5. Si la doctrina de la naturaleza humana como “unidad de alma y cuerpo†explica en el Doctor universal la inteligibilidad del ser humano y de su historia, la doctrina de la persona nos orienta de una manera especial desde el punto de vista ético y de aquel que es el camino concreto del hombre en el plan de la creación y de la salvación cristiana.
Asà n la antropologÃa de Santo Tomás encontramos ampliamente satisfechas, sea la exigencia del análisis sutil y sistemático, sea la de dar fundamento y justificación a los más elevados valores de la persona —hoy tan fuertemente invocados—, como el valor de la conciencia moral, de los derechos inalienables, de la justicia, de la libertad y de la paz; en fin, todo lo que contribuye a poner en evidencia el verdadero bien del hombre redimido por Cristo, para que recuperase la dignidad perdida y alcanzara la condición de hijo de Dios. La antropologÃa de Santo Tomás siempre une estrechamente la consideración de la “naturaleza†y la de la “personaâ€, de tal modo que la naturaleza funda los valores objetivos de la persona, y ésta da un significado real a los valores universales de la naturaleza.
La doctrina del alma está en el centro de la antropologÃa tomista; pero esta antropologÃa no podrÃa ser entendida en su preciso significado y en su verdadera amplitud —y ni siquiera la doctrina del alma—, sin hacer referencia, como hizo el Doctor Angélico, no solamente a nociones de carácter racional—metafÃsico o cosmológico—, sino también, y en definitiva, a los datos provenientes de la Revelación bÃblica y de las enseñanzas de la Iglesia.
© Copyright 2001. BIBLIOTECA ELECTRÓNICA CRISTIANA -BEC- VE MULTIMEDIOS. La versión electrónica de este documento ha sido realizada integralmente por VE MULTIMEDIOS - VIDA Y ESPIRITUALIDAD. Todos losderechos reservados. La -BEC- está protegida por las leyes de derechos de autor nacionales e internacionales que prescriben parámetros para su uso. Patrimonio cultural común. Hecho el depósito legal.