido, declaro que lo hecho sea considerado carente de cualquier valor.

Dado en Roma, en San Pedro, el d铆a 15 de abril, Resurrecci贸n de Nuestro Se帽or Jesucristo, a帽o 1979, I de mi Pontificado.

IOANNES PAULUS II

Normas de la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica en orden a la recta aplicaci贸n de la Constituci贸n Apost贸lica Sapientia christiana

La Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica, a tenor del art. 10 de la Constituci贸n Apost贸lica Sapientia Christiana, presenta a las Universidades y Facultades Eclesi谩sticas las siguientes Normas y prescribe que sean observadas fielmente.

PRIMERA PARTE
NORMAS COMUNES

T铆tulo I
NATURALEZA Y FINALIDAD DE LAS UNIVERSIDADES Y FACULTADES ECLESI脕STICAS (Const. Apost., art. 1-10)

Art. 1. Con el nombre de Universidad o de Facultad se entienden tambi茅n los Ateneos, Institutos u otros Centros Acad茅micos, can贸nicamente erigidos o aprobados por la Santa Sede, con derecho a conferir grados acad茅micos con la autoridad de la misma Santa Sede.

Art. 2. Con el fin de fomentar el trabajo cient铆fico, se recomiendan vivamente los centros especiales de investigaci贸n, las revistas y colecciones cient铆ficas, as铆 como los congresos cient铆ficos.

Art. 3. Los cometidos para los cuales se preparan los alumnos, pueden ser o propiamente cient铆ficos, como la investigaci贸n y la ense帽anza, o tambi茅n pastorales. Habr谩 que tener debidamente en cuenta esta diversidad para ordenar el plan de estudios y para determinar los grados acad茅micos, salvo siempre su car谩cter cient铆fico

Art. 4. La colaboraci贸n en la obra de evangelizaci贸n se refiere a la acci贸n de la Iglesia en la tarea pastoral, ecum茅nica y misionera y est谩 encaminada en primer lugar a la comprensi贸n pro. funda, a la defensa y a la difusi贸n de la fe; se extiende adem谩s a todo el 谩mbito de la cultura y de la sociedad humana.

Art. 5. Las Conferencias Episcopales, tambi茅n en esta materia en uni贸n con la S. Sede, tendr谩n especial solicitud por las Universidades y las Facultades; y por tanto:

1掳 fomentar谩n, en uni贸n con el Gran Canciller, su progreso y, salva la autonom铆a de la ciencia seg煤n la mente del Concilio Vaticano II, se mostrar谩n sol铆citas ante todo por su condici贸n cient铆fica y eclesial;

2掳 ayudar谩n a la actividad de las Facultades, la inspirar谩n y coordinar谩n convenientemente en cuanto se refiere a las cuestiones comunes dentro de los l铆mites de la propia regi贸n;

3掳 teniendo en cuenta las necesidades de 'a Iglesia y el progreso cultural de la propia regi贸n, procurar谩n la elecci贸n de las mismas en un n煤mero adecuado;

4掳 para todo esto constituir谩n una Comisi贸n con miembros pertenecientes a la Conferencia, asistida por un grupo de expertos.

Art. 6. En la preparaci贸n de los Estatutos y del Plan de estudios se han de tener presentes las Normas contenidas en el Ap茅ndice I.

Art. 7. 搂 1. El valor can贸nico de un grado acad茅mico significa que tal grado habilita para desempe帽ar las funciones eclesi谩sticas para las que es requerido, en primer lugar para ense帽ar las ciencias sagradas en las Facultades, en los Seminarios mayores y en las Escuelas equivalentes.

搂 2. Las condiciones necesarias para el reconocimiento de cada uno de los grados, de que se trata en el art. 9 de la Constituci贸n Apost贸lica, supuesto el consentimiento de la Autoridad eclesi谩stica, se refieren ante todo al cuerpo docente, al plan de estudios y a los medios cient铆ficos.

搂 3. Los grados reconocidos para determinados efectos can贸nicos no se equiparen nunca por completo a los grados acad茅micos can贸nicos.

T铆tulo II
LA COMUNIDAD ACAD脡MICA Y SU GOBIERNO (Const. Apost., art. 11-21)

Art. 8. Corresponde al Gran Canciller:

1掳 hacer progresar constantemente la Universidad o Facultad; promover el quehacer cient铆fico y procurar que se mantenga 铆ntegra la doctrina cat贸lica y se observen fielmente los Estatutos y las normas dictadas por la Santa Sede;

2掳 favorecer estrechas relaciones entre todos los miembros de la comunidad acad茅mica;

3掳 proponer a la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica los nombres tanto del que debe ser nombrado o confirmado Rector o Presidente, como de los profesores que necesitan el 芦nihil obstat禄;

4掳 recibir la profesi贸n de fe del Rector o Presidente;

5掳 conferir o retirar el permiso de ense帽ar o la misi贸n can贸nica a los profesores, seg煤n las normas de la Constituci贸n;

6掳 informar a la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica acerca de los asuntos m谩s importantes y enviar a la misma cada tres a帽os una relaci贸n detallada sobre la situaci贸n acad茅mica, moral y econ贸mica de la Universidad o Facultad.

Art. 9. En caso de que la Universidad o Facultad dependan de una autoridad colegial (como por ejemplo, de la Conferencia Episcopal), deber谩 ser nombrada una persona perteneciente a la misma para desempe帽ar las funciones de Gran Canciller.

Art. 10. El Ordinario del lugar que no sea Gran Canciller, como tiene la responsabilidad de la vida pastoral de su di贸cesis, en caso de que venga a saber que en la Universidad o Facultad se verifican hechos contrarios a la sana doctrina, a la moral o a la disciplina eclesi谩stica, deber谩 informar al Gran Canciller para que provea; si el Gran Canciller no tomase providencias, podr谩 recurrir a la Santa Sede, salvo la obligaci贸n de proveer directamente en los casos m谩s graves o urgentes que constituyan un peligro para la propia di贸cesis.

Art. 11. Cuanto ha sido establecido en el art. 19 de la Constituci贸n, debe ser precisado en los Estatutos de cada Facultad, dando mayor importancia, seg煤n los casos, al sistema colegial o al gobierno personal, con tal de que se mantengan una y otra modalidad, teniendo en cuenta la costumbre de las Universidades de la regi贸n en que se halla la Facultad, o del Instituto religioso al que pertenece

Art. 12. Adem谩s del Consejo de Universidad (Senado Acad茅mico) y del Consejo de Facultad 鈥攓ue existen en todas partes, aunque con nombres diversos鈥�, los Estatutos pueden establecer tambi茅n oportunamente otros Consejos o Comisiones especiales para la direcci贸n y promoci贸n del sector cient铆fico, pedag贸gico, disciplinar, econ贸mico, etc.

Art. 13. 搂 1. Seg煤n la Constituci贸n, Rector es el que est谩 al frente de la Universidad; Presidente el que est谩 al frente de un Instituto o de una Facultad 芦sui iuris禄; Decano el que est谩 al frente de una Facultad que forma parte de una Universidad.

搂 2. En los Estatutos se ha de fijar por cuanto tiempo est谩n nombrados (por ej., un trienio), c贸mo y cuantas veces pueden ser confirmados en su cargo.

Art. 14. Al cargo de Rector o de Presidente corresponde:

1掳 dirigir, promover y coordinar toda la actividad de la comunidad acad茅mica;

2掳 representar a la Universidad, al Instituto o a la Facultad 芦 sui iuris禄;

3掳 convocar los Consejos de Universidad, Instituto o Facultad 芦 sui iuris禄 y presidirlos a norma de los Estatutos;

4掳 vigilar la administraci贸n temporal;

5掳 informar al Gran Canciller sobre los hechos m谩s importantes;

6掳 enviar todos los a帽os a la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica el sumario estad铆stico, seg煤n el esquema fijado por la misma Sagrada Congregaci贸n.

Art. 15. Al Decano de Facultad corresponde:

1掳 promover y coordinar toda la actividad de la Facultad, especialmente en lo que se refiere a los estudios, y proveer oportunamente a sus necesidades;

2掳 convocar el Consejo de Facultad y presidirlo;

3掳 admitir o excluir a los alumnos, en nombre del Rector, a norma de los Estatutos;

4掳 informar al Rector de lo que se hace o se propone por la Facultad;

5潞 procurar que se cumpla todo lo establecido por las Autoridades superiores.

T铆tulo III
LOS PROFESORES(Const. Apost., art. 22-30)

Art. 16. 搂 1. Son Profesores establemente adscritos a la Facultad, en primer lugar aquellos que han sido asumidos con derecho pleno y firme y suelen ser designados con el nombre de Ordinarios; les siguen de cerca los Extraordinarios; pueden adem谩s admitirse 煤tilmente otros, seg煤n el uso de las Universidades.

搂 2. Adem谩s de los Profesores estables, suele haber otros que llevan diversos nombres, en primer lugar los que son invitados de otras Facultades.

搂 3. En fin, oportunamente pueden existir Profesores Asistentes para desempe帽ar peculiares cargos acad茅micos, los cuales deber谩n tener un t铆tulo congruente.

Art. 17. Se entiende por Doctorado congruente el que tiene relaci贸n con la disciplina que se ha de ense帽ar. Si se trata de una disciplina sagrada o conexa con ella, el Doctorado deber谩 ser can贸nico; si el Doctorado no es can贸nico, se requiere ordinariamente la Licenciatura can贸nica de la Facultad a la que pertenece la disciplina.

Art. 18. A los Profesores no cat贸licos, asumidos seg煤n las normas de la competente Autoridad Eclesi谩stica,(27) el permiso de ense帽ar les es dado por el Gran Canciller.

Art. 19. 搂 1. Los Estatutos deben establecer cu谩ndo se confiere el oficio estable, y esto a los efectos de pedir la declaraci贸n 芦nihil obstat禄 a norma del art. 27 de la Constituci贸n.

搂 2. El 芦nihil obstat禄 de la Santa Sede es la declaraci贸n de que, a norma de la Constituci贸n y de los Estatutos particulares, no existe ning煤n impedimento al nombramiento propuesto. Si hubiese alg煤n impedimento, se deber谩 comunicar al Gran Canciller, el cual oir谩 sobre el mismo al Profesor.

搂 3. Si circunstancias particulares de tiempo o lugar impidiesen la petici贸n del 芦nihil obstat禄 a la Santa Sede, el Gran Canciller se pondr谩 en contacto con la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica con el fin de encontrar una soluci贸n.

搂 4. Las Facultades que est茅n bajo un particular r茅gimen concordatario, observen las normas temporalmente en vigor.

Art. 20. El espacio de tiempo necesario para una promoci贸n, que debe ser por lo menos de un trienio, deber谩 establecerse en los Estatutos.

Art. 21. 搂 1. Los Profesores, sobre todo los estables, traten de colaborar entre s铆. Se recomienda tambi茅n la colaboraci贸n con los Profesores de otras Facultades, especialmente en materias afines o relacionadas entre s铆.

搂 2. No se puede ser contempor谩neamente Profesor estable en dos Facultades.

Art. 22. 搂 1. Se defina con precisi贸n en los Estatutos el modo de proceder en casos de suspensi贸n o de dimisi贸n del Profesor, especialmente por razones doctrinales.

搂 2. Ante todo, se debe tratar de arreglar la cuesti贸n privadamente entre el Rector, o el Presidente o el Decano, y el mismo Profesor. Si no se llega a un acuerdo, la cuesti贸n sea tratada oportunamente por el Consejo o Comisi贸n competente, de manera que el primer examen del caso se haga dentro de la Universidad o de la Facultad. Si esto no es suficiente, el茅vese la cuesti贸n al Gran Canciller, el cual, junto con personas expertas de la Universidad o de la Facultad, o de fuera de ellas, examinar谩 el asunto para proveer de modo oportuno Queda abierta la posibilidad de recurso a la Santa Sede para una soluci贸n definitiva del caso, concediendo en todo momento al Profesor la facultad de exponer y defender la propia causa.

搂 3. No obstante, en los casos m谩s graves o urgentes) con el fin de proveer al bien de los alumnos y de los fieles, el Gran Canciller suspender谩 芦ad tempus禄 al Profesor, hasta que se concluya el procedimiento ordinario.

Art. 23. Los sacerdotes diocesanos y los religiosos o equiparados a ellos en el derecho, para llegar a ser profesores de una Facultad y para permanecer en ella como tales, deben tener el consentimiento del propio Ordinario diocesano o del Superior, seg煤n las normas establecidas a este respecto por la competente Autoridad Eclesi谩stica.

T铆tulo IV
LOS ALUMNOS (Const. Apost., art. 31-35)

Art. 24. 搂 1. El certificado exigido, a norma del art. 31 de la Constituci贸n:

1掳 de buena conducta, para los cl茅rigos y seminaristas, es dado por el Ordinario o su delegado; para todos los dem谩s por una persona eclesi谩stica;

2掳 de estudios previos, es el t铆tulo de estudios exigido a norma del art. 32 de la Constituci贸n.

搂 2. Dado que difieren entre s铆 los estudios necesarios requeridos en las distintas Naciones para ingresar en la Universidad, la Facultad tiene el derecho y el deber de examinar si se han cursado todas las disciplinas consideradas necesarias por la misma Facultad.

搂 3. En las Facultades de Ciencias Sagradas se requiere un conocimiento suficiente de la lengua latina, para que los alumnos puedan comprender y utilizar las fuentes de tales ciencias y los documentos de la Iglesia.(28)

搂 4. Si una disciplina no ha sido cursada o lo ha sido de manera insuficiente, la Facultad ofrezca modo de complementar durante el tiempo oportuno los estudios que faltan y se haga examen de ellos.

Art. 25. 搂 1. Adem谩s de los alumnos ordinarios, es decir, aquellos que aspiran a conseguir grados acad茅micos, pueden ser admitidos tambi茅n alumnos extraordinarios, seg煤n las normas establecidas en los Estatutos

搂 2. El alumno puede matricularse como ordinario en una sola Facultad.

Art. 26. El paso del alumno de una Facultad a otra se puede hacer solamente al comienzo del a帽o acad茅mico o del semestre, una vez examinado cuidadosamente su expediente acad茅mico y disciplinar; en todo caso, ninguno puede ser admitido a un grado acad茅mico, si antes no ha completado todo lo necesario para conseguir tal grado, seg煤n los Estatutos de la Facultad.

Art. 27. Al determinar las normas para suspensi贸n o exclusi贸n de un alumno de la Facultad, sea tutelado el derecho que tiene 茅l a defenderse.

T铆tulo V
LOS OFICIALES Y EL PERSONAL AUXILIAR (Const. Apost., art. 36-37)

Art. 28. En los Estatutos o en otro documento adecuado de la Universidad o Facultad se provea a determinar los derechos y los deberes tanto de los Oficiales como del Personal Auxiliar, y su participaci贸n en la vida de la comunidad universitaria.

T铆tulo VI
EL PLAN DE ESTUDIOS (Const. Apost., art. 38-45)

Art. 29. Los Estatutos de cada Facultad deben establecer qu茅 disciplinas (principales o auxiliares) son obligatorias, cu谩les deben ser frecuentadas por todos y cu谩les en cambio son libres u opcionales.

Art. 30. Asimismo los Estatutos deben establecer las ejercitaciones y seminarios a los cuales los alumnos deben no solamente asistir, sino tambi茅n participar activamente colaborando con los compa帽eros y preparando los propios trabajos.

Art. 31. Se organice racionalmente la distribuci贸n de las clases y de las ejercitaciones, de manera que se fomente seriamente el estudio privado y el trabajo personal bajo la gu铆a de los profesores.

Art. 32. 搂 1. Determinen tambi茅n los Estatutos de qu茅 modo los examinadores deben expresar el juicio sobre los candidatos.

搂 2. En el voto final sobre los candidatos a los diversos grados, se tengan en cuenta todas las calificaciones conseguidas en los distintos ex谩menes del ciclo, tanto orales como escritos.

搂 3. En los ex谩menes para la concesi贸n de grados, especialmente del Doctorado, ser谩 cosa 煤til invitar tambi茅n a profesores externos.

Art. 33. Los Estatutos deben fijar tambi茅n el plan de estudios de los cursos implantados de modo estable en la Universidad con finalidades 0 particulares, as铆 como los diplomas que son conferidos.

T铆tulo VII
LOS GRADOS ACAD脡MICOS (Const. Apost., art. 46-51)

Art. 34. En las Universidades o Facultades Eclesi谩sticas, can贸nicamente erigidas o aprobadas, los grados acad茅micos son conferidos en nombre del Sumo Pont铆fice.

Art. 35. Los Estatutos establezcan los requisitos necesarios para la preparaci贸n de la tesis doctoral y las normas para su defensa p煤blica y su edici贸n.

Art. 36. Un ejemplar de las disertaciones publicadas ser谩 enviado a la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica. Se aconseja enviar tambi茅n un ejemplar a las Facultades Eclesi谩sticas, al menos a las de la propia regi贸n, que se ocupan de las mismas ciencias.

Art. 37. Los documentos aut茅nticos de los grados acad茅micos conferidos ser谩n firmados por las Autoridades Acad茅micas, seg煤n los Estatutos, y adem谩s por el Secretario de la Universidad o de la Facultad; p贸ngase tambi茅n en ellos el sello de la misma.

Art. 38. No se conceda el Doctorado 芦ad honorem禄 sin el consentimiento del Gran Canciller, el cual a su vez debe obtener previamente el 芦nihil obstat禄 de la Santa Sede y o铆r el parecer del Consejo de Universidad o Facultad.

T铆tulo VIII
CUESTIONES DID脕CTICAS (Const. Apost., art. 52-55)

Art. 39. La Universidad o Facultad debe tener aulas verdaderamente funcionales y decorosas, adecuadas a las exigencias de la ense帽anza de las distintas disciplinas y al n煤mero de alumnos.

Art. 40. Debe haber a disposici贸n una Biblioteca para consultas, en la que se encuentren las obras principales necesarias para el trabajo cient铆fico tanto de los profesores como de los alumnos.

Art. 41. Se establezcan normas para la Biblioteca, de manera que se facilite el acceso y el uso, particularmente a los profesores y a los alumnos.

Art. 42. Se fomente tambi茅n la colaboraci贸n y la coordinaci贸n entre las bibliotecas de la misma ciudad o regi贸n.

T铆tulo IX
CUESTIONES ECON脫MICAS (Const. Apost., art. 56-59)

Art. 43. Para la buena marcha de la administraci贸n, procuren las Autoridades informarse, en fechas determinadas, de la situaci贸n econ贸mica, someti茅ndola peri贸dicamente a un cuidadoso examen.

Art. 44. 搂 1. Se provea de modo oportuno a que el pago de las tasas acad茅micas no impida el acceso a los grados acad茅micos a aquellos alumnos que, por las cualidades intelectuales de que est谩n dotados, dan esperanzas de ser muy 煤tiles a la Iglesia en el futuro.

搂 2. Se ha de procurar por tanto que se creen, para los estudiantes, particulares ayudas econ贸micas que, con distinta denominaci贸n (bolsas de estudios, becas, pensiones, etc.), tengan por finalidad ayudarles.

T铆tulo X
PLANIFICACI脫N Y COOPERACI脫N ENTRE LAS FACULTADES (Const. Apost., art. 60-64)

Art. 45. 搂 1. Cuando se trate de crear una nueva Universidad o Facultad, es necesario:

a) demostrar una necesidad o verdadera utilidad, que no pueda satisfacerse por la afiliaci贸n, o la agregaci贸n o la incorporaci贸n; b) presentar los requisitos necesarios, de los cuales los principales son: 1掳 el n煤mero de profesores estables y su titulaci贸n, de acuerdo con la naturaleza y las exigencias de la Facultad; 2掳 un conveniente n煤mero de alumnos; 3掳 la biblioteca, los dem谩s materiales cient铆ficos y las aulas; 4掳 recursos econ贸micos realmente suficientes para la Universidad o Facultad; c) presentar los Estatutos, junto con el Plan de estudios, que est茅n en conformidad con la presente Constituci贸n y con estas Normas.

搂 2. La Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica 鈥� o铆do el parecer tanto de la Conferencia Episcopal, principalmente por lo que se refiere al aspecto pastoral, como de los peritos, en particular los de las Facultades m谩s pr贸ximas, m谩s bien bajo el aspecto cient铆fico 鈥� determinar谩 sobre la oportunidad de proceder a la nueva erecci贸n, que ser谩 concedida generalmente 芦 ad experimentum禄 por un determinado tiempo, antes de pasar a la confirmaci贸n definitiva.

Art. 46. Cuando se trate de aprobar una Universidad o Facultad, se requiere:

a) el consentimiento de la Conferencia Episcopal y de la Autoridad diocesana; b) que se cumplan las condiciones establecidas en el art铆culo 45, 搂 1, b) c).

Art. 47. Las condiciones de la afiliaci贸n se refieren sobre todo al n煤mero y a la calidad de los profesores, al plan de estudios, a la biblioteca y al deber de la Facultad afiliante de asistir al Instituto afiliado; esto exige normalmente que la Facultad afiliante y el Instituto afiliado se encuentren en la misma naci贸n o regi贸n cultural.

Art. 48. 搂 1. La agregaci贸n es la uni贸n con una Facultad de un Instituto, que solamente abarque el primero y el segundo ciclo, con el fin de conseguir a trav茅s de la Facultad los correspondientes grados acad茅micos. La incorporaci贸n en cambio, es la inserci贸n en una Facultad de un Instituto que abarque el segundo o tercer ciclo o tambi茅n entrambos, con el fin de conseguir median te la Facultad los correspondientes grados acad茅micos.

搂 2. La agregaci贸n y la incorporaci贸n no pueden concederse si el Instituto no est谩 adecuadamente equipado para la consecuci贸n de los correspondientes grados acad茅micos, de manera que se tenga fundada esperanza de que la conexi贸n con la Facultad pueda llevar realmente a la finalidad deseada.

Art. 49. 搂 1. Se ha de fomentar la cooperaci贸n entre las Facultades Eclesi谩sticas, bien sea mediante la rec铆proca invitaci贸n de los profesores, la comunicaci贸n de las propias actividades cient铆ficas, o bien mediante la promoci贸n de investigaciones comunes orientadas a la utilidad del pueblo de Dios.

搂 2. Se debe promover tambi茅n la cooperaci贸n con las dem谩s Facultades aun no cat贸licas, pero conservando fielmente la propia identidad.

PARTE SEGUNDA

NORMAS ESPECIALES

T铆tulo I
LA FACULTAD DE SAGRADA TEOLOG脥A (Const. Apost., art. 66-74)

Art. 50. Las disciplinas teol贸gicas sean ense帽adas de manera que aparezca claramente su conexi贸n org谩nica y se pongan de relieve sus varias dimensiones, intr铆nsecamente pertenecientes a la 铆ndole propia de la doctrina sagrada cuales son ante todo la b铆blica, la patr铆stica, la hist贸rica, la lit煤rgica y la pastoral. Los alumnos ser谩n orientados a una profunda asimilaci贸n de la materia y al mismo tiempo a la formaci贸n de una s铆ntesis personal, con el fin de hacer propio el m茅todo de la investigaci贸n cient铆fica y de prepararse id贸neamente a la exposici贸n adecuada de la doctrina sagrada.

Art. 51. Las disciplinas obligatorias son:

1掳 En el primer ciclo:

a) las disciplinas filos贸ficas que se requieren para la Teolog铆a, como son en primer lugar la Filosof铆a sistem谩tica, con sus partes principales, y su evoluci贸n hist贸rica. b) Las disciplinas teol贸gicas, a saber:

鈥� la Sagrada Escritura: introducci贸n y ex茅gesis;

鈥� la Teolog铆a fundamental, con referencia a las cuestiones sobre el ecumenismo, las religiones no cristianas y el ate铆smo;

鈥� la Teolog铆a dogm谩tica;

鈥� la Teolog铆a moral y espiritual;

鈥� la Teolog铆a pastoral;

鈥� la Liturgia;

鈥� la Historia de la Iglesia, la Patrolog铆a y la Arqueolog铆a;

鈥� el Derecho can贸nico.

c) Las disciplinas auxiliares, esto es, algunas ciencias humanas y, adem谩s de la lengua latina, las lenguas b铆blicas en la medida en que se requieren para los ciclos siguientes.

2掳 En el segundo ciclo: las disciplinas especiales, oportunamente establecidas en las diversas secciones, seg煤n las distintas especialidades, con seminarios y ejercitaciones propias, comprendiendo tambi茅n alg煤n trabajo escrito.

3掳 En el tercer ciclo: los Estatutos determinar谩n si se deben ense帽ar disciplinas especiales y cu谩les son 茅stas con los relativos seminarios y ejercitaciones.

Art. 52. En el quinquenio institucional hay que procurar con diligencia que todas las disciplinas sean explicadas con orden, amplitud y m茅todo propio, de manera que concurran arm贸nica y eficazmente al objeto de ofrecer a los alumnos una formaci贸n s贸lida, org谩nica y completa en materia teol贸gica, gracias a la cual se les capacite para proseguir los estudios superiores del segundo ciclo, as铆 como para ejercer convenientemente determinados oficios eclesi谩sticos.

Art. 53. Adem谩s de los ex谩menes o pruebas equivalentes de cada disciplina, al final del primero y del segundo ciclo se haga o un examen global de todas las disciplinas o una prueba equivalente, en los cuales el alumno demuestre que ha adquirido la plena formaci贸n cient铆fica requerida por el ciclo en cuesti贸n.

Art. 54. Corresponde a la Facultad determinar en qu茅 condiciones los alumnos, que hayan terminado regularmente el plan sexenal filos贸fico-teol贸gico en un Seminario o en otro Instituto superior aprobado, pueden ser admitidos al segundo ciclo, teniendo cuidadosamente en cuenta los estudios ya hechos y, seg煤n el caso, prescribiendo tambi茅n cursos y ex谩menes especiales.

T铆tulo II
LA FACULTAD DE DERECHO CAN脫NICO (Const. Apost., art. 75-78)

Art. 55. En la Facultad de Derecho Can贸nico, Latino u Oriental, se ha de procurar ense帽ar cient铆ficamente tanto la historia y los textos de las leyes eclesi谩sticas, como su sentido y conexi贸n. Art. 56. Las disciplinas obligatorias son:

1掳 En el primer ciclo:

a) las Instituciones generales de Derecho can贸nico; b) elementos de Sagrada Teolog铆a (especialmente de eclesiolog铆a y de teolog铆a sacramental) y de Filosof铆a (especialmente de 脡tica y Derecho natural), que por su naturaleza se requieren antes del estudio del Derecho can贸nico; a 茅stos podr谩n a帽adirse 煤tilmente elementos de las ciencias antropol贸gicas relacionadas con la ciencia jur铆dica.

2掳 En el segundo ciclo:

a) el C贸digo de Derecho can贸nico en todas sus partes y las dem谩s leyes can贸nicas; b) las disciplinas relacionadas, a saber: la Filosof铆a del derecho, el Derecho p煤blico eclesi谩stico, las Instituciones de Derecho romano, Elementos de Derecho civil, la Historia del derecho can贸nico, con ejercitaciones y seminarios, y un especial trabajo escrito.

3掳 En el tercer ciclo: los Estatutos determinar谩n qu茅 disciplinas especiales y qu茅 ejercitaciones y seminarios deben prescribirse, seg煤n la naturaleza propia de la Facultad y las particulares necesidades de los alumnos.

Art. 57. 搂 1. El que haya aprobado regularmente el plan filos贸fico-teol贸gico en un Seminario o en otro Instituto aprobado, o que demuestre haber estudiado ya convenientemente las disciplinas del primer ciclo, puede ser admitido inmediatamente al segundo ciclo.

搂 2. El que tenga ya el Doctorado en Derecho g civil, puede abreviar el plan de estudios a juicio I de la Facultad, quedando la obligaci贸n de superar 搂 todos los ex谩menes y pruebas que se requieren I para la consecuci贸n de los grados acad茅micos.

Art. 58. Adem谩s de los ex谩menes o pruebas b equivalentes sobre cada una de las disciplinas, g al final del segundo ciclo se har谩 un examen de 搂 conjunto o una prueba equivalente, donde el b alumno demuestre haber adquirido la plena madurez cient铆fica requerida por dicho ciclo.

T铆tulo III
LA FACULTAD DE FILOSOF脥A (Const. Apost., art. 79-83)

Art. 59. 搂 1. La Filosof铆a se ense帽e de manera que los alumnos del ciclo institucional logren r una s铆ntesis doctrinal, s贸lida y coherente, aprendan a examinar y a juzgar los diversos sistemas filos贸ficos y se acostumbren gradualmente a una mentalidad filos贸fica personal.

搂 2. Todo esto se deber谩 perfeccionar despu茅s en el ciclo de especializaci贸n iniciada, gracias a un mayor ahondamiento tanto en el objeto de investigaci贸n, que es m谩s determinado, como en el m茅todo que es propiamente filos贸fico.

Art. 60. Las disciplinas obligatorias son:

1掳 En el primer ciclo: a) la Filosof铆a sistem谩tica (previa una introducci贸n general) en sus apartados b谩sicos: la Filosof铆a del conocimiento, la Filosof铆a del hombre, la Filosof铆a del ser (que comprende la Teolog铆a natural) y la Filosof铆a moral; b) la Historia de la Filosof铆a, sobre todo moderna, con un atento examen de los sistemas que tienen mayor influencia; c) las disciplinas auxiliares, esto es, ciencias oportunamente elegidas entre las que tienen car谩cter antropol贸gico y natural. 2掳 En el segundo ciclo: algunas disciplinas especiales que ser谩n distribuidas oportunamente en las varias secciones seg煤n las diversas especializaciones, con las respectivas ejercitaciones y seminarios, incluyendo tambi茅n alg煤n trabajo escrito. 3掳 En el tercer ciclo: los Estatutos de la Facultad determinar谩n si se deben ense帽ar disciplinas especiales y cu谩les son 茅stas, con sus ejercitaciones y seminarios.

Art. 61. Adem谩s de los ex谩menes o pruebas equivalentes de cada una de las disciplinas, al final del primero y segundo ciclo debe hacerse un examen global o prueba equivalente, en los cuales el alumno demuestre haber adquirido la plena formaci贸n cient铆fica propia del ciclo respectivo.

Art. 62. Corresponde a la Facultad definir en qu茅 condiciones los alumnos que hayan terminado regularmente el bienio filos贸fico en un Instituto aprobado, o el entero plan filos贸fico-teol贸gico en un Seminario, pueden ser admitidos al segundo ciclo, teniendo bien en cuenta los estudios ya hechos y, seg煤n el caso, prescribiendo tambi茅n cursos y ex谩menes especiales.

T铆tulo IV
OTRAS FACULTADES (Const. Apost., art. 84-87)

Art. 63. A tenor del art. 86 de la Constituci贸n, la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica emitir谩 gradualmente normas especiales para las restantes Facultades, teniendo en cuenta las experiencias ya realizadas en las mismas Facultades e Institutos.

Art. 64. Mientras tanto, en el Ap茅ndice II se ofrece un Elenco de las 脕reas o Sectores de estudios eclesi谩sticos 鈥� adem谩s del teol贸gico, can贸nico y filos贸fico, de los que se trata en los tres primeros T铆tulos de la Segunda Parte de estas Normas 鈥�, distingui茅ndolos, en conformidad con el ordenamiento acad茅mico actualmente en vigor para ellos en la Iglesia, en Facultades, Institutos 芦 ad instar禄 Secciones de especializaci贸n. Tal Lista ser谩 completada oportunamente por la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica que indicar谩 tanto los fines peculiares de tales sectores, como las principales disciplinas ense帽adas en ellos.

Nuestro Sant铆simo Se帽or el Papa Juan Pablo II ha ratificado, confirmado y mandado publicar todas y cada una de estas Normas no obstante cualquier cosa en contrario.

Roma, en la sede de la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica, 29 de abril, d铆a de la memoria lit煤rgica de Sta. Catalina de Siena, Virgen y Doctora de la Iglesia, del a帽o 1979.

GABRIEL-MAR脥A GARRONE
Prefecto

ANTONIO M . JAVIERRE ORTAS
Arzobispo titular de Meta
Secretario

AP脡NDICE I
AL ART. 6 DE LAS NORMAS

NORMAS PARA LA REDACCI脫N DE LOS ESTATUTOS DE UNA UNIVERSIDAD O DE UNA FACULTAD

Teniendo en cuenta lo dispuesto en la Constituci贸n Apost贸lica y en las Normas anejas 鈥� y dejando a los propios reglamentos internos lo que es de 铆ndole m谩s peculiar y mudable 鈥� los Estatutos de la Universidad o de la Facultad tratar谩n principalmente los temas siguientes:

1. El nombre, la naturaleza y la finalidad de la Universidad o Facultad (con una breve informaci贸n hist贸rica en el proemio),

2. El Gobierno 鈥� El Gran Canciller; las Autoridades acad茅micas, personales y colegiales: cu谩les son sus competencias concretas; c贸mo han de ser elegidas las Autoridades personales y cuanto tiempo dura su mandato; c贸mo se eligen las Autoridades colegiales o los miembros de los Consejos y cuanto tiempo deben permanecer en el cargo,

3. Los Profesores 鈥� Cu谩l debe ser su n煤mero m铆nimo en cada Facultad; qu茅 categor铆as se han de distinguir tanto entre los profesores estables como entre los no estables; qu茅 requisitos se les deben exigir; c贸mo deben ser asumidos, nombrados, promovidos y c贸mo deben cesar en sus funciones; sus deberes y sus derechos.

4. Los alumnos 鈥� Los requisitos para su inscripci贸n; sus deberes y sus derechos.

5. Los oficiales y el personal auxiliar 鈥� Sus deberes y sus derechos.

6. El plan de estudios 鈥� El respectivo plan de estudios en cada Facultad; cuantos ciclos comprende; las disciplinas que ser谩n ense帽adas; su obligatoriedad y asistencia a las clases; seminarios y ejercitaciones; ex谩menes y pruebas.

7. Los grados acad茅micos 鈥� Qu茅 grados se conferir谩n en cada Facultad y bajo qu茅 condiciones.

8. El material did谩ctico 鈥� La Biblioteca; c贸mo se piensa proveer a su conservaci贸n y a su incremento; los dem谩s instrumentos did谩cticos y los laboratorios cient铆ficos, si son necesarios.

9. Los aspectos econ贸micos 鈥� El patrimonio de la Universidad o de la Facultad y su administraci贸n; las normas acerca de los honorarios de las autoridades, profesores, oficiales y sobre las tasas de los alumnos, comprendiendo las ayudas econ贸micas destinadas a ellos.

10. Las relaciones con las otras Facultades, Institutos, etc.

AP脡NDICE II
AL ART. 64 DE LAS NORMAS

SECTORES DE ESTUDIOS ECLESI脕STICOS EN EL MOMENTO PRESENTE (A. 1979): SU FORMA DE ORGANIZACI脫N

ELENCO

Advertencia 鈥� Para cada uno de los Sectores de estudio, enumerados aqu铆 siguiendo el orden alfab茅tico latino, se indica entre par茅ntesis la forma de su organizaci贸n acad茅mica (Facultad, Instituto 芦 ad instar禄, Secci贸n de Especializaci贸n), seg煤n la cual est谩n vigentes actualmente en alg煤n Centro acad茅mico eclesi谩stico. No se incluyen los estudios teol贸gicos, can贸nicos y filos贸ficos, para los cuales se remite a los art. 51, 56 y 60 de estas Normas.

1. Estudios Ar谩bigo-Isl谩micos (Instituto 芦 ad instar禄, Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a).

2. Estudios de Arqueolog铆a Cristiana (Instituto 芦 ad instar禄).

3. Estudios de Ate铆smo (Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a y/o Filosof铆a).

4. Estudios B铆blicos (Facultad de Ciencias B铆blicas, Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a).

5. Estudios Catequ铆sticos (Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a o de Ciencias de la Educaci贸n).

6. Estudios Eclesi谩sticos Orientales (Facultad de Ciencias Eclesi谩sticas Orientales).

7. Estudios de la Educaci贸n (Facultad de Ciencias de la Educaci贸n).

8. Estudios de Historia de la Iglesia (Facultad de Historia Eclesi谩stica, Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a).

9. Estudios Jur铆dicos, de Derecho Can贸nico Civil comparados (Facultad de Derecho civil comparado, en el Pontificium Institutum Utriusque Iuris).

10. Estudios de Literatura Cl谩sica y Cristiana (Facultad de Letras Cristianas y Cl谩sicas).

11. Estudios Lit煤rgicos (Facultad, Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a).

12. Estudios Mariol贸gicos (Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a).

13. Estudios Medievales (Instituto 芦 ad instar禄, Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a o de Derecho can贸nico o de Filosof铆a).

14. Estudios de Misionolog铆a (Facultad de Misionolog铆a, Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a).

15. Estudios Morales (Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a).

16. Estudios de M煤sica Sacra (Instituto 芦 ad instar禄, Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a).

17. Estudios Ecum茅nicos (Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a).

18. Estudios Orientales (Facultad del Oriente Antiguo, Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a o de Filosof铆a).

19. Estudios Pedag贸gicos (Facultad de Pedagog铆a, Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Filosof铆a o de Ciencias de la Educaci贸n).

20. Estudios Pastorales (Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a).

21. Estudios Patr铆sticos ( Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a).

22. Estudios Psicol贸gicos (Instituto 芦 ad instar禄, Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Filosof铆a o de Ciencias de la Educaci贸n).

23. Estudios de las Religiones y del Fen贸meno Religioso (Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a o de Filosof铆a).

24. Estudios Religiosos cat贸licos (Instituto Superior de Ciencias Religiosas).

25. Estudios Sociol贸gicos (Facultad de Ciencias Sociales, Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Ciencias de la Educaci贸n).

26. Estudios de Espiritualidad (Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a).

27. Estudios de Teolog铆a de la Vida Religiosa (Secci贸n de Especializaci贸n en la Facultad de Teolog铆a).


1

Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Constituci贸n pastoral sobre la Iglesia en el mundo contempor谩neo Gaudium et spes, 43 ss.: AAS 58 (1966), p谩gs. 1061 ss

2

Cf. Exhort. Apost contempor谩neo Evangelii Nuntiandi, 19-20: AAS 68 (1976), p谩gs. 18 ss

3

Cf. Conc. Vat. II, Exhort. Apost contempor谩nea Evangelii Nuntiandi, 18: AAS 68 (1976), p谩gs. 17 s., y Const. past. sobre la Iglesia en el mundo contempor谩neo Gaudium et spes, n. 58: AAS 58 (1966), p谩g. 1079.

4

Cf. Conc. Vat. II, Declaraci贸n sobre la educaci贸n cristiana , n. 10: AAS 58 (1966), p谩g. 737

5

Cf. AAS 23 (1931), p谩g. 241

6

Cf. AAS 42 (1950), p谩g. 387.

7

Cf. Declaraci贸n sobre la Educaci贸n cristiana Gravissimum Educationis, 10: AAS (1966), p谩g. 737.

8

Cf. Declaraci贸n sobre la Educaci贸n cristiana Gravissimum Educationis, 10: AAS (1966), p谩g. 737.

9

Cf. Declaraci贸n sobre la Educaci贸n cristiana Gravissimum Educationis, 10: AAS (1966), p谩g. 738.

10

Cf. Const. past. sobre la Iglesia en el mundo contempor谩neo Gaudium et spes, 62: AAS 58 (1966), p谩gs. 1082-1084.

11

Cf. Juan XXIII, Alocuci贸n inaugural del Con. Ecum. Vaticano II: AAS 54 (1962), p谩g. 792, y Const. past. sobre la Iglesia en el mundo contempor谩neo Gaudium et spes 62: AAS 58 (1966), p谩g. 1083.

12

Pablo VI, Epist. Le transfert 脿 Louvain-la-Neuve, ad Magnificum Rectorem Universitatis Catholicae Lovaniensis, d. 13 sept. 1975 (Cfr. L'Osservatore Romano, 22-23 sept. 1975); cf. Juan Pablo II, Enc铆clica Redemptor hominis, 19: AAS 71 (1979), p谩gs. 305 ss.

13

Cf. Declaraci贸n sobre la Educaci贸n cristiana Gravissimum Educationis, 11: AAS 58 (1966), p谩g. 738.

14

Cf. Constituci贸n Apost贸lica Regimini Ecclesiae universae, 78: AAS 59 (1967), p谩g. 914.

15

Cf. Motu-propio Sedula cura: AAS 63 (1971) p谩gs. 665 ss., y Decreto de la Pont. Comisi贸n B铆blica Ratio periclitandae doctrinae: AAS 67 (1975), p谩gs. 153 ss.

16

Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. sobre la Iglesia Lumen gentium, 25: AAS 57 (1965), p谩gs. 29-31.

17

Cf. Const. past. sobre la Iglesia en el mundo contempor谩neo Gaudium et spes, 59: AAS 58 (1966), p谩g. 1080.

18

Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Constituci贸n dogm谩tica sobre la Divina Revelaci贸n Dei verbum, 24: AAS 58 (1966), p谩g. 827.

19

Cf. Declaraci贸n sobre la Educaci贸n Cat贸lica Gravissimum Educationis, 10: AAS 58 (1966), p谩g. 737.

20

Cf. Conc. Ecum. Vat. II, Decreto sobre la actividad misionera de la Iglesia Ad gentes, 22: AAS 58 (1966), p谩g. 937 s.

21

Cf. Directorio sobre el Ecumenismo, parte segunda: AAS 62 (1970), p谩gs. 705-724.

22

Cf. especialmente Constituci贸n dogm谩tica sobre la divina Revelaci贸n Revelaci贸n Dei verbum: AAS 58 (1966), p谩gs. 817 ss., y el Decreto sobre la formaci贸n sacerdotal Optatam totius: AAS 58 (1966), p谩gs. 713 ss.

23

Cf. especialmente la Carta Apost贸lica de Pablo VI sobre S. Tom谩s de Aquino Lumen Ecclesiae, del 20 de noviembre de 1974: AAS 66 (1974), p谩gs. 673 ss., y los Documentos de la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica sobre la formaci贸n teol贸gica, del 22 de febrero de 1976, sobre la formaci贸n canon铆stica, del 1 de marzo de 1975 y sobre la formaci贸n filos贸fica, del 20 de enero de 1972.

22

Cf. especialmente Constituci贸n dogm谩tica sobre la divina Revelaci贸n Revelaci贸n Dei verbum: AAS 58 (1966), p谩gs. 817 ss., y el Decreto sobre la formaci贸n sacerdotal Optatam totius: AAS 58 (1966), p谩gs. 713 ss.

23

Cf. especialmente la Carta Apost贸lica de Pablo VI sobre S. Tom谩s de Aquino Lumen Ecclesiae, del 20 de noviembre de 1974: AAS 66 (1974), p谩gs. 673 ss., y los Documentos de la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica sobre la formaci贸n teol贸gica, del 22 de febrero de 1976, sobre la formaci贸n canon铆stica, del 1 de marzo de 1975 y sobre la formaci贸n filos贸fica, del 20 de enero de 1972.

24

Cf. Decreto sobre la formaci贸n sacerdotal Optatam totius, n. 15: AAS 58 (1966), p谩g. 722.

25

Cf. especialmente el Decreto sobre la formaci贸n sacerdotal Optatam totius: AAS 58 (1966), p谩gs. 713 ss.; y la Declaraci贸n sobre la educaci贸n cristiana Gravissimum Educationis: AAS 58 (1966), p谩gs. 728 ss.

26

Cf. especialmente la Carta Apost贸lica de Pablo VI sobre S. Tom谩s de Aquino Lumen Ecclesiae, del 20 de noviembre de 1974: AAS 66 (1974), p谩gs. 673 ss., y el documento de la Sagrada Congregaci贸n para la Educaci贸n Cat贸lica del 20 de enero de 1972 sobre la formaci贸n filos贸fica.
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