San Juan Clímaco, La Escala Espiritual

CAPÃTULO XXV
Escalon veinte y cinco, de la altissima humildad, vencedora de todas las passiones.

El que con palabras sencibles pretende declarar la naturaleza, los efectos y propriedades admirables de la divina charidad, y de l sancta humildad, y de la bienaventurada castidad, y de la ilustracion y alumbramiento de Dios, y de su sancto temor, y de la seguridad y confinaza que los suyos tienen en él, y piensa que podrá por esta via dar a entender la excellencia de las virtudes a los que no las han gustado, paresceme que será semejante a aquel que quisiesse con plabras y exemplos declarar el sabor de la miel a los que nunca la gustaron: porque estos, aunque alcancen por este medio una manera de noticia especulativa de las cosas, no por esso tienen la practica ni la noticia affectiva, que es la que las aprueba y abraza, y la que hace a nuestro proposito. Y assi el uno en vano trabajará, y no alcanzará lo que pretende, por mas cosas que diga del sabor de la miel; mas el otro será ignorante maestro de dosctrina, o enseñará con el espiritu de vanagloria, usurpando el officio que no le pertenesce.

Avemos agora llegado a riempo que nos es necessario tratar de un thesoro escondido es vasos de barro, en nuestros cuerpos, cuya condicion y calidad ni se puede conoscer ni explicar con palabras. Solo un titulo incomprenhensible tiene encima, el qual ha de dar grande y casi infinito trabajo a que quisieren escudriñar con palabras lo que en él se comprehende. El titulo es este: Sancta Humildad. Todos los que son movidos por el espiritu de Dios se junten aqui, y entren con nosotros en este intellectual y sapientissimo Concilio, trayendo espiritualmente en sus manos las tablas de la sabiduia escriptas por mano de Dios, para que con ellas nos ayuden a entender este secreto. Ayuntados pues desta manera, y hecha diligente inquisicion, examinemos la virtud deste venerable titulo.

Y comenzando a dar las diffinicones dél, uno decia que esta virtud era olvido atentisimo de todos los bienes que uviessemos hecho: otro decia que tenerse el hombre por el mas baxo de todos, y por el mayor peccador: otro decia que era conoscimiento del anima, mediante el qual vé el hombre su flaqueza, enfermedad y miseria: otro decia que era adelantarse a pedir perdón al proximo, y aplacar su ira, aunque uviesse sido el que le aplaca el agraviado: otro decia que era conoscimiento de la gracia y misericordia de Dios: otro decia que era sufrimiento del animo contrito, y negacion de la propia voluntad.

Pues como oyese yo todas estas cosas, comencé dentro de mí mismo a examinar con mucha diligencia y vigilancia la doctrina de estos bienaventurados Padres, y no la pude entender por solo lo que oí: por lo qual yo a la postre de todos, como el perro que recoge las migajas de ka mesa destos bestisimos u sanctissimos padres, queriendo dar la diffinicion desta singular virtud, dixe assi: Humildad es una gracia del alma que no tiene nombre sino solo en aquellos que han tenido experiencia della. Humildad es dón de Dios, y un nombre ineffable de sus riquezas: porque lo que Dios dá a quien dá humildad, como no se puede comprehender, assi no se puede hablar. Aprenhended (dice el Señor) 160 no de Angel, no de hombres, no de libro, sino de mí; esto es, de mi enseñanza de mi luz, y de las operaciones interiores que yo obro en vuestras animas morando en ellas: de aqui aprehended que soy humilde, manso en el corazon y en las palabras, y en el sentido, y hallareis descanso de batallas, y alivio de la guerra de vuestros pensamientos.

Esta virtud tiene diversos grados, y assi tiene diversos effectos y fructos que corresponden a ellos. Por donde assi como un parescer tiene la misma vid en invierno, y otro en el verano, y otro en el estío; asii una manera de humildad es la de los que comienzan (que están casi como en el frio del invierno) y otra la de los que aprovechan (que son como el florido verano) y otra de los perfectos (que son como el estío caluroso) que está en el fervor y consumacion de la virtudes; puesto caso que todos esto grados viene a para en una misma alegria y fructo de virtud; assi tiene cada uno dellos sus propias señales por donde se conoscen.

Porque cuando comienza a florecer en nosotros el racino desta sancta vid, luego comenzamos a desterrar de nuestra anima toda ira y furor, y escupir y desechar toda la fama y honra del mundo; puesto caso que esto no se haga sin algun dolor y trabajo, por ser a principios.

Mas despues que esta nobilissima virtud comienza a crecer en nuestro animo en la edad espiritual, luego venimos a desestimar y tener en nada todos los bienes que hacemos, y pensamos que cada día acrescentamos la carga de nuestras deudas con culpas secretas que nosotros mismos ignoramos. Porque dado caso que no todas nuestras obras sean culpables (porque algunas son meritorias y loables) pero muchas otras van acompañadas de muchas negligencias, y todas son baxas para lo que Dios meresce: y por tales conviene que tenga las suyas en el humilde siervo de Dios. Y demás desto sospecha este tal que la abundancia de los dones celestiales que ha recibido, le han de ser materia de mayor castigo y tormento: porque piensa que ni los agradesce como ellos merescen, ni usa dellos como debe. Y con esta consideracion queda el anima entera y humilde enmedio de todos estos dones celestiales: porque se encierra seguramente dentro de la clausura y consideracion de la pequeñez, oyendo solamente el ruido y la grita de los ladrones, y permanesciendo segura y libre de todos ellos; porque el conoscimiento desta pequeñéz es un castillo inaccessible a todos estos enemigos.

Diximos brevemente de las flores y fructos desta virtud, que es de los effectos del primero y segundo grado de la humildad. Mas qual sea el perfecto premio y fructo desta sagrada vid, preguntadlo al Señor los que sois sus domesticos y familiares. De la cantidad desta virtud ( que es hasta donde puede crescer) no lo podré decir. Pues de la calidad della ( que es de su dignidad y efficacia) muy mas imposible es decir. Y por tanto hablemos de las propiedades y naturaleza della, assi como al principio comenzamos.

La perfecta penitencia y el llanto ( con que todas las maculas del anima se lavan) y la sanctissima humildad tanto difieren entre sí, como el pan difiere de la harina. Porque primeramente el corazon es quebrantado y molido por la virtud de la contricion y penitencia efficáz, y mediante el agua del perfecto llanto este corazon quebrantado y molido se amassa y mezcla ( assi como la harina con el agua) y despues cocido con el fuego del Señor se endurece, y resulta hecho de pan de la sanctissima humildad, libre ya de toda levadura, y de todo fausto y hinchazon. De donde viene a juntarse en una virtud esta sancta cadena, compuesta de tres eslabones ( o por mejor decir) no cadena, sino arco del cielo, que resplandesce con sus colores; y assi este sagrado ternario tiene sus propiedades, y lo que es señal de la una, es tambien señal para conoscer la otra. Y porque esto está brevemente dicho, procuraré confirmarlo con autoridades y exemplos.

La primera y principal propriedad que tiene este honestissimo admirable ternario, es un muy suavissimo y muy alegre sufrimiento de ignominias: las quales el anima abraza y espera levantadas las manos en alto, para amansar con ellas sus passiones, y consumir el orin de sus peccados. La segunda propriedad es victoria de toda ira, y con esto templanza en comer y beber, y en todos los otros deleytes; porque no se derrame por una parte lo que se recoge por otra, ni busque el hombre este genero de deleytes y consuelos para passar aquellos trabajos.

El tercero y perfectissimo grado es una infidelidad fiel ( esto es, que no se fie el hombre demasiadamente de sus merescimientos) y continuo deseo de ser enseñado y amonestado de los otros. El fin de la ley de los Prophetas es Christo 161 , para justicia de todos los creyentes; mas el fin de todas las passiones desordenadas es la vanagloria y la sobervia de los malos, quando llega a gloriarse del mal que hicieron: de las quales passiones, como sea matadora esta cierva espiritual, que es la humildad, assi guarda sano y salvo su amador de todo veneno mortal. Porque donde parescerá alli en veneno de la hypocresia? donde la ponzoña de la traycion? donde alguna serpiente que quiera alli hacer su nido, la qual no sea luego echada fuera de la cueva del corazon, y desenterrada y muerta?

Donde está este sancto ternario, que es esta penitencia llorosa y humilde, no ay odio, no apariencia de contradiction, no rastro de desobediencia, si no fuere en las cosas que son contra la fidelidad que se debe a Dios; porque entonces no es razon de obedescer a la infidelidad. El que como esposo está unido y casado con esta esposa, luego se hace manso, agradable, misericordioso, facil para la compunction, y sobre todas las cosas quieto, sereno, obediente, sufridor de freno, alegre velador, y en nada perezoso. Y qué es menester proseguir tantas cosas? Este tal será bienaventurado con una tranquilidad de animo que tendrá: porque el Señor se acordó de nosotros en nuestra humildad, y nos libró de todos nuestros enemigos 162 . El Monge humilde no querrá inquirir curiosamente los secretos escondidos; mas el sobervio, hasta de los juicios de Dios quiere disputar.

Una vez los demonios aparescieron visiblemente a un muy discreto y religiosissimo Padre, diciendole que era bienaventurado. A los quales él respondió sapientissimamente, diciendo: Ninguna cosa ganais con esta tentacion; porque si dexais de alabarme, y os vays vencidos, ganaré con la victoria desta batalla; y si todavia porfiais en alabarme, quanto vosotros mas me alabaredes, tanto yo mas conoceré quan lexos estoy dessas alabanzas, y con esto me abatiré. Por tanto os id, y asi quedaré engrandescido: o sino quereis iros, darmeheis materia de alcanzar mayor humildad. Entonces ellos, heridos con el golpe desta palabra, como con una espada de dos filos, desaparescieron y fueronse.

Mira no sea tu anima como canal de agua, que a tiempos corre, y a tiempos está vacía, agotandose con el calor de la sobervia y de la vanagloria; mas antes sea fuente perpetua de una bienaventurada tranquilidad: la qual produzca de sí al rio de la pobreza de espíritu, menosprecio del mundo. Acuerdate hermano que los valles multiplican en sí el trigo y fructo espiritual; y valle es el anima humilde, que permanesce sin mudarse y sin arrogancia entre los montes de la sobervia. No dice la Escriptura: ayuné, velé, y dormí en el suelo; humilléme, y libróme el Señor 163 .

La penitencia nos resuscita de muerte a vida; el llanto llama a la puerta del cielo; mas la sancta humildad lo abre. a la puerta del cielo; mas la sancta humildad lo abre. Yo adoro la Trinidad en unidad, y la unidad en Trinidad; y assi reverencio estas tres virtudes, imitadoras deste venerable mysterio, siendo una cosa en la gracia, y differentes entre sí. El sol alumbra todas las cosas que se ven; y la humildad fortalece y conserva todas las cosas bien ordenadas. Si faltare el sol, todas las cosas estarán llenas de tinieblas; y si altare ela humildad todas serán hediondas y vanas. Un lugar ay en el mundo que una vez vió el sol, que fue el suelo del mar Bermejo; y muchas veces acaesció que un solo pensamiento pariesse la virtud de la humildad. Un solo dia uvo en que todo el mundo se alegró, que fué el dia de la Ressurrection de Christo; y esta es una virtud que los demonios no pueden imitar.

Una cosa es ensobervecerse, y otra no ensobervecerse, y otra humillarse. El que hace lo primero, juzga todas las cosas: el que lo segundo no juzga a nadie: el tercero, siendo innocente, siempre juzga y condena a sí mismo. Una cosa es ser humilde, y otra trabajar por ser humilde, y otra alabar a los humildes. Lo primero es de los perfectos: lo segundo de los verdaderos obedientes; mas lo otro es comun de verdaderos fieles.

El que es humilde de corazon, no recibe daño con las palabras ni alabanzas de nadie; porque la puerta no descubre el thesoro que no está en casa. El cavallo que está solo, algunas veces parece que corre ligeramente; mas quando corre en compañía de otros que le hacen ventaja, entonces se vee claro que no era tan ligero como parecia; lo mismo acaesce al Religioso quando está solo, o quando está en compañía de otros que le hacen ventaja; porque comun cosa es pensar de sí mucho el que con ninguno se compara. Argumento es y principio de sanctidad, no gloriarse el hombre con los ojos de naturaleza; mas el que se gloría en ellos, mientras padesciere este hedor, no sentirá el olor deste preciosissimo unguento.

Dice esta sancta virtud: El que está enamorado de mí, y casado conmigo, no reprehenderá, no juzgará, no deseará mandar, no engañará a nadie con palabras sophisticas y dobladas; le pone ley, como tampoco se pone al justo; porque no se llama yugo y carga de ley lo que se hace de pura voluntad.

Una vez los demonios malvados comenzaron a sembrar ciertas alabanzas en el corazon de un fortissimo cavallero de Christo que corria a esta virtud: mas él movido por inspiracion de Dios, halló un brevissimo atajo para vencer la malicia destos espiritus perversos; y para esto escribió en la pared de su celda los nombres de algunas altissimas virtudes: conviene a saber, de la perfecta charidad, de la angelica humildad, de la limpissima oracion, de la incorruptible castidad, y assi de las otras virtudes. Pues quando aquellos malos pensamientos comenzaban a levantarle, respondia él a los demonios: Vamos a la prueba desto. Y viniendo, leía todos aquellos titulos, y decia a sí mismo: Despues que uvieres alcanzado todas estas virtudes, verás aun quan lexos estás de Dios; porque despues de todo esto hecho, no eres mas que siervo inutil, que hiciste lo que eres obligado a hacer. Pues si entonces no serias mas, agora qué serás.

Prosigue esta materia, declarando qué cosa sea humildad.

Qual sea la substancia y la naturaleza deste sol tan claro, que es la humildad, no somos bastantes para decirlo; mas por los effectos y propiedades della podremos en alguna manera conoscer su substancia. Humildad es una sombra y proteccion de Dios, la qual hace que no tengamos ojos para ver nuestras buenas obras. Humildad es un abysmo de vileza, la qual quanto es de su parte hace al hombre inexpunable a todos los ladrones. Humildad es torre de fortaleza contra el impetu de los enemigos; contra la qual no será poderoso el hijo, o por mejor decir, el pensamiento de la maldad; y ella derriba ante sí todos sus contrarios, y hará bolver las espaldas a todos sus enemigos.

Tiene tambien en su animo este magnifico poseedor otras propiedades fuera destas; porque estas (fuera una dellas, que es un profundissimo en lo intimo del corazon) son argumentos é indicios de riquezas espirituales a quien quiera que las vee; porque aquella interior no se puede ver. Y conoscerás (sefun la manera que esto se puede conoscer) si tienes esta sancta substancia dentro de tí mismo, en la muchedumbre de una ineffable luz, y en un amor increible de la oracion que te acompañará. Porque á los humildes se da muy copiosa gracia, por la qual son grandemente incitados á hacer oracion: en la qual reciben maravillosa luz. Y antes destas virtudes se le da al hombre un corazon inocente, y muy ageno de acusar y de indignarse contra los deffectos de otros. Assimismo procede desta grande substancia un grande odio de todo genero de vanagloria. Y el que profundamente se conosce y se desprecia, ya ha sembrado en la tierra la simiente desta virtud; porque no puede ser que florezca y nazca la humildad, si desta manera no se siembra. El que conosce a sí mismo, ya ha alcanzado una intima señal del temor de Dios: por el qual caminando diligentemente, llegará a la puerta de la charidad.

La humildad es puerta del cielo, la qual hace entrar en él a todos sus amadores y devotos. Desta pienso que dixo el Señor 164 que entrará y saldrá desta vida sin temor, y hallará pasto y verdura en el paraiso. Todos los que quieren entrar por otra puerta con figura sola y apariencia de verdadera humildad, ladrones son y robadores de su propria vida. Nunca dexemos de examinarnos é inquirir nuestras faltas, si deseamos de verdad conoscernos. Y si de todo corazon tenemos siempre al proximo por mejor que nosotros, justa es para con nosotros la divina misericordia. Impossible es que de la nieve salga llama; pero mas impossible es alcanzar humanidad el que busca gloria de los hombres.

Muchos somos los que nos llamamos pecadores, y por ventura assi lo pensamos: mas con todo esto el tiempo de la injuria y de la ignominia declara qual sea nuestro corazon. El que se da priessa por llegar a este quietissimo estado, nunca desista de examinar y mirar atentamente sus costumbres, sus palabras, sus intenciones, sus opiniones, sus preguntas, sus industrias, sus ordenaciones, sus intentos, sus reglas, su instituto de la vida, sus deseos, y sus oraciones, ordenando y enderezando todas estas cosas para alcanzar lo que desea, hasta que ayudandose de Dios y destos documentos de humildad, venga a librar la navecica de su anima del bravissimo y tempestuosidad pielago de la sobervia; porque el que desta quedare libre, facilmente como aquel publicano 165 , satisfará por todos sus peccados.

Algunos ha habido que despues de bueltos a Dios y perdonados de sus peccados, los hicieron materia perpetua de humildad, dando bofetadas con ellos a su anima quando se les quería ensobervecer. Otros ay que considerando la passion de Christo, y conosciendo por esto quan deudores le eran, se humillaban de corazon. Otros tambien se humillan y se tienen por vilissimos con la consideracion de los deffectos en que caen a cada passo. Otros hicieron muy familiar a sí mismos esta madre de las gracias, poniendo los ojos en las tentaciones, y enfermedades, y caídas que cada dia le succeden. Ha havido tambien otros (y no sabré decir si agora tambien los ay) los quales tomaron por motivo para humillarse los mismos dones y beneficios de Dios (con que otros se envanescen) aunque uviesen aprovechado mucho con ellos; teniendose por indignos destas riquezas, y creyendo que con esto crescia mas la obligacion de sus deudas. Esta es pues la verdadera humildad, esta la bienaventuranza, este el perfecto y consumado premio de los trabajos que en esta vida se passan por ella.

Quando oyeres o vieres alguno que en pocos años alcanzó aquella altissima tranquilidad y paz del corazon (señora de todas las passiones) piensa que no fuere otro el camino que el desta bienaventurada virtud, por donde caminó. Sagrado carro de dos ruedas es la charidad y la humildad; aquella ensalza, y esta conserva a los que están assi ensalzados, para que no caygan.

Una cosa es la contricion, y otra el conoscimiento, y otra la humildad. La contricion nasce de la caída; porque el que cae peccando, quebranta su corazon arrepintiendose, y assiste con verguenza en la oracion delante de Dios, aunque no sin confianza; y assi quebrantando y maltratado, sustentase con este baculo de la esperanza, y con él ojea y echa de sí el can de la desesperacion. Conoscimiento es una verdadera y segura comprehension de su propria medida y pequeñéz, y una perpetua memoria aun de los peccados mas livianos. Humildad es doctrina espiritual de Christo escondida espiritualmente en lo intimo de nuestra anima por aquellos que son merescedores desta virtud.

El que dice que ha ya sentido la fragancia y suavidad desta virtud, y con todo esso se altera y mueve su corazon quando es alabado, +o entiende de la fuerza de las palabras que le dicen, y es tocado ( aunque sea poco) con el humo de las alabanzas; este tal no se engañe; porque aun le falta algo para llegar a la cumbre desta virtud. Oí á uno que con todo el affecto de su animo decia 166 : No á nosotros Señor; no á nosotros, sino a tu sancyo nombre se dé gloria. Porque sabia este muy bien, que no era cosa facil guardar la naturaleza entera y libre desta vanidad. De tí, Señor, sea la alabanza en la Iglesia grande 167 , que es, en el tiempo advenidero; porque antes que este venga,no la puedo oir sin algun peligro.

Si este es el fin y el modo de la mayor sobervia, fingir las virtudes que el hombre no tiene, por alcanzar honra; paresce que tambien sera argumento de altissima humildad, representar en casos algunas faltas que el hombre no tenga, por ser tenido en menos cuenta. De lo qual tenemos exemplo en aquel bienventurado padre Simeon; el qual oyendo que el adelantado de la Provincia venia a visitarlo como a varon famoso y sancto, tomo en las manos un pedazo de pan y queso, y assentado a la puerta de su celda comenzó a comer de aquello a manera de tonto; y visto esto el Adelantado, lo despreció y no hizo caso dél. Y lo mismo hizo otro sancto varon, que despojandose de su vestidura anduvo desnudo por toda la ciudad sin ninguna manera de concupiscencia, porque él era castissimo.

Estos tales no temen ni hacen caso del decir de los hombres, porque ya han alcanzado por medio de la oracion tal virtud de Dios, que con estas cosas espiritualmente ediffiquen á todos y les satisfagan. Mas el que tiene cuenta con esto, no ha alcanzado lo segundo, que es esta maravillosa efficacia de oracion, porque quando Dios está tan aparejado para oirnos, seguramente podemos hacer esto, considerando que es mejor entristecer a los hombres que a Dios porque huelgase él quando vee que corremos alegremente á las ignominias,por acabar de vencer y poner debaxo de los pies esta vanissima presumpcion. Y la perfecta peregrinacion, que es menosprecio de todas las cosas perecederas, es la que acomete todas estas empresas tan grandes, por alcanzar victoria de vanidad; porque de grandes varones es consentir en ser desestimados y escarnecidos de los suyos.

Y no te debe perturbar la grandeza destas cosas sobredichas: porque ninguno puede subitamente subir de un tronco todos los pasos desta escalera espiritual. Verdad es que algunos hechos notables uvo en los sanctos (obrados por especial instincto de Spiritu Sancto) los quales son mas de maravillar que de imitar; como fueron estos y otros tales; para los quales no todos tienen licencia, si no tuvieren el mismo espiritu que tuvieron ellos.

En esto conoscerán todos que somos discipulos de Dios, no porque los demonios nos obedecen, sino porque nuestros nombres estñan escriptos en el cielo de la humildad. Quando las ramas de los cedros están esteriles y sin fructo, naturalmente suben derechas a lo alto; mas quando se inclinan ácia la tierra, suelen cargarse de fructo. Bien sabe lo que significa esto el que atentamete lo considera; pues lo mismo espiritualmente acesce en nuestras animas, que quanto mas esteriles, tanto mas se envanescen y levantan en alto; y quanto mas se humillan y abaxan, tanto mas suelen fructificar.

De tres grados de humildad, y de otras cosas que pertenescen a esta virtud.

Tiene esta sancta virutd sus escalones y grados con que sube a Dios; y conforme a estos dá diversos fructos, uno como de treinta , y otro como de sesenta, y otro como de ciento 168 . A este postrer grado han llegado los que alcanzaron la bienaventurada tranquilidad, señora de todas las passiones. En el segundo están los fuertes cavalleros de Christo que varonilmente pelean y trabajan por la virtud; mas al primero todos pueden llegar.

El que verdaderamente conosce a sí mismo, nunca será engañado para que quiera acometer mayores cosas de lo que pueda; sino fixará el pie seguramente en este bienaventurado ternario de la humildad, que diximos. Las aves pequeñas temen al gavilan; y los amadores de la humildad el sonido de la contradiction; esto es la voz de la desobediencia. Muchos se salvaron sin gracia de prophecía, y de ciencia, y de revelaciones, y de milagros, y de prodigios; mas sin humildad ninguno jamás entró en el thalmo del cielo: y esta virtud es fiel guarda de aquellos dones: mas aquellos dones algunas veces fueron occasion de matar esta virtud en los que no etaban bien fundados en ella. Tambien fue maravillosa dispensacion de Dios para los que no se querian humillar, que nadie consociese mas claro sus llagas que el ojo de su propio vecino, el qual no se engaña con amor propio, como se puede engañar en las que la tiene. De donde se sigue que nadie debe agradescer esta virtud del conoscimiento de sí mismo, sino a Dios, y al proximo que le desengañó.

El quees de corazón humilde, siempre tiene por sospechosa y engañadora su propia voluntad, y por tal la aborresce, y en sus oraciones, ayudandose de una fé firmissima, suele aprehender de Dios lo que conviene, y obedescer a esto promptamente, y a la voz de sus mayores, no poniendo los ojos en los defectos dellos, sino entregando a Dios con grandissima confianza el cuidado de sí mismo; el qual (qando fue menester) por medio de una asna enseñó lo que era necessario y convenia 169 . Este sancto obrero, aunque haga y diga y piense todas las cosas conforme a la voluntad de Dios, ni aun con todo esto se acaba de fiar de sí mismo. Porque el verdadero humilde tiene por grande carga y azote aver de creer a só mismo; como por el contrario el sobervio aver de creer a otro, y seguir el parescer ageno.

De Angeles es nunca desvarrar en pecado; porque assi oí a un Angel de la tierra, que decia 170 : No me acusa mi consciencia; mas no por essi me tengo por justo; porque el Señor es el que me ha dejuzgar. Por lo qual siempre conviene que nos reprehendamos y acusemos, para que con esta vileza voluntaria despidamos y lavemos las culpas no voluntarias que agora nos desagradan, aunque no desagradaron quando se hacian. Porque si de otra manera lo hicieremos, a la hora de la muerte será rigurosamente juzgado el que aqui no se juzgó.

El que pide a Dios menos de lo que merece, alcanzará mas de lo que meresce; como le acaesció a aqule publicano, que pidiendo perdon alcanzó justicia 171 ; y como paresce en aquel sancto ladron, que pidiendo memoia de sí en el Reyno, alcanzó el mismo Reyno 172 . No puede ser visto el fuego; y assi no se ha de ver perfecta y sincera humildad ninguna cosa material (conviene saber) ninguna afficion terrena y sensual; lo que no acaesce quando voluntariamente peccamos; porque esto es señal de no estar estár del todo purificada la humildad.

Sabiendo el Señor que con la figura y habito exterior del cuerpo se representaba la virtud y disposicion del anima, ciñendose de un lienzo, nos representó un dechado y exemplo de los exercicios desta virtud. Porque el anima se conforma con los exercicios que hace de fuera; y lo que obra exteriormente, esso mismo concibe interiormente. De donde se infiere que las obras y figuras exteriores de la humildad acrescienten y exiten la virtud interior de la humildad. El principado de los Angeles fue a uno dellos materia y occasion de sobervia: aunque no lo avia él recibido para ensobervecerse con él. Una manera de corazon tiene el que está assentado en el trono, y otra el que está en el muladar; y por esso poe ventura aquel grande y pacientissimo justo estaba fuera de la ciudad assentado en el estiercol 173 ; porque entonces como hombre que habia alcanzado una perfectissima humildad, decia 174 : Consumido estoy y enflaquecido, y comparado con el lodo y con la ceniza.

Hallo que Manassés fue uno de los hombres que mas peccaron en este mundo (pues profanó el Templo de Dios con el de los idolos, é hinchió a Hierusalem de sangre de innocentes) 175 por el qual si todo el mundo ayunara, no pudiera satisfacer dignamente por sus deudas; y con todo esso pudo la humildad curar males tan incurables. Assi dice David 176 : Porque si tu, Señor, quisiesses sacrificio, ofrecertelo hia; pero no te alegrarás con sacrificios. Sacrificio es a Dios el espiritu atribulado; el corazon contriro y humillado, Señor, nolo despreciarás. Esta bienaventurada humildad con decir por boca de David 177 : Pequé al Señor, aviendo hecho un adulterio y homicidio, meresció oir: Quitado ha el Señor de tí tu peccado.

Sentencia es de aquellos Padres, dignos de eterna memoria, que los trabajos y exercicios de virtud corporales son camino para alcanzar la humildad. Yo añado a esto la obediencia y la rectitud del corazon; porque estas dos virtudes naturalmente contradicen a la hinchazon de la sobervia. Si la sobervia hizo demonios de Angeles, tambien la humildad podrá hacer Angeles de demonios. Por tanto los que están caidos, no desmayen, si trabajan por levantarse. Demonos priesa, y trabajemos con todas nuestras fuerzas por subir a la cumbre desta virtud, o a lo menos a subir sobre sus hombros. Y si aun esto nos impide nuestra pereza, nonos dexemos caer de sus brazos: porque el que dessos cayere, no alcanzará premio eterno.

Los niervos y caminos por do se alcanza esta virtud, no son hacer milagros, sino la desnudéz de todas las cosas, y la peregrinacion del anima, que es menosprecio cordial de todas ellas, y el encubrir cautamente nuestra sabiduria, y el hablar con simplicidad y sin artificio, y dar limosna y dissimulacion de la nobleza, y el destierro de la vana confianza, y el silencio y freno de la lengua. Porque nunguna cosa ha avido entre las exteriores, que assi aya podido algunas veces humillar el anima, como el estado de la pobreza, y el vivir baxamente como un pobre mendígo. Porque entonces se declara nuestra philosophia y sabiduría, y nuestro amor para con Dios, quando pudiendo ser grandes, huímos castissimamente la grandeza.

Si algunas veces te armares contra algun vicio, aprovechate señaladamente para esto de la compañia y socorro de la humildad, y con ella vencerás: con ella andarás sobre las serpientes y basiliscos, y hollarás al leon y dragon 178 , que es el peccado, y la desesperacion y el demonio, y el dragon deste cuerpo venenoso. La humildad es un celestial instrumento, el qual es poderoso para levantar el animi del abismo de los peccados hasta el cielo.

Como un Religioso pusiesse una vez los ojos de su corazon en la hermosura desta virtud, estando atonito y maravillado de verla, rogabale tuviesse por bien decirle el nombre del padre que la avia engendrado. Al qual ella sonriendose, con un semblante sereno, y con un rostro claro y resplandeciente: cómo (dixo) quieres saber qual sea el nombre de mi padre, pues mi padre no tiene nombre? No te diré esso hasta que posseas a Dios.

CAPITULO XXVI
Escalon veinte y seis, de la discrecion para conoscer los pensamientos, los vicios y las virtudes.

La virtud de la discrecion tiene tambien sus grados como las otras virtudes. Porque en los que comienzan, discrecion es verdadero conoscimiento assi de sus defactos como de su aprovechamiento. En los medianos es una noticia intelectual que sabe hacer diferencia sin algun error ente el bien y el mal, y entre el bien espiritual y natural. Mas en los perfectos es una ciencia alcanzada por lumbre y enseñanza de Dios; y esta ciencia es tal, que con su lumbre puede aclarar las cosas que en otros están escuras, explicando las dudas y dando la verdadera deffinicion dellas.

O por ventura, universalmente hablando, podemos decir que la discrecion es un verdadero y cierto conoscimiento de la volntad de Dios acerca de lo que debemos hacer en todo tiempo, lugar negocio: el qual conoscimiento suelen tener los limpios de corazon, de cuerpo y de boca; porque esta manera de limpieza es necessaria para participar los rayos de la divina luz. Discrecion es una conciencia limpia, y un conoscimiento purgaissimo para las cosas de Dios.

El que derribó con religiosa piedad los tres primeros y pricipales vicios, que son sobervia, avaricia, y luxuria: vencidos estos, derribó todos los otros que de estos tres primeros nascen: mas el que no ha vencido aqueloos, no vencerá unos ni otros. El que uviere oido o visto algun Religioso que aya aprovechado y subido sobre toda naturaleza en la vida monastica, y no entendiere como esto sea possible, no haga su ignorancia argumento e incredulidad; porque donde mora dios, que es sobre toda naturaleza, no es mucho hacerse cosas sobre naturaleza.

De tres principios generales proceden todas las batallas que se levantan contra nosotros; o de nustra negligencia, o de nuestra sobervia, o de la invidia de los demonios; entre los quales modos el primero es miserable, y el segundo miserabilissimo, y el tercero bienaventurado. En todas las cosas estemos atentos al testimonio de nuestra conciencia, y por ella miremos la parte por do sopla el ayre del Spiritu Sancto, y ácia essa tendamos las velas, siguiendo la manera de vida y exercicios a que Dios nos llama, quando son conformes a la lumbre de su doctrina.

Tres maneras de despeñaderos nos aparejan los demonios en todo lo que avemos de hacer segun Dios. Porque primeramente trabajan por impedirnos la buena obra: y si con esto no salen, procuran que se haga indebidamente, faltandole alguna de las circunstancias que ha de tener, especialmente la pureza de la intencion: si en esto fueren vencidos, entonces secretamente se llegan a nuestra anima, alabandonos y diciendonos que somos bienaventurados, pues hacemos todas las cosas segun Dios. Contra la primera arte ayuda la consideracion y cuidado solicito de nuestra muerte; contra la segunda la subjection, y obediencia, y el menosprecio de sí mismo; mas contra la tercera vale el acusarse el hombre siempre, y vivir descontento de sí mismo.

Pero esto es trabajo para nosotros hasta que entre el fuego de Dios en el sanctuario de nuestra anima; porque entonces no tendrá esse poder en nosotros la fuerza de las malas costumbres. Porque nuestro Señor Dios es un fuego vivo que consume y deshace todos los movimientos y ardores de nuestra concupiscencia, nuestras tinieblas, nuestra presumpcion y toda nuestra ceguedad interior y exterior, visible é invisible, pues consume todos los peccados.

Lo contrario de lo qual suelen hacer los demonios, que quando se han apoderado de nuestras animas, y escurecido la luz de nuestros entendimientos, ninguna cosa que sea agradable a Dios dexan en nosotros miserables; no templanza, no discrecion, no conoscimiento, no reverencia; sino por el contrario insensibilidad, indiscrecion, privacion de la vista interior y destierro de la contricion. Conoscen claramente esto que diximos, los que hicieron penitencia despues de aver caido en la fornicacion, y los que desterraron de sí su loca confianza, y los que mudaron en verguenza su desverguenza: los quales quando despues de aquella tan grande ceguera abren los ojos y vuelven en sí, se corren y han verguenza de sí mismos, y de las cosas que hicieron o dixeron quando estaban en aquella ceguedad.

Si en el dia de nuestra anima no se nos hace tarde, poniendosenos el sol, y dexandonos en tinieblas, mientras durare esta luz, no hurtarán los ladrones, ni matarán, ni echarán a perder nuestras animas. Hurto es perdimiento de la substancia y de la hacienda. Hurto es obrar lo que no es bueno, creyendo que lo es; porque entonces queda el anima defraudada, y como robada del premio del verdadero bien. Hurto es cautiverio del anima no conoscido; que es quando el anima sin sentirlo queda cautiva y subjecta al demonio. Muerte del anima es cometer obras malvadas, con las quales muere el espiritu racional; pues es privada de su verdadera luz y vida, que es Dios. Perdicion es la desesperacion que se sigue despues de acabada la maldad.

Ninguno diga que ay imposibilidad en los preceptos del Evangelio; porque animas uvo que hicieron aun mas de lo que les era mandado en el Evangelio. La prueba desto es aquel sancto varon, que amó mas al proximo que a sí mismo 179 : esto es, mas que a su propia vida; la qual puso por él, en caso que no era obligado a ponerla.

Estén confiados y esforzados los humildes, aunnque sean tentados de diversos vicios y perturbaciones, y aunque caygan en todas estas hoyas, y estén enredados en muchos lazos, y padezcan muchas enfermedades; porque al cabo el Señor los sanará, y despues que estuvieren sanos, vendrán a ser medicos, y lumbreras, y governadores de todos, y serán parte para guardar y tener en pie los que estaban para caer, mediante la experiencia de lo que ellos padescieron. Mas si algunos ay que todavia están subjectos a las tentaciones de los vicios passados, y estos con breves y simples palabras pueden amonestar a los otros (por la experiencia que tienen, como hombres acuchillados, que suelen ser buenos zurujanos) amonestenlos; porque podrá acaescer que alguna vez aviendo verguenza dessas mismas palabras, se esforzarán a bien obrar: mas no por esso tomen cargo de la governacion de los otros. Y a los tales podrá acaescer lo que aconteció a unos que estaban caídos en un cenagal; los quales estando assi tan enlodados, avisaban á los caminantes de la manera que avian alli caído, para que no cayessen ellos de la misma manera. Lo qual espiritualmente ha acaescido assi algunas veces, y el Señor todo poderoso sacó del cieno a los que desta manera procuraron la salud de lo otros. Mas si algunos viciosos de su propria voluntad se quisieron revolcar en el cieno, estos con su silencio nos deben dar doctrina; a imitacion de aquel Señor que primero comenzó a hacer, y despues a enseñar 180 .

O Monges humildes, mirad que es grande y bravo este pielago por donde navegais: el qual está lleno de malos espiritus, de rocas, de remolinos, de aguas, de cosarios, de bestias marinas, de vientos tempestuosos, y de bravas ondas. Por las rocas entiendo espiritualmente la ira furiosa y repentina, en la qual muchas veces se despedaza nuestra anima, como el navio en las peñas de la mar. Por los remolinos entiendo acaescimientos inopinados que cercan nuestra anima, y la ponen en peligro de desesperar y sumir en los abysmos. Bestias marinas llamo estos salvages y fieros cuerpos nuestros. Cosarios son los cruelissimos espiritus de vanagloria, los quales nos roban las mercaderias y trabajo de las virtudes que llevamos, quando nos las hacen hacer por vanagloria. Las ondas son este vientre hinchado y lleno de manjares, que con su proprio impetu nos echa a las bestias. Y viento tempestuoso es la sobervia, que baxó del cielo, la qual nos levanta hasta el cielo, y nos derriba en los abysmos.

De las virtudes y exercicios de los tres estados; conviene a saber, de los que comienzan, y de los que aprovechan, y de los perfectos: y tambien de otras cosas que aprovechan a la discrecion.

Saben todos los que han aprehendido letras; qual sea la doctrina de los que comienzan, y qual la de los medianos; y qual la de los perfectos. Conviene pues tener gran atencion, y mirar no nos estemos toda la vida en exercicios de principiantes; porque confusion grande es vér un viejo andar en la escuela con los muchachos. Pues para esto será cosa muy provechosa y saludable saber este espiritual A. B. C. De veinte y quatro letras, que es proprio de los principiantes (aunque no dexa en su manera de ser tambien commun a todos ) el qual es el que se sigue: Obediencia, ayuno, cilicio, ceniza, lagrimas, confession, silencio, humildad, vigilias, fortaleza, frio, trabajo, miseria, menosprecio de sí mismo, contricion, olvido de las injurias recibidad, hermandad, mansedumbre, fé simple y agena de toda curiosidad, destierro de los cuidados del siglo, amable y sancto odio de nuestros padres, repudio de toda desordenada afficion, simplicidad auyentada con innocencia, y vileza voluntaria.

Mas el fin y las virtudes de los que aprovechan, son estas: esperanza facil, quietud, discrecion, memoria continua de la cuenta del juicio final, misericordia, hospitalidad, correccion discreta y modesta, oracion libre de toda perturbacion, destierro de la avaricia.

Mas las virtudes y el fin de aquellos espiritus y cuerpos que religiosamente han llegado en esta carne mortal a la cumbre de la perfection, son estas: Corazon fixo siempre o casi siempre en Dios, sin aver cosa que lo aparte dél; charidad perfecta; fuente de donde manen siempre arroyos de humildad: peregrinacion del anima, que es olvido y desamparo de todas las cosas transitorias: participacion copiosa de la divina luz; oracion pura y libre de todo derramamiento: deseo de la muerte: aborescimiento de la vida, en quanto es materia de peligros: huída del cuerpo a la soledad: abysmo de ciencia: casa de mysterios: guarda de los secretos divinos: intercessor de la salud del mundo: ser poderoso para hacer fuerza a Dios: ser compañero de los Angeles en su servicio, ser morada espiritual, y templo vivo de Christo: ser procurados de la salud de los hombres, Dios de los demonios, Señor de los vicios, enseñoreador del cuerpo, reformador de la naturaleza, peregrino entre los peccados, aposento de la bienaventurada tranquillidad, imitador del Señor mediante el ayuda del mismo Señor.

Necessidad tenemos de gran solicitud y vigilancia quando estamos enfermos: porque quando los demonios nos ven assi derribados, y que no podeos por entonces usar de exercicios corporales contra ellos por causa de nuestra flaqueza, entonces nos combaten mas fuertemente. Y a los hombres del mundo, quando assí están, combaten con tentaciones de ira, y algunas veces de blasphemia: mas a los que están apartados del mundo, si tienen abundancia de las cosas necessarias, combatenlos con tentaciones de gula y luxuria; pero si están en lugares donde carescen de toda humana consolacion, como conviene a cavalleros de Christo, importunanlos estos tyrannos con tentaciones de accidia y de perpetua tristeza.

Noté una vez que este lobo de la fornicacion por una parte acrescentaba dolores al enfermo, y por otra en medio de los mismo dolores despertaba en él deshonestos movimientos, y molestabalo con evacuacion de feos humores. Y era cosa mucho de espantar ver tan viva y tan encendida la tentacion de la carne entre crueles estimulos de dolores.

Otra vez, llegandome a visitar los enfermos, ví algunos dellos con grande consolacion y compunction que Dios obraba en sus animas, mediante la qual no sentian los dolores que padescian; por donde estaban tan contentos con su enfermedad, que deseaban no carescer della, viendo que por ella (como por una saludable pena) se libraban de muchos vicios y peligros. Por donde vine a glorificar a Dios, el qual con un lodo havia lavado y relavado otro.

Nuestra anima, que es substancia intellectual, está vestida de un sentido y conoscimiento intellectual, que es aquella lumbre que Dios nos participó para conoscer el bien y el mal. Esta lumbre, que aunque no es nuestra, está en nosotros por manos de Dios, nunca cessemos de esclarescerla, y acrescentarla por todos los medios que puede ella crescer; porque estando ella clara y resplandesciente, todos los otros sentidos exteriores tambien lo estarán, obedesciendola y conformandose con ella; y esto es lo que conoscia un Sabio, quando decia: Hallarás dentro de tí un sentido y una lumbre divina.

La vida monastica ha de ser perfecta en todas las cosas: y assi ha de ser exercitada principalmente en el espiritu, y exercicios interiores, y assi tambien en las obras y en las palabras, y en los pensamientos, y en la mortificacion de las passiones, y finalmente en todas las cosas : para que (como dice el Apostol) 181 sea el varon de Dios perfecto, y esté para todas las buenas obras aparejado. Porque si de otra manera se hace, no será vida monastica, y mucho menos angelica, como es razon que lo sea.

Una cosa es la providencia de Dios, y otras su ayuda, y otra su guarda, y otra su misericordia, y otra su consolacion. Lo primero pertenesce a todas las criaturas, de que él tiene providencia: lo segundo a los infieles: lo tercero a los fieles, que de tal manera tienen fé, que tambien tienen charidad: lo quarto a los que le sirven en su casa, como domesticos suyos (quales son los Religiosos) y los postrero a aquellos que le man tan entrañablemente, que merescen nombre de familiares amigos suyos; y assi son por él maravillosamente consolados.

Muchas veces acaesce que lo que para uno es medicina, para otro sea veneno; y (lo que mas es) lo que para uno, aplicado en un tiempo, es medicina, aplicado en otro le podrá ser corrupcion. Vi un Medico ignorante y mal considerado, que se puso a deshonrar é injuriar un enfermo, estando él quebrantado y turbado: el qual ningun otro beneficio le hizo, sino hacerle desesperar. Ví tambien otro Medico ingenioso y sabio, el qual curó la hinchazon y sobervia de un corazon con el cauterio de la ignominia, y con esto evacuó todo el mal humor que en él avia. Ví tambien un enfermo, el qual se puso a beber la purga de la obediencia para curar con ella las inmundicias de su anima, y vilo moverse y andar, y no dormir en los exercicios de la virtud. Y otro ví que teniendo los ojos de su anima enfermos, perseverando en el silencio, y quietud fue remediado. El que tiene oídos para oír, oyga 182 .

Algunos ay que naturalmente son inclinados a la continencia, al reposo de la soledad, a la castidad, a la mansedumbre y a la compunction, y a no presumir de sí mismo: y no sé yo qual sea la razon desto; porque no me atrevo a escudriñar con curiosidad y sobervia las obras de Dios. Otros ay que por el contrario tienen un natural muy repugnante a todas estas virtudes: los quales con todo esto insisten con grandes fuerzas en contradecir a sí mismos. Y aunque estos algunas veces desvaran y caen, con todo esso los abrazo yo, y tengo por mejores que los otros, como a vencedores de la misma naturaleza. Esto digo, siendo la compunction en todas las otras cosas igual.

No tengas, hombre, altos pensamientos, ni te engrandezcas en las riquezas que alcanzaste sin trabajo; porque aquel Señor, que es dador de los dones, y conoscedor de tus males, de tu perdicion, y de tu flaqueza, determinó de prevenirte y salvarte con su gracia por sola su bondad y misericordia.

La doctrina, y las costumbres, y la buena o mala crianza que tuvimos siendo niños, nos acompaña despues que avemos entrado en los exercicios de la conversacion y vida monastica: y alli nos ayudan o desayudan segun lo que antes fueron.

La luza de los Monges son los Angeles, y la luz de los hombres son los Monges y las disciplina de la vida monastica. Trabaja pues con todas tus fuerzas por ser un perfectissimo dechado de todos, sin dar jamás a nadie motivo de escandalo ni offension; porque las obras que los Monges hacen, son exemplos y reglas de vivir que proponen a todos; y finalmente si essos (que son la luz del mundo) se hacen tinieblas; los hombres del mundo (que son las tinieblas) quanto mas se escurecerán? Por tanto, si a mí quereis obedescer, o Monges obedientes, conviene en todo caso que no seamos instables en nuestras costumbres, ni dividamos nuestras miserable anima en diversos estudios y afficiones; porque estando assi divididos no podremos pelear contra diez veces cient mil millares de enemigos que peleann contra nosotros, cuyas astucias y engaños no podremos alcanzar y descubrir; y armemonos principalmente en nombre de la bestissima Trinidad contra los tres principales nemigos de nuestra nima, que son amor de honra, amor de hacienda, y amor de deleytes, que son los tres primeros de los siete vicios capitales, de quien proceden todos los otros.

Porque verdaderamente si anduviere en nuestra compañia aquel que convirtió la mar en tierra seca, tambien nuestro Israel (que es nuestra anima contempladora en Dios) passará por la mar deste siglo sin temor de sus ondas furiosas, y verá los Egypcios (que son los pecados) ahogados en el mar de las lagrimas. Mas is él no estuviere en nosotros, quién podrá sufrir el bramido de sus olas, que son los furiosos impetus y passiones de nuestra carne? Si resuscitare el Señor en nosotros (dandonos espiritu de vida activa) luego serán dissipados sus enemigos. Y si nos llegaremos a él por medio de la vida contemplativa, huirán de su cara y de la nuestra los que a él y a nosotros aborrescen.

Trabajemos por aprender los mandamientos de Dios, mas con sudores y exercicios de virtudes, que ocn palabras y eleccion de libros: aunque esto tambien no caresce de su fructo. Los que oyen decir de algun thesoro que está escondido, buscanlo con grande diligencia: y por el gran trabajo que pusieron en buscarlo, guardanlo despues con gran recaudo: porque los que alcanzan riquezas sin trabajo, facilmente las gastan y desperdician. Difficultosa cosa es vencer las passiones a que de mucho tiempo estamos acostumbrados: mas los que cada dia las acrescientan obedesciendo a sus appetitos, estos o han ya desesperado, o ninguna cosa alcanzaron con dexar el mundo, pues no dexaron a sí mismos aunque a Dios ninguna cosa es imposible.

Una question me fue preguntada, difficultosissima de determinar, y que no solo excedia la capacida de mi ingenio, mas tambien la de todos los otros, y que hasta agora en ningun libro de los que yo he visto, está tratada. Y la question era, quales sean los principales hijos de los ocho vicios capitales; y qual de los otros mas principales (que son los tres primeros) es el padre y principio de los otros cinco. Yo, confessando claramente mi ignorancia, oí decir a aquellos bienaventurados Pades estas palabras: La concupiscencia de la gula es madre de la fornicación: y la vanagloria de la accidia: y la tristeza desordenada y la ira son origen de los otros tres vicios: assi como la vanagloria es principio de la sobervia, segun que arriba se declaró.

Yo despues desto quise saber de aquellos varones dignos de eterna memoria, qué vicios eran los que nascian destos ocho principales, y qual propriamente nascia de aquel? Entonces ellos con un rostro blando y alegre, y sin alguna repunta de sobervia, me dixeron: ninguna orden ni razon de prudencia ay en las cosas desvariadas y locas, sino antes confusion y perversion de toda orden. Y esto probaban con verdaderos exemplos y razones, trayendo para ello muchos documentos: de los quales engeriremos algunos en esta obra, para que por ellos se puedan entender perfectamente otros muchos.

Pongamos por exemplo. La risa sin proposito unas veces nasce de la fornicacion, y otras de la vanagloria, quando alguno dentro de sí mismo torpemente se gloría; y otras veces nasce de deleytes y regalos. El mucho sueño unas veces procede destos mismos deleytes, y otras veces del ayuno, quando los que ayunan, se ensobervescen por esto: y otras veces procede de la pereza, y otras de la misma naturaleza.

El mucho hablar unas veces nasce de mucho comer, y otras de vanagloria. La accidia ya procede de deleytes y regalos, y tambien del menosprecio del temor de Dios. La blaphemia propriamente es hija de la sobervia, y algunas veces tambien vendrá de juzgar al proximo en la misma culpa que nosotros tenemos, o tambien de invidia de los demonios.

La dureza de corazon trae su origen a veces de la hartura, y muchas veces de la insensibilidad, y de la afficion viciosa y carnal. Y esta afficion procede de la fornicacion, y de la vanagloria, y de la avaricia, y de la gula, y de otras muchas causas. La malicia se deriva de la hinchazon, y de la sobervia, y tambien de la ira. La hypocresía principalmente procede de estar el hombre muy contento de sí mismo, y de querer regirse por su propria cabeza, y no por la agena.

Las virtudes contrarias a estos vicios, de contrarias causas se engendraán; y por no ser mas prolixo (porque antes me faltaria tiempo que materia de hablar) la que deguella todos estos males, es la humildad; y quien a ella posseyere, será vencedor de todo. La madre de todos los males es el deleyte, acompañado con malicia; y quien destos dos males estuviere preso, no verá a Dios; ni nos bastará la victoria del primero, si no vencieremos el segundo.

Aprendamos, hermanos, a temer a Dios, del temor que los hombres tienen a los Principes, y a las bestias fieras; y aprendamos tambien a amarlo, del amor que losh ombres del mundo tienen a la hermosura de los cuerpos; porque no es inconveniente traer exemplos de los viciosos y de los vicios para las virtudes.

Fuertemente ha degenerado y declinado esta presente edad a la malicia, y toda está llena de sobervia y fingimiento. La qual por ventura hasta agora imita el exemplo de los Padres antiguos en la aspereza de los trabajos corporales: mas con esto está muy lexos de tener las gracias que ellos tuvieron: como quiera que sea verdad, segun yo pienso, que nunca la naturaleza estuvo tan necessitada dellas como agora. Y justamente padescemos esta falta: porque no se deleyta Dios con los trabajos corporales, sino con simplicidad y humildad; y a los que estas virtudes tienen, señaladamente se communica él. Y pues la virtud se exercita y hace mas perfecta en las afflicciones y trabajos, siguese que no despreciará él al trabajador humilde.

Quando vieremos algunos de los cavalleros de Christo padescer enfermedades corporales, no atribuyamos la causa desto a sus peccados, sino antes recibiendole con pura y simple charidad, como uno de nuestros miembros, y como un soldado que sale herido de la batalla, assi le hagamos todo buen tratamiento y servicio. Unas enfermedades nos vienen para purgacion de nuestros peccados, y otras para humillacion de nuestro animo. Porque aquel piados y elementissimo Señor nuestro muchas veces, quando vé algunos mas perezosos para el exercicio de los trabajos, humilla su carne por medio de la enfermedad, assi como por un mas liviano y mas facil exercicio; y a veces con esto tambien libra su anima de algunos vicios y malos pensamientos.

Todas las cosas que nos acaescen, visibles o invisibles, de necessidad las avemos de tomar, o virtuosamente, o viciosamente, o en una mediana manera. Ví tres Religiosos que aviendo recibido un mismo daño, el uno lo sufrió mal, y el otro no recibió por esso demasiada pena, y el tercero l tomó con grande alegría. Ví tambien algunos labradores que sembraron su simiente con diversas intenciones. Uno sembró por allegar riquezas; otro por pagar a sus acreedores; otro por tener con que hacer servicios y presente a su señor; otro para que con lahermosura de la labor y de la mies ganasse honra de buen labrador; otro para quebrar con esto el ojo a algunos emulos y enemigos que tenia; otro porque no le tuviessen los hombres por perezoso y holgazan. Estos nombres de labradores y de simientos significan los ayunos y las vigilias, y las limosnas, y los ministerios y officios de charidad, y otras cosas semejantes; y los que tales simientes como estas siembran, deben examinar espiritualmente sus intenciones, conforme a lo que aqui está declarado.

Assi como acaesce algunas veces que cogiendo agua de la fuente, a bueltas del agua cogemos alguna rana: assi tambien acaesce que quando queremos exercitar las virtudes, se entremeten con ellas tambien secretamente algunos vicios que están anexos a ellas, y tienen con ellas semejanza; lo qual es mucho para temer. Declarémos esto por exemplos. Con la hospitalidad e suele juntar la gula: con la charidad la demasiada familiaridad, la parleria y el amor carnal: con la discrecion se entremete la astucia, y la reputacion de la propria sufficiencia: con la prudencia se acompaña muchas veces la malicia: con lamansedumbre la pereza: con la affabilidad la lisonja: con la gravedad la ociosidad: con la justicia el zelo desabrido o indiscreto, y la porfia, y el contentamiento de sí mismo, y el regirse por su proprio parescer, y la dureza, y la desobediencia; porque todos estos vicios tienen color é imagen de justicia.

Con el silencio se junta a veces sobervia y presumpcion de querer enseñar a otros, y juicio temerario, descontentamiento de los hechos de los otros, impaciencia contra los que hablan, amargura de corazon, é indiscrecion: con el gozo espiritual se mezcla algunas veces sobervia, jactancia y propria reputacion: con la esperanza anda muchas veces anexa la pereza y la negligencia, y la tivieza de la penitencia y de la contricion: con la charidad se mezcla (demás de lo dicho) el juzgar a los proximos: con la vida solitaria la accidia, la ociosidad, y el exercicio inutil, y sin provecho: con la castidad, la arrogancia y el desabrimiento: con la humildad el silencio dañoso en el tiempo que es hollada la justicia. Y con todas estas virtudes suele muchas veces juntarse la vanagloria, que es como un colirio de todas ellas, que les unta los ojos, y las dispierta a obrar; o por mejor decir, como un veneno mortal que las corrompe a todas.

No nos entristezcamos quando pidiendo algo al Señor no luego somos oídos; porque querria el Señor, si assi conviniesse, que todos los hombres en un punto se hiciessen perfectos. todos los que piden algo al Señor, y no alcanzan luego lo que piden, será por alguna destas causas: o porque piden fuera de tiempo; o porque piden indignamente; o con laguna vanagloria, o porque si consiguiessen lo que piden, se levantarían con sobervia; o porque se harian por ventura negligentes, si alcanzassen lo que desean.

Prosigue la materia de la discrecion, dando diversos avisos y documentos della.

No ay quien no sepa que los demonios, los vicios y las perturbaciones, que son los movimientos del anima desordenados, se apartan de nosotros; mas no todos saben en qué manera se haga este apartamiento: lo qual tambien aqui tocarémos brevemente. Suelen apartarse los vicios, no solo de los fieles, sino tambien de los infieles; aunque muchas veces queda uno. Porque este solo dexa el demonio, como principe de todos los otros, para que hincha el lugar de todos ellos; pues él es tal y tan ponzoñoso, que bastó para derribar aun del mismo cielo. Ay una cierta manera de apartarse los vicios del anima; y es, quando la materia dellos se consume y gasta con el fuego del Spiritu Sancto que en el anima entra; assi como la leña se consume con el fuego material. De suerte, que desarraygado elm onte, y pugada el anima, quedan mortificados los vicios, si nosotros no los bolvemos a resuscitar con nuestra negligencia o sobervia, o con tratoa y afficiones sensuales.

Algunas veces tambien se van los demonios y nos dexan, porque assegurados y descuidados con lapaz y con su partida, durmamos en el camino de Dios, y assi nos tomen despues desapercibidos, y vuelvan a saltear el anima miserable. Tambien sé que estas bestias fieras se suelen esconder por otra manera; conviene saber, quando el anima está ya habituada y acostumbrada a mal vivir, y hecha conforme a ellos. Porque entonces ella misma toma las armas contra sí, y se hace enemigo suyo pr la fuerza de la costumbre. Exemplo tenemos desta muy claro en los niños de teta, que como están acostumbrado a mamar, si les ponen los dedos en la boca, maman en ellos, por la costumbre que desto tienen.

Conoscí yo una manera de tranquilidad en el alma, la qual procedia de una gran pureza y simplicidad: porque justa es el ayuda del Se`nor, el qual hace salvos a los rectos de corazon 183 , y los libra de muchos males sin que ellos lo sientan; como acaesce a los niños, que estando desnudos, no sienten que lo están; la malicia es vicio que está en la naturaleza; aunque no está en ella naturalmente; porque no es Dios criador de vicios, antes crió en nosotros muchas virtudes naturales: entre las quales una es la compassion y limosna; la qual se halla aun entre los gentiles; otras es la charidad, por la qual aqui entendemos el amor natural; ell que se halla aun entre animales mudos, que algunas veces muestran y tienen sentimiento unos sobre la muerte de otros; otra la fidelidad que guardan los hombres entre sí; y otra la confianza que tienen; como paresce en los que navegan, y emprestan, y toman medicinas, esperando buen sucesso de todas estas cosas. La charidad es natural virtud en nosotros, en la manera que arriba se declaró; y pues el vínculo y cumplimiento de la ley de Dios consiste en charidad, no está muy lexos de nuestra naturaleza el cumplimiento de lal ey de Dios, pues tiene esta manera de principio y disposicion en ella: aunque esto no baste sin la divina gracia. Ayan pues verguenza los que se escusan del exercicio de las virtudes, alegando imposibilidad.

Yo confiesso que son sobre la naturaleza estas virtudes: castidad, humildad, oracion, vigilias, ayunos, mortificacion de la ira, y perpetua compuncion. De algunas destas virtudes son maestros los hombres, y de otras los Angeles, y de otras señaladamente Dios, que es palabra y sabiduria eterna: aunque sea general enseñador de todas.

Regla general es que de dos males inevitables el menor se ha de escoger; y por el contrario, de los bienes el mayor; de donde resulta que quando estamos en oracion, si por otra parte vienen los hermanos a nosotros, por donde es necessario, o dexar la oracion, o despedirse ellos tristes, en tal caso mejor es dexar la oracion, que dexar la charidad; porque la oracion es una particular virtud; mas la charidad abraza todas las virtudes.

Siendo yo mancebo, y llegando una vez a un castillo, y sentandome a la mesa a comer, vime lueg tentado de dos vicios: conviene saber, de vanagloria y de gula. Pero temiendo yo el hijo que nasce de la gula, inclinéme mas al de la vanagloria: puesto caso que no debiera yo vencer un vicio con otro: aunque muchas veces he notado que en los mancebos el espiritu de la gula suele vencer al de la vanagloria, como paresce que lo pide aquella edad.

Entre los hombres que viven en el mundo, la raíz de todos los males es la dobdicia; mas entre los Monges es la concupiscencia de la gula y la hartura del vientre. En los varones espirituales se hallan algunas veces algunos vilissimos vicios; los queales por maravillosa dispensacion de Dios quedaron en ellos, para que acusando y reconosciendo en sí las tales poquedades y vilezas, que son sin peccado, alcancen segurissimas riquezas de humildad que nadie les pueda robar.

Difficultosa cosa es que el que vive sin subjection, alcance luego en los principios verdadera humildad, aunque a Dios ninguna cosa aya difficultosa; porque por experiencia veemos que los que quieren saber alguna arte por sola su cabeza sin ayuda de maestro, desvarían en las cosas que hacen, imitando mas la apariencia de las cosas, que la verdad dellas.

En dos cosas señaladamente pusieron los padres la vida activa, y con mucha razon: la una, en la mortificacion de los appetitos y deleytes; lo qual pertenesce a la virtud de la temperancia; y la otra, en la humilde subjection y obras de obediencia, con la qual se conserva esta misma vida.

Tambien ay dos maneras de llanto: una que deguella los peccados con el dolor de la contricion; y otras que cria en nuestros corazones humildad, con el reconoscimiento de las proprias miserias y flaquezas. De los piadosos es dar a quien quiera que nos pide; pero de mayor piedad es dar tambien a quien no nos pide; mas no bolver a pedir a quien por fuerza nos tomó algo, pudiendolo hacer, obra es de aquellos que son ya señores de sus passiones. En todas nuestrs perturbaciones, assi en los vicios como en las virtudes, nunca dexemos de examinarnos, y de escudriñar solicitamente adonde estamos, si en los principios, o en el medio, o en el fin.

Todas las guerras que los demonios mueven contra nosotros, proceden de una de tres causas: o de appetito de deleytes, o de la sobervia y levantamiento de corazon, o de invidia d los mismos demonios. Los postreros destos son felicissimos; los del medio infelicissimos; mas los primeros perseveran communmente hasta el fin sin provecho, andandose a caza de gustos y deleytes.

Ay un affecto interior, o por mejor decir, habito virtuoso, el qual se llama sufridor de trabajos; y el que estuviere dotado deste dón celestial, no temerá ya ni hurtará el cuerpo a los trabajos, ni les dará de mano. Con este venerable habito estuvieron guarnecidas y armadas las animas de los santos Martyres, quando tan fuertemente sufrian los tormentos, y tan poco caso hacian dellos.

Una cosa es la guarda de los pensamientos, y otra la guarda del animo; y va tanta differencia de lo uno a lo otro, quanto dista el Oriente del Occidente; porque lo primero es apartar los pensamiento buenos de los malos, para desechar los unos, y coger los otros: mas lo segundo es guardar el anima de todo affecto desordenado, y de todo distraimiento de pensamientos, teniendola siempre o casi siempre tan elevada y fixa en Dios, que no dé lugar a nada desto.

Una cosa es orar contra los pensamientos, y otra luchar contra ellos, y otra de todo punto despreciarlos y no hacer caso dellos. De la primera manera usaba aquel que en este tiempo decia 184 : Deus in adjutorium meum intende: Domine ad adjuvandum me festina; y otras cosas semejantes. De la segunda usaba el que decia 185 : Responderé palabras de contradicion a los que pelean contra mí. Y en otro lugar 186 : Pusistenos, Señor, para contradecir y pelear contra nuestros vecinos. Mas de la tercera manera es testigo aquel que dixo 187 : Enmudecí, y humilléme, y no abrí mi boca, y puse guardas en ella quando el peccador, se puso, contra mí. Y en otro lugar 188 : Los sobervios (dice él) entendian siempre en hacer mal; mas no por esso me aparté yo de estár contemplando en tí. Entre estas tres maneras la del medio se aprovecha de la primera, que es la lucha de la oracion, porque no se tiene por sufficientemente armada con sus proprias fuerzas; mas la primera no puede todas veces rechazar los enemigos tan bien como la segunda; pero la tercera del todo punto sacude y hace huir de sí los enemigos.

Difficultosa cosa paresce, por via de naturaleza, que una substancia espiritual y sin cuerpo sea terminada y encerrada en algun cuerpo; mas al Criador no ay cosa impossible. Assi como los que tienen muy vivo el sentido del oler, no pueden dexar de conocer al que trae consigo olores (aunque los trayga escondidos) assi el anima purissima no puede dexar de barruntar la suavidad del olor que ella alcanzó de Dios, o el hedor de que fue librada quando esto ay en los otros: quedando la otra gente sin sentir nada desto. no es de todos llegar a gozar de aquella bienaventurada paz y tranquilidad que gozan los perfectos; aunque de todos sea poder salvarse y reconciliarse con Dios.

No tengan que ver contigo aquellos hijos estrangeros (que son los hereges) los quales quieren escudriñar curiosamente el repartimiento delas gracias y dones de Dios, y las lumbres y revelaciones que él por una secreta é ineffable dispensacion reparte a los hombres; diciendo secretamente que Dios es aceptador de personas, pues dá a unos y no a otros; porque los tales claramente se conosce que son hijos de sobervia, pues quieren juzgar a Dios: no mirando que odnde no ay deudas sino dadivas, no ha lugar la acceptacion de personas.

Muchas veces el espíritu de la cobdicia y de la avaricia finge humildad para grangear con ella lo que desea; y assi tambien el espiritu de la vanagloria nos incita a dar limosnas por alcanzar honra; y lo mismo hace el espiritu de la fornicacion, por hallar achaques y occasiones para peccar. Dicen algunos que los demonios pelean entre sí unos con otros: yo digo que todos ellos están armados y conjurados para nuestra perdicion. Antes de todas nuestras obras, assi exteriores como interiores, han de preceder dos cosas; conviene a saber, grande deseo, y firme proposito (que por obra de Dios se crian en nuestras animas) porque si esto no precediere, no se sigue lo demás.

Si todas las cosas que ay debaxo del cielo (como dice el Ecclesiastés) 189 tienen su tiempo diputado en que se han de hacer; no dexarán tambien de entar en esta cuenta las cosas espirituales y sagrados exercicios. Y por esto miremos diligentemente qué es lo que en cada tiempo se debe hacer.

Y primeramente entre los que pelean, ay tiempo de tranquilidad, y tambien de perturbaciones, pro no ser tan diestros los quepelean: ay tiempo de lagrimas, y tiempo de sequedad y dureza de corazon: ay tiempo de subjection y obediencia, y tiempo de mandar y llevar el leme en las manos: ay tiempo de ayuno, y tiempo de comunicacion y refection: ay tiempo de guerra contra esse cuerpo nuestro enemigo, y tiempo de mortificar el fervor de nuestras concupiscencias: ay tiempo de invierno y tempestad del anima, y tiempo de serenidad de espiritu: ay tiempo de tristeza de corazon, y tiempo de gozo espiritual: tiempo de enseñar, y tiempo de oir: ay tambien por ventura tiempo en que Dios permite immundicias y caídas para curar nuestra sobervia; y ay tiempo en que Dios conserva el anima en su pureza, por razon de su humildad: ay tiempo de lucha, y tiempo de holganza segura; tiempo de recogimiento y quietud solitaria, y tiempo de necessaria (aunque no dissoluta) distraction. Finalmente ay tiempo de infatigable oracion, y tiemp de purissimo servicio y ministerio, sin ningun fingimiento.

Por tanto no tenemos antes de su tiempo lo que es proprio de cada tiempo, queriendo prevenir las cosas con nuestra sobervia; ni busquemos calor en tiempo de invierno, ni fructo en el tiempo de la sementera (porque tiempo ay de sembrar trabajos, y tiempo de coger gracias ineffables) que de otra manera no alcanzarémos en sus tiempos lo que es proprio dessos mismos tiempos.

Unos ay que por ineffable providencia de Dios reciben el premio de sus trabajos antes de los mismos trabajos, y otros en medio de los trabajos, y otros depsues de los trabajos, y otros en la misma muerte, disponiendolo assi la ineffable providencia de Dios. Aqui ay justa causa para preguntar, quál destas quatro ordenes de personas sea mas humilde; porque por una parte, el que menos trabajó, y por otra, el que mas trabajó, cada uno tiene razon para mas humillarse.

Ay un linage de desesperacion, que procede de la muchedumbre de los peccados y de la carga de la conciencia, y de una intolerable tristeza, que hace sumir el anima en el abysmo de la desesperacion con la grandeza desta carga. Ay otra manera de desesperacion, que nasce de sobervia y presumpcion; la qual sobervia nos hace que nos tengamos por indignos de la calamidad y trabajo que nos vino, siendo ella mucho menor de lo que merescemos.

Y el que mirare diligentemente la condicion deste mal, hallará que este segundo se entrega por esso a todo genero de vicios; mas el otro halló su perdicion en el exercicio de la virtud; pues por no tomar la contricion como debia vino a padescer naufragio en el mismo puerto: lo qual es grande inconveniente. Mas el uno destos males se remedia con la esperanza y abstinencia, y el otro con la humildad y con no juzgar al proximo.

No debemos maravillarnos ni turbarnos como en cosa nueva, quando vieremos algunos que hablando buenas palabras, hacen malas obras; porque por ventura no nos ensobervezcamos juzgando al proximo; pues aquella antigua serpiente cayó del cielo por averse ensobervecido. Esta forma y regla has de tener en todos tus buenos intentos, y en todo linage de vida (ora sea en obediencia, o fuera della, ora sea la obra que haces exterior, ora interior) para conoscer si lo que haces es segun Dios. Quando siendo principiante pones manos en alguna buena obra, si con la execucion della no creciere mas tu humildad, conjectura que no fue toda ella hecha segun Dios. Y esta señal principalmente es para los principiantes; mas para los que están ya mas aprovechados, por ventura será el cessar o disminuirse con esto las guerras y tentaciones. Pero en los perfectos la señal desto es abundancia y acrescentamiento de la divina luz.

Las cosas que de suyo son pequeñas, por ventura no lo son en los ojos de los que de verdad son grandes (como paresce en los peccados veniales) mas las que son grandes en la estima de los pequeños, no por esso se sigue que de verdad sean grandes.

Quando el ayre está escombrado de nubes, vemos mas claramente los resplandores del sol; y quando nuestra anima está perdonada de sus peccados, y libre de los nublados de las passiones, entonces participa los rayos de la divina luz.

Una cosa es peccado, otra ociosidad, y otra negligencia, y otra vicio, y otra caida. Peccado es quebrantamiento de la ley de Dios, por palabra, o por obra, o por pensamiento. Ociosidad es no querer trabajar en la viña del Señor. Negligencia es hacer las obras con floxedad y tibieza. Vicio es peccado público y escandaloso. Caida es añadir el peccado desesperacion: que es el postrero de los males.

Algunos ay que tienen por cosa excellentissima hacer milagros, y ser señalados en las gracias gratis datas; no mirando que ay otras gracias muy excellentes, como es la charidad y humildad, y otras virtudes tales; las quales quanto son mas ocultas, tanto están mas seguras, y mas lexos de peligros.

El varon heroyco que está ya perfectamente purgado, aunque no vea perfectamente el anima del proximo, todavia entiende la disposicion que en ella ay; segun aquello que está escripto 190 : De la manera que resplandescen en el agua los rostros de los que se miran en ella, assi los corazones de los hombres están descubiertos a los prudentes. Mas los que van camino de la perfection, estos por algunas conjecturas barruntan lo que ay en ellas; segun aquello que tambien está escripto 191 : La vestidura del cuerpo, y la risa de los dientes, y el andar del hombre dan testimonio dél.

Muchas veces una centella de fuego quema toda una montaña, y un pequeño agujero agota una cuba de vino; y assi tambien acaesce que un pequeño vicio, o una occasion de peccado, como fue en David la vista de Bersabé, fue causa de grandes daños. Muchas veces acaesce que el descanso y buen tratamiento del cuerpo no despierte el ardor de la concupiscencia, mas antes por el contrario despierte la virtud del anima, y el odio del mismo regalo del cuerpo; y otras veces por el contrario acaescerá que con la afliccion y maceracion del cuerpo aya ardores y movimientos sensuales; para que por aqui veamos como no debemos confiar en nosotros, sino en Dios, que por secretas maneras suele mortificar esta carne. Verdad es que assi lo uno como lo otro puede ser astucia del demonio, para que por esta via nos haga dexar el ayuno, y tener cuidado demasiado de nuestro cuerpo.

Quando vieremos que algunos nos aman segun Dios, tengamos cuidado de no ser atrevidos ni demasiadamente confiados para con ellos; porque ninguna cosa ay que mas presto deshaga esta charidad, y la convierta en odio, que esta manera de atrevimiento. Los ojos interiores y la vista de nuestra anima es muy espiritual, muy hermosa, y muy clara, como aquella que despues de los Angeles excede a todas las especies y formas criadas; de donde nasce que aun los hombres viciosos, si del todo no están sumidos en el cieno de su carne, quando son tratados benigna y caritativamente de los buenos, vengan por aqui a afficionarse a la hermosura de sus animas y de sus virtudes, y a veces a convertirse a Dios por este medio.

Si ninguna cosa ay tan contraria a aquella purissima naturaleza de Dios, como la materia; por aqui entenderemos que ninguna cosa avrá tan contraria a nuestro espiritu, como nuestra carne, y al conoscimiento intellectual como la afficion sensual.

La demasiada solicitud y negocios hacen que los hombres del mundo sientan menos y gozen menos de la providencia de Dios; mas en los Religiosos hacen que participen menos la luz y el conoscimiento dél. Los imperfectos y de flaco animo entiendan que son visitados de Dios con las calamidades y azotes del cuerpo; mas los perfectos conjecturarán su visitacion con la presencia del Spiritu Sancto, y con el acrescentamiento de las gracias.

Quando estamos acostados en la cama para tomar reposo, entonces viene el espiritu sucio a tirarnos saetas de pensamientos torpes y sucios, para que no levantandonos pro pereza a tomar contra él las armas de la oracion, nos durmamos con estos malos pensamientos, y tales tengamos despues los sueños.

Ay entre los espiritus malos uno que se llama precursor, el qual nos acomete assi como despertamos, y trabajo por inficionar el primero de nuestros pensamientos. Mas tú da al Señor las primicias del dia; porque todo él será de aquel que primero lo occupare.

Un siervo de Dios me dixo una vez una palabra memorable y dignissima de ser oida. Dende el principio (dixo él) de la mañana sé qual aya de ser la jornada de todo el dia; dando a entender que cumpliendo enteramente con los exercicios espirituales de aquella hora, todo lo demas le sucedia bien; y al reves quando esto no cumplia.

Muchos son los caminos de la virtud y de la perfection. De donde nasce que el que es contrario a uno, es saludable a otro; porque la tentacion que a uno vence, a otro corona; y puesto caso que la intencion de ambos fuesse agradable a Dios, acontesce que el que tuvo buena intencion al principio, a la postre fue vencido.

Trabajan los demonios con todas sus fuerzas quando nos tientan, por hacernos decir o hacer alguna cosa que no convenga; y quando no pueden salir con esto, estando ya quietos y vencedores, incitannos a que alabemos a Dios con un sobervio hacimiento de gracias.

Los que todo su gusto tienen ya en las cosas del cielo, si con algunos negocios los apartais desto, luego se vuelven lo mejor que pueden con su corazon al cielo; mas por el contrario, los que tienen sugusto en la tierra, aunque laguna vez se levanten a las cosas del cielo, luego se buelven con el corazon a las cosas de la tierra.

Una criatura ay que recibió ser de Dios, no en sí apartada, sino en otro, que es nuestro cuerpo; y es cosa maravillosa de ver como ella permanesce despues de la muerte, estando fuera de aquel en quien recibió el ser. Las buenas madres paren buenas hijas, y Dios es el criador destas madres (que son las virtudes) las quales él cria é infunde en las animas, de donde nascen las buenas obras, que son hijas espirituales dellas. Y esta regla se puede tambien entender en las cosas contrarias, que son los vicios, cuyo autor es aquel de quien está escripto 192 : Mentiroso es y padre de la mentira. Moysen, o por mejor decir, Dios por Moysen manda 193 que los timido y cobardes no vayan a la batalla; por donde se nos enseña que nadie acometa mayores cosas que las que piden sus fuerzas, porque no venga a ser el postrer yerro peor que el primero 194 ; lo qual señaladamente acaesce en los peligros de la carne.

Prosigue la materia de la discrecion, onde se dan diversas maneras de avisos y doctrinas para intelligencia de las cosas espirituales, y de las astucias y engaños del enemigo.

Assi como el ciervo fatigado con el calor del sol, desea las fuentes de las aguas 195 ; assi los verdaderos Monges desean entender el beneplacito de la divina voluntad en las cosas que han de hacer; y no menos de la contraria; y tambien de la que tiene mistura de ambas, como es la obra que en parte le agrada, y en parte le desagrada; quales son las buenas obras deffectuosas y tibiamente hechas. Esta materia comprehende muchas cosas y muy difficultosas de declarar, para poder saber quales sean aquellas obras que se han de hacer luego sin alguna dilacion, por no caer en la amenaza de aquel que dice 196 : Ay de aquel que anda dilatando de un dia para otro, y de un tiempo para otro. Y assimismo quales sean aquellas que se han de hacer despacio, y con mucho consejo, segun aquella sentencia que dice 197 : Con acuerdo y deliberacion se tratan los negocios de la guerra. Y segun la otra que dice 198 : Todas las cosas se hagan honesta y ordenadamente. Y no es una de las cosas menos difficultosas que ay, juzgar brevemente sin error las cosas que son difficultosas de averiguar; pues veemos que aquel divino propheta en quien hablaba el Spiritu Sancto, muchas veces hace oracion por esto, diciendo 199 : Enseñame, Señor, a hacer tu voluntad; porque tú eres mi Dios. Y en otro lugar 200 : Guiame, Señor, con el conoscimiento de tu verdad. Y en otro lugar 201 : Enseñame, Señor, el camino por donde tengo de ir; porque a ti levante mi anima, apartandola de todos los cuidados y perturbaciones seculares.

Todos los que de verdad desean aprender qual sea la voluntad de Dios; trabajen primero con toda diligencia por mortificar la suya. Y trás desto, haciendo oracion con fé é innocente simplicidad, y preguntando con summa humildad y sin perplexidad de corazon el parescer de los padre o de los hermanos, reciban como de boca de Dios lo que ellos sanctamente les aconsejan, aunque las tales cosas sean contrarias a su intencion, y aunque los que son preguntados, no sean muy espirituales ni muy perfectos; porque no es Dios injusto, para que consienta ser engañadas aquellas animas que con fé é innocencia, humildemente se subjectaron al juicio y consejo del proximo. Y aunque sean mudos y menos ustiles y sabios aquellos a quien pedimos consejo; mas aquel que por los tales habla, immaterial es é invisible.

Los que esta regla guardan sin andar dudando ni vacilando, están llenos de una grande y profunda humildad. Porque si el Propheta Eliseo prophetizó y declaró sus mysterios al sonido y musica de un psalterio 202 ; quanto mas excellente es el espiritu racional, y el alma intellectual que este sonido mudo, para que Dios quiera enseñar a los humildes por él?

Mas con todo esto ay muchos que no queriendo seguir este perfecto y facil camino, por estár muy contentos de sí mismos, y querer saber de sí y por sí mismos lo que es agradable a Dios, tuvieron muchos y differentes paresceres y opiniones sobre este caso. Y a la verdad no faltan limitaciones y reglas con que esto se aya de entender; aunque la humildad hecha gran cargo a aquel que es maestro de humildes, y da sabiduria a los pequeñuelos para no dexarlos errar.

Otros tuvo que deseando saber lo que en esto se debia hacer, procuraron primeramente apartar su voluntad de todo genero de afficion, sin inclinarse mas a una parte que a otra, y sin tener mas cuenta con el si que con el no; y presentada al Señor su anima desnuda de toda propria voluntad por medio de una ardentissima oracion, vinieron despues a cierto tiempo a tener conoscimiento de lo que era mas agradable a la divina voluntad, o por medio de alguna secreta inspiracion, con que Dios los alumbró, o con quitar perfectamente de su anima la una de las dos opiniones que los tenian perplexos.

Otros ay que por otro medio alcanzaron qual era la divina voluntad; que es, por los impedimentos y contradictiones que no los dexaron salir con lo que pretendian; lo qual tomaron por respuesta de no ser su voluntad; conforme a aquello que el Apostol dice 203 : Quisimos venir a vosotros una y dos veces, y Satanás nos impidió este camino, permitiendolo assi el Señor.

Otros por el contrario, corriendoles un prospero tiempo, y sobreviniendoles un subito y no esperado socorro, tomaron esto por conjectura de ser esta la voluntad de Dios: acordandose que es general condicion suya ayudar y obrar juntamente con aquel que se dispone a hacer lo que debe.

El que posee a Dios dentro de sí mismo, y goza de los resplandores de su luz, suele ser enseñado por él en aquella segunda manera acerca de lo que debe hacer, assi en los negocios accelerados, como en los que piden tardanza, aunque no sea en cierto y limitado tiempo. Mas andar fluctuando y vacilando mucho tiempo en estas determinaciones y juicio, indicio grande es de anima que caresce de lumbre, y que es tocada de alguna vanagloria. Porque muy lexos está de Dios la injusticia; el qual nunca cierra la puerta a los que llaman con humildad.

Debemos siempre examinar ante Dios en todas las cosas nuestra intencion, assi en las cosas que se han de hacer luego, como en las que se han de dilatar para adelante. Porque todas las cosas que hacemos propriamente por amor de Dios, y no por otros algunos intentos, desnudando nuestro corazon de toda viciosa afficion, y de toda immundicia; aunque ellas no sean del todo perfectas, serán contadas como si lo fuessen. Porque la inquisicion de las cosas que son sobre nosotros, no suele tener seguros fines. El juicio de Dios es muy secreto acerca de nosotros. Porque por una maravillosa dispensacion muchas veces nos esconde su divina voluntad, conosciendo que si la supiessemos, no le obedesceriamos, y assi seria nuestra culpa mayor.

El corazon recto y enderezado a Dios está libre de toda la variedad de las cosas (esto es, de toda instabilidad y fingimiento) y assi navega mas seguro en la navecica de la innocencia. Ay algunas animas fortalescidas con el amor de Dios, y con humildad de corazon, las quales alegremente acometen algunas obras, que parescen exceder sus fuerzas, como son grandes abstinencias, y vigilias, y largas oraciones, etc. Y ay tambien corazones sobervios, que acometen estas mismas obras no con espiritu de Dios, sino con deseo de honra o alabanza humana. Mas la intencion de los demonios es incitarnos a este genero de obras que exceden nuestras fuerzas, para que no pudiendo hacer lo que queremos, y entristeciendonos y congoxandonos por esta causa, vengamos a dexar de hacer lo que podemos, y assi démos materia de reir a nuestros adversarios.

Ví algunas personas que tenian los cuerpos y tambien los espiritus flacos, los quales, considerada la muchedumbre de sus peccados, acometian mayores obras y trabajos de lo que pedian sus fuerzas, con los quales no podian passar adelante: a los quales dixe yo que no media ni estimaba Dios tanto la penitencia por la muchedumbre de los trabajos, quanto por la grandeza de la humildad.

Muchas veces la persuasion engañosa de algunso fue causa de granssimos males: y otras veces lo fue la compañia familiar de los hombres perversos; y otras veces la misma anima perversa basta por causa de su perdimiento, sin ayuda de nadie. Mas el que escapare de aquellos dos primeros peligros, por ventura se librará del tercero. Pero el que está ya en el tercero, en todo lugar será perverso; pues ningun lugar ay mas seguro que el cielo, y alli fue malo Lucifer.

Apartemonos pues de todos los que con mala voluntad pelean contra nosotros, ora sean infieles, ora sean hereges, despues de la primera y segunda correction, como aconseja el Apostol 204 : mas nunca jamas cessemos de hacer bien a los que desean saber la verdad: y de los unos y de los otros usemos para nuestro bien: de los unos para el exercicio de la penitencia, y de los otros para el de la misericordia.

Muy mal usa de la razon, el que oyendo las virtudes de los sanctos (que exceden los terminos de la naturaleza) desespera de sí mismo; porque estas le avian de aprovechar para una de dos cosas; o para incitarlo a la imitacion de aquella sancta fortaleza; o para darle conocimiento claro de su propria fragilidad, mediante la de la virtud de la beatissima humildad.

Ay entre los malos espiritus unos mas malos que otros; los quales nos aconsejan que nunca cometamos el peccado solos, para que assi nos hagan merescedores de mayor castigo. Supe yo que uno aprendió de otro una mala costumbre, y el que la enseñó bolvió sobre sí, y hizo penitencia, y apartóse del mal: mas con todo esso no le valió su penitencia para alcanzar la emienda de su mal discipulo, aunque le fuesse provechosa para sí.

Grandissima es y verdaderamente grandissima, y muy difficultosa de entender la malicia de los demonios, y de muy pocos conoscida, y aun dessos pocos (segun yo pienso) no toda conoscida. De aqui nasce que muchas veces viviendo delicadamente y hartos de mantenimiento, velamos conatencion, como si estuvieramos ayunos: y por el contrario, ayunando yviviendo en pobreza, somos miserablemente derribados del sueño. Viviendo apartados en soledad, estamos duros é indevotos: y morando con los otros muchas veces nos compungimos. Estando muertos de hambre, somos tentados entre sueños: y llenos de mantenimiento, passamos sin tentacion. Otras veces con hambre estamos escurecidos y sin sentimiento de compuncion: y despues de aver bebido vino, estamos alegres y faciles para ella.

Estas cosas declare el que tiene virtud y gracia del Señor, a los que carescen de luz; porque nosotros hasta agora (como quien caresce desta luz) no somos para esto sufficientes. Mas con todo esto decimos que no siempre proceden estas alteraciones y mudanzas de los demonios, sino muchas veces tambien de la calidad de la complexion, y desta masa vil y sucia, que no sé como nos cupo en suerte quando nascimos.

Mas para discernir todos estos generos de acaescimientos (que tan difficultosos son de averiguar) hagamos siempre a Dios sincerissima oracion: y si vieremos que despues della y despues del tiempo della perseveran estas mismas alteraciones, indicio es tan grande que no proceden de los demonios, sino de nuestra misma complexion.

Muchas veces tambien la divina providencia quiere hacernos bien con cosas contrarias, pretendiendo humillar nuestra sobervia por todas vias. gravissima cosa es querer escudriñar curiosamente el abysmo de los juicios de Dios; porque todos los curiosos avegan en la navecilla de la sobervia. Mas con todo esso algunas cosas estamos obligados a decir por causa de la flaqueza de muchos.

Preguntó a uno un varon sabio, qual era la causa, que conosciendo el Señor las caidas de algunos, antes que cayesen, los habia primero enriquecido con grandes dones? Al qual repsondió este: Esso hizo el Señor para hacer mas cautoa a los varones espirituales, y mostrar con esso la libertad de nuestro alvedrio (que quando quiere rompe por todo) y para que no tuviessen escucha el dia del juicio los que assi cayeron.

La ley vieja, como imperfecta, dixo al hombre 205 : Mira por tí mismo. Mas el Señor en el Evangelio, como perfectissimo, nos mandó mirar por los hermanos, diciendo 206 : Si peccare contra tí tu hermano, vé y reprehendelo entre tí, y el, etc. Por tanto, si tu reprehension o (por mejor decir) amonestacion, es limpia y humilde, no dexes de hacer lo que te manda el Señor, especialmente en las cosas que te son possibles; mas si aun no has llegado a esto, a lo menos cumple diligentemente lo que manda la ley. Y no te maravilles si vieres que por causa de tus reprehensiones tus grandes amigos se te hacen enemigos; porque estos, que tan livianos son, y tan sensibles, instrumentos son de que el demonio usa para hacer guerra contra los que hacen lo que deben.

Grandemente me maravillo de vér como teniendo a Dios todo poderoso y a sus Sanctos Angeles por ayudadores para las virtudes, y no teniendo para los vicios por atizador mas que al demonio, estamos tan ligeros y tan faciles para ellos. Desta materia no quiero ni puedo tratar mas diligentemente.

Si todas las cosas criadas conservan su propria naturaleza, y perseveran en el estado en que fueron criadas: como (segun dice aquel gran Theologo Gregorio) yo soy por una parte divino, y por otra estoy mezclado con el lodo? Y si alguna criatura permanesce agora en otra disposicion de la que fue criada (como permanesce el hombre, a quien se añadió el peccado original) siguese que ha de apetecer insaciablemente aquello que le es natural. Con toda arte (si decir se puede) y con todo estudio debe cada uno trabajar por levantar este lodo de la tierra, y colocarlo en el trono de Dios; y ninguno para esto se escuse con la difficultad de la subida; porque el camino y la puerta está ya por Christo abierta para todos: el qual por su passion nos abrió la puerta deste Reyno, y con su Ascension nos mostró el camino, y nos enseñó la fé, y confirmó en la esperanza: por donde innumerables sanctos nos han precedido en esta jornada. Oir las virtudes que los Padres espirituales obraron, inflama el anima en el amor de Dios: y oir su doctrina, suele incitar los tales amadores a la imitacion dellos.

La discrecion es candela en las tinieblas, guia de los errados, y lumbre de loc ciegos. El varon discreto es inventor de sanidad, y purificador de la enfermedad. De dos causas procede maravillarse los hombres de cosas pequeñas; o de su grande ignorancia, o del deseo que tienen de conservarse en humildad, por donde vienen a engrandescer y magnificar las obras de sus proximos.

Trabajemos con todas nuestras fuerzas no solo por luchar, sino tambien por hacer guerra contra los demonios; porque le que lucha, a veces hiere y a veces es herido; mas el que hace guerra, siempre persigue como vencedor al enemigo. El que vence los vicios, hiere a los demonios: y si muestra que tiene peccados, y encubre sus virtudes, con esto engaña a los enemigos, y assi se hace mas inexpugnable.

Uno de los Religiosso fue una vez injuriado de otro, y no sintiendo con esto alguna alteracion en su animo, comenzó secretamente a hacer oracion, y derramar lagrimas en aquella ignominia: y con este linage de perturbacion escondió sapientissimamente la tranquilidad de su animo. Otro tambien de los hermanos, no teniendo cobdicia alguna del primer lugar, por esta misma causa mostró que la tenia. Mas quién explicará con palabras la castidad de aquel que casi con color de peccar entró en el lugar público de las malas mugeres, y alli convirtió luego una mala muger? Estos tuvieron necessidad de mucha atencion y vigilancia, porque pretendiendo enga`nar ellos a los demonios, no fuessen por el contrario engañados dellos: aunque estos sin duda son aquellos de quien dixo el Apostol 207 : Como engañadores, aunque verdaderos.

Si alguno desea offrescer a Christo un corazon casto, y un cuerpo limpio, trabaje con toda diligencia por mortificar laira y guardar abstinencia; porque sin estas dos virtudes todo nuestro trabajo es inutil.

CAPÃTULO XXVII
Breve recapitulacion de lo sobredicho

En este capitulo se hace una breve recapitulacion de todo lo sobredicho, en que se trata de como la fé esperanza y charidad es principio de las tres partes de la renunciacion que al principio deste libro se trató. Tratase tambien aqui de la causalidad y dependencia que tienen unas virtudes de otras y unos vicios de otros. Item, declaranse muchas cosas espirituales por comparacion y semejanza de cosas naturales. Y al cabo ponese una escalera de todos los grados de las virtudes, comenzando del conoscimiento de Dios hasta el postrero, que es el cumplimiento de la charidad, y de la bienaventurada tranquilidad.

La fé viva y firme es madre de la renunciación; porque representandonos la excellencia y hermosura de los bienes advenideros, nos hace despreciar los presentes; assi como por el contrario la infidelidad es causa de abrazarlos y estimarlos en mucho.

Tambien la esperanza firme y estable es puerta para despedir las afficiones y passiones de nuestro corazon; y por el contrario la desconfianza de Dios y de su providencia es causa de la desordenada afficion que los hombres tienen a las cosas terrenas.

La charidad tambien es raíz y causa de menosprecio de todas las cosas transitorias, y de caminar a Dios; porque el que fervorosamente le ama, todas las cosas desprecia, y siempre suspira por él. Mas por el contrario el amor desordenado de sí mismo hace al hombre amar el camino por la patria, el destierro por el Reyno, y la criatura por el Criador.

La reprehension de sí mismo, y el verdadero y entrañable deseo de la salud espiritual, es causa de la obediencia y subjection al Padre espiritual. La meditacion de la muerte, y la memoria continua de la hiel y vinagre de Christo, es madre de la abstinencia. La quietud de la soledad es ayudadora de la castidad, y el ayuno es quebrantamiento y amortiguamiento de los incentivos de la carne. La contricion del anima es enemiga y contraria a los pensamientos deshonestos.

La fé y la virtud de la peregrinacion es muerte de la avaricia. La misericordia y la charidad entregan el cuerpo a la muerte, si es menester, quando lo piden estas virtudes. La oracion atentissima y contunuada destruye la accidia y tristeza espiritual, como dixo Santiago 208 . La memoria del divino juicio es causa del fervor y promptitud para bien obrar. El amor de la ignominia, y el canto de los hymnos, y la misericordia, son medicina del hurto. La desnudéz de todas las cosas quita la tristeza, y hace que nuestra contemplacion sea mas pura, y que no se perturbe con las imaginaciones de las cosas sensibles.

El silencio y la soledad son perseguidores de la vanagloria. Mas si te fuere forzado vivir en compañia de otros, abraza las ignominias, y no tengas empacho de parescer vil y sin honra. El habito triste y despreciado cura la sobervia visible; mas la invisible curará aquel que es ante todos los siglos. El ciervo dicen que mata todas las serpientes ponzoñosas; mas la humildad a todas las intellectuales é invisibles serpientes.

Por la consideracion de las cosas naturales, si atentamente las miramos, podemos entender la naturaleza y condicion de muchas cosas espirituales; como por los exemplos siguientes se verá.

Assi como es impossible que la serpiente despida de sí el pellejo antiguo, sino entrando por egujero angosto; assi nosotros nunca desnudarémos la tunica del viejo hombre, y las costumbres y malos habitos de muchos años, sino entrando por la estrecha senda de los ayunos y del sufrimiento de las ignominias. Assi como no es possible que las aves muy cargadas de carnes, como es el avestruz, vuelen a lo alto del cielo; assi tampoco volarán a este lugar los que regalan y engordan su cuerpo.

Assi como el cieno despues que se ha secado, no sirve ya a los puercos; assi la carne despues de enflaquecida y seca con la abstinencia, no da lugar a los demonios a que se revuelquen y descansen como de antes en ella. Assi como la muchedumbre de la leña verde ahoga muchas veces la llama, y levanta grande humo; assi la tristeza desordenada hinche el anima de humo y de tinieblas, y seca las fuentes de las lagrimas.

Assi como no vale nada para ballestero el ciego; assi tampoco vale para ser discipulo el que contradice y desobedesce. Assi como con el hierro duro se labra el blando, como hacen los herreros; assi con la compañia del bueno y fervoroso siervo de Dios se cura muchas veces el negligente. Assi como los huevos de las aves si están encubiertos y calientes debaxo del estiercol, vienen a recibir vida y producir otras aves; assi los malos pensmientos, quando están escondidos en el corazon sin revelarse a quien los pueda curar, vienen communmente a salir a luz, y a ponerse por obra.

Assi como los cavallos que corren, con su misma carrera se incitan a correr unos a otros; assi tambien lo hacen los que religiosamente viven en alguna sancta compañia. Assi como las nubes encubren al sol, assi los malos pensamientos oscurecen y matan la luz del anima. Assi como el que vá sentenciado a muerte, ni habla ni cura de fiestas, ni de espectaculos, ni de otras cosas semejantes; assi aquel que de todo corazon llora sus peccados, no entenderá en regalar su vientre.

Assi como los pobres conoscen mas claro su pobreza quando veen los thesoros de los Reyes: assi el anima se humilla quando lee los exemplos ilustres, y vidas memorables de los sanctos. Assi como la piedra iman, por una secreta virtud que tiene, atrahe a sí el hierro, aunque no quiera; assi la fuerza y tyrannia de las malas costumbres que han hecho ya habito en el anima, la llevan en pos de sí a lo que está habituada.

Assi como el aceyte echado en la mar, dicen que mitiga la braveza della; assi tambien el ayuno apaga casi violentamente los incentivos furiosos de la carne. Assi como el agua represada o encerrada en los atanores se levanta y sube a lo alto; assi el anima estrechada con angustias y tribulaciones sube a Dios por oracion y penitencia, y alcanza salud.

Assi como el que trae olores, aunque no quiera, es conoscido por el olor que trae; assi el que trae a Dios en su anima, por sus palabras y por su humildad no puede dexar de ser conoscido. Assi como los grandes vientos rebuelven el profundo de la mar, assi una de las passiones que mas trastorna un anima, es el furor de la ira. Assi como los que solamente oyeron las cosas, y no las vieron con los ojos, no tienen tan vivos los deseos dellas; assi los castos y puros en el cuerpo no tienen tan vehementes las passiones y movimientos sensuales de su anima.

Assi como los ladrones no ván de buena gana al lugar donde vén las armas y los ministros de justicia; assi tampoco los espirituales ladrones no acometen tan facilmente al anima que vén armada con oracion. Assi como el fuego no produce de sí nieve; assi el ambicioso y deseoso de honras no alcanzará la honra celestial; pues el un deseo contradice al otro. Assi como acaesce que una centella puede muchas veces quemar todo un monte, assi un solo bien es bastante para destruir todos los males: que es la charidad, la que cubre a la muchedumbre de los peccados.

Assi como no podemos matar las bestias fieras sin armas; assi no podemos alcanzar la mansedumbre y mortificacion de la ira sin humildad. Assi como no puede un hombre naturalmente vivir sin comer, assi no conviene que el que desea salvarse, se descuide un momento hasta la muerte; porque este cuidado y vigilancia es lo que sustenta al hombre en la buena vida. Assi como el rayo de sol entrando por un pequeño agujero en una casa, la alumbra toda, y hace que se vea todo quanto ay en ella, hasta los atomos muy menudos que están en el ayre; assi el temor de Dios entrando en un anima, le descubre hasta las muy pequeñas culpas que ay en ella.

Assi como los cangrejos son faciles de tomar, porque ya van adelante, ya buelven atrás, y no huyen camino derecho; assi el anima inconstante en sus buenos exercicios, y que ya va adelante, ya atrás, ya rie, ya llora, ya se da a regalos, nunca jamás podrá aprovechar. Assi como están faciles para ser salteados de los ladrones los que duermen muy pesado sueño; assi los que viviendo en el mundo (donde los hombres andan entre tantos peligros) trabajan por alcanzar las virtudes, están muy a peligro de ser salteados de los enemigos. Assi como el que pelea como un leon, si un poco desvia los ojos dél, luego es muerto: assi lo será el que pelea contra su carne, si cuida de mirar por ella, y la regala demasiadamente.

Assi como están en peligro de caer los que suben por una escalera vieja y podrida; assi están muy cerca de caer los que suben por las honras, dignidades, y potencia del munro, que son muy contrarias a la humildad. Assi como no es possible no acordarse del pan el que no tiene hambre; assi no es possible que se olvide de la muerte y del jicio eterno el que se desea salvar. Assi como el agua borra las letras; assi las lagrimas quitan los peccados. Y assi como aquellos que no tienen agua buscan otras maneras para raer o borrar las letras; assi las animas a quien falta esta agua de las lagrimas, trabajan con tristezas, y gemidos, y entrañable dolor, por borrar y deshacer sus peccados.

Assi como la abundancia del estiercol cria muchedumbre de gusanos; assi la muchedumbre de los manjares es causa de malos pensamientos, y caídas, y sueños desvariados. Assi como el que tiene los pies atados no puede andar, porque le impiden las ataduras; assi el que estudia en athesorar en la tierra, no puede caminar al cielo; porque esta afficion lo tiene preso, y assi lo impide en este camino. Assi como la herida fresca tiene facil el remedio; assi por el contrario, las llagas viejas difficultosamente se curan, ya que se puedan curar.

Assi como no es possible que el muerto ande; assi no es possible que se salve el que desconfía. El que guardando entera fé comete peccados, es semejante al hombre que no tuviesse ojos; mas el que hace buenas obras y no tiene fé, es como el que echa agua en un algibe roto. Assi como el navio si tiene buen piloto, suele con ayuda de Dios navegar prosperamente, y tomar puerto seguro; assi el anima que es governada por buen pastor, camina prosperamente el cielo, aunque aya cometido muchos males en el mundo.

Assi como el que camina por el camino que no sabe, sin guia, se pierde muchas veces (aunque sea en otras cosas hombre muy prudente) assi el que pretende governarse por sola su cabeza en la vida monastica, facilmente se perderá, aunque sea muy enseñado en las otras doctrinas y ciencias humanas. Quando alguno despues de aver cometido muchos y graves peccados, se halla inhabilitado con falta de salud para hacer penitencia, camine por la estrada de la sancta humildad y de sus exercicios; porque no hallará otro mas conveniente medio para su salud.

Assi como los que mucho tiempo han padescido alguna grave enfermedad, no pueden en un momento alcanzar salud; assi tampoco los vicios (y aunque sea un solo vicio) de algunos días acostumbrados, se pueden vencer en poco tiempo. Trabaja por conoscer la cantidad y los grados de cada uno de los vicios y virtudes que ay en tí, para que assi puedas conjecturar mejor la manera de tu aprovechamiento. Assi como padescen notable detrimento los que truecan oro por barro; assi tambien lo padescen los que por cobdicia de bienes temporales publican los espirituales.

Muchos alcanzaron en breve espacio perdón de sus pecados; mas ninguno alcanzó la bienaventurada tranquilidad subitamente; porque para esto tenemos necessidad de largo tiempo, y de ayuda de Dios, y de singular gracia suya. Mirémos con toda atencion qué genero de aves hagan daño a la sementera de nuestras virtudes, quando está debaxo de la tierra, y quando está ya para segar; para que conforme a esto nos apercibamos y les armemos lazos convenientes.

Assi como cosa indignissima é injusta que se mate el que tiene una fiebre; assi en ninguna manera conviene que nadie desespere antes que se le arranque el anima del cuerpo. Assi como es cosa torpe y deshonesta que el que acaba de enterrar a su padre se vaya luego a casar en levantandose de la sepultura; assi tambien lo es que ls que aun están llorando sus peccados, busquen honra y descanso, o gloria en el siglo presente.

Assi como una manera de aposento conviene a los ciudadanos, y otra a los delinquentes; assi conviene que sea differente el estado de los que lloran por sus culpas, y de los innocentes. Assi como el Emperador no despide de su exercito al cavallero que recibió muchas heridas en la batalla por su servicio, antes lo honra, y engrandesce mas: assi el Emperador celestial corona y engrandesce al Monge que ha recibido grandes encuentros y combates del enemigo.

El juicio y conoscimiento del bien y del mal es natural propriedad de nuestra anima; mas el peccado escurece y anubla esta luz que Dios nos dió; y la sanidad y entereza deste juicio es principio de la diminución de los males: de la qual nasce la que llamamos conciencia. Y la conciencia es una amonestación y reprehensión del Angel de la Guarda, que nos fue dado dende el principio de nuestra vida; el qual aunque se dé a todos, mas principalmente se dá a los Christianos. De donde nasce que estos comunmente peccan con mayor remordimiento de la conciencia que los que no lo son. Y esta diminucion de males poco a poco viene a parir el apartamiento y abstinencia dellos. Y esta abstinencia es principio de la salud, y el principio de la salud es el buen proposito: y del buen proposito nasce el sufrimiento de los trabajos; del qual son tambien principio las virtudes. Y el principio de las virtudes es como una flor espiritual, que promete el fructo de las buenas obras. Y de las virtudes nasce el exercicio y continuación dellas: y esta continuacion hace habito: y este habito hace al hombre obrar con facilidad y suavidad: y de aqui procede el sancto temor de Dios: y este temor hace guardar sus mandamientos: y la guarda de sus mandamientos es argumento de la charidad: y el principio de la charidad es abundancia de la humildad: y la abundancia de la humildad es madre de la tranquillidad: y la possession de la tranquillidad es plenitud de la charidad, y es venir el hombre a ser perfecta morada de Dios, en aquellos que por medio desta bienaventurada tranquillidad son puros y limpios de corazon, a los quales es dado ver a Dios. Aquien sea gloria en todos los siglos.

CAPÃTULO XXVIII
Escalon veinte y ocho, de la sagrada quietud del cuerpo y del anima.

Siendo nosotros miserables como unos esclavos comprados por dinero, y aviendo vivido subjectos a vilissimos vicios; por el mismo caso tenemos un poco de conoscimiento de los engaños, costumbres, imperios y astucias de los demonios, que tan miserablemente y por tan largo espacio estuvieron apoderados de nuestra anima. Otros ay mas dichosos, los quales por magisterio del Spiritu Sancto conoscen esto mejor, y por estar ya libres de la tyrannía dellos.

Porque unos ay que por el dolor de la enfermedad conoscen el bien de la sanidad; y otros ay que por el mismo gozo y descanso de la sanidad conoscen la tristeza de la enfermedad. Por lo qual nosotros, como flacos, tememos mucho de philosophar en esta obra sobre el puerto sossegadissimo de la quietud, como quien sabe bien que siempre assiste a la mesa del sancto convento el perverso can de la vanagloria, buscando algun pedazo de pan, que es algun anima que tragar, para llevarsela consigo, é irselo a comer en escondido. Para lo qual deseando no dar lugar a este can con la materia de nuestra doctrina, y de quitar a occasion a quien siempre la anda buscando, no me paresció ser cosa justa tratar agora de la paz con los guerreros de aquel Emperador soberano, los quales puestos en medio del fervor de la batalla, pelean con gran virtud y constancia de animo. Solamente dirémos esto, que los que fuertemente pelean, recibirán tambien coronas de paz y tranquillidad. Mas porque por ventura no entristezcamos a algunos dellos, dexando del todo esta parte por tratar, dirémos un poco desta materia, como debaxo de forma de discrecion.

La quietud del cuerpo es un conoscimiento y moderacion de todos los sentidos, yd e toda la figura y movimientos de hombre exterior; mas la quietud del anima es conoscimiento y ciencia de todos los pensamientos y movimientos interiores, y moderacion de todos ellos, y una recta atencion para con Dios, y que de ningunos ladrones puede ser robada; para que desta manerta todo el hombre dentro y fuera de sí esté perfectamente compuesto y quieto.

El amigo de la quietud trae siempre consigo un cuidado fuerte, perpetuo, y velador, el qual está siempre velando a las puertas de nuestro corazon, ojeando o matando todos los malos pensamientos que se llegan a él. Esto entenderá muy bien el que ha llegado a lo intimo de la quietud; mas el que aun es niño y principiante no entiende esto, porque no lo ha probado. El prudente seguidor de la quietud no tiene necessidad de ser enseñado con muchas palabras; porque a la verdad las palabras se declaran y entienden mejor con las obras.

El principio de la quietud es apartar de nosotros todo el estruendo y desassossiego interior, como cosa que turba el intimo silencio y paz de nuestra anima; mas el fin della es no temer ya estos desassossiegos, sino estar en medio dellos quieto y sossegado. El amigo de la quietud, saliendo de la celda, no sale con las palabras della: porque no dexa por esso de hablar dentro de su corazon con Dios, como quando estaba en ella. Es todo él manso; y como un aposento de charidad: muevese difficultosamente a hablar; pero la ira está sin moverse. Mas por el contrario, el que desta virtud caresce, todo esto tiene al reves; y assi vive subjecto a las passiones, y estando con el cuerpo encerrado en la celda, con el espiritu anda derramado por el mundo.

Aquel es verdadero seguidor de la quietud, que trabaja con todas sus fuerzas, estando en cuerpo mortal por imitar la condicion y tranquilidad de aquellas substancias espirituales: lo qual es de grande admiracion. El gato está siempre puesto en espía para cazar el raton; mas la intencion del quieto solitario está siempre atenta para cazar el raton intellectual, que es el mal pensamiento, o el demonio que viene a estragar su anima. No te parezca vil y baxo este documento; porque si assi no lo sientes, no has aun sabido qué es quietud.

El verdadero y profundo Monge no es como el flaco que está arrimado al mas profundo, y assi se descuida a las veces con las espaldas que tiene en él. Porque el Monge tiene necessidad de summa vigilancia, y de un anima agena y libre de toda presumpcion. Y muchas veces acaesce que aquel primero, que es el descuidado, ayuda al otro que es cuidadoso; mas al segundo, que es diligente, ayudan los sanctos Angeles. Porque suelen estas intellectuales virtudes assistir juntamente con el espiritual seguidor de la virtud, y ministrar con él, y morar alegremente con él, como en un aposento muy agradable. Mas que sea lo que acaesce a los que hacen lo contrario desto, al presente no lo quiero decir, pues ello está ya de suyo manifiesto.

Grande es la profundidad de os mysterios y doctrinas de nuestra religion, y no podrá el anima del solitario entrar en ellos sin peligro, si con curiosidad los quisiere escudriñar. No es cosa segura nadar el hombres vestido; ni tampoco tratar los mysterios de la Theologia el hombre apassionado. La celda del verdadero solitario es su mismo cuerpo, donde trae el anima recogida do quiera que está, y dentro dél está la escuela de la verdadera sobiduria.

El que estando aun subjecto a las passiones y enfermedades de su anima, quiere vivir en soledad, semejante es a aquel que saltando del navio en la mar, quiere llegar a tierra con una tabla. No faltará quietud en su tiempo a los que pelean contra su propria carne, si tuvieren quien los sepa guiar; porque el que sin guia la pretende alcanzar, necessidad tiene de virtud de Angeles. Mas yo hablo agora de aquellos que de verdad pretenden alcanzar quietud, assi de cuerpo como de espiritu.

El solitario negligente hablará mentiras, y como por figuras querrá dar a entender a los hombres el fructo de su quietud: mas despues quando dexa la celda, pone la culpa a los demonios, y no echa de ver el miserable que él está ya hecho demonio. Ví yo algunos amadores desta sagrada quietud, los quales por medio della se hartaron, sin jamas hartarse, el encendidissimo deseo que tenian de Dios, acrescentando cada dia fuego a fuego, y deseo a deseo.

Solitario es una imagen de Angel terreno, el qual con la carta del deseo, y con las letras de sancta solicitud libró su oracion de toda floxedad y tibieza. Solitario es aquel que de verdad puede con el Propheta decia 209 : Aparejado está mi corazon, Señor, aparejado está mi corazon. Quieto es aquel que dice 210 : Yo duermo, y vela mi corazon.

Cierra la puerta a la celda de tu cuerpo para no salir fuera della, y la puerta de la lengua para no hablar; y la ventana interior de tu anima para no dar entrada a los espiritus sucios. La calma y el sol de medio dia declaran la paciencia del marinero; y la falta de las cosas necessarias la del quieto solitario; porque aquel enfadado de la calma, se echa en las aguas; mas este fatigado con la accidia, se vá a lo poblado. No temas las ilusiones que el demonio pretende hacerte con algunos sonidos o estruendos hechizos; porque el verdadero llanto no sabe qué cosa es temor de carne, ni se le da nada por él.

Aquellos cuya anima sabe orar de verdad, hablan con Dios rostro a rostro, como quien habla con el Rey al oido; mas aquellos, cuya boca, ora son semejantes a los que hablan al Rey delante del Senado; mas los que moran en el siglo, son como los que estando en medio del pueblo desasossegado, hablan al Rey como de lexos. Y si tú estás diestro en esta arte de orar, entenderás muy bien esto que diximos. Assientate como en una atalaya en lo mas alto de tu anima, y dende aí examina y mira a ti mismo diligentemente si sabes hacer este officio; y entonces entenderás de qué manera, y en qué tiempo, y por quál parte, y quántos y quáles son los ladrones que quieren entrar en tu viña, y hurtar los racimos della.

Quando el hombre se cansare con el trabajo de manos, levantese y haga oracion, y despues assentandose torne a continuar varonilmente el trabajo de la primera obra. Queria un varon experimentado tratar destas materias sutil y diligentemente; mas temió no divertir con esto, y hacer negligentes a los obreros de la virtud, tratando estas cosas con demasiada sutileza; porque muchas veces acaesce que el anima vehementemente occupada en la intelligencia de las cosas difficultosas, se entibia en aquel aprovechamiento de las sanctas affecciones y devotos exercicios.