>> Contenidos


Divini illus magistri

Carta encíclica de S.S. Pío XI sobre la educación cristiana de la juventud

31 de diciembre de 1929

Representante, en la tierra, de aquel Divino Maestro que, sin dejar de abrazar en la inmensidad de su amor a todos los hombres, aunque pecadores e indignos, mostró, sin embargo, predilección y ternura especialísima hacia los niños y se expresó con aquellas palabras tan conmovedoras: Dejad que vengan a Mí los niños[1], también Nos hemos procurado en todas las ocasiones mostrar la predilección verdaderamente paternal que les profesamos, particularmente en los cuidados asiduos y oportunas enseñanzas que se refieren a la educación cristiana de la juventud.

[1] Marc. 10, 14.


I. LA MISION DE EDUCAR
II. SUJETO DE LA EDUCACION
III. "AMBIENTE"
IV. FIN Y FORMA
JESUS, MAESTRO DIVINO
LA IGLESIA, MADRE EDUCADORA

Contenidos


>> Contenidos

La versión electrónica de este documento ha sido realizada por VE Multimedios. Derechos reservados (©) VE Multimedios™.

El texto en versión electrónica puede ser reproducido sin modificación alguna y manteniendo la integridad de su sentido, siempre que se mencione que ha sido realizado por VE Multimedios™.