Soporte
Jos茅 Gros y Raguer, San Patricio
Incrementar tama帽o de fuente Disminuir tama帽o de fuente
Compartir

San Patricio

Seg煤n unos, naci贸 en Inglaterra (Pa铆s de Gales); otros propugnan que vio la primera luz en Escocia, y que el pueblo natal lleva todav铆a su nombre: Kirpatrick. Lo cierto es que a sus diecis茅is a帽os unos piratas lo robaron y lo vendieron en Irlanda, de donde hab铆a de ser Ap贸stol m谩s tarde, despu茅s de haber viajado por Francia, hecho estancia en el monasterio de Lerins, recibido la Ordenaci贸n sacerdotal y llegado a Roma, donde el Papa Celestino le confi贸 la misi贸n de evangelizar la Isla. El a帽o de su nacimiento parece haber sido el 387 y el de su muerte el 465. 鈥� Fiesta 17 de marzo. Misa propia.

No hay Patr贸n Nacional que reciba un culto m谩s ferviente y un谩nime por parte de sus protegidos que el glorioso San Patricio, Patr贸n de Irlanda. El d铆a 17 de marzo, no hay irland茅s en la metr贸poli o en el extranjero, que no ostente sobre su vestido el legendario shamrock, el tr茅bol simb贸lico que San Patricio convirtiera en imagen de la Divina Trinidad. He aqu铆 un indicio de la veneraci贸n sentida por Irlanda a su Evangelizador. Y no obstante, Patricio no fue irland茅s y no conoci贸 la Verde Er铆n hasta pasada su cuando le llevaron all谩 unos piratas y fue durante seis a帽os pastor de ovejas a las 贸rdenes de un amo d茅spota, sacerdote de los 铆dolos.

De esos a帽os nos cuenta 茅l mismo que mientras vigilaba su ganado no pensaba en otra cosa que en Dios. Hab铆a sido educado muy cristianamente y formado en una piedad embelesadora. 芦La fe crec铆a dentro de mi alma 鈥攄ice鈥�, y el esp铆ritu se levantaba, de suerte que de sol a sol yo dec铆a m谩s de cien oraciones y otras tantas durante la noche; cuando clareaba la aurora, ya estaba yo rezando en los bosques y en las monta帽as, sin que me lo impidiesen la nieve o la lluvia, porque el esp铆ritu herv铆a entonces dentro de m铆禄.

Un d铆a dej贸 el reba帽o y se alej贸 de los dominios de su due帽o, despu茅s de serias reflexiones; andadas doscientas millas, gan贸 la playa donde encontr贸 una nave que le condujo a su tierra. Ten铆a entonces m谩s de veinte a帽os. Cosa imposible describir la emoci贸n de sus padres y la insistencia con que posteriormente, d铆a tras d铆a, quisieron persuadirle de no dejarles jam谩s.

Por las noches, la voz de la Irlanda, donde hab铆a estado tan largamente cautivo, le llamaba insistente. En sus sue帽os, cre铆a ver a los hijos de los paganos irlandeses extendiendo hacia 茅l sus brazos y dici茅ndole con acento angustioso: 芦Vuelve a nosotros, disc铆pulo de Jesucristo; ven a traernos la salvaci贸n禄.

La vocaci贸n de Patricio para Irlanda se hac铆a as铆 semejante a la de San Pablo para Macedonia. Tambi茅n el Ap贸stol de las gentes tuvo durante la noche una visi贸n: se le present贸 un macedonio haci茅ndole esta s煤plica: 芦Dir铆gete a Macedonia, ven a nuestro socorro禄.

Patricio se dispuso a volver a Irlanda, y ante todo prepar贸se intensamente para el desempe帽o de la misi贸n a que Dios 鈥攕eg煤n su convicci贸n鈥� le destinaba.

Entra en Francia, se somete a la direcci贸n de San Germ谩n de Auxerre, de quien sab铆a que estaba preocupado por la cristianizaci贸n de la tierra irlandesa; aprende la vida mon谩stica en Lerins ; recibe de manos de dicho esclarecido Prelado la Ordenaci贸n sacerdotal; llega hasta Roma, donde el Papa Celestino le confiere el encargo de llevar a Cristo a la que, siglos despu茅s, ser谩 llamada la 芦Isla de los Santos禄. Desembarca en ella, consagrado ya Obispo; durante el verano del a帽o 433. Y he aqu铆 que le tenemos, Por fin, en el campo de su apostolado.

Recorre todo el pa铆s; bautiza incansablemente (芦no podr铆a contar yo a todos los que engendr茅 en Cristo禄, escribe 茅l mismo); a su paso crea un gran n煤mero de iglesias; brotan tambi茅n a su paso los milagros... Como San Remigio en Reims a Clodoveo, as铆 Patricio logra bautizar al rey Loeghoire y a las dos princesas: Ethnac la blanca y Fidelun la rubia. Desde entonces, las conversiones se multiplican y se suceden con rapidez. Se hace necesario organizar la Iglesia de Irlanda.

El gran Prelado se dirige nuevamente a Roma para 芦visitar a Pedro禄. Es Papa San Le贸n, que le recibe efusivamente y le da todos los poderes para que estructure la cristiandad insular que acaba de surgir en la extremidad del Occidente.

La Roma cristiana va a extender su autoridad espiritual sobre aquellas regiones en las que la Roma pagana no hab铆a podido implantar la suya. He aqu铆 que el Santo funda parroquias, crea comunidades y escuelas, ordena sacerdotes. No le faltan tribulaciones y sufrimientos. Los sacerdotes id贸latras no cesan de perseguirle; 茅l mismo nos cuenta que m谩s de diez veces le cogieron preso y le tuvieron encerrado en calabozos.

Se atenta, asimismo, repetidamente, contra su vida. Pero sale ileso de cuantos conatos se perpetran para eliminarle; algunas veces, por cierto, de modo visiblemente milagroso.

A su retorno de Roma, San Patricio estableci贸 su sede en Armagh, que se convertir谩 en Iglesia metropolitana, por medio de la cual todas las cristiandades de la Isla se unir谩n a la Sede romana.

Nacida estaba la Irlanda cat贸lica, la que, bajo el h谩lito de su Fundador, llevar谩 sus gloriosos ap贸stoles a la Galia, a Suiza, a Germania, a la Am茅rica y a la Australia. Todo redundar谩 en gloria del Ap贸stol de Er铆n. Dan testimonio de ello las iglesias dedicadas a San Patricio en el mundo. Se pueden contar casi un millar. Solamente en los Estados Unidos hay 461; y Australia ha colocado bajo su nombre la Catedral de Sidney. P铆o XI pod铆a escribir: 芦Si uno considera el enorme n煤mero de templos cat贸licos que en todas partes est谩n dedicados a San Patricio, y en los cuales, con el cuerpo sacrat铆simo de Cristo, se ha conservado y alimentado la fe cat贸lica, puede repetir acerca de los irlandeses aquello que se ha dicho de los primeros propagadores de nuestra fe: su voz ha resonado por toda la tierra禄. En el caso de la evangelizaci贸n de Irlanda, nos hallamos ante un resultado prodigioso: han bastado treinta y dos a帽os de la vida de un Santo para transformar a todo un pueblo.

De la vida de San Patricio, lo que pone en mayor relieve el Breviario lit煤rgico, lo que cuenta con m谩s complacencia el primer bi贸grafo del Santo, es el esp铆ritu de oraci贸n, de uni贸n con Dios, las m煤ltiples e incesantes pr谩cticas piadosas con el fin de mantener con 脡l vivo contacto: uno se pierde en el c谩lculo sobre el n煤mero de sus oraciones, jaculatorias, genuflexiones, persignaciones y alabanzas a la Sant铆sima Trinidad.

Creer铆ase leyenda todo ello, si no supi茅ramos que semejante m茅todo han usado otros santos y maestros del fervor, por ejemplo, ya muy cerca de nosotros, en estos 煤ltimos a帽os, otro ap贸stol irland茅s popular铆simo, el P. William Doyle. Las cifras fabulosas de sus jaculatorias han planteado un verdadero problema psicol贸gico a sus bi贸grafos. Pero, como ha escrito uno de ellos, se comprende tal m茅todo teniendo en cuenta que al multiplicar esas aspiraciones e invocaciones, no se propon铆a rellenar su vida de una inmensa serie de actos separados, s贸lo destinados a formar un total, sino m谩s bien fundir las numerosas elevaciones del coraz贸n en un himno no interrumpido al amor divino. Semejantemente, lo que hay que ver en el m茅todo de San Patricio 鈥攑eque帽as actuaciones piadosas repetidas hasta un n煤mero inveros铆mil鈥� es una aplicaci贸n a la uni贸n con Dios, fuente de toda gracia; a una uni贸n lo m谩s continua posible, con el fin de alimentar la vida interior, fragua de todo apostolado.

Digamos algo, por fin, de la estrategia apost贸lica del Santo. Cuando San Gregorio el Grande envi贸 a San Agust铆n y a sus monjes a la evangelizaci贸n de Inglaterra, les dio, entre otras consignas, la de tener en cuenta las costumbres y tradiciones del pa铆s y de no destruir innecesariamente, sino cristianizar y santificar. Utilizad incluso los templos paganos 鈥攍es dec铆a鈥� pues 芦cuanto m谩s la naci贸n vea que subsisten sus antiguos lugares de oraci贸n, estar谩 mejor dispuesta a convertirse禄. Es decir, que juzgaba mala t谩ctica la de suprimir aquello que s贸lo era necesario marcar con otro signo. Pues bien: un siglo antes, el Ap贸stol de Irlanda hab铆a seguido exactamente este elogiado procedimiento. 脡sta fue, precisamente, la caracter铆stica de su genio apost贸lico: adaptar al cristianismo, en cuanto era posible, los usos y formas de la religi贸n dru铆dica.

Las hogueras encendidas para honrar el solsticio de verano, las convirti贸 en homenaje al santo Precursor de Jes煤s (he aqu铆 los fuegos de la noche de San Juan); del sol, que era sagrado para los celtas, hizo un s铆mbolo de Jesucristo (芦Creemos en el verdadero Sol, Cristo, y lo adoramos禄); los pilares de piedra diseminados por el campo, a los cuales daban los paganos una significaci贸n religiosa, los cristianiz贸 coron谩ndolos con una cruz; la visita a las viejas fuentes sagradas, no la prohibi贸 San Patricio, pero las convirti贸 en baptisterios (para el bautismo por inmersi贸n), y as铆 continu贸se llam谩ndolas santas; al abrigo de las seculares encinas dru铆dicas, llev贸 a los ascetas solitarios; y, adoptados el vestuario y cierta original tonsura que ostentaban los druidas, 茅stas fueron las caracter铆sticas de los monjes cat贸licos irlandeses.

Consultas

© Copyright 2013. BIBLIOTECA ELECTR脫NICA CRISTIANA -BEC- VE MULTIMEDIOS鈩�. La versi贸n electr贸nica de este documento ha sido realizada por VE MULTIMEDIOS - VIDA Y ESPIRITUALIDAD. Todos los derechos reservados. La -BEC- est谩 protegida por las leyes de derechos de autor nacionales e internacionales que prescriben par谩metros para su uso. Hecho el dep贸sito legal.


Dise帽o web :: Hosting Cat贸lico