Rosarios

Rosario sobre los Misterios Dolorosos (Alegría-Dolor)

Indicaciones: Seleccionar los coros y los cantos antes del inicio del rosario.

Todos: Por la Señal…

Se inicia con la oraciones tradic`ionales.

Todos: Seleccionar un canto apropiado, por ejemplo PUEBLO NUEVO.

Lector: PRIMER MISTERIO

1. LA ORACION Y AGONIA DEL SEÑOR JESUS EN EL HUERTO DE GETSEMANI

(Lc. 22,39-44)

«Salió y, como de costumbre, fue al monte de los Olivos, y los discípulos le siguieron. Llegado al lugar les dijo: "Pedid que no caigáis en tentación". Y se apartó de ellos como un tiro de piedra, y puesto de rodillas oraba diciendo: "Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya". Entonces, se le apareció un ángel venido del cielo que le confortaba. Y sumido en agonía, insistía más en su oración. Su sudor se hizo como gotas espesas de sangre que caían en tierra.»

El Señor sabe que ya ha llegado su hora. Por eso se aleja a un lugar alejado para orar, para dirigir su oración al Padre. En medio del dolor, del sufrimiento ante la muerte, el Señor es consciente de estar respondiendo al Plan del Padre. La lectura bíblica que hemos escuchado y nos narra este momento, nos habla de un ángel del cielo que lo confortaba en medio del dolor. Dios Padre nunca lo abandona.

Primer coro: Un Padre Nuestro...y diez Ave Marias

Lector: SEGUNDO MISTERIO

2. LA FLAGELACIÓN

(Jn. 19,1)

«Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle.»

El Señor es azotado por los soldados de Pilato. Él es inocente, pero aún así es entregado para ser flagelado. Él asume el dolor y nos enseña a enfrentar los dolores y sufrimientos con visión sobrenatural. De esa manera el dolor se convierte en una ocasión de conformarnos con el Siervo Sufriente.

Lector: En esta meditación cantamos el primer Ave María.

Segundo coro: Un Padre Nuestro...y diez Ave Marias

Lector: TERCER MISTERIO

3. LA CORONACIÓN DE ESPINAS

(Jn 19, 2)

«Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le vistieron un manto de púrpura»

El Señor Jesús, fue coronado con espinas. El Señor sufre con paciencia los ultrajes y burlas de los soldados. Por su amorosa obediencia al Padre sufre en su cuerpo las heridas de nuestro pecado para reconciliarnos.

Primer coro: Un Padre Nuestro...y diez Ave Marias

Lector: CUARTO MISTERIO

4. EL CAMINO AL CALVARIO LLEVANDO LA CRUZ

(Jn 19, 16-18)

«Entonces se lo entregó para que fuera crucificado. Tomaron, pues, a Jesús, y él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se llama Gólgota, y allí le crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio.»

Jesús carga su cruz hasta el Calvario, hasta el lugar donde lo iban a crucificar. En el camino se encuentra con un hombre que es obligado a cargar también la cruz, para ayudarlo. ¿Qué tanto cargamos nuestra cruz, siguiendo los pasos del Señor?, ¿vivimos cotidianamente aquello de "El que no toma su cruz y me sigue no es digno de Mi"?

Lector: En este misterio salmodiamos el primer Ave María.

Lector: QUINTO MISTERIO

5. LA CRUCIFIXIÓN Y MUERTE DEL SEÑOR JESUS

(Jn. 19, 25-27)

«Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo". Luego dice al discípulo: "Ahí tienes a tu madre". Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.»

El Señor Jesús es obediente hasta la muerte, y una muerte de Cruz. Al pie de la Cruz, está su Madre. En medio del dolor, la alegría del encuentro con la Madre.

Todos: Seleccionar un canto sobre la Cruz.

Todos: Salmodia tradicional de la Salve.

Todos: En el nombre del Padre…

Rosario sobre la oración

Indicaciones: Seleccionar los coros y los cantos antes del inicio del rosario.

Todos: Por la Señal…

Se inicia con la oraciones tradicionales.

Lector: PRIMERA MEDITACIÓN

1. NUESTRO ANHELO DE INFINITO

Lector: Todos nosotros hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios. Hay en nosotros una huella imborrable, que tiende hacia el encuentro con lo divino. Por eso, de diversas maneras, todos experimentamos la necesidad de una relación personal con Dios.

Lector: Nuestro ser más profundo clama por un encuentro cercano y personal con el Señor Jesús, el Señor de la Vida.

Todos: Canto apropiado.

Primer coro: Un Padre Nuestro...y diez Ave Marias

Lector: SEGUNDA MEDITACIÓN

2. LA ORACIÓN NOS ES TAN NECESARIA COMO LA RESPIRACIÓN

La vida de oración constituye una dimensión fundamental de la vida cristiana. Sin oración, nuestra existencia humana está muerta, pues le falta la fuente misma de la vida interior. Así como cada uno de nosotros necesita de la respiración para poder vivir, así también necesitamos de la oración. ¡Quien deja de respirar se muere!

Es en la oración donde alimentamos nuestro interior y nos encontramos con el Señor Jesús y lo conocemos. Allí nos fortalecemos para la vida cotidiana.

Segundo coro: Un Padre Nuestro...y diez Ave Marias

Lector: TERCERA MEDITACIÓN

3. ORACIÓN PARA LA VIDA Y EL APOSTOLADO.

VIDA Y APOSTOLADO HECHOS ORACIÓN

Este lema resalta la importancia de la oración para nuestra vida y el apostolado. Para ser personas de acción debemos ser ante todo personas de oración.

«Velad y orad para que no entréis en tentación; que el espíritu está pronto pero la carne es débil» nos dice el Señor advirtiéndonos de la necesidad de la oración.

Quien no reza no vive reconciliado y por lo tanto no puede transmitir a Cristo en su apostolado. Si no existe oración, nuestro apostolado será estéril.

Primer coro: Un Padre Nuestro...y diez Ave Marias

Lector: CUARTA MEDITACIÓN

4. EN LA ESPIRITUALIDAD DE LO COTIDIANO

Es cierto que debemos tener momentos intensos y fuertes de oración durante el día, pero no debemos olvidar que toda nuestra vida debe ser oración. Es necesario que vivamos en permanente presencia de Dios, pues nos lleva a tener un espíritu de oración constante en medio de las ocupaciones diarias. Cada labor cotidiana es ocasión de hacer un ofrecimiento al Señor, de modo que podamos convertir nuestra vida en un gesto litúrgico, a ejemplo de María.

Segundo coro: Un Padre Nuestro...y diez Ave Marias

Lector: QUINTA MEDITACIÓN

5. MARÍA, MODELO DE ORACIÓN

Son muchos los momentos de la vida de María que nos la presentan como Mujer orante, silente, siempre a la escucha, viviendo en presencia de Dios. Recordemos las palabras del Evangelio: «Y María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón». Se abre a la escucha de la Palabra. Cuando no la comprende y queda sorprendida, no la rechaza; la medita y la guarda.

Su modélica vida de oración, que es expresión de un corazón reconciliado, ilumina nuestro peregrinar de fe.

Todos: Canto apropiado.

Primer coro: Un Padre Nuestro...y diez Ave Marias

Acudamos a nuestra Madre, y dejémonos educar por Ella, para que aprendamos de Ella a nutrirnos siempre de la fuente de la Vida, del mismo Señor Jesús, en el encuentro con ÉL.

Todos: Salmodia tradicional de la Salve.

Todos: En el nombre del Padre…

Rosario sobre la Cuaresma

Indicaciones: Seleccionar los coros y los cantos antes del inicio del rosario.

Todos: Por la Señal…

Se inicia con la oraciones tradicionales.

Cuaresma es un tiempo de especial gracia, es tiempo favorable para convertirnos. Recordemos al Pueblo de Israel caminando durante cuarenta años por el desierto para poder ingresar a la tierra prometida. Así también, nosotros como Iglesia, Nuevo Pueblo de Dios, nos preparamos para vivir y celebrar el Misterio de la Reconciliación, cada vez con un corazón más convertido. Este es el sentido: convertir nuestro corazón al Señor.

Meditemos en este rosario en algunos medios que la Iglesia nos propone para poder prepararnos adecuadamente para la celebración de los misterios centrales de nuestra fe.

PRIMERA MEDITACIÓN
LA INICIATIVA SIEMPRE ES DE DIOS

Hay dos medios que nos propone la Iglesia para este tiempo litúrgico de la Cuaresma, que nos manifiestan claramente que la iniciativa parte de Dios-Amor. Por un lado se nos propone tener una escucha atenta y reverente a la Palabra de Dios. Debemos tener durante esta Cuaresma un constante contacto con la Palabra Divina. Dios mismo sale a nuestro encuentro y nos invita a prepararnos nutriéndonos de su propia Palabra. Esta lectura de la Palabra de Dios, nos lleva a una oración más intensa, y éste es el segundo medio. Debemos nutrirnos de la oración durante esta Cuaresma, para no sucumbir y salir fortalecidos ante las tentaciones de Satanás. Esta oración debe mostrar nuestra reconciliación con Dios que nos invita al amor.

Padre nuestro...

SEGUNDA MEDITACIÓN
COOPERAR CON LA GRACIA DE DIOS

Otro de los medios que se nos propone durante la Cuaresma es acudir a los sacramentos de la reconciliación y de la Eucaristía. Es necesario acudir a la misericordia del Señor. Para convertirnos debemos dejar todo pecado. Pero solos no podemos. Confiemos en el perdón que nos ofrece el Señor. No hay pecado que Él no pueda perdonarnos. Y acudamos también al encuentro con el Hijo de Santa María, realmente presente en la Eucaristís. Él mismo se ofrece por nosotros y se entrega en el altar de la reconciliación.

Padre nuestro...

TERCERA MEDITACIÓN
EL AYUNO Y LA ABSTINENCIA

Dos medios que nos ayudan a ir preparando mejor nuestro corazón. Debemos tomar conciencia de la bendición que nos da el Señor. Muchos no se percatan de la importancia de esto. Cuántos de nosotros sabemos del ayuno y abstinencia de todos los viernes de Cuaresma, como preparación. ¿Y cuántos de nosotros realmente lo vivimos?

Muy importante es también la mortificación y la renuncia en algunas circunstancias ordinarias de nuestra vida, ocasiones para acercarnos a la luz del Señor y conformarnos con Él, purificando nuestros corazones.

En esta meditación vamos a cantar el primer Ave María.

Padre nuestro...

CUARTA MEDITACION
LLAMADO A LA CONVERSION

El Señor nos invita a convertirnos a Él. Debemos llegar hasta el fondo de nosotros mismos, pues se trata de morir a todo lo que es muerte para resucitar a una vida nueva en el Señor.

Confiemos en la misericordia de Dios. Escuhemos lo que Él mismo nos dice en la Escritura: (hacer una pausa)

«Y os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo, quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne»

Padre nuestro...

QUINTA MEDITACION
EN COMPAÑIA DE MARIA

Y todo este camino que hemos emprendido, lo hacemos en la compañía tierna y amorosa de nuestra Santa Madre. Ella es guía segura en nuestro peregrinar hacia la plena configuración con su Hijo, el Señor Jesús. Es Ella quien con su intercesión nos ayuda a cambiar nuestro corazón de piedra en un corazón de carne.

Acojámonos a su intercesión y confiémosle nuestros esfuerzos para vivir inatensamente este tiempo de conversión.

Padre nuestro...

Convirtamos nuestro corazón, trabajemos por nuestra propia reconciliación personal, siempre guiados de la mano amorosa de nuestra Madre.

Terminemos nuestra oración cantando LA SALVE.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Rosario sobre la oración del Señor Jesús

Indicaciones: Seleccionar los coros y los cantos antes del inicio del rosario.

Todos: Por la Señal…

Se inicia con la oraciones tradicionales.

Vamos a seguir meditando en torno al tema de la oración, pero esta vez, será en torno a la oración del Señor. Quiero que miremos al Señor y descubramos que es modelo de oración para nosotros. Muchos pasajes del Evangelio nos revelan los rasgos fundamentales de la oración del Señor Jesús. Aprendamos entonces a rezar como Él mismo reza.

A lo largo de este Rosario, pidamos a nestra Madre que nos siga mostrando a su Hijo y nos enseñe a descubrir la riqueza de su vida de oración.

PRIMERA MEDITACIÓN
UNA PERMANENTE REFERENCIA AL PADRE

«En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra dijo: "Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra"»

«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos; y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito»

La oración del Señor Jesús es una oración cargada de confianza y de ternura filiales. Él se descubre en la oración, como Hijo del Altísimo y así reafirma su identidad.

Padre nuestro...

SEGUNDA MEDITACIÓN
OBEDIENCIA AL PLAN DEL PADRE

«Padre mío, si esta copa no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad»

«Padre, si quieres aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya»

En su oración, el Señor Jesús hace mención a su plena adhesión al Plan del Padre. Es aquí, en la oración donde el Señor va forjando su obediencia al Padre.

(Cantamos el Primer Ave María)

Padre nuestro...

TERCERA MEDITACIÓN
ORACION Y APOSTOLADO

«Después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar; al atardecer estaba sólo allí»

«Sucedió que unos ocho días después de estas palabras, tomó consigo a Pedro, Juan y Santiago, y subió al monte a orar»

Qué gran modelo de quien descubre la oración como necesaria para su vida y su apostolado. El Señor, en medio de su apostolado, busca momentos para rezar, momentos intensos y a solas, para encontrarse consigo mismo y con el Padre.

Padre nuestro...

CUARTA MEDITACIÓN
EL SEÑOR TOMA CONCIENCIA DE SU MISION

«De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se levantó, salió y fue a un lugar solitario y allí se puso a hacer oración. Simón y sus compañeros fieron en su busca; al encontrarle, le dicen: "Todos te buscan". Él les dice: "Vayamos a otra parte, a los pueblos vecinos, para que también allí predique; pues para eso he salido"»

Otra cita que nos revela esta toma de conciencia de su misión, es el momento de la oración en el huerto de Getsemaní. Se lleva a sus discípulos a este lugar, pide que lo esperen y se pone a orar. Sabemos el contenido de su oración, cuando dice: "Abbá, Padre, todo es posible para Tí; aparta de mí esta copa, pero no sea lo que yo quiero sino lo que quieras Tú".

Al regresar los encontró dormidos y les dice: "Velad y orad, para que no caigáis en tentación"

Y descubre también que ya llegó su hora, que el momento de la Cruz está cercano y que va a ser entregado.

Así, en la oración, el Señor redescubre su misión y se renueva para superar las dificultades y nos muestra que la oración no es un episodio más de su vida, sino un momento especialísimo y crucial de su vida.

(Cantamos el primer Ave María)

Padre nuestro...

QUINTA MEDITACIÓN
ORAR EN COMPAÑIA DE MARIA

Hemos visto algunos rasgos de la oración del Señor, que son modélicos para nuestra propia vida de oración. Y María tiene un papel fundamental en nuestra oración. Debemos rezar en compañía de María, la Virgen Orante, la que conservaba todo meditándolo en el corazón. Ella nos enseña también a orar juntos como hermanos.

«Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos»

Padre nuestro...

Terminemos este rosario rezando junto La Salve.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Rosario sobre los Misterios de dolor - alegría en la vida cristiana de Santa María

Indicaciones: Seleccionar los coros y los cantos antes del inicio del rosario.

Todos: Por la Señal…

Se inicia con la oraciones tradicionales.

Primer Misterio
La Anunciación – Encarnación

Santa María percibe el dolor que suscitará la incomprensión ante la magnitud del misterio con el que es bendecida, y, al mismo tiempo, la inmensidad de la alegría de la llegada del Salvador esperado a su seno virginal.

Padre nuestro...

Segundo misterio
Peregrinaje natal a Belén

El largo y penoso camino, el rechazo de tantos que le niegan la posada, el refugio de animales en el que habrá de dar a luz son trascendidos absoultamente por la alegría inconmensurable del nacimiento del Reconciliador, y del reconocimiento de los pobres pastores y de los reyes gentiles.

Padre nuestro...Padre nuestro...

Tercer misterio
Los encuentros en el Templo en la Presentación del Niño Jesús

Los encuentros en el Templo portan la señal del dolor – alegría. He aquí al Mesías, el liberador esperado, Aquel que nos traela reconciliación. Pero también la seguridad de las pruebas y del camino de la Cruz.

Padre nuestro...

Cuarto misterio
La Muerte y Resurrección del Señor Jesús

La Madre junto a la Cruz, experimentando en sufrimientos inenarrables el dolor de su Hijo, que le prepara su propio corazón, guarda por la experiencia de la fe una singular alegría paralela: El que así muere redimiendo la antigua deuda, resucitará como primicia de todo el género humano.

Padre nuestro...

Quinto misterio
La espera en el Cenáculo

También traiciones y desaliento, la debilidad de los discípulos más cercanos, las dudas de algunos, el dolor de la separación, la espera larga de los días interminables se ilumina a la luz de la oración que culmina con el júbilo de la venida del Espíritu de vida, de paz, de amor.

Padre nuestro...

Terminemos nuestro rosario rezando juntos La Salve.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.