<< >> Título Contenidos


Visita 27ª


Se lee la Oración preparatoria para todos los días

Canta la Santa Iglesia en el oficio del Santísimo Sacramento: No hay nación alguna, por grande que sea, que tenga a sus dioses tan cerca de sí como lo está de nosotros nuestro buen Dios. Los gentiles, oyendo hablar de las obras de amor de nuestro Dios exclamaban: ¡Oh, qué Dios tan bueno es el Dios de los cristianos! En verdad, aunque los gentiles fingían los dioses conforme a sus caprichos, con todo, si leemos sus historias, veremos que, entre tantas fábulas y tantos dioses inventados, nadie logró imaginar un Dios tan enamorado de los hombres como lo es nuestro verdadero Dios; el cual, para demostrar su amor a sus adoradores, y para enriquecerlos de gracias, obró este prodigio de amor, de hacerse nuestro perpetuo compañero, oculto de día y de noche en nuestro altares, como si no supiese apartarse ni un instante de nosotros.

De esta suerte, Jesús mío dulcísimo, quisisteis hacer el mayor milagro de todos para satisfacer el deseo extremado que tenéis de estar continuamente a nuestro lado. Mas ¿por qué huyen los hombres de vuestra presencia? ¿Y cómo pueden vivir tanto tiempo lejos de Vos, o venir tan raras veces a visitaros? Si pasan con Vos un cuarto de hora, paréceles un siglo por el tedio que tienen. ¡Oh, paciencia de mi Jesús, cuán grande eres!... Sí, lo entiendo, Señor mío; es tan grande, porque es grande a maravilla el amor que tenéis a los hombres, y esto es lo que os obliga a permanecer siempre entre tantos ingratos.

¡Ah, Dios mío!, que siendo infinito en vuestras perfecciones, sois también infinito en el amor, no permitáis que en lo por venir sea yo también uno de esos ingratos, como en lo pasado lo he sido. Concededme el amor que a vuestros merecimientos y a mi obligación corresponde.

Tiempo hubo en que yo también me cansaba de estar en vuestra presencia, porque no os amaba, o porque os amaba muy poco; mas si logro con vuestra gracia amaros mucho, entonces no me cansaré de perseverar a vuestras plantas en este Sacramento.

¡Oh, Eterno Padre!, os ofrezco a vuestro mismo Hijo; aceptadle, y por sus méritos dadme un amor tan tierno y ferviente al Santísimo Sacramento, que cuando pase por alguna iglesia donde esté Jesús Sacramentado, en Él piense y desee con ansia eficaz el momento de ir a permanecer en su presencia.

Jaculatoria. Dios mío, por el amor de Jesús, dadme grande amor al Santísimo Sacramento.

Se lee el Acto para la Comunión espiritual para todos los días

Visita a María santísima

Es María aquella Torre de David, de la cual dice el Espíritu Santo en el Cantar de los Cantares que está edificada con baluartes , y tiene mil defensas y armas para socorro de los que a ella acuden. Vos sois, pues, ¡oh, Santísima María!, la defensa fortísima, como os llama San Ignacio Mártir, de cuantos se hallan en el combate.

¡Oh, qué asaltos me dan continuamente mis enemigos, para privarme de la gracia de Dios y de vuestra protección, Señora mía carísima! Pero Vos sois mi fortaleza; y no os desdeñáis, según decía San Efrén, de combatir por los que en Vos confían. Defendedme, que en Vos confía y espero.

Jaculatoria. ¡Oh, María, María, tu hermoso nombre es la defensa mía!.

Se lee la Oración a María Santísima para todos los días

Visita al Patriarca San José

Escribía Santa Teresa: "Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios, por medio de San José, de los peligros que me ha librado, así de cuerpo como de alma... No he conocido persona que de veras le sea devota y haga particulares servicios, que no la vea más aprovechada en la virtud... Sólo pido, por amor de Dios, que lo pruebe quien no me creyere."

¡Oh, bienaventurado José!, alcanzadme la gracia de imitaros en la vida espiritual; que aprenda a conversar con Dios y glorificarle eternamente.

Jaculatoria. Ilustrad mi espíritu con el don de oración, glorioso San José.

Se lee la Oración a San José para todos los días


<< >> Título Contenidos

La versión electrónica de este documento ha sido realizada por VE Multimedios. Derechos reservados (©) VE Multimedios™.

El texto en versión electrónica puede ser reproducido sin modificación alguna y manteniendo la integridad de su sentido, siempre que se mencione que ha sido realizado por VE Multimedios™.