Mons. John C. Favalora, Reflexiones sobre la Clonaci贸n

Problemas 茅ticos relacionados con la clonaci贸n humana

La clonaci贸n humana se incluye en el proyecto del eugenismo y, por tanto, est谩 expuesta a todas las observaciones 茅ticas y jur铆dicas que lo han condenado ampliamente. Como ha escrito Hans Jonas, es 鈥渆n el m茅todo la forma m谩s desp贸tica y, a la vez, en el fin, la forma mas esclavizante de manipulaci贸n gen茅tica; su objetivo no es una modificaci贸n arbitraria de la sustancia hereditaria, sino precisamente su arbitraria fijaci贸n en oposici贸n a la estrategia dominante en la naturaleza鈥 (cf. Cloniano un uomo: dall麓eugenetica all麓ingegneria genetica, en Tecnica, medicina de etica, Einaudi, Tur铆n 1997, pp. 122-154,136).

Es una manipulaci贸n radical de la relacionalidad y complementariedad constitutivas, que est谩n en la base de la procreaci贸n humana, tanto en su aspecto biol贸gico como en el propiamente personal. En efecto, tiende a considerar la bisexualidad como un mero residuo funcional, puesto que se requiere un 贸vulo, privado de su n煤cleo, para dar lugar al embri贸n-clon y, por ahora, es necesario un 煤tero femenino para que su desarrollo pueda llegar hasta el final. De este modo se aplican todas las t茅cnicas que se han experimentado en la zootecnia, reduciendo el significado espec铆fico de la reproducci贸n humana.

En esta perspectiva se adopta la l贸gica de la producci贸n industrial: se deber谩 analizar y favorecer la b煤squeda de mercados, perfeccionar la experimentaci贸n y producir siempre modelas nuevos.

Se produce una instrumentalizaci贸n radical de la mujer, reducida a algunas de sus funciones puramente biol贸gicas (prestadora de 贸vulos y de 煤tero), a la vez que se abre la perspectiva de una investigaci贸n sobre la posibilidad de crear 煤teros artificiales, 煤ltimo paso para la producci贸n 芦en laboratorio禄 del ser humano.

En el proceso de clonaci贸n se pervierten las relaciones fundamentales de la persona humana: la filiaci贸n, la consanguinidad, el parentesco y la paternidad o maternidad. Una mujer puede ser hermana gemela de su madre, carecer de padre biol贸gico y ser hija de su abuelo. Ya con la FIVET se produjo una confusi贸n en el parentesco, pero con la clonaci贸n se llega a la ruptura total de estos v铆nculos.

Como en toda actividad artificial se 芦emula禄 e 芦imita禄 lo que acontece en la naturaleza, pero a costa de olvidar que el hombre no se reduce a su componente biol贸gico, sobre todo cuando 茅ste se limita a las modalidades reproductivas que han caracterizado solo a los organismos m谩s simples y menos evolucionados desde el punto de vista biol贸gico.

Se alimenta la idea de que algunos hombres pueden tener un dominio total sobre la existencia de los dem谩s, hasta el punto de programar su identidad biol贸gica 鈥攕eleccionada sobre la base de criterios arbitrarios o puramente instrumentales鈥, la cual, aunque no agota la identidad personal del hombre, caracterizada por el esp铆ritu, es parte constitutiva de la misma. Esta concepci贸n selectiva del hombre tendr谩, entre otros efectos, un influjo negativo en la cultura, incluso fuera de la pr谩ctica 鈥攏um茅ricamente reducida鈥 de la clonaci贸n, puesto que favorecer谩 la convicci贸n de que el valor del hombre y de la mujer no depende de su identidad personal, sino solo de las cualidades biol贸gicas que pueden apreciarse y, por tanto, ser seleccionadas.

La clonaci贸n humana merece un juicio negativo tambi茅n en relaci贸n con la dignidad de la persona clonada, que vendr谩 al mundo como 芦copia禄 (aunque sea s贸lo copia biol贸gica) de otro ser. En efecto, esta pr谩ctica propicia un 铆ntimo malestar en el clonado, cuya identidad ps铆quica corre serio peligro por la presencia real o incluso s贸lo virtual de su 鈥渙tro鈥. Tampoco es imaginable que pueda valer un pacto de silencio, el cual 鈥攃omo ya notaba Jonas鈥 ser铆a imposible y tambi茅n inmoral, dado que el clonado fue engendrado para que se asemejara a alguien que 鈥渧al铆a la pena鈥 clonar y, por tanto, recaer谩n sobre 茅l atenciones y expectativas no menos nefastas, que constituir谩n un verdadero atentado contra su subjetividad personal.

Si el proyecto de clonaci贸n humana pretende detenerse 芦antes禄 de la implantaci贸n en el 煤tero, tratando de evitar al menos algunas de las consecuencias que acabamos de se帽alar, resulta tambi茅n injusto desde un punto de vista moral.

En efecto, limitar la prohibici贸n de la clonaci贸n al hecho de impedir el nacimiento de un ni帽o clonado permitir铆a de todos modos la clonaci贸n del embri贸n-feto, implicando as铆 la experimentaci贸n sobre embriones y fetos, y exigiendo su supresi贸n antes del nacimiento, lo cual manifiesta un proceso instrumental y cruel respecto al ser humano.

En todo caso, dicha experimentaci贸n es inmoral por la arbitraria concepci贸n del cuerpo humano (considerado definitivamente como una m谩quina compuesta de piezas), reducido a simple instrumento de investigaci贸n. El cuerpo humano es elemento integrante de la dignidad y de la identidad personal de cada uno, y no es l铆cito usar a la mujer para que proporcione 贸vulos con los cuales realizar experimentos de clonaci贸n.

Es inmoral porque tambi茅n el ser clonado es un 芦hombre禄, aunque sea en estado embrional.

En contra de la clonaci贸n humana se pueden aducir, adem谩s, todas las razones morales que han llevado a la condena de la fecundaci贸n in vitro en cuanto tal o al rechazo radical de la fecundaci贸n in vitro destinada s贸lo a la experimentaci贸n.

El proyecto de la 鈥渃lonaci贸n humana鈥 es una terrible consecuencia a la que lleva una ciencia sin valores y es signo del profundo malestar de nuestra civilizaci贸n, que busca en la ciencia, en la t茅cnica y en la 鈥渃alidad de vida鈥 suced谩neos al sentido de la vida y a la salvaci贸n de la existencia.

La proclamaci贸n de la 鈥渕uerte de Dios鈥, con la vana esperanza de un 鈥渟uperhombre鈥, conlleva un resultado claro: la 鈥渕uerte del hombre鈥. En efecto, no debe olvidarse que el hombre, negando su condici贸n de criatura, m谩s que exaltar su libertad, genera nuevas formas de esclavitud, nuevas discriminaciones, nuevos y profundos sufrimientos. La clonaci贸n puede llegar a ser la tr谩gica parodia de la omnipotencia de Dios. El hombre, a quien Dios ha confiado todo lo creado d谩ndole libertad e inteligencia, no encuentra en su acci贸n solamente los l铆mites impuestos por la imposibilidad pr谩ctica, sino que 茅l mismo, en su discernimiento entre el bien y el mal, debe saber trazar sus propios confines. Una vez m谩s, el hombre debe elegir: tiene que decidir entre transformar la tecnolog铆a en un instrumento de liberaci贸n o convertirse en su esclavo introduciendo nuevas formas de violencia y sufrimiento.

Es preciso subrayar, una vez m谩s, la diferencia que existe entre la concepci贸n de la vida como don de amor y la visi贸n del ser humano considerado como producto industrial.

Frenar el proyecto de la clonaci贸n humana es un compromiso moral que debe traducirse tambi茅n en t茅rminos culturales, sociales y legislativos. En efecto, el progreso de la investigaci贸n cient铆fica es muy diferente de la aparici贸n del despotismo cientificista, que hoy parece ocupar el lugar de las antiguas ideolog铆as. En un r茅gimen democr谩tico y pluralista, la primera garant铆a con respecto a la libertad de cada uno se realiza en el respeto incondicional de la dignidad del hombre, en todas las fases de su vida y m谩s all谩 de las dotes intelectuales o f铆sicas de las que goza o de las que est谩 privado. En la clonaci贸n humana no se da la condici贸n que es necesaria para una verdadera convivencia: tratar al hombre siempre y en todos los casos como fin y como valor, y nunca como un medio o simple objeto.

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