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S.S. Juan Pablo II, Constituci贸n Apost贸lica Spirituali Militum Curae
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Constituci贸n Apost贸lica Spirituali Militum Curae

Del Sumo Pont铆fice

Juan Pablo II

Sobre la asistencia espiritual

a los militares

La asistencia espiritual de los militares es algo que la Iglesia ha querido cuidar siempre con extraordinaria solicitud seg煤n las diversas circunstancias. Ciertamente 茅ste constituye un determinado grupo social y 鈥減or las condiciones peculiares de su vida鈥� 1 , bien porque formen parte de las Fuerzas Armadas de forma voluntaria y estable, bien porque sean llamados a ellas por ley para un tiempo determinado, necesitan una concreta y espec铆fica forma de asistencia espiritual; por esta necesidad, a lo largo de los tiempos, ha velado la sagrada jerarqu铆a, y en particular los Romanos Pont铆fices, dada su funci贸n de servicio o 鈥渄iacon铆a鈥� 2 , proveyendo del mejor modo en cada uno de los casos, con la jurisdicci贸n m谩s apropiada a las personas y a las circunstancias. Por ello se fueron creando en todas partes estructuras eclesi谩sticas para cada una de las naciones, presididas por un prelado dotado de las necesarias facultades 3 .

La Sagrada Congregaci贸n Consistorial promulg贸 sabias normas sobre esta materia con la Instrucci贸n Sollemne semper del 23 de abril de 1951 4 . Pero ahora ha llegado el tiempo de revisar dichas normas, para que tengan mayor fuerza y eficacia. A ello nos invita en primer lugar el Concilio Vaticano II, que prepar贸 el camino con proyectos muy adecuados para realizar peculiares obras pastorales 5 y tuvo muy presente la acci贸n de la Iglesia en el mundo moderno, tambi茅n por lo que se refiere a la edificaci贸n y promoci贸n de la paz en todo el orbe; as铆, pues, los que forman parte de las Fuerzas Armadas deben considerarse 鈥渃omo instrumentos de la seguridad y libertad de los pueblos鈥�, pues 鈥渄esempe帽ando bien esta funci贸n contribuyen realmente a estabilizar la paz鈥� 6 .

A este mismo convencimiento nos llevan tambi茅n los grandes cambios que ha habido no s贸lo en lo referente a la profesi贸n militar y a las caracter铆sticas de la vida castrense, sino tambi茅n en el com煤n sentir de la sociedad de nuestro tiempo respecto a la naturaleza y funci贸n de las Fuerzas Armadas en la convivencia de los hombres. A ello nos impulsa finalmente la promulgaci贸n del nuevo C贸digo de Derecho Can贸nico, que tambi茅n habla de la asistencia pastoral de los militares, dejando intactas las normas vigentes 7 , las cuales, sin embargo, ahora se revisan convenientemente para que con una apropiada adaptaci贸n a las nuevas circunstancias se obtengan mayores frutos. Por eso, precisamente no puede haber unas mismas normas para todas las naciones, puesto que el n煤mero de fieles cat贸licos que pertenecen a las Fuerzas Armadas no es el mismo en todas partes ni absoluta ni relativamente y las circunstancias difieren mucho entre s铆 seg煤n los distintos lugares. As铆, pues conviene, establecer algunas normas generales que se apliquen a todos los 鈥淥rdinariatos鈥� militares -hasta ahora llamados vicariatos castrenses- y que luego sean completadas por estatutos establecidos por la Sede Apost贸lica para cada 鈥淥rdinariato鈥�, pero dentro del 谩mbito de esta ley general.

Se establecen por tanto, las normas siguientes:

I

Par. 1. Los 鈥淥rdinariatos鈥� militares, que tambi茅n pueden llamarse castrenses, y que jur铆dicamente se asimilan a las di贸cesis, son circunscripciones eclesi谩sticas peculiares, que se rigen por estatutos propios, emanados de la Sede Apost贸lica en los que m谩s detalladamente se determinar谩n las prescripciones de esta Constituci贸n, respetando, donde existan, los Acuerdos vigentes entre la Santa Sede y los Estados 8 .

Par. 2. Donde las circunstancias lo aconsejen, y habiendo o铆do a las Conferencias Episcopales interesadas, la Sede Apost贸lica erigir谩 nuevos 鈥淥rdinariatos鈥� militares.

II

Par. 1. Para cada 鈥淥rdinariato鈥� militar ser谩 nombrado como propio un Ordinario, dotado de dignidad episcopal, a tenor de la ley, el cual goza de todos los derechos de los obispos diocesanos y tiene sus mismas obligaciones, a no ser que conste algo en contra por la naturaleza del asunto o por los estatutos particulares.

Par.2. El Sumo Pont铆fice nombra libremente al Ordinario militar, o instituye o confirma al candidato leg铆timamente designado 9 .

Par. 3. Para que pueda dedicarse de una manera plena a esta peculiar labor pastoral, el Ordinario militar, como norma, quedar谩 libre de otras obligaciones que lleven consigo la cura de almas, a no ser que las circunstancias particulares de la naci贸n aconsejen otra cosa.

Par. 4. Entre el 鈥淥rdinariato鈥� militar y las otras Iglesias particulares deber谩 darse un estrecho v铆nculo de comuni贸n y una conjunci贸n de esfuerzos en la acci贸n pastoral.

III

El Ordinario militar pertenece por derecho propio a la Conferencia Episcopal de la naci贸n donde tiene su sede el 鈥淥rdinariato鈥�.

IV

La jurisdicci贸n del Ordinario militar es:

1掳 personal, de tal manera que la ejerza sobre las personas pertenecientes al 鈥淥rdinariato鈥�, aun cuando se encuentren fuera de las fronteras de la naci贸n.

2掳 ordinaria, tanto en el fuero interno como en el fuero externo;

3掳 propia, aunque cumulativa con la jurisdicci贸n del obispo diocesano, pues las personas pertenecientes al 鈥淥rdinariato鈥� militar contin煤an siendo feligreses tambi茅n de aquella Iglesia particular de cuyo pueblo forman una parte por raz贸n del domicilio o del rito.

V

Los cuarteles y los lugares reservados a los militares est谩n sometidos primera y principalmente a la jurisdicci贸n del Ordinario militar; subsidiariamente a la jurisdicci贸n del obispo diocesano, a saber, cuando falten el Ordinario militar o sus capellanes: en cuyo caso tanto el obispo diocesano como el p谩rroco act煤an por derecho propio.

VI

Par. 1. Adem谩s de aquellos de los que se trata en los siguientes p谩rrafos 3 y 4, forman tambi茅n el presbiterio del 鈥淥rdinariato鈥� castrense los sacerdotes, tanto seculares como religiosos, que, dotados de las convenientes cualidades para ejercer debidamente el apostolado en esta peculiar obra pastoral y con el consentimiento de su Ordinario propio, tengan un cargo en el 鈥淥rdinariato鈥� militar.

Par. 2. Los obispos diocesanos y tambi茅n los superiores religiosos competentes cedan al 鈥淥rdinariato鈥� castrense un n煤mero suficiente de sacerdotes y di谩conos id贸neos para este ministerio.

Par. 3. El Ordinario militar, con la aprobaci贸n de la Santa Sede, puede erigir su propio seminario y promover a las sagradas 贸rdenes en el 鈥淥rdinariato鈥� a sus alumnos, una vez completada su espec铆fica formaci贸n espiritual y pastoral.

Par. 4. Tambi茅n otros cl茅rigos pueden incardinarse en el 鈥淥rdinariato鈥� castrense conforme al derecho.

Par. 5. El Consejo presbiteral debe tener sus propios estatutos, aprobados por el Ordinario, de acuerdo con las normas emanadas de la Conferencia Episcopal 10 .

VII

Dentro del 谩mbito designado a cada uno y sobre las personas que tienen encomendadas, los sacerdotes que en el 鈥淥rdinariato鈥� castrense son nombrados capellanes, gozan de los derechos y est谩n sujetos a las obligaciones de los p谩rrocos, a no ser que por la naturaleza del asunto o por sus estatutos particulares conste otra cosa, siendo su jurisdicci贸n cumulativa con el p谩rroco del lugar, conforme al art铆culo IV.

VIII

En lo referente a los religiosos y miembros de sociedades de vida apost贸lica, que prestan su servicio en el 鈥淥rdinariato鈥�, procure diligentemente el Ordinario que se mantengan fieles a su vocaci贸n y a la identidad de su Instituto y estrechamente unidos a sus superiores.

IX

Puesto que todos los fieles deben cooperar a la edificaci贸n del Cuerpo de Cristo 11 , el Ordinario y su presbiterio deben procurar que los fieles laicos del 鈥淥rdinariato鈥�, tanto individual como colectivamente, act煤en como fermento apost贸lico y tambi茅n misionero entre los dem谩s militares con los que conviven.

X

Pertenecen al 鈥淥rdinariato鈥� militar, y est谩n bajo su jurisdicci贸n, adem谩s de los que se帽alen los estatutos, conforme al art. I:

1掳 Todos los fieles que son militares y los empleados civiles que sirven a las Fuerzas Armadas, con tal que se consideren as铆 a tenor de las leyes civiles dadas para ellos;

2掳 Todos los miembros de sus familias, es decir, esposos e hijos, incluidos aquellos que, emancipados, vivan en la misma casa; as铆 como los parientes y los empleados dom茅sticos que as铆 mismo vivan en la misma casa;

3掳 Los que frecuentan centros militares y los que se encuentran en hospitales militares, residencias de ancianos o lugares semejantes o prestan servicio en ellos;

4掳 Todos los fieles de uno y otro sexo, pertenecientes o no a alg煤n instituto religioso que ejercen un oficio permanente confiado por el Ordinario militar o con su consentimiento.

XI

El Ordinario militar depende o de la Congregaci贸n para los Obispos o de la Congregaci贸n para la Evangelizaci贸n de los Pueblos y seg煤n la diversidad de los casos trata sus asuntos con los dicasterios competentes de la Curia Romana.

XII

El Ordinario militar enviar谩 cada quinquenio a la Santa Sede la relaci贸n sobre el estado de su 鈥淥rdinariato鈥�, conforme a la f贸rmula prescrita. Asimismo el Ordinario militar est谩 obligado a la visita 鈥渁d Limina鈥�, seg煤n lo ordenado por el derecho 12 .

XIII

En los estatutos particulares, respetando siempre, donde los haya, los Acuerdos entre la Santa Sede y los Estados, se determinar谩 entre otras cosas:

1掳 en qu茅 lugar estar谩 ubicada la Iglesia del Ordinario castrense y su curia;

2掳 si ha de haber uno o m谩s vicariatos generales y qui茅nes han de ser nombrados oficiales de la curia;

3掳 cu谩l es la condici贸n eclesi谩stica del Ordinario castrense y de los dem谩s sacerdotes o di谩conos adscritos al 鈥淥rdinariato鈥� militar, durante su cargo y al cesar en el mismo; como tambi茅n qu茅 normas hay que observar en lo referente a la condici贸n militar de los mismos;

4掳 c贸mo hay que proceder en el caso de sede vacante o impedida;

5掳 c贸mo se debe actuar en lo referente al consejo pastoral, tanto el de todo el 鈥淥rdinariato鈥� como el local, tenidas en cuenta las normas del C贸digo de Derecho Can贸nico;

6掳 qu茅 libros debe haber de la administraci贸n de sacramentos y del estado de las personas, a tenor de las leyes generales y las disposiciones de la Conferencia Episcopal.

XIV

En lo referente a las causas judiciales de los feligreses del 鈥淥rdinariato鈥� militar, es competente en primera instancia el tribunal diocesano donde tiene su sede la curia del 鈥� Ordinariato鈥� militar; en los estatutos se designar谩 de una manera permanente el tribunal de apelaci贸n. Sin embargo, si el 鈥淥rdinariato鈥� tuviera su propio tribunal, las apelaciones se llevar谩n al tribunal que designare como permanente el mismo Ordinario castrense, con la previa aprobaci贸n de la Sede Apost贸lica 13 .

Todo lo que ordenamos en esta Constituci贸n nuestra, entrar谩 en vigor a partir del 21 de julio del presente a帽o. Pero las normas de derecho particular permanecer谩n vigentes en tanto en cuanto est茅n conformes con esta Constituci贸n Apost贸lica; sin embargo cada 鈥淥rdinariato鈥� castrense redactar谩 sus estatutos seg煤n la norma del art铆culo I en el t茅rmino de un a帽o a partir de la entrada en vigor de esta Constituci贸n, los cuales deber谩n ser sometidos a la revisi贸n de la Santa Sede.

Queremos por tanto que estas prescripciones y normas nuestras sean firmes y eficaces ahora y en el futuro, sin que obsten en todo caso, las Constituciones y Ordenaciones Apost贸licas emanadas de nuestros predecesores, y las dem谩s prescripciones, incluso las dignas de peculiar menci贸n y derogaci贸n.

Dado en Roma, en San Pedro, el d铆a 21 de abril del a帽o 1986, VIII de nuestro Pontificado.

IOANNES PAULUS PP. II


1

Conc. Vat. II, Christus Dominus, n. 43.

2

Cf. Conc. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, n. 24.

3

Estos Prelados a veces eran constituidos 鈥渃omo si fuesen respecto a sus cl茅rigos seculares verdaderos obispos y pastores鈥� (Inocencio X, Breve Cum sicut maiestatis, 26 de septiembre de 1645; Bullarium Romanum, Tur铆n, 1868, t. XV, p. 410).

4

AAS 43 (1951), pp. 562-565.

5

Cf. Decr. Presbyterorum ordinis, n. 10.

6

Conc. Vat. II, Const. past. Gaudium et spes, n. 79.

7

Cf. C.I.C., can. 569.

8

Cf. C.I.C., can. 3.

9

Cf. C.I.C., cann. 163 y 377, par. 1.

10

Cf. C.I.C., can. 496.

11

Cf. C.I.C., can. 208.

12

Cf. C.I.C., cann. 399 y 400, pp. 1 y 2. Vid. Sagrada Congregaci贸n Consistorial, Decr. De Sacrorum Liminum visitatione a Vicariis castrensibus peragenda, d铆a 28 de febrero de 1959: AAS 51, 1959, p谩gs. 272-274.

13

Cf. C.I.C., can. 1438, n. 2潞.
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