<< >> Up Título Contenidos


Lib. I, Oda XIX. Mater saeva Cupididum

La madre de amor cruda,
y el hijo de la Sémeles tebana,
y la lascivia vana,
al alma que ya está suelta y desnuda
de amar, le mandan luego
que torne y que se abrase en vivo fuego.
El resplandor me abrasa
de Glícera, que más que el mármol fino
reluce; y me hace brasa
su brío desenvuelto, y del divino
rostro un no sé qué, que espira,
grande deslizadero a quien le mira.
Con ímpetu viniendo
en mí la Venus toda desampara
su Cipro dulce y cara;
que ni el Scita quiere, ni el que huyendo
valiente se mantiene,
ni que diga lo que ni va ni viene.
Aquí incienso y verbena,
aquí céspedes verdes juntamente,
y aquí poned, mi gente,
de vino de dos hojas una llena
taza; que por ventura
vendrá, sacrificada, menos dura.


<< >> Up Título Contenidos

La versión electrónica de este documento ha sido realizada por VE Multimedios. Derechos reservados (©) VE Multimedios™.

El texto en versión electrónica puede ser reproducido sin modificación alguna y manteniendo la integridad de su sentido, siempre que se mencione que ha sido realizado por VE Multimedios™.