Soporte
Mons. Francisco Sim贸n Piorno, Jes煤s modelo de consagraci贸n y sacerdocio
Incrementar tama帽o de fuente Disminuir tama帽o de fuente
Compartir

Jes煤s, modelo de consagraci贸n y sacerdocio

Cristo Jes煤s, en quien reside toda la plenitud de la divinidad, fue enviado por el Padre para realizar el plan de salvaci贸n universal, recibiendo de 脡l todo poder para cumplir su misi贸n. Fue ungido por el Esp铆ritu Santo, y despu茅s de haber cumplido la voluntad del Padre que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, hasta dar su vida como rescate por muchos, destruy贸 la muerte con la resurrecci贸n y volvi贸 al Padre penetrando los cielos, donde reina eternamente e intercede por sus hermanos.

El sacerdote, cuya tarea es continuar la misi贸n de Cristo, halla la fuente 煤ltima de su misi贸n en el amor salv铆fico del Padre, y el origen inmediato de su vocaci贸n en Cristo, que lo llama por su nombre, como llam贸 a los ap贸stoles, e infunde en 茅l su Esp铆ritu para marchar hacia el Padre con sus hermanos. En esta realidad trinitaria, fuente de la misi贸n de la Iglesia, se arraiga y encuentra plena justificaci贸n la vocaci贸n y misi贸n del sacerdocio ministerial.

El mismo Cristo promovi贸 a sus ap贸stoles como ministros, de manera que poseyeran en la sociedad de los creyentes la sagrada potestad del Orden. Por medio de los ap贸stoles el Se帽or 芦hizo part铆cipes de su propia consagraci贸n y misi贸n a los sucesores de aqu茅llos, que son los obispos, cuyo cargo ministerial, en grado subordinado, fue encomendado a los presb铆teros, a fin de que... fuesen cooperadores del Orden episcopal para cumplir la misi贸n apost贸lica confiada por Cristo禄1.

Por intermedio del obispo los sacerdotes son llamados por Cristo a una vocaci贸n especial. Est谩n en el mundo pero no son del mundo2, y en virtud de la consagraci贸n est谩n capacitados para cumplir la misma misi贸n de Cristo de anunciar a todos que 芦el tiempo se ha cumplido y el reino de Dios est谩 cerca禄3, y de presidir, ense帽ar y santificar al Pueblo de Dios. El principio constitutivo del sacerdocio ministerial es Cristo, sacerdote y v铆ctima de la nueva y eterna alianza. El principio eficaz es la elecci贸n y misi贸n especial por parte de Dios, que convierte al sacerdote en instrumento de Cristo. El principio ejemplar es la diacon铆a de Cristo, cuyas im谩genes dan luz a la identidad del sacerdote. Cristo enviado por el Padre para salvar al mundo, que indica la universalidad de la misi贸n; Cristo siervo, que subraya la renuncia de Cristo, quien vino no a ser servido sino a servir y a dar su vida; Cristo Pastor y Maestro, que vela con amor, gu铆a a su reba帽o y lo re煤ne en el 煤nico redil. 脡l es la Palabra viva del Padre que convoca a los hombres a su reino.

El relieve que se le da a la funci贸n ministerial subraya la relaci贸n esencial del sacerdote con la persona de Cristo. El sacerdote, en efecto, es signo e instrumento del 煤nico Sacerdote y Mediador ante el Padre 鈥擩esucristo鈥�, y continuaci贸n de 脡l sobre la tierra, que actualiza el poder de Cristo de anunciar la Palabra, de renovar el sacrificio de la cruz en la Eucarist铆a, de perdonar los pecados y de guiar al Pueblo de Dios. Es imposible separar el ser del sacerdote del ser de Cristo, la vida del sacerdote de la vida de Cristo. Los presb铆teros deben estar convencidos de que su identidad sacerdotal se realiza 煤nicamente en la conformidad total con la identidad de Cristo, con conocimiento, coherencia y fervor del esp铆ritu. Han de recordar que Cristo, al cumplir su misi贸n de Salvador, acept贸 el camino de la Encarnaci贸n, despoj谩ndose de s铆 mismo y tomando todo lo que es propio de la condici贸n humana4 excepto el pecado5. Esta Encarnaci贸n ha ser un signo de toda la actividad apost贸lica y misionera del sacerdote.

El sacerdote, se dice en teolog铆a, es alter Christus. El presb铆tero, hombre de Dios y ministro cooperador de Cristo, est谩 llamado y constituido en favor de sus hermanos para realizar acciones salv铆ficas que trascienden la eficacia natural6, y por ello obra in persona Christi. El presb铆tero, como profeta-maestro, escucha atentamente la Palabra para poderla proclamar y ense帽ar a sus hermanos, y en esta relaci贸n de escucha-proclama se une m谩s intr铆nsecamente a Cristo y se deja guiar por su Esp铆ritu7. El presb铆tero, como ministro sagrado, obra de modo eminente y privilegiado in persona Christi en la celebraci贸n de la sagrada Eucarist铆a8. Por ello debe asemejarse a Cristo, y el 煤nico camino o medio para lograrlo es la cruz pascual de Jesucristo que posee toda la potencia salvadora del Redentor, ya que en ella es clavado el hombre viejo a fin de que aparezca el hombre nuevo9.

El ejercicio de la caridad pastoral de Cristo estimula, exhorta, exige del sacerdote la donaci贸n perfecta de su vida en beneficio del pueblo al frente del cual ha sido colocado por su obispo-pastor. Esta caridad ha de ser la misma caridad de Cristo, aquella caridad del Esp铆ritu que procede del Padre y del Hijo y que capacita al sacerdote-pastor para consolar a los que sufren, orientar a los que est谩n confundidos, iluminar a los ciegos, liberar a los cautivos, devolver el o铆do a los sordos, dar de comer a los hambrientos y vivificar a los que est谩n muertos por el pecado. Todos los buenos pastores se identifican con el 煤nico Pastor. Si hubiera muchos pastores, habr铆a divisi贸n. Todos los buenos pastores son como los miembros del 煤nico Pastor, son como los amigos del esposo, que no pretenden hacer o铆r sus voces sino que se complacen en que se oiga la voz del esposo. Por eso, cuando ellos apacientan es el Se帽or quien apacienta, porque la voz y la caridad de sus pastores es la voz y la caridad de Cristo, el Buen Pastor. Por ello puede decir Jesucristo que 脡l mismo apacienta sus ovejas, como se帽ala San Agust铆n.

Llamada, misi贸n, ir subiendo hacia la cruz en una cercan铆a inmediata al Se帽or, compartir la vida misma de Cristo enviado por el Padre a este mundo cerrado al amor por la desobediencia y la ambici贸n. La misericordia entra帽able del Padre con el env铆o de Cristo pretende convertir este campo de guerra en un inmenso hogar.

Cristo ha invitado a sus ap贸stoles a unirse al ministerio de su pascua, sirviendo y dando su vida, alentados por su propio aliento que es el Esp铆ritu Santo. El ap贸stol est谩 con Cristo para convocar, congregar y conducir a los hombres, especialmente a los pobres del camino, a la mesa en la que el pan partido es Cristo mismo. El ap贸stol ser谩 testigo hasta los confines del mundo, comulgando en su propia vida, estando con 脡l, recost谩ndose en el pecho de Jes煤s, existiendo por Cristo, con 脡l y en 脡l, en la unidad del Esp铆ritu Santo. Viviendo en las entra帽as de Cristo completa el ap贸stol lo que falta a la pasi贸n de su Se帽or. Todo nace y va creciendo desde las entra帽as del amor de Cristo, que se conmueve al ver a las ovejas sin pastor10. Su conmoci贸n misericordiosa es la misma que la del padre al volver el hijo extraviado11, que la del samaritano al ver al moribundo en la orilla del camino12; la va sintiendo por los caminos al contemplar a los hermanos destrozados por la culpa, por el dolor o por la muerte. La caridad pastoral es en Cristo un vuelco en el coraz贸n, es todo el amor entra帽able del Padre por nosotros que se ha aparecido en Jesucristo.

Este gran amor lo lleva a ser traspasado y ah铆 se concentra todo su prop贸sito de amor. La alianza nueva se realiza en la entrega del Hijo, por su sangre derramada. El reino ha quedado inaugurado, lo viejo ya pas贸, he aqu铆 que todo es nuevo13. Es este mismo aliento de la misericordia del Primog茅nito, la caridad del Pastor, la que pasa a los presb铆teros, sobre todo en la mesa de la Eucarist铆a.

驴C贸mo pueden acoger los presb铆teros esta caridad pastoral que nace de la Eucarist铆a para indicar lo que conmemora? La Presbyterorum ordinis responde: 芦esto no puede lograrse si los sacerdotes mismos no penetran, por la oraci贸n, cada vez m谩s 铆ntimamente en el misterio de Cristo禄14. Estar con 脡l, estar en 脡l y ser en 脡l, son las condiciones para acoger el amor que constituye al presb铆tero en representaci贸n de Cristo Cabeza seg煤n el modelo apost贸lico. Ser alcanzado por Cristo permite seguirle en el surco abierto para sembrar la nueva vida del reino.

Quien ha comprendido internamente, como dice San Ignacio, por el conocimiento de Cristo, no necesita procurarse para la misi贸n oro, ni plata, ni alforja, y as铆 la pobreza consagrada es la pobreza apost贸lica por causa de la misi贸n del Evangelio. Los presb铆teros y los religiosos si茅ntanse invitados a abrazar la pobreza voluntaria para asemejarse m谩s claramente a Cristo y estar m谩s dispuestos para el ministerio santo15, porque Cristo 芦siendo rico se hizo pobre por nosotros, para que nos enriquezcamos con su pobreza禄16. Guiados pues por el Esp铆ritu del Se帽or que ungi贸 al Salvador y lo env铆o a evangelizar a los pobres, los presb铆teros, los religiosos y los mismos obispos, mucho m谩s que los restantes disc铆pulos, dejen 芦todo aquello que de alg煤n modo pudiera alejar a los pobres, apartando... toda especie de vanidad禄17.

Otro tanto podr铆a decirse del celibato18 y de la obediencia19, que s贸lo pueden entenderse en su radicalidad como identificaci贸n con Cristo c茅libe y obediente al Padre, porque 茅se es su alimento para llevar a t茅rmino la obra que 脡l le encomend贸. Dif铆cil o imposible ser谩 para el presb铆tero asumir el celibato si no le encuentra su sentido, y a煤n m谩s si lo cuestiona en su fundamentaci贸n teol贸gica porque no lo vive asociado a su identificaci贸n con Cristo para ser el pastor de todos. Ahora comprendemos, al ultimar nuestra aproximaci贸n a la caridad pastoral, que para existir buscando la voluntad del Padre hay que identificarse con la misi贸n evang茅lica de la Iglesia.

En el coraz贸n de los ap贸stoles no se puede separar la fidelidad a Cristo, el Se帽or, de la fidelidad a la Iglesia que es su Cuerpo. La caridad pastoral, que se nos entrega en la mesa y que se acoge en la intimidad del Se帽or, exige a los presb铆teros y a los consagrados, para no correr en vano, trabajar en v铆nculo de amor 芦con los obispos y con los otros hermanos en el sacerdocio禄20. Obrando de esta manera, hallar谩n los presb铆teros 芦la unidad de su propia vida en la unidad misma de la misi贸n de la Iglesia, y as铆 se unir谩n con su Se帽or, y, por 脡l, con el Padre, en el Esp铆ritu Santo, para que puedan llenarse de consolaci贸n y sobreabundar de gozo禄21.

En esta misma perspectiva del modelo apost贸lico puede situarse el trabajo de Agostino Favale22; sus reflexiones conducen a las siguientes conclusiones:

1. El presb铆tero no es un intermediario entre Dios y los hombres o entre Cristo y los hombres. Es un hombre en el cual Cristo, el 煤nico Mediador, cumple ininterrumpida y actualmente la funci贸n de salvaci贸n que reserv贸 a los ap贸stoles.

2. El ministerio presbiteral es un valor que s贸lo el creyente puede percibir en proporci贸n a su fe. La teolog铆a del presbiterado, como la de la vida religiosa, encuentra su fundamento en la cristolog铆a, que se conecta a su vez con la pneumatolog铆a y la eclesiolog铆a.

3. El carisma del presbiterado compromete a quien lo ha recibido a vivir siempre m谩s unido a Cristo para ser signo persuasivo de su presencia salv铆fica en la Iglesia para los hombres de nuestro tiempo, a poner la gracia de su Esp铆ritu en la base de su vivir y de su obrar, y a sacar del ejercicio del ministerio alimento para su vida espiritual y pastoral.


1

Presbyterorum ordinis, 2; ver Lumen gentium, 28.

2

Ver Presbyterorum ordinis, 3.

3

Mc 1,15.

4

Ver Flp 2,7.

5

Ver Heb 4,15.

6

Ver Heb 5,1.

7

Ver Presbyterorum ordinis, 13.

8

Ver lug. cit.; Lumen gentium, 28.

9

Ver Ef 4,22-24; Col 3,9-10.

10

Ver Mt 9,36.

11

Ver Lc 15,11-32.

12

Ver Lc 10,30-37.

13

Ver 2Cor 5,17.

14

Presbyterorum ordinis, 14.

15

Ver all铆 mismo, 17.

16

2Cor 8,9.

17

Presbyterorum ordinis, 17.

18

Ver all铆 mismo, 16.

19

Ver all铆 mismo, 15.

20

All铆 mismo, 14.

21

Lug. cit.

22

Ver Agostino Favale, El ministerio presbiteral. Aspectos doctrinales, pastorales y espirituales, Sociedad de Educaci贸n Atenas, Madrid 1989, 364 pp.
Consultas

© Copyright 2012. BIBLIOTECA ELECTR脫NICA CRISTIANA -BEC- VE MULTIMEDIOS鈩�. La versi贸n electr贸nica de este documento ha sido realizada por VE MULTIMEDIOS - VIDA Y ESPIRITUALIDAD. Todos los derechos reservados. La -BEC- est谩 protegida por las leyes de derechos de autor nacionales e internacionales que prescriben par谩metros para su uso. Hecho el dep贸sito legal.


Dise帽o web :: Hosting Cat贸lico