Soporte
Congregaci贸n para la Doctrina de la Fe, Nota sobre la expresion 芦iglesias hermanas禄
Incrementar tama帽o de fuente Disminuir tama帽o de fuente
Compartir

Nota sobre la expresion 芦iglesias hermanas禄

A. Carta a los presidentes de las conferencias episcopales

Eminencia (Excelencia):

Desde varias partes se ha llamado la atenci贸n de este Dicasterio sobre los problemas implicados en el uso de la expresi贸n 鈥淚glesias hermanas鈥�, utilizada en importantes Documentos del Magisterio pontificio. Dicha expresi贸n, presente tambi茅n en textos e intervenciones referidos a iniciativas en la promoci贸n del di谩logo entre la Iglesia cat贸lica y las Iglesias ortodoxas, se ha convertido en parte del vocabulario com煤n para expresar el v铆nculo objetivo entre la Iglesia de Roma y las Iglesias ortodoxas.

Lamentablemente, en ciertas publicaciones y por parte de algunos te贸logos comprometidos en el di谩logo ecum茅nico, se ha constatado recientemente la extensi贸n del uso del t茅rmino para indicar la relaci贸n entre la Iglesia cat贸lica, por un lado, y la Iglesia ortodoxa, por otro. De este modo se induce a pensar que en realidad no existe una sola Iglesia de Cristo, sino que la misma podr谩 ser restablecida de nuevo s贸lo como consecuencia de la reconciliaci贸n entre las dos mencionadas Iglesias hermanas. Adem谩s, la misma expresi贸n es aplicada indebidamente por algunos a la relaci贸n entre la Iglesia cat贸lica, de una parte, y la Comuni贸n anglicana y las Comunidades eclesiales no cat贸licas, de otra. As铆, se habla de una 鈥渢eolog铆a de las Iglesias hermanas鈥� o de una 鈥渆clesiolog铆a de las Iglesias hermanas鈥�, caracterizadas por la ambig眉edad y la discontinuidad en el uso y el significado de esta expresi贸n respecto a su correcta acepci贸n originaria, propia de los Documentos pontificios.

Con el fin de superar tales equ铆vocos en el uso y aplicaci贸n del t茅rmino 鈥淚glesias hermanas鈥�, esta Congregaci贸n ha juzgado necesario elaborar la adjunta NOTA sobre la expresi贸n 鈥淚glesias hermanas鈥�, aprobada por el Santo Padre Juan Pablo II en la Audiencia del 9 de junio de 2000, y cuyas indicaciones deben ser consideradas vinculantes, a pesar de que la Nota no sea oficialmente publicada en Acta Apostolicae Sedis, a causa de su finalidad, que es la de precisar el uso correcto de una terminolog铆a teol贸gica.

Mientras le env铆o copia del citado Documento, le ruego que tenga a bien hacerse int茅rprete de las preocupaciones e indicaciones en 茅l contenidas ante la Conferencia Episcopal de su digna presidencia, y en particular ante la Comisi贸n u Organismo encargado del di谩logo ecum茅nico, a fin de que en las publicaciones y escritos concernientes la referida tem谩tica emanados por esa Conferencia, se tenga cuidadosamente en cuenta de lo prescrito en la Nota.

Agradeci茅ndole vivamente su inestimable colaboraci贸n, aprovecho la circunstancia para confirmarme

Suyo devot铆simo en Cristo

+ Joseph Card. Ratzinger
Prefecto

B. Texto de la nota

1. La expresi贸n Iglesias hermanas se repite a menudo en el di谩logo ecum茅nico, sobre todo entre cat贸licos y ortodoxos, y es objeto de profundizaci贸n por ambas partes del di谩logo. A煤n existiendo un uso indudablemente leg铆timo de la expresi贸n, en la actual literatura ecum茅nica se ha difundido un modo ambiguo de utilizarla. En conformidad con la ense帽anza del Concilio Vaticano II y el sucesivo Magisterio pontificio, es por lo tanto oportuno recordar cu谩l es el uso proprio y adecuado de tal expresi贸n. Pero antes, parece 煤til se帽alar brevemente la historia del t茅rmino.

I. Origen y desarrollo de la expresi贸n.

2. En el Nuevo Testamento, la expresi贸n Iglesias hermanas, como tal, no se encuentra; sin embargo, se hallan numerosas indicaciones que manifiestan las relaciones de fraternidad existentes entre las Iglesias locales de la antig眉edad cristiana. El pasaje neotestamentario que en modo m谩s expl铆cito refleja esa convicci贸n es la frase final de 2 Jn 13: 芦Te saludan los hijos de tu hermana Elegida禄. Se trata de saludos enviados de una comunidad eclesial a otra; la comunidad que env铆a los saludos se llama a s铆 misma 鈥渉ermana鈥� de la otra.

3. En la literatura eclesi谩stica, la expresi贸n se comienza a utilizar en Oriente cuando, a partir del siglo V, se difunde la idea de la Pentarqu铆a, seg煤n la cual a la cabeza de la Iglesia se encontrar铆an los cinco Patriarcas, y la Iglesia de Roma tendr铆a el primer puesto entre las Iglesias hermanas patriarcales. Al respecto, hay que notar que ning煤n Romano Pont铆fice reconoci贸 esta equiparaci贸n de las sedes ni acept贸 que a la sede romana se le reconociese solamente un primado de honor. Adem谩s, n贸tese que en Occidente no se desarroll贸 esa estructura patriarcal que es t铆pica de Oriente.

Como se sabe, en los siglos siguientes las divergencias entre Roma y Constantinopla llevaron a excomuniones mutuas, que tuvieron 芦consecuencias, que, por cuanto podemos juzgar, fueron m谩s all谩 de las intenciones y las previsiones de sus autores, cuyas censuras concern铆an a las personas afectadas, no a las Iglesias, y no ten铆an la intenci贸n de romper la comuni贸n eclesi谩stica entre las sedes de Roma y de Constantinopla禄1.

4. La expresi贸n aparece de nuevo en dos cartas del Metropolita Nicetas de Nicomedia (a帽o 1136) y del Patriarca Juan X Camateros (desde 1198 a 1206), en las cuales ambos protestaban contra Roma, la cual, present谩ndose como madre y maestra, habr铆a anulado su autoridad. Seg煤n ellos, Roma es solamente la primera entre hermanas de igual dignidad.

5. En 茅poca reciente, el primero en utilizar nuevamente la expresi贸n Iglesias hermanas fue el Patriarca ortodoxo de Constantinopla Aten谩goras I. Acogiendo los gestos fraternos y la llamada a la unidad a 茅l dirigidos por Juan XXIII, expresa a menudo en sus cartas el auspicio de ver pronto restablecida la unidad entre las Iglesias hermanas.

6. El Concilio Vaticano II usa la expresi贸n Iglesias hermanas para calificar la relaci贸n fraterna entre las Iglesias particulares: 芦鈥xisten en Oriente muchas iglesias particulares o locales, entre las cuales ocupan el primer lugar las iglesias patriarcales, y de las cuales no pocas tienen origen en los mismos Ap贸stoles. Por este motivo ha prevalecido y prevalecen entre los orientales la diligencia y el cuidado de conservar en la comuni贸n de la fe y de la caridad aquellas relaciones fraternas, que deben observarse entre las iglesias locales como entre hermanas禄.2

7. El primer documento pontificio en el cual de halla el apelativo de hermanas aplicado a las Iglesias es el Breve Anno ineunte, de Pablo VI al Patriarca Aten谩goras I. Tras haber manifestado su voluntad de hacer lo posible para 芦restablecer la plena comuni贸n entre la Iglesia de Occidente y la Iglesia de Oriente禄, el Papa se pregunta: 芦Puesto que en cada Iglesia local se opera este misterio del amor divino, 驴no es tal vez 茅ste el origen de aquella expresi贸n tradicional, en virtud de la cual las Iglesias de varios lugares comenzaron a llamarse entre ellas como hermanas? Nuestras Iglesias han vivido por siglos como hermanas, celebrando juntas los concilios ecum茅nicos, que han defendido el dep贸sito de la fe contra toda alteraci贸n. Ahora, despu茅s de un largo per铆odo de divisi贸n y de incomprensi贸n rec铆proca, el Se帽or, a pesar de las dificultades que en el pasado han surgido entre nosotros, nos da la posibilidad de redescubrirnos como Iglesias hermanas禄.3

8. Despu茅s la expresi贸n ha sido utilizada por Juan Pablo II en numerosos discursos y documentos entre los cuales ser谩n recordados aqu铆 los principales, siguiendo un orden cronol贸gico.

Enc铆clica Slavorum Apostoli: 芦Para nosotros [Cirilo y Metodio] son paladines y a la vez patronos en el esfuerzo ecum茅nico de las Iglesias hermanas de Oriente y Occidente para volver a encontrar, mediante el di谩logo y la oraci贸n, la unidad visible en la comuni贸n perfecta y total禄.4

Carta de 1991 a los Obispos europeos: 芦Con aquellas Iglesias [las Iglesias ortodoxas] se fomentan relaciones como entre Iglesias hermanas, seg煤n la expresi贸n del Papa Pablo VI en el Breve al Patriarca de Constantinopla Aten谩goras I禄.5

En la Enc铆clica Ut unum sint, el tema es desarrollado sobre todo en el n. 56, que inicia as铆: 芦Despu茅s del Concilio Vaticano II y con referencia a aquella tradici贸n, se ha restablecido el uso de llamar Iglesias hermanas a las Iglesias particulares o locales congregadas en torno a su Obispo. La supresi贸n, adem谩s, de las excomuniones rec铆procas, quitando un doloroso obst谩culo de orden can贸nico y psicol贸gico, ha sido un paso muy significativo en el camino hacia la plena comuni贸n禄. El n煤mero termina auspiciando: 芦El t茅rmino tradicional de Iglesias hermanas deber铆a acompa帽arnos incesantemente en este camino禄. El tema es retomado en el n. 60, en el cual se observa: 芦M谩s recientemente, la Comisi贸n mixta internacional ha dado un paso significativo en la cuesti贸n tan delicada del m茅todo a seguir en la b煤squeda de la comuni贸n plena entre la Iglesia cat贸lica y la Iglesia ortodoxa, cuesti贸n que ha alterado con frecuencia las relaciones entre cat贸licos y ortodoxos. La Comisi贸n ha puesto las bases doctrinales para una soluci贸n positiva del problema, que se fundamenta en la doctrina de las Iglesias hermanas禄.6

II. Indicaciones sobre el uso de la expresi贸n.

9. Las referencias hist贸ricas expuestas en los p谩rrafos precedentes muestran la relevancia que ha asumido la expresi贸n Iglesias hermanas en el di谩logo ecum茅nico. Esto hace aun m谩s importante que de ella se haga un uso teol贸gicamente correcto.

10. En efecto, en sentido proprio, Iglesias hermanas son exclusivamente las Iglesias particulares (o las agrupaciones de Iglesias particulares: por ejemplo, los Patriarcados y las Metropol铆as).7 Debe quedar siempre claro, incluso cuando la expresi贸n Iglesias hermanas es usada en este sentido propio, que la Iglesia universal, una, santa, cat贸lica y apost贸lica, no es hermana sino madre de todas las Iglesias particulares8.

11. Se puede hablar de Iglesias hermanas, en sentido propio, tambi茅n en referencia a Iglesias particulares cat贸licas y no cat贸licas; y por lo tanto tambi茅n la Iglesia particular de Roma puede ser llamada hermana de todas las Iglesias particulares. Pero, como ya ha sido recordado, no se puede decir propiamente que la Iglesia cat贸lica sea hermana de una Iglesia particular o grupo de Iglesias. No se trata solamente de una cuesti贸n terminol贸gica, sino sobre todo de respetar una verdad fundamental de la fe cat贸lica: la de la unicidad de la Iglesia de Jesucristo. Existe, en efecto, una 煤nica Iglesia,9 y por eso el plural Iglesias se puede referir solamente a las Iglesias particulares.

En consecuencia es de evitar, como fuente de malentendidos y de confusi贸n teol贸gica, el uso de f贸rmulas como 鈥渘uestras dos Iglesias鈥�, que insin煤an 鈥揷uando se aplican a la Iglesia cat贸lica y al conjunto de las Iglesias ortodoxas (o de una Iglesia ortodoxa)鈥� un plural no solamente al nivel de Iglesias particulares, sino tambi茅n al nivel de la Iglesia una, santa, cat贸lica y apost贸lica, confesada en el Credo, cuya existencia real aparece as铆 ofuscada.

12. En fin, se debe tambi茅n tener presente que la expresi贸n Iglesias hermanas en sentido proprio, como es testimoniado por la Tradici贸n com煤n de Occidente y Oriente, puede ser aplicada exclusivamente a aquellas comunidades que han conservado v谩lidamente el Episcopado y la Eucarist铆a.

Roma, en la Sede de la Congregaci贸n para la Doctrina de la Fe, el 30 de junio de 2000, Solemnidad del Sagrado Coraz贸n de Jes煤s.

+ Joseph Card. Ratzinger
Prefecto

+ Tarcisio Bertone, S.D.B.
Arzobispo em茅rito de Vercelli
Secretario


1

Pablo VI y Aten谩goras I, Declaraci贸n com煤n P茅n茅tr茅s de reconnaissance (7-XII-1965), n. 3: AAS 58 (1966) 20. Las excomuniones fueron rec铆procamente levantadas en 1965: 芦el Papa Pablo VI y el Patriarca Aten谩goras I en su S铆nodo (鈥�) declaran de com煤n acuerdo (鈥�) que es de deplorar tambi茅n, y de cancelar de la memoria y del seno de la Iglesia, las sentencias de excomuni贸n禄 (ibid., n. 4); cf. tambi茅n Pablo VI, Carta Apost贸lica Ambulate in dilectione (7-XII-1965): AAS 58 (1966) 40-41; Aten谩goras I, Tomos Agapis (7-XII-1965), Vatican-Phanar 1958-1970 (Romae et Istanbul 1970) 388-390.

2

Concilio Vaticano II, Decreto Unitatis redintegratio, n. 14

3

Pablo VI, Breve Anno ineunte (25-VII-1987): AAS 59 (1967) 852-854.

4

Juan Pablo II, Enc铆clica Slavorum apostoli (2-VI-1985), n. 27: AAS 77 (1985) 807-808.

5

Juan Pablo II, Carta a los Obispos del continente europeo sobre Las relaciones entre cat贸licos y ortodoxos en la nueva situaci贸n de la Europa central y oriental (31-V-1991), n. 4: AAS 84 (1992) 167.

6

Juan Pablo II, Enc铆clica Ut unum sint (25-V-1995), nn. 56 y 60: AAS 87 (1995) 921-982.

7

Cf. los textos del Decreto Unitatis redintegratio, n. 14, y del Breve Anno ineunte de Pablo VI a Aten谩goras I, citados arriba en las notas 2 y 3.

8

Cf. Congregaci贸n para la Doctrina de la Fe, Carta Communionis notio (28-V-1992), n. 9: AAS 85 (1993) 838-850.

9

Cf. Concilio Vaticano II, Constituci贸n Dogm谩tica Lumen gentium, n. 8; Congregaci贸n para la Doctrina de la Fe, Declaraci贸n Mysterium Ecclesiae (24-VI-1973), n. 1: AAS 65 (1973) 396-408.
Consultas

© Copyright 2013. BIBLIOTECA ELECTR脫NICA CRISTIANA -BEC- VE MULTIMEDIOS鈩�. La versi贸n electr贸nica de este documento ha sido realizada por VE MULTIMEDIOS - VIDA Y ESPIRITUALIDAD. Todos los derechos reservados. La -BEC- est谩 protegida por las leyes de derechos de autor nacionales e internacionales que prescriben par谩metros para su uso. Hecho el dep贸sito legal.


Dise帽o web :: Hosting Cat贸lico