Soporte
S.S. Juan Pablo II, Discurso a la Comisi贸n Pontificia para los bienes culturales de la Iglesia
Incrementar tama帽o de fuente Disminuir tama帽o de fuente
Compartir

Discurso a la Comisi贸n Pontificia para los bienes culturales de la Iglesia

Venerados hermanos en el episcopado;

amad铆simos hermanos y hermanas:

1. Me alegra acogeros al t茅rmino de los trabajos de la IV congregaci贸n plenaria de la Comisi贸n pontificia para los bienes culturales de la Iglesia. Os dirijo a cada uno un saludo cordial, acompa帽ado de sentimientos de profunda gratitud por el servicio que hab茅is realizado hasta ahora.

Mi saludo va, ante todo, a monse帽or Francesco Marchisano, presidente de la Comisi贸n, al que agradezco los sentimientos expresados en nombre de todos y la s铆ntesis eficaz de la actividad llevada a cabo. Mi agradecimiento se extiende a los miembros, a los oficiales y a los diferentes expertos, que prestan generosamente su intensa y eficaz colaboraci贸n. Deseo confirmar a todos mi aprecio por cuanto est谩 realizando esta Comisi贸n, no s贸lo para tutelar y valorizar la rica herencia art铆stica, monumental y cultural acumulada por la comunidad cristiana durante dos milenios, sino tambi茅n para hacer que se comprenda mejor la fuente espiritual de la que ha brotado.

La Iglesia ha considerado siempre que, a trav茅s del arte en sus diversas expresiones, se refleja, en cierto modo, la infinita belleza de Dios, y la mente humana se orienta casi naturalmente hacia 茅l. Tambi茅n gracias a esta contribuci贸n, como recuerda el concilio Vaticano II, "se manifiesta mejor el conocimiento de Dios y la predicaci贸n evang茅lica se hace m谩s transparente a la inteligencia humana" (Gaudium et spes, 62).

2. La plenaria que acaba de concluir ha dedicado su atenci贸n al tema: "Los bienes culturales para la identidad territorial y para el di谩logo art铆stico-cultural entre los pueblos". En nuestros d铆as, una sensibilidad m谩s acentuada con respecto a la conservaci贸n y el "goce" de los recursos art铆sticos y culturales est谩 caracterizando las pol铆ticas de las administraciones p煤blicas y las m煤ltiples iniciativas de instituciones privadas.

En efecto, nuestro tiempo se caracteriza por la convicci贸n de que el arte, la arquitectura, los archivos, las bibliotecas, los museos, la m煤sica y el teatro sagrado no s贸lo constituyen un dep贸sito de obras hist贸rico-art铆sticas, sino tambi茅n un conjunto de bienes de los que puede disfrutar toda la comunidad. Por tanto, con raz贸n vuestra Comisi贸n ha extendido progresivamente sus intervenciones a escala mundial, consciente de que los bienes culturales eclesi谩sticos constituyen un terreno favorable para una fecunda confrontaci贸n intercultural. A la luz de esto, es muy importante que se garantice la tutela jur铆dica de ese patrimonio con orientaciones y disposiciones oportunas, que tengan en cuenta las exigencias religiosas, sociales y culturales de las poblaciones locales.

3. Quisiera recordar aqu铆, con sentimientos de profunda gratitud, la contribuci贸n de las cartas circulares y de las orientaciones ofrecidas al t茅rmino de las congregaciones plenarias peri贸dicas de vuestra Comisi贸n. Con el tiempo, se constata cu谩n indispensable es colaborar activamente con las administraciones y las instituciones civiles, para crear juntos, cada uno seg煤n su competencia, eficaces sinergias operativas en defensa y salvaguardia del patrimonio art铆stico universal. La Iglesia se interesa mucho por la valorizaci贸n pastoral de su tesoro art铆stico, pues sabe bien que para transmitir todos los aspectos del mensaje que le ha confiado Cristo, la mediaci贸n del arte le es muy 煤til (cf. Carta a los artistas, 12).

La naturaleza org谩nica de los bienes culturales de la Iglesia no permite separar su goce est茅tico de la finalidad religiosa que persigue la acci贸n pastoral. Por ejemplo, el edificio sagrado alcanza su perfecci贸n "est茅tica" precisamente durante la celebraci贸n de los misterios divinos, dado que precisamente en ese momento resplandece en su significado m谩s aut茅ntico. Los elementos de la arquitectura, la pintura, la escultura, la m煤sica, el canto y las luces forman parte del 煤nico complejo que acoge para sus celebraciones lit煤rgicas a la comunidad de los fieles, constituida por "piedras vivas" que forman un "edificio espiritual" (cf. 1 P 2, 5).

4. Amad铆simos hermanos y hermanas, la Comisi贸n pontificia para los bienes culturales de la Iglesia presta desde hace 12 a帽os un valioso servicio a la Iglesia. Os aliento a proseguir en vuestro compromiso, implicando cada vez m谩s a cuantos trabajan por vitalizar nuestro patrimonio hist贸rico-art铆stico. Ojal谩 que a trav茅s de vuestra acci贸n se intensifique un fecundo di谩logo con los artistas contempor谩neos, favoreciendo con todos los medios posibles el encuentro y el abrazo entre la Iglesia y el arte. A este prop贸sito, en la Carta a los artistas record茅 que "en contacto con las obras de arte, la humanidad de todos los tiempos, tambi茅n la de hoy, espera ser iluminada sobre su rumbo y su destino" (n. 14).

La Iglesia quiere ofrecer un germen de esperanza que supere el pesimismo y el extrav铆o tambi茅n a trav茅s de los bienes culturales, que pueden constituir el fermento de un nuevo humanismo en el que se inserte m谩s eficazmente la nueva evangelizaci贸n.

Con estos sentimientos, invocando la intercesi贸n materna de Mar铆a, la Tota pulchra, os imparto de coraz贸n a vosotros y a vuestros seres queridos mi bendici贸n.

Consultas

© Copyright 2013. BIBLIOTECA ELECTR脫NICA CRISTIANA -BEC- VE MULTIMEDIOS鈩�. La versi贸n electr贸nica de este documento ha sido realizada por VE MULTIMEDIOS - VIDA Y ESPIRITUALIDAD. Todos los derechos reservados. La -BEC- est谩 protegida por las leyes de derechos de autor nacionales e internacionales que prescriben par谩metros para su uso. Hecho el dep贸sito legal.


Dise帽o web :: Hosting Cat贸lico