Soporte
S.S. Juan Pablo II, Catequesis de S.S. Juan Pablo II en la audiencia general de los mi茅rcoles,dada el 17 de Febrero de 1999
Incrementar tama帽o de fuente Disminuir tama帽o de fuente
Compartir

La cuaresma, tiempo de aut茅ntica renovaci贸n interior y comunitaria

Catequesis de S.S. Juan Pablo II en la audiencia general de los mi茅rcoles

17 de Febrero de 1999

1. Comienza hoy, con la austera ceremonia de la imposici贸n de la ceniza, el itinerario penitencial de la Cuaresma. Este a帽o est谩 marcado particularmente por la meditaci贸n en la misericordia divina. En efecto, estamos en el a帽o del Padre, que nos prepara inmediatamente para el gran jubileo del 2000.

芦Padre, he pecado contra ti禄 (Lc 15, 18). Estas palabras, en el periodo de Cuaresma, suscitan una emoci贸n singular, dado que se trata de un tiempo en el que la comunidad eclesial est谩 invitada a una profunda conversi贸n. Es verdad que el pecado cierra al hombre a Dios; pero la confesi贸n sincera de los pecados vuelve a abrir la conciencia a la acci贸n regeneradora de su gracia. En efecto, el hombre s贸lo recupera la amistad con Dios cuando brotan de sus labios y de su coraz贸n las palabras: 芦Padre, he pecado禄. Su esfuerzo, entonces, resulta eficaz por el encuentro de salvaci贸n que tiene lugar gracias a la muerte y a la resurrecci贸n de Cristo. En el misterio pascual, centro de la Iglesia, es donde el penitente recibe como don el perd贸n de las culpas y la alegr铆a de renacer a la vida inmortal.

2. A la luz de esta extraordinaria realidad espiritual, cobra una elocuencia inmediata la par谩bola del hijo pr贸digo, con la que Jes煤s quiso hablarnos de la ternura y la misericordia del Padre celestial. Son tres los momentos clave en la historia de este joven, con el que cada uno de nosotros, en cierto sentido, nos identificamos cuando cedemos ante la tentaci贸n y caemos en el pecado.

Et primer momento es el alejamiento. Nos alejamos de Dios, como ese hijo de su padre, cuando, olvidando que Dios nos ha dado como una tarea los bienes y los talentos que poseemos, los dilapidamos con gran ligereza. El pecado es siempre un despilfarro de nuestra humanidad, despilfarro de valores muy preciosos, como la dignidad de la persona y la herencia de la gracia divina.

El segundo momento es el proceso de conversi贸n. El hombre, que con el pecado se ha alejado voluntariamente de la casa paterna, al comprobar lo que ha perdido, madura el paso decisivo de volver en s铆: 芦Me levantar茅 e ir茅 a mi padre禄 (Lc 15, 18). La certeza de que Dios 芦es bueno y me ama禄 es m谩s fuerte que la verg眉enza y que el desaliento: ilumina con una luz nueva el sentido de la culpa y de la propia indignidad.

Por 煤ltimo, el tercer momento es el regreso. Para el padre el hecho m谩s importante es que ha recuperado a su hijo. El abrazo entre el padre y el hijo pr贸digo se convierte en la fiesta del perd贸n y de la alegr铆a. Es conmovedora esta escena evang茅lica, que manifiesta con numerosos detalles la actitud del Padre celestial, 芦rico en misericordia禄 (Ef 2, 4).

3. 隆Cu谩ntos hombres de todo tiempo han reconocido en esta par谩bola los rasgos fundamentales de su historia personal! El camino que, despu茅s de la amarga experiencia del pecado, lleva de nuevo a la casa del Padre, pasa a trav茅s del examen de conciencia, el arrepentimiento y el prop贸sito firme de conversi贸n. Es un proceso interior que cambia el modo de valorar la realidad hace comprobar la propia fragilidad e impulsa al creyente a abandonarse en los brazos de Dios. Cuando el hombre, sostenido por la gracia, recorre dentro de su esp铆ritu estas etapas, surge en 茅l la necesidad apremiante de reencontrarse a s铆 mismo y su propia dignidad de hijo en el abrazo del Padre.

As铆, de modo sencillo y profundo, esta par谩bola, tan querida en la tradici贸n de la Iglesia, describe la realidad de la conversi贸n, ofreciendo la expresi贸n m谩s concreta de la obra de la misericordia divina en el mundo humano. El amor misericordioso de Dios 芦revalida, promueve y extrae el bien de todas las formas de mal existentes en el mundo y en el hombre. (...) Constituye el contenido fundamental del mensaje mesi谩nico de Cristo y la fuerza constitutiva de su misi贸n禄 (Dives in misericordia, 6).

4. Al inicio de la Cuaresma es importante preparar nuestro esp铆ritu para recibir en abundancia el don de la misericordia divina. La palabra de Dios nos invita a convertirnos y a creer en el Evangelio, y la Iglesia nos indica los medios a trav茅s de los cuales podemos entrar en el clima de la aut茅ntica renovaci贸n interior y comunitaria: la oraci贸n, la penitencia y el ayuno, as铆 como la ayuda generosa a los hermanos. De este modo podemos experimentar la sobreabundancia del amor del Padre celestial dado en plenitud a la humanidad entera en el misterio pascual. Podr铆amos decir que la Cuaresma es el tiempo de una particular solicitud de Dios por perdonar y borrar nuestros pecados: es el tiempo de la reconciliaci贸n. Por esto, es un per铆odo muy propicio para acercarnos con fruto al sacramento de la penitencia.

Amad铆simos hermanos y hermanas, conscientes de que nuestra reconciliaci贸n con Dios se realiza gracias a una aut茅ntica conversi贸n, recorramos la peregrinaci贸n cuaresmal con la mirada fija en Cristo, nuestro 煤nico redentor.

La Cuaresma nos ayudar谩 a volver a entrar en nosotros mismos, a abandonar con valent铆a cuanto nos impide seguir fielmente el Evangelio. Contemplemos, especialmente en estos d铆as, la imagen del abrazo entre el Padre y el hijo que vuelve a la casa paterna s铆mbolo admirable del tema de este ano que nos introduce en el gran jubileo del 2000.

El abrazo de la reconciliaci贸n entre el Padre y toda la humanidad pecadora se dio en el Calvario. Que el crucifijo, signo del amor de Cristo que se inmol贸 por nuestra salvaci贸n, suscite en el coraz贸n de cada hombre y de cada mujer de nuestro tiempo la misma confianza que impuls贸 al hijo pr贸digo a decir: 芦Me levantar茅 e ir茅 a mi padre, y le dir茅: Padre, he pecado禄. Recibi贸 como don el perd贸n y la alegr铆a.

Consultas

© Copyright 2013. BIBLIOTECA ELECTR脫NICA CRISTIANA -BEC- VE MULTIMEDIOS鈩�. La versi贸n electr贸nica de este documento ha sido realizada por VE MULTIMEDIOS - VIDA Y ESPIRITUALIDAD. Todos los derechos reservados. La -BEC- est谩 protegida por las leyes de derechos de autor nacionales e internacionales que prescriben par谩metros para su uso. Hecho el dep贸sito legal.


Dise帽o web :: Hosting Cat贸lico