1. 鈥淓l Reino de Dios est谩 entre ustedes鈥 (Jn 17,21), dice el Se帽or.
Convi茅rtete de todo coraz贸n al Se帽or
abandona las maldades de 茅ste mundo
y tu vida encontrar谩 reposo.
Aprende a menospreciar los intereses exteriores,
entr茅gate a los interiores y ver谩s que el Reino de Dios llega a ti.
Porque el Reino de Dios es paz y alegr铆a con el
Esp铆ritu Santo (Rm 14,17)
que no se da a los faltos de piedad.
Cuando Cristo venga a ti, te mostrar谩 su amor
siempre que encuentre all铆 dentro un hogar preparado.
Todo esplendor y belleza se encuentra dentro
y ah铆 le gusta entrar.
Frecuentemente visita a la persona de vida interior
le conversa suavemente, le manifiesta su afecto,
mucha paz y maravillosa intimidad.
2. An铆mate, buen amigo, prepara tu coraz贸n al Se帽or
para que condescienda en venir a ti y habitar en ti.
Por eso dice: 鈥淪i alguno me ama, seguir谩 mis ense帽anzas;
mi Padre y yo vendremos a 茅l y viviremos con 茅l鈥 (Jn 14,23).
Dale sitio a Jes煤s
y ni茅gales el ingreso a todos los dem谩s.
Cuando tengas a Cristo
ser谩s rico y con 茅l tendr谩s suficiente.
脡l se encargar谩 de ti y ser谩 tu fiel proveedor en todo
para que nada tengas que esperar de los dem谩s.
Las personas cambian mucho y fallan r谩pidamente
pero Cristo permanece para siempre y se mantiene firme hasta el fin.
3. No debe ponerse mucha confianza en seres fr谩giles y mortales,
aunque nos sean 煤tiles o muy queridos
ni nos debe entristecer demasiado
si algunas veces se nos enfrentan o contradicen.
Quien hoy est谩 contigo,
ma帽ana puede serte contrario, y viceversa;
con frecuencia cambian como el viento.
Pon toda tu confianza en Dios
y que 脡l sea siempre tu temor y tu amor.
El mismo responder谩 por Ti
y te har谩 bien, de la mejor manera.
No tienes aqu铆 residencia permanente
y por donde vayas ser谩s extranjero y peregrino
ni tendr谩s el menor reposo
a menos que est茅s unido 铆ntimamente a Cristo.
4. 驴Qu茅 miras a tu alrededor
si no es 茅ste el lugar de tu descanso?
En el cielo debe estar tu habitaci贸n
y observar como de paso las realidades creadas.
Pasan todas las cosas
y t煤 juntamente con ellas.
Atiende a no adherirte a ellas
no suceda que te apresen y perezcas.
Junto al Alt铆simo debe estar tu pensamiento
y dirigirse sin cesar tu invocaci贸n a Cristo.
Si no sabes especular sobre las altas realidades del Cielo
descansa pensando en la pasi贸n de Cristo
y habita gustoso en sus sagradas llagas.
Si te refugias con devoci贸n
en las heridas y preciosos estigmas de Jes煤s
te sentir谩s muy reconfortado en las aflicciones,
no te preocupar谩s tanto de los desplantes que te hagan
y podr谩s soportar f谩cilmente las palabras hirientes.
5. Cristo fue despreciado por muchos mientras vivi贸 en la tierra
y, en medio de ofensas, fue abandonado por sus
conocidos y amigos
cuando ten铆a de ellos mayor necesidad.
Cristo acept贸 sufrir y ser despreciado
驴y t煤 te atreves a quejarte de alguna cosa?
Cristo tuvo adversarios y contradictores
驴y t煤 pretendes que todos te sean amigos y benefactores?
驴C贸mo va a premiarse tu paciencia
si nada adverso te ocurre?
Si no quieres sufrir nada que te moleste
驴c贸mo llegar谩s a ser amigo de Cristo?
Sop贸rtate con Cristo y por Cristo
si quieres reinar con Cristo.
6. Si alguna vez, al menos,
penetrases perfectamente en el interior de Jes煤s
y saboreases un poquito de su encendido amor
entonces dejar铆as de prestar atenci贸n
a tus propias comodidades o incomodidades
alegr谩ndote m谩s bien de soportar ofensas
porque el amor de Jes煤s hace que las personas
se den menos importancia a s铆 mismas.
El que ama a Jes煤s y a la Verdad,
y sinceramente aprecia su vida interior
manteni茅ndose libre de condicionamientos alienantes
puede tambi茅n libremente comprometerse con Dios,
elevarse espiritualmente por encima de s铆 mismo
y descansar con gran alegr铆a.
7. Quien aprecia las cosas como son,
no como se dice o se considera,
es, de verdad, un sabio
y m谩s instruido por Dios que por cualquier persona.
Quien sabe conducirse dentro de s铆,
y darle su justo valor a las cosas exteriores
no requiere lugar o tiempo determinado
para dedicarse a los ejercicios que lo llevan a Dios.
La persona de vida interior pronto se recoge dentro de s铆
porque nunca se desparrama totalmente al exterior.
No le causa problema el trabajo ordinario
o las ocupaciones correspondientes al tiempo indicado
sino que sabe acomodarse a ellas tal como vienen.
Quien est谩 bien dispuesto y organizado interiormente
no le da importancia a los hechos famosos o perversos
de los otros.
Porque cualquiera puede sufrir impedimentos y distracciones
en la medida que se deja atraer por las cosas.
8. Si te comportases rectamente y de verdad fueses puro
todo se convertir铆a para ti en beneficio y provecho.
Por eso muchas cosas te desagradan y con frecuencia te confunden [sic]
porque a煤n no te has mortificado perfectamente
ni te has liberado de tantos intereses rastreros.
Nada mancha ni compromete as铆 nuestro coraz贸n
como el amor inconveniente a lo creado.
Si desatiendes las satisfacciones exteriores,
podr谩s contemplar las realidades divinas
y alegrarte interiormente con frecuencia.
1. No est茅s demasiado pendiente
de lo que te suceda a favor o en contra
sino busca y procura
que Dios est茅 contigo en todo lo que haces.
Ten la conciencia en paz y Dios te defender谩 bien.
Porque a quien El quiere ayudar
ninguna maldad le puede da帽ar.
Si t煤 sabes callar y sufrir
sin duda ver谩s venir el auxilio de Dios.
El sabe bien cu谩ndo y c贸mo liberarte
y por eso te debes someter.
A veces es muy conveniente, para defensa de tu propia humildad,
que otros conozcan y discutan nuestros defectos.
2. Cuando alguno reconoce sus defectos
aplaca con facilidad a los otros
y suavemente satisface a los airados contra 茅l.
Al humilde, Dios protege y libera
al humilde ama y consuela.
Al humilde, Dios se inclina
al humilde concede su mayores favores
y despu茅s de su depresi贸n, eleva hasta la Gloria.
Al humilde le revela sus secretos
y lo atrae e invita dulcemente hacia s铆.
El humilde, luego de reconocida su falta,
se encuentra felizmente en paz
porque se mantiene firme en Dios y no en el mundo.
No creas que algo aprovechaste
mientras no te sientas el 煤ltimo de todos.
1. Ponte primero a ti mismo en paz
y podr谩s despu茅s pacificar a otros.
La persona pac铆fica se perfecciona m谩s
que la que mucho sabe.
La persona alterada convierte el bien en mal
y con m谩s facilidad cree lo malo.
La persona buena y pac铆fica todo lo convierte en bien.
Quien vive bien en paz
de nadie sospecha.
En cambio, quien est谩 lleno de maldad y trastornado
es agitado por variadas suspicacias.
Ni 茅l se est谩 tranquilo
ni permite que otros lo est茅n.
Dice con frecuencia lo que no deber铆a decir
y omite hacer lo que m谩s le convendr铆a.
Piensa en las obligaciones de los dem谩s
y se descuida de las propias.
Inter茅sate primero por ti mismo
y luego podr谩s, con justicia, interesarte por lo dem谩s.
2. T煤 s铆 que sabes bien disculpar y colorear tus acciones
y no quieres recibir las disculpas de los otros.
Ser铆a m谩s justo que t煤 mismo te acusaras
y excusaras a tu hermano.
Si quieres que te soporten,
soporta t煤 a los dem谩s.
F铆jate qu茅 lejos est谩s todav铆a
de la aut茅ntica caridad y humildad
que con nadie sabe encolerizarse ni indignarse
sino contra s铆 mismo.
No es gran cosa relacionarse con personas buenas y tranquilas;
esto, naturalmente, le agrada a cualquiera
y cada uno de buena gana vive en paz
con quienes piensan como 茅l, y lo estiman.
Pero poder permanecer pac铆ficamente
con los toscos, perversos, descontrolados,
o con quienes nos contrar铆an
es una gracia muy especial
y una actitud de verdad valiente y digna de alabanza.
3. Hay quienes viven en paz consigo mismos
y procuran vivir en paz con los dem谩s.
Y hay quienes ni tienen paz consigo mismos
ni permiten que los dem谩s la tengan.
Son pesados para los dem谩s
pero son m谩s pesados para s铆.
Y hay quienes saben conservarse en paz
y procuran pacificar a los otros.
Sin embargo, toda nuestra paz,
en 茅sta dif铆cil existencia
debe establecerse m谩s en la sencilla tolerancia
que evitando sentir las contrariedades.
El que mejor sabe padecer
mayor paz adquirir谩.
脡ste es el vencedor de s铆 mismo y dominador del mundo,
el amigo de Cristo y heredero de los bienes eternos.
1. Mediante dos alas las personas se elevan
sobre las limitaciones humanas:
ellas son la sinceridad y la pureza.
Sinceridad debe haber en la intenci贸n,
pureza en los afectos.
La sinceridad orienta hacia Dios
la pureza lo abraza y aprecia.
Ninguna buena acci贸n te obstaculizar谩
si est谩s libre interiormente de afectos desordenados.
Si nada intentas ni deseas fuera de la voluntad de Dios
y la utilidad de tu pr贸jimo
podr谩s gozar enteramente de la libertad interior.
Si tu coraz贸n fuese recto
entonces toda la naturaleza
ser铆a para ti espejo de vida y libro de santa ense帽anza.
No existe ninguna criatura tan peque帽a o tan vulgar
que no represente de alguna manera la bondad de Dios.
2. Si t煤 fueses interiormente bueno y puro
entonces ver铆as y comprender铆as bien, sin impedimento todas las cosas.
El coraz贸n puro atraviesa el Cielo y el Infierno.
Seg煤n cada uno es interiormente,
de la misma manera juzga el exterior.
Si existe alegr铆a en este mundo
es porque hay personas de coraz贸n puro.
Si existe en alguna parte pena y angustia
es donde habita la mala conciencia.
Como el hierro enrojece cuando lo meten en el fuego
y se pone todo candente
as铆 la persona que 铆ntegramente se convierte a Dios
se desentorpece y transforma renov谩ndose.
3. Cuando alguno comienza a desanimarse
entonces le tiene miedo al esfuerzo
y con gusto recibe las compensaciones exteriores.
Pero cuando empieza a dominarse perfectamente a s铆 mismo
y caminar con 谩nimo por el camino de Dios
entonces se le hacen livianas las cosas que cre铆a pesadas.
1. No podemos confiar excesivamente en nosotros mismos
porque con frecuencia nos falta la gracia y el criterio.
Poca lucidez hay en nosotros
y 茅sta, muy pronto por negligencia, la perdemos.
Muchas veces se nos pasa inadvertido
lo ciegos que estamos interiormente.
Muchas veces actuamos mal
y peor lo disculpamos.
A veces nos motivan las pasiones
y estimamos que es af谩n por servir a Dios.
Reprendemos a los otros por peque帽eces
y pasamos tranquilamente sobre nuestras grandes fallas.
Pronto sentimos y ponderamos
lo que tenemos que soportar de los dem谩s
y no nos damos cuenta de lo mucho que los otros nos soportan.
Quien bien y justamente califica lo propio
no encontrar谩 nada grave de juzgar en el otro.
2. La persona atenta a su vida en Dios
antepone su propia vigilancia a la de los dem谩s.
Y quien se reconoce a s铆 mismo con atenci贸n
con facilidad prefiere callar lo que corresponde a otros.
Nunca ser谩s persona interior y consagrada
a menos que silencies lo ajeno
y te examines especialmente a ti mismo.
Si te orientas totalmente hacia Dios y hacia ti mismo
muy poco te mover谩 lo que percibas de fuera.
驴D贸nde est谩s, cuando no est谩s presente a ti mismo?
Y cuando terminaste de recorrer todo, olvidado de ti
驴qu茅 aprovechaste?
Si deseas tener paz y uni贸n verdadera
conviene que pospongas todo hasta aqu铆
y tengas ojos solamente para ti.
3. As铆 que mucho progresar谩s
si procuras conservarte desobligado de lo inmediato.
Mucho decaer谩s
si juzgas dignos de tu total preocupaci贸n los asuntos pasajeros.
Nada te sea grandioso, ni elevado, ni agradable, ni aceptable
salvo puramente Dios o lo que sea de Dios.
Considera totalmente insustancial
cualquier satisfacci贸n que te venga de las criaturas.
El alma amante de Dios
desprecia todas las cosas si falta 脡l.
S贸lo Dios, eterno e inmenso, que llena todo,
es placer del esp铆ritu y verdadera alegr铆a del coraz贸n.
1. Orgullo de la persona buena
es el testimonio de su buena conciencia (2Co 1,12).
Ten buena conciencia
y encontrar谩s siempre alegr铆a.
La buena conciencia much铆simas cosas puede sobrellevar
y muy alegre est谩 entre las adversidades.
Descansar谩s tranquilo
si tu coraz贸n no te reprende.
No te alegres
sino cuando act煤es correctamente.
Los malos nunca poseen verdadera alegr铆a
ni sienten verdadera paz interior
porque 鈥渘o est谩 la paz con los faltos de piedad鈥, dice el Se帽or (Is 48,22).
Y si llegaran a decir: 鈥淓stamos en paz,
no nos ocurrir谩 nada malo, 驴qui茅n se atrever谩 a da帽arnos?鈥,
no les creas
porque de repente se levanta la c贸lera de Dios
y se convertir谩n en nada sus actos
y sus pensamientos perecer谩n.
2. Enorgullecerse en la tribulaci贸n no es dif铆cil para los amantes
porque esto significa enorgullecerse en la cruz del Se帽or.
Es muy limitado el reconocimiento
que se da y recibe de personas.
El reconocimiento del mundo
siempre viene acompa帽ado de tristeza.
El orgullo de las personas debe afincarse en sus conciencias,
no en la boca de los dem谩s.
La alegr铆a de los santos proviene de Dios y est谩 en Dios
y su satisfacci贸n es la verdad.
El que desea verdadera y eterna felicidad
no busca las temporales atenciones.
Y el que requiere la gloria temporal
o no la menosprecia de coraz贸n
demuestra que ama menos a Dios.
Tiene gran tranquilidad de esp铆ritu
quien no se altera por alabanzas o desprecios.
3. F谩cilmente estar谩 contento y pacificado
quien tenga la conciencia limpia.
No eres m谩s santo si te alaban
ni m谩s pecador si te insultan.
Lo que eres, eso eres
ni vales m谩s aunque lo digan,
que cuanto Dios dice que vales.
Las personas ven la cara
el Se帽or mira el coraz贸n (1Sam 16,7).
Las personas consideran los actos
el Se帽or penetra en la intenci贸n.
Es indicio de humildad de esp铆ritu
actuar siempre con honestidad
y no autovalorarse exageradamente.
No aceptar consolarse con las atenciones de los dem谩s
es se帽al de gran pureza e interna confianza.
Quien no requiere testimonios exteriores en favor suyo
est谩 demostrando que se ha entregado totalmente a Dios.
No queda aprobado quien se recomiende a s铆 mismo
sino aquel a quien Dios reconoce, dice el Ap贸stol Pablo (2Co 10,18)
Avanzar con Dios dentro de s铆 y no dejarse condicionar
por ning煤n afecto extra帽o, es la vida de la persona interior.
1. Feliz quien sabe lo que significa querer a Jes煤s
y darse menos importancia a s铆 mismo por Jes煤s.
Conviene abandonar lo amado por el Amado
porque Jes煤s desea que lo quieran sobretodo.
El amor a otras personas u objetos es enga帽oso e inestable
el amor a Jes煤s es fiel y permanente.
Quien se adhiere a otras personas u objetos, por su debilidad, caer谩 con ellos
quien se abraza con Jes煤s se asegurar谩 con 脡l para siempre.
Ama a Jes煤s y retenlo como amigo;
aunque todos te abandonen
脡l no te abandonar谩 ni dejar谩 que te pierdas al final.
De todos es necesario separase alguna vez, quieras o no.
2. Ret茅n contigo a Jes煤s, en la vida o en la muerte,
y conf铆ate en su fidelidad
porque solo 脡l te puede ayudar
cuando todos te falten.
Por ser quien es, Jes煤s no quiere admitir a nadie m谩s
sino quiere tener tu coraz贸n 脡l solo
y, como un rey, acomodarse en su propio trono.
Si supieras liberarte bien de todo lo que te retiene Jes煤s, con gusto, deber谩 habitar contigo.
Descubrir谩s que vas a perder totalmente lo que pongas en los otros,
fuera de Jes煤s.
No te conf铆es ni te apoyes en ca帽as huecas
porque las cosas creadas son caducas como la flor silvestre.
Pronto te decepcionar谩s,
si atiendes solamente a la apariencia de las personas.
Si buscas tu tranquilidad y ganancia en los dem谩s
con frecuencia saldr谩s perdiendo.
Si en todo buscas a Jes煤s
hallar谩s a Jes煤s, por supuesto.
Pero si s贸lo te buscas a ti mismo
tambi茅n te encontrar谩s, pero para tu mal.
Porque m谩s da帽o ocasiona uno a s铆 mismo
si no busca a Jes煤s
que el da帽o que el mundo entero y todos sus enemigos
le pueden hacer.
1. Cuando est谩 Jes煤s presente, todo es conforme
y nada parece dif铆cil.
Pero cuando Jes煤s no est谩
todo se hace muy duro.
Cuando Jes煤s no nos habla interiormente
el consuelo es miserable.
Pero si Jes煤s nos dice tan s贸lo una palabra
sentimos enorme alegr铆a.
驴Acaso Mar铆a de Betania no se levant贸 de inmediato
del lugar donde estaba llorando
cuando su hermana Marta le dijo:
鈥淓l Maestro est谩 aqu铆, y te llama鈥?
隆Qu茅 momento tan feliz
cuando Jes煤s nos llama de las l谩grimas al gozo espiritual!
隆Qu茅 seco y duro eres sin Jes煤s!
隆Qu茅 ignorante y vac铆o
si anhelas algo fuera de Jes煤s!
Dime 驴Acaso no te hace eso mayor da帽o
que si perdieras todo el mundo?
2. 驴Qu茅 puede darte el mundo entero sin Jes煤s?
Estar sin Jes煤s es un infierno
estar con Jes煤s es la mayor felicidad.
Si estuviera contigo Jes煤s
ning煤n enemigo podr铆a da帽arte.
El que encuentra a Jes煤s, encuentra un gran tesoro,
realmente encuentra lo m谩ximo
y el que pierde a Jes煤s
pierde much铆simo m谩s que todo el mundo.
Pobr铆simo es quien vive sin Jes煤s
y muy rico quien est谩 bien con Jes煤s.
3. Saber conversar con Jes煤s es todo un arte
y saber retener a Jes煤s es gran discernimiento.
S茅 sencillo y pac铆fico
y estar谩 contigo Jes煤s.
S茅 generoso con Dios y ecu谩nime
y permanecer谩 contigo Jes煤s.
Pronto puedes hacer huir a Jes煤s y perder su gracia
si te inclinas hacia las cosas externas que te son inconvenientes.
Si haces huir a Jes煤s, y lo pierdes
驴a d贸nde ir谩s? 驴a qui茅n entonces vas a buscar como amigo?
Sin un amigo no puedes vivir contento
y si Jes煤s no fuera para ti el m谩s 铆ntimo amigo
estar谩s muy triste y desolado.
Es mejor elegir que todo el mundo est茅 en nuestra contra
a ofender a Jes煤s.
Entre todos los que quieres
debe ser Jes煤s el predilecto.
4. Debemos amar a todos por Jes煤s;
a Jes煤s, por s铆 mismo.
S贸lo a Jes煤s debemos amar singularmente
ya que s贸lo 脡l es bueno y fiel
por encima de todos los amigos que puedes encontrar.
Por causa de 脡l, y en 脡l
deben ser queridos para ti
tanto los amigos como los enemigos
y por todos hay que rezar
para que todos conozcan a Jes煤s, y lo amen.
Nunca desees que te reconozcan y te amen exclusivamente
porque esto s贸lo corresponde a Dios
que no tiene a nadie similar a 脡l.
Ni anheles que alguien ocupe totalmente su coraz贸n contigo
ni te dejes poseer por el amor de alguno
sino que Jes煤s est茅 en ti y en toda persona buena.
5. Mant茅nte puro y libre interiormente
sin comprometerte 铆ntegramente en nada.
Te conviene entregar a Dios el coraz贸n desapegado y puro
si quieres consagrarte a 脡l y constatar
qu茅 hermoso es el Se帽or.
Y realmente no lograr谩s esto
si su gracia no te avisa y atrae
de manera que dejando y despidiendo a todos
s贸lo te unas con el Solo [sic].
Cuando la gracia de Dios viene al individuo
entonces se hace poderoso para todo
y cuando lo abandona,
entonces se vuelve pobre y enfermizo
y como abandonado a su tristeza.
En estas cosas no debes desanimarte ni desesperarte
sino mantenerte sereno en la voluntad de Dios
y soportar todo lo que venga en honor a Jesucristo
porque despu茅s del invierno sigue el verano
despu茅s de la noche viene el d铆a y pasada la tormenta llega gran serenidad.
1. No es penoso desestimar las satisfacciones humanas
cuando est谩n presentes las divinas.
Grandioso es, y muy grandioso
sufrir la carencia de satisfacciones sensibles,
humanas y divinas
y querer soportar gustosamente este abandono del coraz贸n
en homenaje a Dios
y no tener en cuenta el propio m茅rito.
驴Qu茅 tiene de maravilloso
sentirte risue帽o y bien dispuesto
cuando experimentas la presencia de Dios?
Cualquiera escoger铆a esta situaci贸n.
Muy c贸modamente viaja
quien es transportado por la gracia de Dios.
驴Y qu茅 tiene de admirable que no sienta su carga
quien es llevado en peso por el Todopoderoso
y conducido por el supremo Conductor?
2. Con gusto tenemos alg煤n pasatiempo
y dif铆cilmente la persona se quita de s铆 misma.
El santo m谩rtir Lorenzo venci贸 al mundo
y al natural afecto que ten铆a por su sacerdote
porque le parec铆a despreciable
lo que muchos consideran gratificante
y sufri贸 con paciencia, por amor a Cristo
que le quitaran a Sixto, sacerdote de Dios,
a quien tanto estimaba.
En este caso, el amor al Creador super贸 el amor humano
y en vez del gusto de los hombres
eligi贸 mejor la aprobaci贸n de Dios.
Igualmente, por amor a Dios
aprende t煤 a dejar alg煤n pariente o amigo querido
y no lleves a mal cuando ellos te abandonen
sabiendo que, por 煤ltimo, a todos nos corresponde
abandonarnos mutuamente.
3. Seria y continuamente le conviene a cada uno
luchar contra sus tendencias maliciosas
antes que aprenda a superarse plenamente
y orientar todos sus afectos hacia Dios.
Cuando la persona se apoya s贸lo en s铆 misma
con frecuencia decae buscando satisfacciones inmediatas.
Pero el aut茅ntico amante de Jes煤s
y preocupado seguidor de sus ejemplos
no se deja consolar f谩cilmente
ni busca tales placeres sensibles
sino que est谩 dispuesto a efectuar exigentes ejercicios
y realizar dif铆ciles trabajos por amor a Cristo.
4. Cuando Dios nos otorga la alegr铆a espiritual
debemos acogerla con agradecimiento
porque se trata de un regalo suyo
y no del premio a nuestros esfuerzos.
No te agrandes, ni te goces exageradamente ni presumas sin raz贸n
sino s茅 m谩s bien sencillo, en raz贸n del obsequio,
m谩s cauto y respetuoso en todos tus actos
porque pasar谩 ese momento dichoso
y sobrevendr谩 la tentaci贸n.
Cuando te quiten el consuelo, no te desesperes de inmediato
sino que con humildad y paciencia,
aguarda la visita del Se帽or
porque Dios es poderoso
y puede pronto restituirte el consuelo.
Esto no es nuevo ni extra帽o
para los expertos en el camino de Dios
porque en los santos m谩s grandes y en los antiguos profetas
sucedi贸 que se alternaron as铆 con frecuencia las emociones.
5. Por eso, cierta persona, mientras sent铆a a Dios presente dec铆a:
鈥淵o afirmo, en medio de mi abundancia, jam谩s cambiar茅鈥 (Sal 30,7).
Ausente la gracia, a帽adi贸 despu茅s lo que sent铆a, diciendo:
鈥淩etiraste tu rostro de m铆 y me siento desorientado鈥 (Sal 30,8).
Sin embargo, en medio de la confusi贸n no se desespera
sino de inmediato ruega y dice:
鈥淎 ti llamo Se帽or y a ti mi Dios, suplico鈥 (Sal 30,9).
Finalmente, su oraci贸n resulta fruct铆fera
y puede atestiguar que ha sido escuchado, diciendo:
鈥淥y贸 el Se帽or y tuvo compasi贸n de mi.
El Se帽or se ha hecho mi Favorecedor鈥. (Sal 30,11)
驴Pero de qu茅 forma? 鈥淭ransformaste mi sufrimiento
en gozo y me rodeaste de felicidad鈥(Sal 30,12)
Y si as铆 sucedi贸 con los grandes santos
no hay que desesperarse porque lo mismo pasar谩 con nosotros,
enfermizos e indigentes
as铆 estemos entusiasmados o desanimados,
porque el Esp铆ritu de Dios viene o se va
seg煤n su libre voluntad.
Por eso el santo Job dijo: 鈥淢e visitas al nacer el d铆a y de inmediato me pones a prueba鈥 (Job 7,18)
6. 驴En qui茅n puedes esperar o en qui茅n vas a confiar
si no es 煤nicamente en la gran misericordia de Dios
y en la sola esperanza en la gracia de su presencia?
Aunque est茅 rodeado de personas buenas,
o hermanos sol铆citos o fieles amigos,
o de libros que santifican, o bellos cantos e himnos religiosos
todo esto me sirve de poco y poco me ense帽a
cuando estoy vac铆o de la gracia
y abandonado a mi propia limitaci贸n.
Entonces no hay mejor remedio
que paciencia y apertura a la voluntad de Dios.
7. Jam谩s encontr茅 a nadie tan religioso y dispuesto
que no padeciera de vez en cuando la ausencia de la gracia
y no sintiera que disminu铆a su entusiasmo.
Ning煤n santo fue elevado tan alto e iluminado
sin antes o despu茅s haber tenido tentaciones.
No merece participar de la sublime contemplaci贸n de Dios
quien no se ha ejercitado en alguna tribulaci贸n,
por Dios.
La tentaci贸n precedente
es clara se帽al de la satisfacci贸n que vendr谩.
A quienes pone a prueba la tentaci贸n
les est谩 prometido el consuelo del Cielo.
鈥淎l vencedor, le dar茅 de comer
la fruta del 谩rbol de la Vida鈥, dice el Se帽or (Ap 2,7).
8. Tambi茅n se da la consolaci贸n divina
para que la persona se vuelva m谩s fuerte
y soporte las dificultades;
tambi茅n llega la tentaci贸n
para que no se engr铆a del bien que hace.
El demonio no se duerme, ni nuestra naturaleza est谩 bajo control,
por eso no dejes de prepararte al combate
porque a tu derecha y a tu izquierda
tienes enemigos que nunca descansan.
1. 驴Por qu茅 buscas descanso
si has nacido para el trabajo?
Disp贸nte m谩s bien para el sufrimiento
que para las satisfacciones
y a cargar con la cruz m谩s que con la alegr铆a.
驴Qui茅n no acoger铆a con gusto
la satisfacci贸n y felicidad espiritual
si siempre pudiera tenerlas?
Porque las satisfacciones espirituales
exceden a todas las ventajas del mundo
y a los est铆mulos de la sensualidad.
Toda satisfacci贸n deshonesta
esta vac铆a de contenido o es vergonzosa.
Las satisfacciones espirituales
de verdad son alegres y honestas
engendradas por las virtudes
e infundidas por Dios en los corazones limpios.
Pero estas consolaciones divinas
nadie puede gozarlas continuamente como quiere
porque el tiempo de la tentaci贸n nunca termina.
2. Mucho contrar铆a la visita de Dios
la equivocada libertad de 谩nimo
y la exagerada confianza en uno mismo.
Dios nos hace bien otorg谩ndonos la gracia de la consolaci贸n
pero la persona act煤a mal
cuando no retribuye con agradecimiento profundo
los dones que recibe de Dios.
Y por eso fluyen poco en nosotros los dones de la gracia,
porque somos ingratos con el Autor
y no los atribuimos a la fuente original.
Siempre se favorece al que sabe agradecer
y se le sustrae al supervalorado lo que se acostumbra dar al humilde.
3. No deseo satisfacciones
que me quiten los deseos de conversi贸n
ni quiero contemplaci贸n
que me conduzca a la soberbia.
No es santo todo lo sublime, ni bueno todo lo agradable,
ni puro todo lo deseado, ni todo lo querido es agradable a Dios.
Con gusto acepto las inspiraciones que me hagan
m谩s humilde y respetuoso de Dios
y me preparen mejor para abandonar lo malo en m铆.
El ense帽ado con el don de la gracia
y el erudito por el dolor de haberla perdido
ni se atrever谩 a atribuirse el menor bien
salvo el reconocimiento de su pobreza y desnudez.
Dale a Dios lo que es de Dios
y as铆gnate a ti lo que es tuyo
o sea que debes agradecer a Dios su gracia,
y atribuirte a ti s贸lo la culpa
y la justa tristeza que debes sentir por esa culpa.
4. Ub铆cate siempre al 煤ltimo y te dar谩n el mejor lugar
porque no se obtiene lo m谩ximo sin lo menor.
Los m谩s grandes santos ante Dios
se sienten 铆nfimos ante s铆 mismos
y mientras m谩s lo engrandecen
m谩s peque帽os se reconocen.
Llenos de la verdad y del resplandor del cielo
no codician alabanzas insustanciales.
En Dios cimentados y asegurados
de ning煤n modo se dejan elevar,
asignan a Dios todo lo bueno que tienen
y no buscan felicitarse unos a otros
sino procurar la alabanza que s贸lo a Dios pertenece
y desean homenajearlo a 脡l por encima de todos
con ellos mismos y con todos los santos
y siempre, es 茅ste su 煤nico objetivo.
5. S茅 agradecido por lo menor
y ser谩s merecedor de recibir mucho m谩s.
Considera en mucho lo poco que recibes
y lo m谩s despreciable por un regalo muy especial.
Si te fijas en la calidad del Donante
nada de lo que te d茅 considerar谩s peque帽o o sin valor.
No existe nada peque帽o
cuando Dios mismo lo otorga.
Incluso si se recibe penas y castigos
debe agradecerse
porque siempre es para nuestra salvaci贸n
todo lo que permite que nos venga.
El que desea conservar la gracia de Dios
debe saber agradecer cada favor
y sufrir con paciencia cuando falta,
rece para que la gracia vuelva
y sea cuidadoso y humilde para no perderla.
1. Jes煤s tiene muchos amantes de su Reino
pero pocos que lo ayuden a llevar su cruz.
Muchos tienen que desean sus consuelos
pero pocos que aceptan las dificultades.
Encuentra m煤ltiples compa帽eros de banquete
pero pocos para la austeridad.
Todos buscan gozar junto con 脡l
pero pocos quieren soportar algo por 脡l.
Muchos siguen a Jes煤s hasta repartir el pan
pero pocos para tomar la copa de su pasi贸n.
Muchos quieren a Jes煤s
mientras no suceda nada adverso.
Muchos lo alaban y bendicen
mientras puedan recibir los consuelos que otorga.
Pero si Jes煤s se escondiera y los abandonara un poco
de inmediato se quejar铆an o caer铆an en la desesperaci贸n.
2.Quien ama a Jes煤s por Jes煤s mismo
y no por causa de sus propias conveniencias,
bendice a Jes煤s por igual en todo sufrimiento y angustia como en la m谩s abundante consolaci贸n.
Y si 脡l no quisiera nunca favorecerlos
con el sentimiento de su Presencia
igualmente lo alabar铆an siempre
y siempre querr铆an agradec茅rselo.
隆De cu谩nto es capaz el amor puro a Jes煤s
sin mezcla de propia comodidad o ego铆smo!
驴No tenemos derecho de llamar mercenarios
a quienes siempre buscan su recompensa?
驴No prueban que se aman a s铆 mismos m谩s que a Cristo
quienes siempre est谩n pensando en sus ventajas y provecho?
驴Donde se encontrar谩 alguno
que quiera servir a Dios gratuitamente?
3. Es raro encontrar a alguien tan dedicado
que est茅 desasido de todas las cosas.
驴Qui茅n podr谩 descubrir
al verdadero pobre por el Esp铆ritu
que se haya liberado de todo lo creado?
Es tesoro incomparable y de tierras lejanas (Prov 31,10).
Si la persona entregara todas sus posesiones
todav铆a nada hizo
y si hiciera grandes penitencias
eso a煤n es poco
y si dominara todas las ciencias
todav铆a esta lejos
y si tuviera virtudes extraordinarias
y si ardiera con intensa devoci贸n
todav铆a le falta mucho,
le falta lo que es m谩s necesario.
驴Qu茅 es esto?
Que abandone todas las cosas, se abandone a s铆 misma
y salga totalmente de todo su inter茅s
y no retenga ning煤n amor propio.
Cuando hayas hecho todo lo que sabes hacer
y sientas que nada hiciste;
cuando no te consideres grande,
aunque otros as铆 te puedan estimar,
sino que sinceramente te reconozcas
como un servidor in煤til, como dice la verdad:
鈥淐uando lleven a cabo todo lo que les mandaron digan: somos servidores in煤tiles鈥 (Lc 17,10)
entonces verdaderamente podr谩s ser pobre y desnudo por el Esp铆ritu
y decir como el salmista 鈥淧orque solo y pobre soy鈥 (Sal 25,16).
Ninguno es m谩s rico, ni m谩s poderoso , ni m谩s libre
que quien sabe abandonarse a s铆 mismo
y todas las cosas,
y colocarse en el 煤ltimo lugar.
1. Muy dura parece esta frase:
鈥淣i茅gate t煤 mismo carga con tu cruz [sic] y sigue a Jes煤s鈥 (Lc 9,23)
pero m谩s duro ser谩 o铆r esta frase final
鈥淎l茅jense de m铆, malditos y vayan al fuego eterno鈥 (Mt 25,41).
Quienes ahora escuchan con agrado y siguen la frase de la cruz
entonces no tendr谩n miedo de o铆r la eterna condena.
Este signo de la cruz estar谩 en lo alto
cuando el Se帽or venga a juzgar Mt 24,30.[sic]
Entonces todos los servidores de la cruz
que conformaron su vida con el crucificado
llegar谩n hasta Cristo Juez con gran confianza.
2.驴Por qu茅, pues, tienes temor de cargar la cruz
por la que va el camino al Reino?
En la cruz est谩 la salud, en la cruz est谩 la vida,
en la cruz est谩 el refugio contra los enemigos
en la cruz est谩 la infusi贸n de la superior suavidad
en la cruz est谩 la fuerza de la mente
en la curz est谩 el gozo en el Esp铆ritu
en la cruz est谩 la virtud
en la cruz est谩 la perfecci贸n de la santidad.
No existe salvaci贸n ni esperanza de vida eterna
sino en la cruz.
Carga con tu cruz y sigue a Jes煤s;
as铆 ir谩s hacia la vida eterna.
脡l fue delante, llevando su propia cruz
y muri贸 por ti en la cruz
para que t煤 lleves tu propia cruz
y est茅s dispuesto a morir en ella.
Porque si mueres con 脡l
con 脡l igualmente vivir谩s
Y si eres su socio en la pena
tambi茅n lo ser谩s en el triunfo.
3. Mira que todo consiste en la cruz,
en morir todo termina,
y no existe otro camino a la vida y a la verdadera paz interior
que no sea el camino de la santa Cruz y continua mortificaci贸n.
Camina por donde quieras, dir铆gete a donde gustes
no encontrar谩s v铆a m谩s elevada en lo alto, ni m谩s segura en lo bajo
a no ser la v铆a de la santa Cruz.
Disp贸n y organiza todas las cosas seg煤n tu querer y parecer
y encontrar谩s que es inevitable sufrir de alguna manera,
libremente o a la fuerza,
y as铆 siempre encontrar谩s la cruz.
Porque sentir谩s dolencias f铆sicas
o soportar谩s dolores morales.
4. A veces te sentir谩s abandonado por Dios,
a veces te molestar谩 el pr贸jimo
y lo que es m谩s serio, a veces ser谩s pesado para ti mismo
y ni siquiera podr谩s encontrar alivio en un remedio o descansar
pero conviene que todo lo soportes hasta que Dios quiera.
Desea Dios que aprendas a padecer las dificultades,
sin consuelo inmediato
para que te sometas a 脡l 铆ntegramente
y reconozcas tus limitaciones en la adversidad.
Nadie siente tan hondamente la pasi贸n de Cristo
salvo quien sufre algo similar.
Pues la cruz siempre est谩 preparada
y en cualquier lugar te espera.
No puedes escaparte, corras donde corras
porque a cualquier lugar que llegues,
te llevas a ti contigo
y siempre a ti mismo te encontrar谩s.
Dir铆gete al exterior, dir铆gete al interior
y en todas partes encontrar谩s la cruz;
y por tanto necesitas en todas partes tener paciencia
si deseas tener interna paz y merecer un premio eterno.
5. Si llevas la cruz con buen 谩nimo,
ella te llevar谩 a ti y te conducir谩 al fin deseado
donde ser谩 el final del sufrimiento,
lo que aqu铆 es imposible.
Si te llevas con desgano
se te har谩 m谩s pesada y m谩s dif铆cil cada vez para ti
y sin embargo est谩s obligado a cargarla.
Si rechazas una cruz, sin la menor duda encontrar谩s otra
y quiz谩s m谩s pesada.
6. 驴Crees que puedes evadir
lo que no pudo ning煤n ser humano?
驴Qu茅 santo pudo vivir en el mundo
sin cruz y sufrimientos?
Ni Jesucristo nuestro Se帽or
estuvo una sola hora, mientras vivi贸 entre nosotros,
sin verdaderos padecimientos:
Conven铆a que Cristo padeciera
y resucitase de la muerte
para entrar de esa manera en su gloria (Lc 24,26).
驴Y de que manera t煤 buscas camino distinto
de este gran camino de la santa cruz?
7. Toda la vida de Cristo fue cruz y martirio.
驴Y t煤 esperas para ti descanso y gozo?
Te equivocas si buscas algo distinto de sufrir dificultades
porque toda esta vida mortal
y rodeada de cruces [sic].
Y mientras a mayor altura alguien progrese espiritualmente
m谩s pesadas cruces con frecuencia encontrar谩
porque la tristeza de su destierro crece m谩s por el amor.
8. Sin embargo, esta persona que ve multiplicadas
sus aflicciones
no queda sin el aliento de los consuelos
porque siente que crece gran fruto
por el hecho de llevar la cruz.
Pero cuando se somete a ella voluntariamente,
todo el peso de las dificultades
se convierte en confianza con el favor de Dios.
Y mientras m谩s se domina la naturaleza,
m谩s se robustece el esp铆ritu por la gracia interior.
A veces el amor y conformidad con la cruz de Cristo
tanto reconfortan de los efectos del dolor
y la adversidad
que ya no quisiera pasarse sin sufrimientos y aflicciones
porque se est谩 seguro de ser mejor acogido por Dios
en la medida que m谩s abundantes y graves situaciones
se puedan sobrellevar por 脡l.
Esto no es energ铆a humana sino gracia de Cristo
de forma que lo que naturalmente se aborrece y deshecha,
con esta fuerza de esp铆ritu se alcanza y aprecia.
9. No es muy conforme con la naturaleza humana
llevar la cruz, amar la cruz,
dominar el propio cuerpo y someterlo bajo la raz贸n
huir de los reconocimientos, soportar con 谩nimo las ofensas
no tenerse en mucho a s铆 mismo y desear que otros
eviten nuestra compa帽铆a,
y no desear la prosperidad que muchos buscan.
Si miras a ti mismo
ver谩s que no eres capaz de realizar algo de esto.
Pero si conf铆as en el Se帽or, te dar谩 la fuerza superior
y har谩 que se te someta el mundo entero y tu naturaleza humana.
Ni tendr谩s temor del demonio que te pone a prueba
si est谩s armado con la fe y se帽alado con la cruz de Cristo.
10. Prep谩rate pues, como bueno y fiel servidor de Cristo
a llevar valerosamente la cruz de tu Se帽or
crucificado por amor a ti.
Al铆state a soportar muchas adversidades
y diversas incomodidades en esta triste vida
porque, donde vayas Jes煤s estar谩 contigo
y donde te escondas, a 脡l encontrar谩s.
As铆 conviene que sea y no hay otra soluci贸n que sufrirlos
para escapar de la angustia de los males.
Toma afectuosamente la copa del Se帽or
si quieres ser su amigo y deseas participar con 脡l.
Deja a Dios los consuelos,
para que los administre como mejor le parezca.
T煤, m谩s bien prep谩rate a sufrir tribulaciones
y consid茅ralas como grandes satisfacciones
porque no est谩n en proporci贸n
los padecimientos del tiempo presente
con el premio futuro (Rm 8,18)
aunque solo t煤 pudieras soportarlos todos.
11. Cuando llegues al extremo
de considerar la dificultad dulce y sabrosa por Cristo
piensa que entonces te va bien
por que encontraste el para铆so en la tierra.
Siempre que te parece muy pesado el padecimiento
y tratas de huir,
act煤as indebidamente
porque la dificultad te seguir谩 donde vayas.
12. Si te dispones para hacer lo necesario
es decir, a padecer y a morir,
te ir谩 mejor muy pronto y encontrar谩s la paz.
Y aunque fueses elevado hasta lo m谩s alto, como el ap贸stol Pablo
no creas que con eso te has asegurado de no padecer nada despu茅s.
Jes煤s dijo: 鈥淵o le voy a mostrar
cu谩nto tendr谩 que padecer por M铆鈥 (Hch 9,16)
Tienes, pues, que padecer
si amas a Jes煤s y te agrada servirlo a 脡l siempre.
13. 隆Ojal谩 fueses merecedor de sufrir algo
por el nombre de Jes煤s!
隆Qu茅 gran honor te resultar铆a!
隆Qu茅 gran alegr铆a para todos los santos de Dios!
隆Qu茅 constructivo ser铆a para quienes tienes cerca!
Todos recomiendan la paciencia
pero poqu铆simos est谩n dispuestos a padecer.
Deber铆as sufrir un poco, de buena gana, por Cristo
ya que muchos sufren tan seriamente por intereses inmediatos.
14. Ten por seguro
que muriendo te conviene vivir.
Porque mientras m谩s uno muere a s铆 mismo
m谩s empieza su vida en Dios.
Nadie est谩 apto para comprender
las verdades eternas
si no acepta sobrellevar por Cristo las adversidades.
No hay cosa m谩s querida por Dios
ni m谩s saludable para ti en esta vida
que padecer gustosamente por Cristo.
Y si tuvieras que elegir
deber铆as optar mejor sufrir por Cristo
que recrearte con muchas satisfacciones
porque quieres parecerte m谩s a Cristo
y hacerte m谩s semejante a los santos.
No consiste nuestro m茅rito
ni el provecho de nuestra situaci贸n
en muchas experiencias sensibles del favor de Dios
sino m谩s bien en aceptar
pesadas responsabilidades y muchos sufrimientos.
15. Si existiera algo mejor y m谩s 煤til
para la salvaci贸n de los hombres
que padecer,
necesariamente Cristo lo hubiera demostrado
con su ense帽anza y ejemplo.
Pero claramente exhorta a los disc铆pulos
y a todos los que despu茅s lo siguieron,
para que lleven la cruz diciendo:
鈥淪i alguien quiere venir conmigo, ni茅guese a s铆 mismo,
cargue con su cruz y s铆game鈥 (Mt 16,24).
As铆 que despu茅s de leer y profundizar
en todo lo anterior
se llega a 茅sta conclusi贸n final:
Conviene que entremos al reino de Dios a trav茅s de muchas dificultades (Hch 16,21).
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